El autor dice: Lo siento, sé que prometí actualizar más pronto, pero luego estuve un poco ocupada y perezosa… heheh. Muy bien, no hay mucho SasuNaru o NaruSasu en este capítulo. Es más como ninguno de todo… sorry…

N/T: Realmente no sé qué decir, he estado muy ocupada, trabajo, la boda de mi hermano, y otra boda en unos días, es realmente agobiante. Pero por fin traigo el siguiente capítulo.

I Think I

Por TooDarnLazy

Capítulo 7 – Origen Revelado

Naruto se removió incómodamente. Se sintió como si hubiera estado durmiendo con su cabeza sobre una pequeña roca. Molesta, abrió sus ojos sólo para cerrarlos inmediatamente ante la luz del sol que entraba por la ventana.

"Arrghh." Gruñó ella, y volteó su cara hacia la pared, lejos del sol. Tambaleantemente, llevo una mano detrás de su cabeza y palmeó alrededor, sólo para encontrar que se había olvidado de deshacer el moño en el que estaba su cabello, lo cual explicó la 'roca' que sintió. Gimiendo otra vez, torpemente jaló del moño hasta deshacerlo. Suspirando de alivio, llevó su mano bajo su mejilla, y se volvió a dormir.

Más bien, trató de volver a dormir, pero su reloj interno siempre la despierta a las siete de la mañana, y estaba sonando con locura por sí mismo en su cabeza ahora mismo. Gruñendo en frustración, se dejó caer sobre su espalda y frotó sus ojos, luego se forzó a abrirlos, y lanzó su manta. Bostezando ampliamente, balanceó sus piernas sobre el borde de la cama y se estiró lujuriosamente.

Naruto se levantó y se estiró otra vez. Una mano rascando su cabello y la otra a su lado mientras avanzaba a su ventana y miro afuera. Podía ver el Monumento Hokage, y la torre Hokage debajo de el. Sonrió soñolienta, encantada de que aun podía ver el Monumento como había sido capaz desde su casa anterior. Se dio cuenta de que el apartamento estaba en el tercer piso, y era más alto que las casas de dos pisos que ella podía ver cruzando la calle desde su balcón. Eso era un beneficio – ella no tendría que preocuparse de que alguien espiara.

El sol se reflejaba en algo sobre el dedo de su mano izquierda y la muñeca de su mano derecha. Parpadeó soñolienta, llevó ambas manos al frente de su cara para ver la fuente de las reflexiones. En su muñeca derecha estaba el brazalete de Gaara, y sonrió cariñosamente mientras torcía su muñeca un poco, dejando los rayos de sol danzar en las perlas de cristal claro y el amuleto plateado.

En el cuarto dedo de su mano izquierda estaba un desconocido peso. Entrecerrando los ojos, de repente se dio cuenta de lo que era – su anillo de bodas. Naruto llevó su mano más cerca de sus ojos y observó la banda más ancha y plana hecha de oro rosa. El sol, se dio cuenta, había sido reflejado por el minúsculo diamante blanco y el único rubí que estaban organizados en el símbolo Uchiha-Uzumaki en el anillo.

Lo miro por un momento, pero era demasiado pronto para empezar a pensar. Ella rompió un bostezo, disfrutando la sensación del suave sol de la mañana sobre su piel.

Otro bostezo, y ella se volvió, y dejó su habitación para ir al baño. Encontró su cepillo de dientes y la pasta dental sentados juntos con otra serie de cepillo de dientes y pasta dental en una taza encima del fregadero. El otro cepillo de dientes – de Sasuke obviamente – estaba un poco húmedo, mostrando que había sido usado no hace mucho tiempo. Naruto parpadeó, dándose cuenta de que estaba ya despierto.

Fue a traves de su rutina matutina, luego regreso a su habitación para cambiarse del kimono inferior en el que había dormido, y entro en un par de ropa interior femenina (ya que ella no estaba en servicio, o de lo contrario hubiera vendado su pecho. Los sujetadores tendían a irritarla cuando usaba taijutsu), y una camiseta negra con rojo, con un diseño como de nubes esponjadas en el frente y un destacado (aunque no demasiado grande) símbolo Uchiha-Uzumaki en la espalda (debe haber sido hecho por Ayame-neechan) y un par de pantalones cortos que llegaban a sus rodillas. Su cabello estaba tieso, y sobresalía en divertidos ángulos. En días normales su cabello estaba siempre espinoso y un poco peludo, pero ahora era tieso – probablemente debido a la laca de pelo que Ayame-neechan había generosamente rociado ayer. Ella frunció sus labios, y decidió lavar su cabello más tarde.

