N/T: me tarde mucho pero aqui esta porfin.


I Think I

Por TooDarnLazy

Capítulo 5 – Un Nuevo Nombre y un Nuevo Símbolo


Iruka llegó a casa de su trabajo a la habitación de misiones para encontrar que Naruto no había llegado, y Hinata estaba a punto de salir a buscarla.

"¡Ha sido una hora!" Preocupada Ayame.

Iruka frunció el ceño. "Naruto nunca llega tarde."

"Es por eso que estamos preocupadas." Dijo Hinata en voz baja. Había superado su tartamudeo, y se sonrojaba menos. Naruto le había ayudado con eso mientras entrenaban juntas, algunas veces con Neji.

Iruka frunció el ceño de nuevo, y se frotó la cicatriz en el puente de su nariz. Su esposa, Ayame – la hija de Teuchi el dueño de Ichiraku Ramen – mordió su labio.

"Espero que nada le haya pasado, viendo que ayer era…" se desvaneció nerviosamente.

"¿Ayer?" preguntó Inuzuka Hana, la hermana mayor de Kiba. "¿Qué quiere decir ayer?"

Los ojos de Iruka se ensancharon un poco. "El festival. Espero que nadie le -"

Hana maldijo en voz baja. "¡Olvide su cumpleaños!"

El castaño se dirigió a la puerta, diciendo. "Iré a buscarla."

A mitad del corredor, sin embargo, un fuerte golpe sonó en la puerta. Iruka corrió a la puerta y tiró de ella para mostrar a una tímida Naruto parada allí en una simple camiseta floja de manga-larga naranja y unos pantalones largos gris.

"Siento llegar tarde." Dijo. "Me deje llevar lavando la ropa." Lo cual era cierto – ella había estado lavando sus sabanas y ropas ensangrentadas. Se había despertado al mediodía, toda dolorida, y tuvo que tomar un largo baño para librarse del hedor que parecía haberse adherido a su piel, y luego tuvo que lavar su ropa.

Iruka puso una mano en su hombro y tiró de ella hacia dentro, cerrando la puerta tras de ella. Él no la notó respingar a su agarre. "¡Hiciste que nos preocupáramos, Naruto! ¿Cómo podrías olvidar algo tan importante como esto?" la reprendió. Ella sólo rió avergonzadamente, murmurando un "Sumimasen, sensei."

Ayame y Hana se aferraron a ella y la empujaron hacia el dormitorio de repuesto en la casa, Hinata la arrastró dentro, y pateó a Iruka afuera cuando intentó entrar para asegurarse de que Naruto estuviera bien. Ellas cerraron la puerta el momento en que él intento entrar de nuevo.

"Ponte esto, Naruto-kun." Dijo Hinata, sosteniendo un bulto de trapo blanco y naranja. Ella le pasó primero el trapo blanco a Naruto.

Tomándolo de la Hyuuga, la rubia encontró que era la parte inferior de un kimono blanco. Hizo una pequeña mueca, no era demasiado aficionada a los kimonos de mujeres. Mordiendo su labio, echó la parte inferior del kimono sobre la cabeza de Hinata, haciéndola balbucear y Hana rió, y salió de su camiseta y pantalones. Estaba acostumbrada a estar desnuda con otros chicos cuando ella había sido un chico, así que ella no tenía ningún reparo en desnudarse en frente de las chicas.

"¿Qué pasa, Hinata-chan?" se burlo cuando notó el sonrojo de su amiga. "Tienes todo lo que yo tengo."

Hana rió otra vez. Ayame vio algo brillar brillantemente en la muñeca de Naruto. "¡Wow!" exclamó. "¡Ese es un hermoso brazalete, Naruto!"

Las otras chicas suspiraron y exclamaron a ello, y Hana agarró la muñeca de Naruto y la arrastró más cerca para examinar el brazalete.

"Mi mejor amigo me lo dio por mi cumpleaños." Explicó, una pequeña sonrisa cariñosa en su cara. Hinata notó algo más en los brazos de Naruto. Y parecía que no era solo en los brazos. Rápidamente disipó el débil genjutsu que los cubría.

"¿Naruto? ¿Esos son moretones? ¿Y costras?" preguntó, acercándose a la rubia, quien estaba vestida solo en su sostén y bragas. Naruto rápidamente se alejó de la mujer.

"No son nada, en verdad, Hinata-chan." Dijo rápidamente. Un poco demasiado rápido, al parecer, porque Hana frunció el ceño y tiro de ella aun más cerca.

