Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.18 ALEGRIAS Y TRISTEZAS
Mientras tomaba el té con la esposa del ex carcelero- Johan, una mujer sumamente buena y amable, ella agradecida insistía en pagarme lo que había prestado. Sin embargo me negué rotundamente a ello. Haberlos ayudado era retribuir un poco de lo que Johan había hecho por mi cuando no tenia absolutamente nada, ahora con gusto podía devolver el favor. Sus hijos eran muy amables y alegres. Diario venían a visitarme y me alegraban el día.
Alegra, la esposa de Johan, me enseñó buenos modales y lo que se necesitaba para estar en sociedad. La pobre señora Olive era muy rica, y eso hacia que ahora me llovieran las invitaciones para departir con la alta sociedad. Eso no me gustaba nada y rechacé la mayoría. Sabia que todos me querian ver solo para soslayar sus chismes y corroborar que una "ciega" era la novedad en el circulo social ya que nunca seria admitida como una de ellos. Ni yo lo deseaba.
Cuando Alegra y sus hijos se fueron me refugie en mi recamara y comencé a llorar, extrañaba tanto a Edward, supuse que ahora él estaría feliz con la señora Rosalie y su hijo. Ese pensamiento me carcomía el alma, pues lo amaba por sobre todas las cosas y rogaba al cielo porque él fuera feliz. Eso único me mantenía firme, deseaba tanto oir su voz, aunque fuera una sola vez. Era realmente doloroso, sin embargo a pesar del dolor, era su voz lo que me mantenía viva. Su recuerdo pesaba como una gran loza en mi pecho.
Pasaron dos meses y mi vida era totalmente distinta de cómo llegué a la que ahora es mi casa. Compartía la fortuna con todos aquellos que me ayudaron, incluyendo claro esta los sirvientes de la casa, que no quisieron el dinero pero al final aceptaron. Ahora somos como una gran familia y eso en parte ayuda a aliviar la tristeza de mi corazón. Para mi el dinero no valía la pena, ya había visto las consecuencias en la sobrina de la señora Olive, que por ambición se atrevió a quitarle la vida a una mujer extraordinaria.
Y aún con eso me enteré con profundo pesar de su muerte en la cárcel. Se suicidó cuando vio que todo estaba perdido dejando solos a 2 pequeños. Alan de 3 y Henry de 1 año, no sé como pudo dejarlos solos. Su marido en vez de apoyarla, huyó como un cobarde dejando atrás a sus hijos. No sé que le pasa a la gente para que actúe de ese modo. Por lo pronto al no encontrar más familiares y antes de que fueran a un orfanato, pedí su custodia temporal. Ellos no tienen la culpa de nada y menos del destino que su madre les dejó. Eso no lo puedo permitir.
Así que después de unos días, tenia en casa a dos preciosos angelitos que fueron la alegría de la casa, pronto se adaptaron a una vida tranquila y yo me dedique a ellos, era el perfecto distractor de mi dolor, aunque no se podía decir lo mismo por las noches, que era cuando no tenia nada que hacer, y poco sueño que con fácilmente dos horas tenia yo. Me pasaba las largas noches en vela, pensando y deseando, pensando en él. Y deseando que fuera feliz. Aunque en mi interior yo anhelaba ser su felicidad. ¡Qué estupidez! Y qué horrible es el estar lejos del ser amado. Pero aún más horrible saber… que no se es correspondido.
Mil gracias a:RociodePeru, Andrea, Elsa, Estrella y gracias por sus comentarios.
Besos