Su joyería – nunca pensó que vería el día en que en realidad usaría joyas, diablos, ella nunca se imaginó casada, misión o no – llamó su atención. Sacudiendo su cabeza ligeramente, decidió tirar sobre sus usuales guantes sin dedos, y dio un asentir medio satisfecho cuando el material negro cubrió ambos el brazalete y el anillo. La rubia dejo su habitación y caminó por el pasillo y entró a la sala de estar. En la luz del día, podía observar mejor la sala, pero su estómago dio un fuerte gruñido. Decidiendo someterse a ello, se fue explorando la sala para más tarde y abrió la puerta restante de shoji.

La cocina era brillante y alegre. Los armarios cubrían las paredes sobre el mostrador de la cocina y el fregadero de un lado, y el refrigerador, estufa, y el horno cubriendo el otro. La pared en frente de la puerta tenía dos ventanas con cortinas cortas. Una mesa de madera de aspecto moderno con cuatro sillas se establecía en medio de la habitación. Había una trasalcoba a la derecha de la puerta, y había una lavadora y un tendedero, así como una contraventana que podía ser abierta para admitir la luz del sol.

Naruto estaba impresionada. Nunca había tenido semejantes lujos en su vida. Suspirando en satisfacción, saltó hacia la nevera y la abrió de golpe, luego frunció el ceño. Estaba casi vacía – solo unos pocos tomates y algunos onigiri en un recipiente la miraron. Actuando sobre una sospecha, abrió cada armario y cajones en el mostrador para encontrar que había nada comestible en ellos, solo utensilios de cocina, cubiertos, tazones, platos, tazas, jarras y vasos. Ella suspiró, y su estómago gruñó.

Sasuke entró, y fue hacia la nevera donde tomó el contenedor del onigiri. Se sentó con su espalda hacia donde ella estaba parada cerca de la puerta, y con calma comió el onigiri sin reconocerla u ofrecerle algo.

La furia estalló por un momento, luego ella decidió que no iba a permitirle arruinar su vida. Era solo una misión; no iba a permitir que su basterdad (1) la sacara de quicio.

"¡Ohayo, Sasuke!" saludó ella, sonriendo felizmente a sus espaldas. "No hay prácticamente nada aquí, y estoy hambrienta, así que voy a salir para conseguir algo de comida – cereal, leche, tal vez algo de arroz y carne. Y una taza de ramen. ¡Definitivamente conseguiré una taza de ramen! ¿Quieres algo?"

Sasuke la ignoró. Puso mala cara, sacando su lengua a sus espaldas, ella dijo, "Bien entonces, teme. Nos vemos."

Xx

Xx

Naruto gruñó para sí misma mientras caminaba por la calle hacia la tienda de comestibles en la que usualmente compraba. ¿Cuál era el problema del teme? ¡No es como si ella lo hubiese forzado a casarse con ella! Ella estaba haciéndole un favor casándose con él, ¿así que no podía ser al menos un poco más agradable? Bastardo.

Extrañaba al Sasuke de doce años que conocía. No que él hubiera sido muy amable con ella, pero al menos podía detectar la débil amistad que se alineaba en sus insultos y sarcasmos. El Sasuke de dieciocho años aparentemente prefería solo ignorarla.

Gruñido, gruñido, gruñido – y se acercó al frente de la tienda, justo cuando estuvo a punto de entrar, un Chunin que reconoció que trabaja en la Torre Hokage la saludo, y le informó que la Hokage desea verla inmediatamente.

"¡Pero es mi día libre! ¡Y tengo hambre!" se quejó Naruto, las manos en sus caderas. El Chunin se encogió de hombros, pero se mantuvo firme.

"Tsunade-sama mencionó que era urgente." Dijo él. Naruto cruzó sus brazos sobre su pecho y puso sus labios en una línea recta.

"¡Bien!" resopló ella y se trasladó a la puerta de la oficina de la Hokage con un shunshin.

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"¡Tsunade-obaachan! ¿Qué es tan urgente? ¡Tengo hambre!" gritó Naruto mientras irrumpía en la oficina de la Hokage, y evitaba la regla de metal lanzada a ella. Se acercó al escritorio de la Hokage y golpeó sus palmas sobre él, mirando a la rubia detrás del escritorio.

La rubia mayor la miro con cansancio. "Siéntate, Keimei. ¿Esperó que hayas tenido un buen descanso?" dijo ella, y murmuró algo que Naruto no alcanzó.