"Están frescas, Naruto. Incluso para alguien que se cura tan rápido como tú, puedo decir que las heridas están frescas. ¿Qué paso?" preguntó, agarrando los hombros de la rubia para evitar que se alejara, luego rápidamente liberó su agarre mientras Naruto hacia muecas. Hana notó las heridas y las costras a lo largo de los brazos también.

"No son nada. No paso nada." Insistió, agarrando la parte inferior del kimono que Hinata le dio poniéndolo rápidamente sobre ellos. Se sentó sobre la cama mientras torpemente intentaba arreglar los pliegues de la ropa.

"¡Naruto-kun!" jadeó Hinata. "¡Tu cuero cabelludo tiene rastros de sangre seca!"

Naruto frunció el ceño, y las chicas se acercaron a inspeccionar, ceños similares en sus caras. La rubia paso una mano por su cabello e hizo una mueca. "Pensé que había lavado toda la sangre." Murmuro.

Hana entrecerró sus ojos. "Naruto, ¿Qué significa esto? ¡Y no intentes decirnos que no es nada!"

Naruto guardo silencio y desvió la mirada. Hinata se sentó al lado de ella sobre la cama y puso una mano en su hombro. "¿Naruto-kun?"

Naruto suspiró. "No es nada, de verdad. Solo es algo que pasa cada año, y sanara. Ya lo he olvidado." Ella levanto la mirada. "Podemos por favor seguir con el vestido. Ya estoy una hora tarde."

Hana gruñó. "Algunas personas te golpearon anoche, ¿no? ¿Debido al Kyuubi?"

Naruto tomó su ropa naranja de Hinata y la sacudió. Era un hermoso kimono que empezaba en su favorito tono brillante de naranja en la parte superior y suavemente se desvanecía en un color melocotón crema por la cintura, y blanco en la parte inferior del dobladillo. Un continuo patrón como-nube estaba bordado en hilo dorado desde el busto inferior a la mitad del muslo. En la espalda y sobre el pecho izquierdo estaba bordado un símbolo que Naruto reconoció modificado de un abanico Uchiha. La forma original del abanico fue mantenida, pero ahora era todo en color blanco, y en la línea divisora de las dos mitades del abanico Uchiha estaba la espiral roja Uzumaki. Juntos, representando el nuevo nombre Uchiha-Uzumaki. El rojo de la espiral Uzumaki contrastaba bien con el blanco del abanico Uchiha, el cual a su vez destacaba en el naranja brillante donde el símbolo había sido cosido.

"Si, a ambas preguntas, Hana-neechan." Murmuro, y luego continuo, sin tener en cuenta la conversación anterior. "Por lo menos el kimono es naranja. Estaba tan asustada que me pusieran en algo rosa. ¿Puedes imaginar? ¿Rosa?" ella se estremeció, sin notar la mirada que dio Hana a Ayame, quien rápidamente se deslizó fuera de la habitación.

"Muy bien, Naruto, pontéelo rápidamente, luego podemos trabajar en tu maquillaje y cabello." Instruyó con fuerza Hana, ignorando el chirrido de Naruto por tener que usar maquillaje.

La rubia se quejo de todas las formas mientras las chicas arreglaban los pliegues del kimono, atando el obi y comenzando con el maquillaje y su cabello. Ellas no sacaron el tema de sus lesiones otra vez, aunque ella notó que ellas estaban siendo extra suaves con ella. Pensó que ellas habían entendido su obvia renuencia en discutir el tema. Notó que Ayame entro a la habitación con una media-satisfacción, medio-preocupada mirada en su cara. La mujer solo explicó que fue a revisar a Iruka cuando Naruto cuestionó su reaparición.

Finalmente, una hora y quince minutos después, luego de tantas protestas y quejas (de Naruto), irritadas exclamaciones (Ayame), amenazas (Hana), y suspiros exasperados (Hinata), la novia finalmente estaba lista. Las otras tres chicas se quedaron detrás para admirar su obra.

"¡Te ves hermosa, Naruto!" brotó Ayame, retorciendo sus manos en frente de su pecho. Hana tenía una gran sonrisa en su cara, y Hinata estaba sonriendo dulcemente.

"Soy un shinobi, no soy hermosa." Se quejo Naruto mientras se miraba, una brillante sonrisa en su cara y débil rozado en sus mejillas.

"Eres hermosa, Naruto-kun." Declaró Hinata tranquilamente, y avanzo hacia delante para tomar las manos de su amiga en las suyas. "Realmente espero que seas feliz con Sasuke." Susurró en los oidos de Naruto.

