Nico hizo un viaje de sombras al Inframundo realmente fastidiado. Su padre le había llamado de repente, mientras que él solo quería pasar un día tranquilo. Pero cuando llego a la sala del trono de su padre se quedó perplejo. Ahí estaba Will Solace, atado y amordazado con madre selvas. A su lado estaba Perséfone hablándole sin parar. Hades estaba sentado en su trono con cara de aburrimiento.
"Papá ¿Qué quiere decir esto?" Nico señaló a Will, quién estaba levemente sonrojado. Perséfone sonreía pícara.
"Lo secuestré para ti… Feliz cumpleaños hijo" Dijo su padre sonriendo, sin saber Nico si era una broma o era en serio. Fue Perséfone la que habló primero.
"Date prisa Nico, Apolo seguramente llegue pronto nada más saber que su hijo fue tragado por la tierra" Nico no tuvo tiempo de hacer nada cuando se escucharon gritos provenientes de fuera del palacio.
"¡HAADEEES, DEJA YA ESA MANÍA TUYA DE SECUESTRAR A LOS HIJOS DE LOS DEMÁS, DEVUELVEME A MI HIJO!" Gritaba Apolo.
"¡YO TE APOYO, APOLO!" Se escuchó a Deméter.
Nico puso los ojos en blanco… Sería un día muuuuy largo.
Ay, Hades xD
