Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.14 POBREZA DE ALMA
En cuanto Emmet llevó las pertenencias de ambos a la choza, se dieron cuenta que el lugar necesitaba muchos arreglos, a pesar de todo era espaciosa y tenia una continuación que era una cocinita pequeña. El baño era una letrina que quedaba afuera y algo lejos de ahí.
Rosalie miraba muda de asombro el drástico cambio de fortuna y se maldijo a si misma por haberse dejado llevar por el amor.
Buena la había hecho, ahora tendría que conformarse y aguantar miserias, pero ella no estaba hecha para eso.
Emmet, miró desolado el techo que debía repararse. En ese momento empezó a llover y las goteras no se hicieron esperar, Rosalie se sentó en una miserable sillita que estaba ahí. Miró con desprecio el lugar y las lágrimas afloraron a su hermoso rostro.
-¡Esto no es justo! Yo debería estar en la casa, tener doncellas a mi servicio y sobre todo tener dinero a manos llenas.-Emmet la miró compungido y dolido, él la amaba, de verdad la amaba y por eso no le importó haberle quitado la novia casi esposa a su hermano, esa mujer lo volvía loco. Y por ella había aceptado tanto la fuga y darle ese terrible dolor a la familia como la traición a su hermano. Ahora debían pagar las consecuencias y él estaba feliz de que no los hubieran corrido. Deseaba sinceramente el perdón de su hermano. En cambio Rosalie...lo había decepcionado.
Para ella era primero el dinero y los lujos. Pues bien, él no se los daría, le haría aprender la lección y ya vería de que manera. Ambos tenían que expiar sus culpas y hacerse merecedores del perdón y ganarse de nuevo la confianza de la familia. Si, Emmet Cullen se juró a si mismo no doblegarse ante ella, a pesar de amarla con locura no cedería. Y ni que decir sobre su hermano Edward. Ya buscaría la manera de hablar con él y pedirle perdón.
Así con esa promesa en su corazón, comenzó su nueva vida al lado de la mujer que adoraba, la madre de su hijo.
Su padre le mandó con un peón, un catre para que pudieran dormir, unas cobijas y algunos muebles sencillos incluida una estufa para que pudieran tener calor y comida.
Incluso les mando víveres, para que Rosalie los cocinara y pudieran comer. Pasaron la noche en medio de charcos de agua y goteras que los mojaron. Al día siguiente Rosalie se sintió más mal aún, de día la choza se veía paupérrima, el pozo a pocos metros y la letrina más lejos. Dos peones le ayudaron a Emmet a colocar y reparar bien el techo, mientras una de las mujeres les llevaba leña y le ayudaba a acomodar la estufa. Una vez puesta la leña y ardiendo en la estufa se retiró a pesar de las ordenes de Rosalie para que le hiciera la comida (todos en el lugar tenían la consigna de no ayudar a menos que Carlisle lo ordenara y menos a Rosalie) esa mañana fue de lagrimas y desastres para Rose, quien al trata de cocinar huevos, al nunca haber cocinado, hizo todo mal.
Tronó los huevos en el sartén frio, no les puso aceite, se fueron con trozos de cascaron. Y luego al ponerlos en la lumbre, se le quemaron. Al ir al pozo el cubo del agua salió con tierra y así lo llevó, se mojó la ropa pues el simple hecho de pasar el agua a una jarra, se le derramó varias veces, así que trabajó como nunca, al final cuando Emmet llegó a comer, lo que vio, hizo que tuviera que salir corriendo lejos para poder reírse a carcajada batiente mientras Rosalie lloraba amargamente.
Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.
Bella Cullen H.
bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentario y las que no están inscritas como:RociodePeru, , Val, mil gracias.
