Zoë Nightshade siempre odió a los hombres. Después de conocer a Hércules, empezó a pensar en ellos como egoístas despreciables, incoherentes y mentirosos, que pensaban que las mujeres no eran nada compradas con ellos.

Ver la dedicación de Percy Jackson para salvar a Annabeth cambió todo eso. Zoë se había ganado el respeto por el hijo de Poseidón, y se fue al Eliseo con aquel pensamiento. Que no todos los hombres son iguales.

u.u muy cierto. Hombres o mujeres, cualquiera puede ser una mala persona, pero no todos somos iguales…