"¡Esperó que hayas tenido una interesante, noche llena de diversión, gaki!" vino la voz de Jiraiya, una cautela positiva en ella. Naruto, quien se había encorvado en una de las dos sillas en frente del escritorio, rápidamente en posición vertical y miro al Sannin, quien acababa de saltar a través de la ventana.

"Ero-Sennin tú pervertido, viejo lujurioso-" ella comenzó furiosamente, pero el auto-proclamado pervertido la cortó.

"Hmm… sin marcas en la piel, sin signos de agotamiento." Dijo él pensativamente mientras la miraba, frotándose la barbilla. Luego sacudió su cabeza tristemente. "No hiciste nada la última noche, ¿Lo hiciste?" preguntó penosamente. "Pensé que te había entrenado mejor que eso."

Naruto se sonrojó intensamente y saltó de su asiento para aterrizar un golpe al sonriente hombre de cabello blanco, pero Tsunade le ganó el puñetazo, literalmente. Jiraiya se retiró a su usual esquina contra la ventana sosteniendo su cabeza con un chichón de campeonato con una mirada de dolor en su cara. Naruto se dejó caer de nuevo en su asiento y cruzó sus brazos mal humorada y Tsunade se pellizco el puente de su nariz.

"Keimei, algo ocurrió la noche anterior que te involucra." Comenzó Tsunade, mirando gravemente.

Naruto frunció el ceño. "Me lo imagine, viendo que me llamaste aquí." Dijo ella con un tono de sarcasmo. "¿Con quién tengo que casarme esta vez? ¿O tengo que comenzar a producir bebés con Sharingan pronto?"

"¡Keimei!" rompió Tsunade, sus ojos ardiendo en la joven mujer.

Naruto desvió la mirada. "Lo siento, obaachan." Murmuró ella, un poco avergonzada. Tsunade masajeó sus sienes.

"La última noche, después de la ceremonia de la boda, Shizune me arrastró aquí para terminar el papeleo que había dejado." Dijo Tsunade cuando Jiraiya rió disimuladamente. "Cállate, viejo. La única razón de que estoy en esta silla haciendo el trabajo y no tú es porque no tienes las bolas para hacerlo." La Hokage fulminó con la mirada a su viejo compañero de equipo.

Jiraiya la miro de igual forma. "Por qué, yo no sabía que tenías bolas, Tsunade-hime. ¿Algo más que escondas bajo ese cuerpo lleno de genjutsu?"

Algo malo para decir a una molesta, dormida y privada de sake Tsunade. Ella lo miro furiosamente, marchando hacia él y, levantándolo por el cuello tanto que él colgaba sobre los dedos de sus pies, dándole una poderosa patada de chakra en su región baja del abdomen incluso antes de que él pudiera comenzar a alejarse. Él voló con un doloroso "¡Oouf!" fuera de la ventana por la que él había entrado, y pronto estuvo fuera de vista. "¡La próxima vez lo conseguirás en las joyas, viejo pervertido!" gritó ella por la ventana, y el hombre dentro de la audiencia instintivamente se cubrió su entrepierna a la furia y amenaza en la voz de la Hokage.

Tsunade marcho de nuevo a su silla y se dejó caer en ella, cerró sus ojos y respiro profundamente por medio minuto. Naruto tenía una mirada asustada en su cara, y estaba eternamente agradecida que Tsunade nunca hizo eso con ella cuando molestaba a la Hokage.

Los ojos marrones se abrieron de golpe. "¿Ahora dónde estaba?" preguntó a Naruto irritablemente.

"Err… ¿Algo paso la última noche?" chilló Naruto. Tsunade asintió.

"Correcto. En punto de las once de la noche, un aumento de chakra se sintió en el centro de esta habitación, y un sello se deshizo en el centro de la oficina. Era un sello de tiempo límite, significa que el objeto sellado permanecería sellado por un periodo de tiempo designado por el sellador."

Naruto asintió para mostrar a Tsunade que entendía hasta ahora. Ella apestaba en los sellos, solo manejaba los simples, pero había oído de un sello de límite de tiempo antes, sin embargo ella nunca había visto uno.

Tsunade hizo una pausa por un momento y miro a Naruto, una expresión de defensa en su cara. "Dos pergaminos de comunicación privados fueron liberados. Ambos llevaban el sello de Sarutobi-sensei."

Naruto sabía que los pergaminos de comunicación privados eran más que eso – el pergamino significa mensajes personales, no como libros de texto de jutsu o misivas oficiales, eran más que letras. Lo que realmente tenía su atención fue a quien pertenecía el sello en los pergaminos. ¿Qué hizo al Sandaime sentir la necesidad de sellar con un sello de límite de tiempo, y que tenía que ver con ella?

