Capítulo 19: Una historia por una historia

Emma esperó, luego se dio cuenta de que Regina no saldría. Recordó entonces que no había oído el cerrojo de la puerta.

Caminó hasta el baño, llamó ligeramente a la puerta.

"Hey Regina, voy a entrar... dime ahora si eso no está bien, ¿de acuerdo?" Emma esperó unos instantes, nada.

Lentamente abrió la puerta. Regina estaba de pie frente a su lavabo, claramente había estado enferma.

Regina mantenía los ojos fijos en el lavabo.

Emma tomó un paño, lo mojó y limpió la cara y el cabello de Regina.

Empezó a hablar.

"Tuve una situación difícil una vez. Tuve algunos malos padres de acogida y había esta... Ella tenía unos 30. Quería a alguien que no fuera su marido las noches que estaba de viaje por negocios, lo que habría estado bien si no estuviera tan metida en las drogas cuando él no estaba... Tenía que esconderme de ella, esperando que no me encontrase. Algunas noches estaba simplemente enfadada y violenta. Comencé a hacer ejercicio de manera que pudiese enfrentarme a ella si alguna vez lo volvía a intentar... falté a un montón de clases porque no podía dormir por la noche. "

Regina se giró, se introdujo en el espacio personal de Emma y luego dudó.

Se abrazó a sí misma.

"Tu abuelo no estaba drogado... él simplemente no se preocupaba por mí." Regina parecía un poco más distante.

"No quiero hablar más de esto esta noche." Regina parecía agotada.

Emma la condujo de vuelta a la cama, la arropó. Regina agarró su almohada y se acurrucó alrededor de ella.

Emma se tumbó a su lado, y recordó que Regina había jugado con su cabello cuando estaba enferma. Podría ser un pequeño consuelo para la mujer.

Emma apartó el pelo de Regina de su cara y empezó a jugar con él.

"¿Puedo decirte algo?" Emma se mantuvo centrada en los sedosos y oscuros mechones que tenía frente a ella.

Un suspiro cansado, "Por supuesto querida..."

"Creo que eres realmente hermosa." Las manos de Emma se detuvieron cuando no obtuvo respuesta. Quizás Regina se había quedado dormida.

Miró hacia ella y los ojos de Regina se cerraron.

Emma suspiró. Bueno, eso había tomado mucho valor y ahora Regina ni siquiera lo sabía. Emma la arropó más ajustadamente, besó su frente, apagó las luces y bajó las escaleras.

La morena dejó escapar un suspiro cuando Emma se fue, Emma lo sintió también.

...

A la mañana siguiente, Emma preparó un café y se dirigió hacia arriba cuando Henry bajó y dijo que su madre estaba por lo general levantada a estas alturas.

Emma entró en silencio en el dormitorio.

El pelo de Regina estaba por todas partes, la morena obviamente no había tenido una buena noche de sueño. Emma caminó hacia ella cuando una tabla de piso crujió.

Regina se sobresaltó por el sonido y las sábanas se cayeron.

Emma alzó las manos en señal de rendición, "Hey, soy sólo yo".

Regina la fulminó con la mirada. "Lo sé." Obviamente no lo había sabido.

Emma se rio entre dientes, "¿Alguien está malhumorado hoy?"

El pelo de Regina era un desastre, pasó sus dedos por él para tratar de domarlo.

"El chico quiere hacer tortitas, ¿estarás abajo pronto?" Emma puso sus manos en sus bolsillos traseros.

Regina alzó la vista, sorprendida. "Sí, yo... necesitaré ducharme, después bajaré."

Luego añadió "Puedes darte una ducha también... ¡más tarde! Puedes usar mi ducha después de..." Sus mejillas se ruborizaron.

Emma asintió, "Eso estaría genial." Ella sonrió y salió de la habitación.

Regina bajó con ropa limpia, cubierta con una bata y el pelo ligeramente húmedo.

Emma colocó unas tortitas con una cara sonriente delante de ella.

"Entonces, ¿qué te parece Granny's para ir a almorzar? Salir por la ciudad. Enseñarlo a todo el mundo lo normal que eres." Regina trató de reconstruir sus muros.

"Claro, querida, lo que creas que es mejor para mi imagen." El rostro de Regina se convirtió en una sonrisa de superioridad cuando vio la sonrisa en su comida.

"¿Emma qué es esto?"

Emma tartamudeó: "Yo-yo bueno, pensé que te vendría bien un poco de ánimo... después de nuestra charla anoche. Estoy aquí si necesitas hablar más, Regina no me asustaste..."

Regina parecía satisfecha y empezó a comer con un movimiento de cabeza, una sonrisa dirigida hacia su comida.