El corazón de Naruto se cerro, pero se volvió a Hinata con una sonrisa pegada en la cara. Es una misión, y daré lo mejor de mí para esta misión. Los sentimientos y los femeninos deseos de afecto no interferirán con mi misión.

"Gracias, Hinata-chan." Susurró. Hana le dio una palmadita en la espalda.

"No veo que ves en ese chico, pero te deseo todo lo mejor, ¿eh?" dijo jovialmente. Ella también recibió una sonrisa pegada sobre su cara.

Ayame la dirigió fuera de la habitación y entro en el corredor, donde había un espejo de cuerpo entero. "Echa un vistazo a ti misma, Naruto." Dijo ella con una sonrisa.

Naruto casi no reconoció la figura reflejada en el espejo si no fuera por el brillante cabello amarillo, los ojos azul cerúleo y marcas de bigote en las mejillas. Insistió en que no las cubrieran – para recordar al Concejo, y Sasuke, exactamente quien era ella. Ella no era una chica de la calle, o una kunoichi al azar. Ella era Uzumaki Keimei Naruto, buque del Kyuubi no Kitsune y futura Hokage de Konoha.

La figura en el espejo tenía el cabello amarillo recogido en un elaborado moño detrás de su cabeza que Naruto podía sentirlo más bien que verlo. Unos pocos hilos de cabello amarillo colgaban enmarcando su cara suavemente. No usaron mucha base o polvos, por lo que su tono marrón claro todavía era visible. Sus labios eran rojos, uno profundo, rojo sensual que convenía también a su coloración marrón claro. El kimono era simple, una cosa por la cual ella esta muy agradecida. No era tan elaborado como el de Ayame-neechan había sido durante su boda con Iruka-sensei. El naranja de su kimono le sentaba bien, le gustaba bastante la forma en que el color se desvanecía a blanco en la parte inferior.

Su nuevo símbolo del nombre (no era un clan todavía, así que se rehusaba a llamarlo símbolo del clan) se destacaba en su pecho, directo sobre su corazón. Llevo su mano derecha hacia arriba, trazando delicadamente las líneas del abanico y la espiral roja con tres dedos. Las chicas estaban calladas detrás de ella.

Ayame puso sus manos en los hombros de Naruto desde atrás. "¿Ves, Naruto? Eres bonita. Te deseo un feliz matrimonio." La morena sonrió al reflejo.

"¿Dónde esta Iruka-sensei?" preguntó Naruto después de un incomodo momento (de su parte, por lo menos), queriendo cambiar el tema.

"Oh, él fue a ver a Hokage-sama sobre tu-" se cortó a si misma Ayame, y golpeó una mano sobre su boca. Naruto entrecerró sus ojos al reflejo de Ayame en el espejo, volviéndose sospechosa a la forma en que ella se calló. ¿Por qué Iruka-sensei necesitaba ver a Tsunade-obaachan ahora? ¿No la vería después en la boda? Luego hizo clic.

Naruto se dio la vuelta. "Él fue a decirle a Tsunade-obaachan de mis moretones, ¿no? ¡Le dijiste y él fue a decirle!" acusó. Ayame intento decir algo, pero Naruto continuo. "¡Te dije que no era nada – esta todo sanando ya! ¡Puedo cuidar de mi misma! ¡Solo porque soy una chica ahora no me hace débil!"

"Naruto-kun." Comenzó Hinata.

"Naruto." Dijo Hana.

Naruto les frunció el ceño con enojo, y sin otra palabra, se traslado con un shunshin fuera.


"Denme una buena razón por la que no deba encadenarlos con sus intestinos ahora mismo." Gruño una Tsunade completamente frenética desde su escritorio. Su intención asesina inundó su oficina, uniéndose a la atmósfera ya complicada por Jiraiya, Iruka y la intención asesina de dos equipos completos ANBU. Los nueve hombres atados en el piso en frente de ella encogidos de miedo, y algunos empezaron a mojarse a si mismos.

Iruka entró corriendo una hora y media antes, echando humo y listo para matar a alguien. La única vez que Tsunade lo había visto como estaba fue cuando Naruto fue traído casi muerto por Kakashi tras su pelea con Sasuke en el Valle del Fin. Dejo escapar cómo su esposa, Hana y Hinata encontraron múltiples heridas frescas en Naruto, y cómo sospecho que ella las recibió la última noche, y por qué había sido golpeada, en base al día de ayer. Tsunade se había puesto pálida de furia, y había enviado dos equipos ANBU – uno al mando de Yamato, y otro al mando de Neji, un nuevo capitán – para encontrar al hombre culpable, y llevar un mensaje a Jiraiya en el onsen para que se reuniera con ella.