"Uno era para el actual Hokage, así que lo abrí. Contenía instrucciones acerca del segundo pergamino y una explicación del sello de límite de tiempo, así como también sello cartas personales a Jiraiya y a mí. El segundo pergamino." Tsunade continúo un poco más lento. "Era para ti."

La cara de Naruto mostró su sorpresa y curiosidad.

"En el primer pergamino, Sarutobi-sensei explico que él te escribió una explicación de quienes son tus padres, y él incluyo fotografías de ellos, y una carta personal que ellos te escribieron antes de tu nacimiento."

La mente de Naruto se congeló. ¿Sus padres…?

"De acuerdo a su explicación, él selló ambos pergaminos para que aparecieran en la noche del once de Octubre, ya que él sabía que el Hokage estaría oficiando el Festival el diez." Dijo Tsunade cuidadosamente, observando la mirada congelada en la cara opuesta a la suya. Ella lanzó un pequeño pergamino hacia Naruto, e hizo una mueca cuando la golpeó en el estómago. La joven rubia ni siquiera trató de atraparlo.

"Si lo abres o no depende de ti. Lo que puedo decir es que la verdad acerca de tus padres, o tu padre, sobre todo, es controvertida. Pero creo que si decides leer el pergamino, es tiempo de que el resto de Konoha descubra quien eres en realidad."

Tsunade observo al jounin en frente de ella. Había estado sorprendida leer que Sarutobi-sensei revelo acerca de los padres de Naruto en el primer rollo, pero ella no estaba sorprendida. De hecho, ella había formulado su propia conclusión en cuanto al padre de Naruto antes. Quién no - ¡El parecido era tan obvio! Pero al mismo tiempo, llegó como un alivio encontrar que ella tenía razón.

"Puedes irte, Keimei. No lo olvides, tú y Sasuke se reunirán conmigo mañana por la mañana."

Naruto se levantó aturdida, apretando el pergamino con fuerza, y dejo la oficina tras murmurar un rápido "Hokage-sama". Tsunade se mordió su labio cuando observo a su hermana adoptiva irse, esperando que ella estuviera bien. Muy en el fondo, la rubia sabía que Naruto estaría bien. Ella había resistido dieciocho años de odio y casi doce años de soledad, y había salido bien. Ella estará bien.

Xx

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Naruto caminaba aturdidamente de regreso a su viejo apartamento, y se disponía a entrar antes de que se diera cuenta de que ahora ella vivía en otra parte. Medio conscientemente, se transportó con un shunshin a la puerta de su nuevo apartamento, entró en silencio y procedió a su habitación, sin darse cuenta de la mirada de los ojos ónix de su esposo siguiéndola desde la puerta principal a la puerta de shoji desde donde estaba sentado en el sofá.

La rubia cerró la puerta de su habitación y se hundió en el piso con su cama apoyando su espalda. El pergamino salió de su mano y se detuvo a medio metro en frente de ella, y ella lo miro.

¿Quería ella abrir el pergamino? ¿Quería descubrir quiénes eran sus padres? ¿Especialmente después de que Tsunade-obaachan mencionó que la identidad de su padre era controvertida? ¿En realidad quería saber después de todo este tiempo? ¿Estaban aún vivos? Se olvidó de preguntar a Tsunade-obaachan sobre ese detalle.

Miro el pergamino por un largo tiempo, olvidando todo lo demás – su hambre, y la otra persona en el apartamento. Sintió como si sus pensamientos estuvieran batiéndose y arremolinándose en su mente. Tantas preguntas que la habían atormentado durante mucho tiempo serian respondidas si ella abría el pergamino. ¿Pero realmente quería saber?

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Sasuke levanto la vista del pergamino que estaba leyendo a la puerta de shoji que conduce al pasillo al dormitorio. Era extrañamente silencioso, había sido así desde que la dobe regreso de su excursión de compras – si ella incluso hubiera estado en la tienda, así fue. Ella se había mirado aturdida, incluso más aturdida que durante el comienzo de su ceremonia de boda la noche anterior, y no tenía ninguna bolsa de compras en su mano, ni siquiera una copa de ramen instantáneo. En su lugar ella estaba sosteniendo muy fuerte un pequeño pergamino que se miraba como un rollo de comunicación personal.

Ella había balbuceado de estar hambrienta antes de irse, pero había ido directamente dentro de su habitación desde la mañana, ni siquiera había salido para almorzar, y era casi la puesta de sol ahora.

