El sol estaba en lo alto, la playa era hermosa, el lugar tranquilo y romántico… Era un día perfecto. Leo y Calypso estaban sentados en un banco bajo un árbol con vistas a la bonita playa. Leo se levantó y le ofreció su mano a Calypso, ella la tomó y se puso de pie. "Ven, sígueme" dijo Leo. La llevó a un lugar más privado, donde el sol tenía una mejor vista. "¿Qué estamos haciendo aquí? Pregunto Calypso. Leo la miró, sonriendo. "Nada". Respondió tras besarla. Y se arrodilló.
Los ojos de Calypso brillaron al pensar en aquel día. Junio… 18 de Junio. El día en que Leo le diría las palabras mágicas, pasados unos segundos no lo hizo. "Uh… Leo, ¿Vas a decir algo?" Leo levantó la vista. "Bueno, sólo estoy atando los cordones de los zapatos, espera…" Entonces Leo ató el último nudo de sus cordones y se puso de pie de nuevo.
A una mujer no se le puede ilusionar así…
Imaginen lo que le haría Calypso a Leo después xD jajaja