Habían arrastrado a los nueve hombres cerca de quince minutos atrás, encontrándolos fácilmente porque ellos se habían estado vanagloriando de haberle dado al Kyuubi lo que merecía. Cobardes que eran, se habían roto después de solo diez minutos de interrogatorio por la Sannin, los capitanes ANBU, y un furioso sensei de la Academia. Tsunade tuvo que admitir que Iruka era muy intimidante. Probablemente de su experiencia tratando con chibi futuros ninja.

"¡Solo debo convertirlos en una mancha de sangre en el piso!" gritó ella, parándose para elevarse sobre su escritorio. "¡Por doce años han estado golpeando al héroe de Konoha, el legado del Yondaime, y la futura Hokage! ¡Han estado torturando a la persona que considero como una hermana menor!" Ella golpeo su mesa y un fuerte crujido fue escuchado mientras una esquina de la madera se quebró y cayó al suelo.

"¡P-p-per-perdónenos, H-hokage-s-ama! ¡Le r-rogamos m-misericordia!" lloró uno de los hombres, y los otros asintieron vertiginosamente en concordancia.

Tsunade resopló.

"¿Mostraron alguna misericordia a Naruto?" preguntó Jiraiya fríamente. "¿Por qué deberíamos mostrar alguna misericordia a ustedes?"

En eso, casi todos los hombres comenzaron a aullar por misericordia. Tsunade masajeó sus sienes. Estaba muy tentada a estrellar su pie en sus caras y triturarlas fuertemente, y podía decir que Jiraiya, Yamato, Neji e Iruka estaban impacientes por hacerles daño después de haber escuchado como Naruto fue atacada cada diez de Octubre que ella estuvo en Konoha. Tsunade se sintió enferma del estomago. Naruto probablemente había sido golpeada solo horas después de que ella dejó su oficina la noche anterior.

"No estoy dispuesta a perdonarlos cabrones." Siseó, y los hombres comenzaron a aullar más fuerte. "¡Silencio!" gritó. "¿Sabían ustedes que hoy es el día de su boda?" continuo, su voz firme. "No voy a mostrar misericordia alguna. De hecho, al haber rotó la ley del Sandaime, sabrán el castigo que implica romper su regla. Como tal, los voy a sentenciar a mue-"

"¡Tsunade-obaachan!" vino un gritó mientras la puerta de su oficina se abría violentamente.

La Hokage miro hacia arriba para ve una figura vestida en naranja volar dentro de la habitación y detenerse en frente de ella.

"¿Keimei? ¿Naruto? ¿Qué estas haciendo aquí?" preguntó Tsunade, su enojo se disipo un poco. Ignorando las exclamaciones aturdidas de los hombres en el suelo por su género, la joven rubia se volvió a Iruka.

"¡Iruka-sensei! ¿Por qué tenías que decirle a Tsunade-obaachan?" dijo enojada. Iruka le frunció el ceño.

"¡Esos hombres han estado abusando de tí por años, Naruto! ¡Es hora de que alguien haga algo al respecto! ¡Lo habría reportado a la Hokage hace años si hubiera sabido!" dijo Iruka vehementemente.

"¡No soy débil, Iruka-sensei!" gritó Naruto. "¡Puedo cuidar de mi misma!"

"¿Al recibir una paliza?" cuestionó Jiraiya en un tono frío. Naruto se volvió hacia él.

"Si, recibiendo una paliza." Dijo ella en un bajo pero intenso tono. "Porque, si ellos liberan sus frustraciones en mí, entonces ellos no golpearan a alguien quien realmente pueda morir a causa de lo que hicieron."

Jiraiya tragó fuertemente y se aparto de la intensa mirada de Naruto. La voz de Tsunade quedo atrapada en su garganta, y lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos. Naruto se estaba sacrificando, pero esto era demasiado.

"Eso quizás sea verdad, Naruto, pero podías haber informado a la Hokage tu misma y dejar a la ley manejarlo." Uno de los ANBU habló. Naruto reconoció la voz de Yamato-taichou.

"Conozco la regla del Sandaime, Yamato-taichou, y sé cuál es el castigo por quebrantarla. No puedo permitir que alguien muera porque están tristes por haber perdido a su gente preciada en el ataque del Kyuubi. ¿Cómo vivirán sus familias, entonces, si el sostén de su familia es ejecutado?" dijo Naruto en un tono más calmado.