Él estaba molesto consigo mismo – el silencio del apartamento lo fastidiaba, aunque solo sea levemente. ¿Por qué él debería preocuparse por lo que la dobe estuviera haciendo en su habitación? Él estaba seguro de que ella aún estaba allí – podía sentir su chakra, y era fluctuante, indicando que algo estaba pasando con ella. No que le es que le importe, se dijo a sí mismo.

Regreso su atención al pergamino de jutsu que había rescatado del viejo Compuesto Uchiha. Durante los pocos días antes de la boda él, con Kakashi, habían ido al lugar para traer muchos pergaminos que él consideraba importantes. Había visitado su vieja casa, y se forzó a sí mismo a no pensar en la sangre que salpicaba el salón la última vez que había estado en la casa. Había tomado una foto de un álbum que encontró – una foto que solo tenía a su otousan, okaasan y él mismo en ella. Se cortaría su mano derecha antes de llevar cualquier cosa de Itachi con él. La foto ahora estaba en su mesita de noche al lado de su cama, pero no la miraba demasiado a menudo. Encontró algunos pergaminos de jutsus pertenecientes al clan Uchiha, y los llevo de regreso con él. También había tomado algunas hermosas pinturas tradicionales y un biombo de shoji intrincadamente pintado que recordó que su madre amaba, y lo instaló en la sala de estar donde ahora estaba él.

Era demasiado tranquilo para un lugar que tenía a esa rubia bocaza en él. Sasuke parpadeó y se dio cuenta de que no había pasado de la misma línea de texto por casi una hora, irritado, decidió levantarse y preparar la cena para sí mismo cuando su estómago gruño. Enrolló el pergamino pulcramente y lo colocó de vuelta en su lugar con los otros pergaminos en los estantes, luego entró a la cocina y sacó el contenedor de onigiri que quedaba del desayuno, se sentó en la oscura cocina y comenzó a comer en silencio.

Definitivamente era demasiado tranquilo. Él amaba el silencio, y lo odiaba al mismo tiempo. Antes del… incidente, incluso su casa nunca había sido tan tranquila. Su madre era una presencia constante, y ella amaba cantar mientras trabajaba por la casa. Luego cuando todos… murieron, él se había mudado de casa – demasiados malos recuerdos – y se quedó por su cuenta en un apartamento. Había sido un silencio mortal cuando se quedó solo. Había aprendido a gustar de la soledad, pero algunas noches el silencio se hacía opresivo.

Lo cual era la razón por la que a veces esperaba con interés al equipo 7, incluso si él nunca lo admitiera a nadie. En especial esperaba para estar en compañía del ruidoso rubio, quien estaba siempre tan feliz y ruidoso que lo hacía olvidar el espeso silencio de su solitario apartamento. Siempre se sintió mejor cuando se insultaban el uno al otro, entrenaban contra el otro incluso si terminaba siendo molestado por el dobe la mayor parte del tiempo. Sabía que alguien más lo reconocía por quién era, y no el pobre, último sobreviviente de la masacre Uchiha.

Cuando descubrió que tenía que vivir con la dobe, de nuevo estuvo ambos, un poco aliviado y mucho más molesto. Molesto por la sonoridad e idiotez de la rubia. Aliviado por la sonoridad de la rubia – la casa no estaría en un opresivo silencio. La dobe como siempre iluminaba un lugar.

Se acercó por otro onigiri en la oscuridad, sin preocuparse por encender las luces, y se preguntó que estaba pasando con la dobe. No es que él estuviera preocupado por ella. Solo por leve curiosidad por lo que podía haber logrado lo imposible – callando a la rubia por casi un día entero. Tomó la bola de arroz, la cual había sido la última en el lote, y puso el contenedor en el fregadero y lavó sus manos. Regreso a la sala de estar y entró al corredor fuera de su habitación.

Al pasar la habitación de la dobe, escuchó sollozos muy débiles que no habría oído si no fuera un ninja. Involuntariamente, hizo una pausa fuera de la habitación de la dobe, luego continuo fríamente a su habitación. No le importaba la vida privada de la dobe – ella era el cebo para Itachi; una simple herramienta para alcanzar su objetivo.

Entró en su habitación y cerró la puerta detrás de él sin otro pensamiento acerca de la chica detrás de la otra puerta.

Xx

Xx

Los últimos rayos del sol poniente atravesaron las paredes de su habitación. Naruto levantó la vista de donde había estado mirando el pergamino en el suelo por horas mientras mordía y pellizcaba su labio inferior.

Quiero saber, finalmente decidió después de horas de deliberar consigo misma. Necesito saber.

