Atenea no estaba tan impresionada cuando Percy renunció a la inmortalidad por Annabeth. A ella tampoco le importó cuando él sostuvo el cielo por ella. Todas estas cosas no parecían ser demasiado heroicas. No. Lo que finalmente ganó a la Diosa fue cuando Percy estuvo tres noches enteras estudiando para su examen de matemáticas para que él y Annabeth pudieran estar en la misma clase.
¡Eso sí es amor verdadero! (Lo dice quién odia las matemáticas u.u)