Se llevo a si misma, estaba parada recta mientras miraba a Yamato a los ojos. O mejor dicho, a los orificios de los ojos en su mascara.

Iruka no podía evitarlo pero observo como Naruto parecía irradiar autoridad y compasión incluso mientras argumentaba por las personas que abusaron de ella. El elaborado peinado, maquillaje y kimono femenino no disminuían el obvio carisma que ella desbordaba. Iruka nunca la había visto así – no durante la Academia, y no durante el tiempo después de que regresó de su viaje de entrenamiento con Jiraiya-sama. Nunca la había visto hablar calmada y seriamente así tampoco. Se preguntó que más estaba escondiendo Naruto.

Tsunade suspiro. "Naruto, estás siendo demasiado amable. ¡Esas personas abusaron de ti! Deben haber abusado de alguien más, deben ser castigados como dicta la ley. Y por haber abusado de ti, serán castigados como dicta la ley, también. Y ese castigo es la muerte. Ellos lo sabían incluso cuando comenzaron a poner un dedo sobre tí. Fueron bastante tontos al depender de tu amabilidad, pero ahora es su turno para recibir su castigo, como cualquier otro criminal. Ellos son responsables de sus actos."

"¿Cómo cualquier otro criminal, Tsunade-sama?" preguntó Naruto. Tsunade respingó a su calmado tono y respetuoso discurso, sabiendo que la rubia probablemente estaba haciendo a un lado sus emociones y fingida idiotez para tratar y racionalizar con ella.

"Si eso es así, entonces quizás Uchiha Sasuke deba ser castigado con la muerte por su deserción, como tal." Continúo Naruto, entrecerrando sus ojos a Tsunade.

Tsunade se ruborizó furiosamente. "Cuida tus palabras, Keimei. En primer lugar, no fue mi decisión perdonarlo, y la forma que el perdón fue concedido. En segundo lugar, si yo sentencio al Uchiha a muerte, definitivamente vendrías a suplicarme para dejarlo vivo." Gruñó. Para su sorpresa, Naruto no estaba nerviosa, y un poco complacida, de hecho.

"Exactamente, Tsunade-sama. Hubiera venido rogando para que reconsideraras el que Sasuke sea sentenciado a muerte. ¿No estoy haciendo lo mismo ahora?" dijo ella. Tsunade no respondió, y esperó a que ella continuara, lo cual ella hizo, en un tono más suave. "Tsunade-sama, usted sabe más que nadie que yo realmente quiero ser Hokage. Como tal, no puedo permitir que estos hombres sean condenados a muerte por esto. Quizás si fue un error de mi parte no haber reportado el… incidente antes, pero mis convicciones son tales que amo a la aldea, protegeré a las personas por las que el Yondaime dio su vida, y quiero mostrarles que yo no soy el Kyuubi, sólo el buque.¿Cómo puedo probarlo si todos lo que actúan por el sufrimiento y frustración que el Kyuubi provocó son condenados a muerte?

La habitación estaba en silencio.

"Sé que no tengo voz en decidir su castigo, pero le pido que considere mi solicitud al menos para el castigo de la pena de muerte, y los castigue de una forma en que su capacidad para proveer a sus familias no sea afectada. Sé lo que es no tener familia, no tener un padre, o hermano, y no deseo que alguien experimente esa pena por mí."

Era tan silencioso que podrías escuchar una pluma caer.

La frente de Tsunade estaba arrugada, y estaba frunciendo el ceño fuerte a Naruto. Finalmente, suspiro se volvió a los hombres en el piso.

"Escuchen, imbéciles." Escupió. "Será mejor que agradezcan que Naruto llegó aquí a tiempo para detenerme de hacer oficial su castigo, porque entonces estarían tan bien como muertos. Escoria sin valor, ¡gente como ustedes son una vergüenza para Konoha! La misma persona de quien abusaron es la única que los defendió, ¡Porque ella se apiada de ustedes! ¡Porque ella se preocupa por sus familias!"

Furiosamente, Tsunade se volvió a los ANBU. "Saquénlos de mi vista. Me encargaré de su castigo más tarde."

Los hombres, especialmente el líder, gatearon en sus rodillas y se inclinaron lentamente hacia Naruto, profesando sus agradecimientos.

"Piensen en sus personas preciadas antes de decidir hacer algo." Dijo la joven rubia tranquilamente. "Eso es lo que me mantiene fuerte. " Ella asintió a los ANBU. Siete de los ocho salieron ordenadamente y escoltaron a los hombres fuera de la oficina de la Hokage. Naruto reconoció al que se quedo como Neji, por su mascara.