Extendió la mano y encendió la lámpara en su mesa de noche, luego lentamente se acercó al pergamino. Lo miro por un momento, trazando suavemente con un dedo las líneas del sello del Sandaime, luego, tomando una profunda respiración, rompió el sello y abrió el pergamino.

Uzumaki Naruto,

Estás leyendo esta carta. Eso significa que yo, por alguna razón, probablemente estoy muerto, no soy capaz de explicar este secreto de 18 años a ti personalmente.

Podría ser una sorpresa para ti saber que eres de hecho una chica, y lo has sido desde que naciste. Yo, con la aprobación y el conocimiento del Consejo del Hokage y el Consejo de Ancianos, puse un henge kage en ti, en consecuencia convirtiéndote en un niño. Esto fue hecho a que preví que los aldeanos y shinobi podrían no verte en la luz de un héroe, lo cual creí firmemente que eres.

Te escribí esta carta para explicarte quienes son tus padres. Tú o el nuevo Hokage pudieron haber buscado Archivos de la Aldea por registros concernientes a tus padres y tu nacimiento, pero estoy seguro que no encontraste nada. Los registros están ocultos en un compartimiento escondido en el escritorio en la oficina del Hokage – el segundo cajón de abajo.

Lamento informarte que tus dos padres han fallecido, pero ambos fueron héroes, y habían estado muy emocionados por tu nacimiento. Tu madre fue Uzumaki Kushina, del antiguo País del Remolino, y tu padre fue Namikaze Minato, el Yondaime Hokage.

Ambos estaban sin familia. Su matrimonio fue un secreto, para proteger a Kushina-chan contra los enemigos de Minato, y solo unos pocos amigos de confianza conocían el secreto. Habrás escuchado historias acerca de cómo el Konoha no Kiiroi Senkou diezmó a los shinobi de Iwa durante la Gran Guerra, y te digo que fue cierto. Tu padre fue uno de los más grandes shinobi en Konoha, un justo y buen hombre. Desafortunadamente, como sucede a cada shinobi del valor de su chakra, se hizo de enemigos fácilmente, lo cual fue él porque de que el matrimonio se mantuvo secreto. Kushina-chan también fue una buena kunoichi. Ella siempre estaba sonriendo y parloteando, y tú me recuerdas a ella cuando sonríes, incluso aunque te parezcas tanto a tu padre. Kushina-chan era independiente, y nunca le gusto tener que ser protegida.

Tus padres se amaron mecho el uno al otro. Kushina-chan siempre estaba sonriendo, tanto como Minato. Recuerdo cuan emocionado estaba Minato cuando me anunció que Kushina-chan estaba embarazada de ti. Él estaba más emocionado cuando se acercaba la hora de que Kushina-chan diera a luz. Siempre me hizo sonreír el recordar cómo andaba él con una sonrisa perpetua, y siempre estaba revisando a Kushina-chan hasta volverla loca.

Kushina-chan había estado bastante débil durante el embarazo, y Minato estaba justificadamente preocupado. Para empeorar las cosas, el Kyuubi no Kitsune había sido visto en dirección hacia Konoha un día antes de que nacieras, y Minato buscaba frenéticamente a través de los archivos de los jutsu del Hokage para encontrar algo para deshacerse del youkai. Como sabes, el único método que puede contener un youkai es el Shiki Fuujin y el Hakke no Fuuin Shiki. Se rompió su corazón, y el corazón de tu madre, al saber que esos sellos eran la única forma para proteger Konoha, pero ambos sabían que era el deber de Minato proteger Konoha.

El demonio solo podía ser sellado dentro de un recién nacido, debido a que las bobinas de chakra de un recién nacido aun no estaban desarrolladas, por lo que puede dar cavidad a la repentina influencia de chakra. Minato y Kushina-chan sabían esto, y ambos estaban dispuestos a entregar a su hija – tú – para proteger Konoha, ya que ambos sabían que no podían pedírselo a cualquier otro padre. Fue una decisión difícil, y lloraron, pero ambos mantuvieron su deber como ninjas de Konoha.

Minato sabía el precio del Shiki Fuujin, y dispuestamente pagó el precio por su amor a la aldea y su familia. Traté de razonar con él para que me permitiera llevar a cabo el sellado, pero él se negó rotundamente, citando que era su responsabilidad como Hokage. Todavía me carcome el corazón el saber que designé a tu padre a una posición que al final lo llevó a su muerte. Si hubiera aplazado su posición por tres años, tú tendrías a tu padre contigo. Pido tu perdón por esto, Keimei.

