Capítulo 20: Pequeños Problemas
El almuerzo en Granny's podría haber ido mucho mejor.
Todo el mundo al alcance del oído tenían algo que decir de Regina. Emma intentó calmarlos, luego trató hacer que Regina los ignorara, pero Emma podía ver que la morena no estaba entrando en un buen lugar. ¿Cómo estaba Emma tan segura? Regina dejó de luchar. Estaba siendo avergonzada delante de Henry. Estaba avergonzada de que Emma oyera las verdades caer de labios que no eran suyos. Emma nunca la amaría. Henry se alejaría de ella. Probablemente se mudarían a Boston o Nueva York para alejarse de ella. Tal vez podría empezar de nuevo en algún lugar donde nadie la conociera...
Se excusó de la mesa y Emma estaba a punto de seguirla cuando el doctor Hopper tocó el hombro de Regina. Regina se apartó bruscamente y alzó las manos y derribó una pared. Todos en el restaurante se quedaron en silencio. No más comentarios críticos. Ella corrió.
Emma estaba tan aturdida que le tomó demasiado tiempo alcanzarla. Regina se fue en su coche.
Llegó a su oficina y cerró la puerta.
Reina malvada
Monstruo
Horrible
Malvada
Diabla
Monstruo
Regina se cubrió la boca con un sollozo. Las palabras de su propia madre se hicieron paso en su mente.
"¿Quién te amará jamás... tan incivilizada..."
La voz de Henry, "No, no eres, eres un villano."
La de Emma, "¿Cómo diablos has llegado a ser así?"
A Regina le dolía la cabeza. Se dirigió a su escritorio, con la mano en la cabeza. Tomó unas píldoras, luego tomó unas cuantas más... no estaba segura de lo que estaba haciendo hasta que la botella se había vaciado.
Mierda.
Se espabiló rápidamente, estaba en problemas.