"Necesito limpiar el piso." Murmuro Tsunade, arrugando su nariz mientras miraba el área donde los hombres habían estado. La Hokage se hundió cansadamente en su silla. Levantando la mirada, se volvió a Naruto.

"¿Por qué no reportaste esto, Keimei?" preguntó ella furiosamente. Naruto suspiro.

"Ya he indicado mis razones, Tsunade-sama."

"Tus razones son buenas, ¡pero aun debías haber reportado el abuso antes! ¿Qué si ellos decidían torturarte aun más? ¿Romper tus huesos? ¿O incluso matarte?"

Los ojos de Naruto resplandecieron. "Puedo ser una niña ahora, Tsunade-sama, pero no soy débil." Silbó. "Puedo cuidar de mi misma."

Tsunade abrió su boca para replicar a eso, pero Neji habló suavemente.

"No, tú no eres debí, Naruto. Sólo estúpida."

Naruto tembló de ira mientras entrecerraba sus ojos a Neji, quien continúo, imperturbable.

"Estúpida, porque te preocupas tanto por los demás hasta el punto de olvidar preocuparte por ti misma, olvidas que eres humana también, olvidas que incluso aunque seas un shinobi, todavía puedes romperte. Todavía puedes terminar herida, físicamente o mentalmente."

Neji avanzó hacia la puerta. "Tú me enseñaste cómo cuidar de los otros otra vez, Naruto. Quizás es tiempo de que tú aprendas a cuidar de ti misma." Él abrió la puerta. "Si me disculpan, tengo que asistir a una boda." Dijo, diciendo la palabra 'boda' con leve énfasis, y se fue.

La habitación estuvo en silencio por un momento después de que Neji se fue.

Por último, Jiraiya suspiro cansadamente. "Era un genjutsu, ¿No es así, Naruto? ¿El que me pediste que te enseñara durante nuestro entrenamiento?"

Naruto, cuya mirada se volvió a adherir al piso, asintió silenciosamente tras una pausa.

Jiraiya exhaló ruidosamente. "Lo pensé cuando esa escoria dijo que siempre despertaban en el piso, aparentemente desmayados, después que ellos 'molestaban' al chico Kyuubi."

Iruka frunció el ceño y se acercó más a Naruto desde donde él había estado parado silenciosamente por el muro. "Si tú usabas genjutsu en esos tontos para hacerles creer que estaban… abusando sexualmente de ti, entonces ¿Por qué no usaste genjutsu para hacerlos pensar que estaban golpeándote? ¿Por qué aguantarlo?"

Los ojos de Naruto se movieron a otro lugar pero todavía se mantenían el piso y ella no respondió.

El corazón de Tsunade se sintió como si cayera en sus intestinos cuando ella reconoció la respuesta. "Tú… en realidad quieres ser golpeada, ¿No, Keimei?" dijo suave y lentamente.

Iruka la miro incrédulo. "¿Nani? Tsunade-sama, ¿seguramente usted no quiere decir que Naruto se deja torturar voluntariamente? ¿Por qué haría eso…?" se desvaneció mientras reconoció la respuesta a esa pregunta.

"Aun te sientes culpable, ¿No? ¿Sientes que es un error que vivas porque el Kyuubi esta dentro de ti? Te sentiste peor por aquella vez en que el Kyuubi se salió de control y lastimó a Sakura." Dijo Tsunade, mirando ansiosamente a Naruto, quien todavía no decía nada.

"Naruto…" la voz de Iruka casi se rompió. Avanzo más cerca de ella y puso sus dos manos en los hombros de ella. "Naruto, tú no eres responsable por lo que el Kyuubi hizo antes de que fuera sellado en tí. No has dejado que el Kyuubi pase sobre ti desde entonces. Te has vuelto fuerte por tu propio esfuerzo y resistencia, no la del Kyuubi." Puso un pulgar bajo la barbilla de Naruto y gentilmente empujo su cabeza hacia arriba, y sintió furia a la vacía mirada en sus ojos. "Naruto, escúchame. Tú NO eres el Kyuubi. No tienes que ser castigada por algo que no hiciste, ¿me oyes?"

Una chispa de algo brilló en sus ojos azules por un segundo, pero el vacío general permaneció. Ella no reconoció lo que el dijo, a pesar de que le había tocado.