Nuestras fuerzas lograron contener al youkai hasta que naciste el diez de Octubre. Para entonces el Kyuubi ya había penetrado la pared exterior de la aldea. Minato te tomó de Kushina-chan sin tiempo incluso para un adiós, y ni media hora más tarde, su alma había sido consumida por el shinigami y tú te habías convertido en el buque del Kyuubi.

Kushina, habiendo estado débil durante su embarazo, se debilitó aún más por el parto. Se aferró a ti por unos pocos días más después de que Minato falleció, pero ambos sabíamos que no lo lograría. Ella te encargó a mi cuidado, y luego nos dejó para unirse a Minato.

Luego lancé el henge kage en ti para tu seguridad, y anuncié la ley concerniente a ti. Minato y Kushina-chan te habían nombrado Keimei, que significa amanecer, debido a que para ellos eras un símbolo de que la oscuridad de la guerra shinobi había terminado, y la paz amanecía. Minato quería nombrarte Naruto, y solo decidió contra ello después de que Kushina-chan lo venció. Recuerdo como estuvo de mal humor por una semana por ello. Desde que el henge kage volvió tu apariencia externa masculina, decidí nombrarte Uzumaki Naruto, y una explicación sobre el henge kage y tu verdadero nombre que yo había escrito en el registro Hokage, el cual solo el Hokage después de mi tenía la autoridad para leer. Sin embargo, no incluí la verdad de tus padres en el registro, escogiendo en su lugar escribirte esta carta. Sin embargo, el actual Hokage debe ser capaz de reconocer el nombre Namikaze con bastante facilidad.

Traté de darte una infancia normal como sea posible, pero desafortunadamente sabes mejor que yo que fallé. Los aldeanos no quisieron escuchar la razón, sin importar cuantas veces traté de explicarles. Sentí más justificado el tener que mantener tu linaje en un secreto de ellos, pues temía que fueran a tomar represalias si sabían que eras la hija de Minato. Además, los tiempos eran tensos entonces, desde que las Naciones Elementales aún están recuperándose de la guerra. Iwa te habría cazado si ellos sabían que Minato tuvo una hija. Tu condición como jinchuuriki te haría más valiosa. Sin embargo no podía negarte tu nombre de familia, como recuerdo decirte – Uzumaki es tu verdadero nombre. Mientras Kushina-chan era una persona popular debido a su personalidad, su nombre no era tan conocido como el de Minato por lo cual escogí darte el nombre del clan de tu madre en lugar del de tu padre.

Te pido perdón, Keimei, por haberte fallado en muchas formas. Hubiera sido más proactivo durante tu juventud, quizás no habrías crecido tan sola. Como parte de mi disculpa, sellé aquí en este pergamino fotografías de tus padres, y dos pergaminos de jutsu de técnicas de tu padre – el rasengan y el hiraishin no jutsu. Me temo que los detalles en el hiraishin no jutsu parecen incompletos, y de hecho lo están. También tu padre solo completo la primera fase del rasengan. Él había planeado intentar fusionar su afinidad elemental con él, pero no tuvo la oportunidad de completarlo. El hiraishin no jutsu está completo, pero como nunca compartió el secreto completo detrás del jutsu a nadie más que Kushina-chan, solo puedo escribir lo que yo mismo he descubierto. Minato nunca tuvo tiempo de detallar su jutsu en papel.

Sé que eres fuerte y valiente, Keimei. Te he observado a través de los años, y estoy orgullo de que no hospedes ningún deseo de venganza solo amor para Konoha. Haría a cualquier padre orgulloso ver cómo te levantas y enfrentas tus adversidades, y, conociendo a Minato y Kushina-chan como lo hago, estoy seguro de que están orgullosos de ti. Sabes que lo estoy, también. Tienes una gran potencial que es todo tuyo, y no del youkai dentro de ti. Te volverás fuerte, y sé que superarás a todos los Hokage anteriores. Enorgullécenos, Namikaze Keimei, alias Uzumaki Naruto.

Sarutobi

Sandaime Hokage.

Las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas cuando llegó al párrafo acerca de sus padres. Fue un impacto enorme - ¿El Yondaime Hokage era su padre? Él siempre había sido su héroe… y ahora descubre que él fue su padre…

Siguió parpadeando lágrimas y sollozos ahogados mientras leía el resto de la carta lentamente, hasta el final. Detrás de la carta, un sello estaba dibujado en el pergamino. Lo reconoció de ser un simple sello de invocación, del tipo que los shinobi usaban para sellar equipaje dentro de los pergaminos para cargar con ellos, como Tenten hacía con sus armas. Ella mordió su pulgar y untó un poco de sangre en el sello, luego rápidamente hizo los sellos de manos apropiados y susurró. "Kai."