Tsunade no podía conseguir que sus palabras salieran, y se sentó silenciosamente detrás de su escritorio. Jiraiya miro fijamente fuera de la ventana imperturbablemente, pero sus manos estaban en puños mientras tenía sus brazos cruzados sobre su pecho.

Iruka suspiro. Puso suavemente un brazo alrededor de los hombros de Naruto. "Tsunade-sama, Jiraiya-sama, llevaré a Naruto al tejado de la Torre en media hora. Necesito llevarla a casa primero para que se asegure de que este completamente lista."

Tsunade asintió en silencio. Jiraiya no respondió.

El sensei de la Academia guió a Naruto fuera de la oficina, luego se trasladaron a su casa con un shunshin. Naruto solo lo siguió mecánicamente.


Los dos ancianos del Concejo sonrieron con suficiencia mientras observaban la ceremonia de boda desde sus asientos de honor. Las cabezas de los clanes sentados con ellos. Muchos de ellos estuvieron sorprendidos por la unión, y la mayoría asistió de incredulidad y curiosidad.

La novia parecía recatada. Koharu había estado preocupada de que ella armara un alboroto y creara una escena, considerando su temperamento y usual comportamiento. La anciana se preguntó que hizo Tsunade para que se quedara quieta durante toda la ceremonia. ¿Quizás la había drogado ligeramente?

No importa, siempre y cuando los dos estuvieran casados. El Uchiha se veía bien e imponente en su kimono azul media-noche y obi blanco. Koharu rió mentalmente. Ella apostó que el mocoso Fugaku regresaría a su tumba si sabia que el ultimo Uchiha (el único que importa, de todas formas) estaba casándose con el Kyuubi no gaki. Estaría revolcándose al saber que el clan era ahora el clan Uchiha-Uzumaki, y sus abanicos Uchiha fueron 'contaminados' por la espiral Uzumaki sentada prominentemente en el centro del símbolo.

Koharu frunció el ceño. Ella y Homura no habían estado felices al encontrar que Tsunade lo había hecho a sus espaldas y cambio el nombre del clan y símbolo sin discutirlo con ellos. Evidente falta de respeto a su autoridad. Pero de nuevo, había sido irrespetuosa de ellos desde el comienzo. Todavía irritaba a los dos ancianos que Tsunade volviera por Naruto y no porque ellos la hubieran llamado, que hubiera perdido su precioso collar por el niño, y que ella prácticamente había prometido la posición de Rokudaime a ella.

Homura pensaba que el Uchiha sería un mejor Rokudaime, pero Koharu no estaba de acuerdo. El niño traicionó Konoha y corrió hacia Orochimaru, de todas las personas. Eso demostró que él era débil – demasiado débil para combatir la marca de maldición. Mientras la niña tenía al Kyuubi bajo control todo el tiempo, y sus pensamientos nunca recurrieron a venganza contra Konoha.

Koharu salió de sus pensamientos, y se reenfocó en la ceremonia. La niña Uzumaki era fuerte. Parecía tener mucho de su padre y madre, esos mocosos. En cierta forma, Koharu estaba encantada de que Tsunade mantuviera el nombre Uzumaki, y esperó para cuando el nombre de su padre fuera conocido también.

La anciana miro mientras la nueva pareja bebió sake del mismo platillo.


Sasuke observo a su… novia curiosamente bajo una fachada sin expresión. Naruto estaba tan tranquila, y pareció que hacia todo mecánicamente. Sus ojos estaban nublados, y su expresión – recatada para todos los demás – era hueca y vacía para quienes la conocían bien.

Él había estado bastante sorprendido al verla en su kimono naranja. Se miraba como si estuviera flotando sobre una nube, desde la parte inferior del kimono donde era en color blanco. Sintió su corazón comenzar a calentarse a la vista de Naruto tan… femenina. Sasuke inmediatamente aplasto ese sentimiento calido.

Pero el lápiz labial rojo se miraba bien en ella.

La Hokage, quien estaba oficiando su boda, estaba bastante distraída, aunque no cometió ningún error. Había notado la misma distracción y lo que parecía dolor y ansiedad en las caras de Jiraiya e Iruka.

Discretamente regreso su atención de vuelta a Naruto. Había estado asombrado, aunque no lo demostró, saber que Naruto era una chica. Un rubor amenazó en formarse mientras recordó que ellos habían ido juntos desnudos al onsen cuando eran genin. Y algunas veces compartían la misma tienda o habitación si la misión exigía que lo hicieran. Se preguntó si Naruto si quiera sabía que era una chica entonces. Probablemente no, decidió. El chico… chica no podía actuar para salvar su vida.

Sasuke se pregunto dónde estaban los pensamientos de Naruto. ¿Probablemente en la paliza que recibió la noche anterior? Había visto fríamente mientras su prometida era abusada por el grupo de hombres. Particularmente no le importaba ella, y reprimió una punzada de culpa que lo importunó para detenerlos. Estuvo a punto de ceder, pero ella había comenzado un genjutsu (él lo vio con su Sharingan), y se arrastró dolorosamente a su casa.

Había decidido seguirla a su casa. Todo el camino a casa, hasta el momento en que ella colapso en la cama sin limpiarse a si misma o cambiarse, no pareció darse cuenta que él la había estado siguiendo.

¿Por qué diablos estaba incluso preocupado por su bienestar?

Probablemente porque ella era su boleto para matar a Itachi. Si, probablemente eso era – Naruto necesita estar viva para ser el cebo de Itachi. Probablemente se molesto con los hombres porque ellos estaban tratando de disminuir sus posibilidades para vengar a sus padres y clan.

Sus ojos se fijaron en el nuevo símbolo Uchiha-Uzumaki en su kimono y frunció mentalmente el ceño. Había estado furioso cuando Kakashi había aparecido en su nuevo apartamento con sus nuevas ropas, y encontró que todas llevaban el nuevo símbolo del clan. Solo entonces se dio cuenta, medio recordó que la Hokage había mencionado el nuevo nombre del clan. Recordó que él no puso atención porque la Hokage lo menciono después de que dejo caer la bomba acerca del real género de su ex-compañero… pronto futura esposa.

Todo es por el bien de matar a Itachi. Se divorciará de la dobe, recuperará el nombre y símbolo Uchiha, y encontrará a la menos irritante mujer en Konoha, y revivirá su clan después de matar a Itachi.

La voz de la Hokage flotó a través de sus pensamientos, diciendo algo acerca de intercambiar los anillos y besar a la novia. Se empujó a si mismo fuera de su aturdimiento, y se preparo para hacerlo mecánicamente para guardar las apariencias. Hizo a las reliquias del Concejo felices, y él tendría la oportunidad para matar a Itachi.

La voz de la Hokage también pareció sacar a Naruto de su aturdimiento, y Sasuke vio un desfile de emociones cruzando su cara por un instante antes de que ella volviera a la neutralidad. Pero sus ojos no podían esconder sus emociones reales. Esos expresivos, hermosos ojos azules que sólo podían pertenecer a Uzumaki Naruto estaban mostrando determinación, dolor y… ¿miedo?

¿Miedo de qué? Y ¿De qué esta triste? ¿El incidente de la última noche? Se preguntó mientras calmadamente levantó ligeramente su temblorosa mano y deslizó el anillo, y le permitió hacer lo mismo con el. Luego acerco su cabeza a la de ella, mirándola a los ojos. Pudo verla tensa y casi retrocedió. No era el incidente de la última noche, entonces. Pero no podía decir lo que provocaba el miedo y el dolor.

Rápidamente, inclinó su cabeza ligeramente y castamente rozó sus labios contra los de ella. Fue el menor de los contactos, pero ella se tenso como si la estuviera amenazando para decapitarla. Esa molesta punzada de algo rozando en su corazón otra vez mientras su cabeza regresaba a su posición original. Tsunade dijo unas pocas palabras más, luego la gente estaba aplaudiendo, y los jóvenes ninjas de Konoha estaban pitaban y silbaban.

La asistente de la Hokage les trajo el certificado de matrimonio, y ambos lo firmaron silenciosamente, sin mirase el uno al otro.


Disclaimer:

Sé que esto no tiene nada que ver con la ceremonia tradicional de boda japonesa, así que describire aquí un tipo de fusión del estilo occidental y un poco de ceremonia japonesa que recuerdo haber visto en la película Para Para Sakura hace años :-D heheh. También el estrafalario kimono, solo que puedo bastante segura identificar uno cuando lo veo… Pero acerca de eso, así que sientete libre de corregirme, aunque preferiria si pudieras dejar un sitio web para consultar así podré checarlo por mi misma. O más bien, Además, anuncio que otro fic tiene el mismo título que este. Me gusta decir que honestamente no tenia idea de que este título ya estaba en uso, y de ninguna manera copie el título de ese fic. Tengo mi propia razón para usar este título en particular. Draonheart0000, sabes de lo que estoy hablando :-)

Glosario:

-summimansen: lo siento, disculpa.

-taichou- capitán.

¡Reviews y criticas constructivas muy apreciadas!