Un suave puff de humo, y dos pergaminos y tres fotografías aparecieron. Con una mano temblorosa, ignoró los pergaminos, lo cual eran probablemente los jutsu de pergamino, y tomó las tres fotografías. Secó sus lágrimas con su otra mano y llevó las fotografías en el pequeño círculo de luz en la habitación ahora oscura.

Su corazón estaba latiendo violentamente. Finalmente, después de tantos años, sería capaz de ver las caras de sus padres. La primer fotografía era la del Yondaime Hokage – podía reconocer el rostro en la montaña en la cara del hombre sonriéndole en la fotografía. El rostro en la montaña hacia poca justicia a su padre, decidió. Es representado como un hombre solemne, de aspecto feroz, pero en la fotografía, él estaba sonriendo con una dulce sonrisa que nunca creerías que él podía lucir tan feroz, aunque podías notar que a la vez era un hombre serio. El corazón de Naruto se apretó dolorosamente, deseando con todo su corazón que ella pudiera ver esa maravillosa sonrisa en persona, y que esa sonrisa fuera dedicada a ella.

Se dio cuenta de que se parecía a su padre muy cercanamente. Sus características, aunque más femenina, eran similares a las suyas. El color de su cabello era el mismo, y ella nunca había visto a nadie más con el cabello vívidamente rubio como el suyo, hasta ahora. Incluso la forma de entrecerrar los ojos era similar a la forma en que ella los cerraba cuando sonreía con sus grandes sonrisas. Ella sabía eso de una fotografía de sí misma que Sakura-chan había tomado una vez.

Un poco a regaña dientes, dejo a un lado la fotografía de su padre y tomó la siguiente. Esta era una fotografía de una mujer con características dulces onduladas, el cabello rojo fuego hombro-largo. Su madre, se dio cuenta. La mujer era hermosa e irradiaba fuerza, incluso de una fotografía. Se podía decir que ella no era de ser tomada a la ligera. Los labios de Naruto se fruncieron en una leve sonrisa cuando vio su propia sonrisa comemierda reflejada en el rostro de su madre. Quizás ella heredó esa costumbre de su madre. Trazó las líneas generales del rostro de su madre con ternura, luego puso la fotografía a un lado, y tomó la tercera.

Mostraba a ambos de sus padres, y su madre estaba muy embarazada. Su padre tenía su brazo alrededor de su madre posesivamente, y la otra mano sobre el bulto de su abdomen. Su madre estaba sonriéndole a él. Naruto se dio cuenta de que ella tenía los ojos de su padre, aunque sus ojos eran grandes como los de su madre.

Las lágrimas comenzaron a rodar por su rostro otra vez, y su corazón le dolía con una soledad que nunca había sentido antes. ¿Era posible extraña a gente con la que nunca habías conocido? Pues era como ella se sentía. Nunca les dio mucha importancia a sus padres antes de esto, pero ahora pareció que 18 años de soledad surgió y la inundó, y ella sollozó que parecía la llave misma de su corazón silenciosamente por horas.

Glosario

- Hiraishin no jutsu: el nombre del jutsu que hizo al Yondaime famoso como el Rayo Amarillo de Konoha (Konoha no Kiiroi Senkou). Muchos lo confunden con el shunshin no jutsu, el cual es una técnica de teletransportación regular que la mayoría de los ninja por encima del rango genin saben.

¡Comentarios y críticas constructivas muy apreciadas!

(1) no sé si exista la palabra, pero dado que no encontré otra forma de traducir 'bastard-ness', opte traducirlo a basterdad.

N/T: Muchas gracias por sus reviews, disfruto mucho el leerlos, me dan ánimo.

Elizabeth: No, no estoy muerta, me alegra mucho.

Mega guardiana: Tendrás que esperar un poquito más para saber.

Kotoko Lee: Muchas gracias.

Luchiatenshi: bueno, pues aquí esta.

Fly: si, ya está, deje de lado mi trabajo para traerles la historia. Lo bueno es que nadie me vio ^.^

YO: Gracias por tu comprensión.

CHOI MINGYU: Si yo también me lo imagino.

LittleMonsterStick: pronto lo veras. Espero… ^.^U

Celeste Kairi: Lamentablemente no puedo hacer eso, debo continuar el curso de la historia.

Moon-9215: No te preocupes, lo hará poco a poco.

Y a todos los demás que se toman la molestia de leer gracias, ando corta de tiempo.