Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.23 DULCE VERDAD

Por fin la dulce verdad ¡me amaba!

Quedamos que él vendría por mi a la noche siguiente para ir a su casa y formalizar el compromiso. Si, me había pedido que me casara con él y yo acepté. No deseaba otra cosa.

Alan y Henry lloraron cuando les dije que me ausentaria unos dias. No querian que me fuera, pero les prometi que volvería por ellos. Sólo así se calmaron, dejé instrucciones a mis queridos amigos, los cuales estaban felices por mi. Y partimos al dia siguiente.

Ibamos en el carruaje de regreso a la mansión Cullen, mientras Edward platicaba sobre nuestro futuro.

Había comprado una finca algo lejos de sus padres, donde podriamos vivir, los niños estarian con nosotros, y mi gente de confianza. Todo era hermoso, el futuro inmediato era lo que más anhelaba.

Por fin llegamos y Edward me ayudó a bajar, me iba a indicar los escalones para entrar a la mansión.

-Conozco esta mansión Edward, ¿lo recuerdas?-Escuché su risa y me contagio. Al entrar de nuevo en esa casa, una voz suave y aterciopelada como la de mi Edward, me hizo saber quien estaba cerca.

-Me da gusto mucho gusto verlos-dijo Carlisle el padre de Edward, el hombre generoso y noble que me había comprado y dado mi libertad. Siempre le estaría agradecida.

-Esto es verdaderamente sorprendente-me dijo Esme al mismo tiempo que nos abrazaba a ambos. Ella siempre tan noble.

-No sabes todo lo que sufrimos cuando ambos se fueron. Cuando menos Edward nos escribió un poco, pero estabamos tan preocupados por ti.-Eso si me dejó perpleja, ¿acaso yo les importaba a ellos? Esme me condujo a la sala, donde tomamos el té y conversamos. Edward estaba a mi lado tomado de mi mano, la cual apretaba con suavidad cuando hablaba.

-Padre, como les dije, Isabella… Bella y yo nos casaremos. Ella me aceptó y no quiero esperar más…-Esme lo interrumpió

-Se casaran aquí ¿verdad hijo? No sabes lo felices que nos haria eso.-Y luego para mi sorpresa me preguntó.

-Bella, ¿te gustaria que la boda fuera aquí? Alice y yo nos encargariamos de todo si nos lo permiten-me quedé sin palabras, me habian aceptado sin chistar nada… como si yo fuera su igual. Y creo que la sorpresa se notó demasiado en mi rostro, porque de inmediato agregó:

-Eres tú quien hace feliz a mi Edward, y eso no tengo con que pagartelo. Eres tú quien le ha devuelto esa alegria por la vida, quien lo hizo recapacitar,mi hijo no podria haber escogido a mejor mujer que tú Bella, yo siempre sentí afecto por ti, pero esto lo multiplica con creces y no sabes la alegria tan grande que hay en nuestros corazones, permitenos darles ese regalo por favor- para ese momento ya estaba bañada en llanto, pero era de alegria, de alivio, de gratitud. Nunca pensé que a pesar de ser tan generosos y buenos, me aceptaran sin más. Yo era una huerfana, sin linaje, una joven sin talentos, ciega y pobre. El dinero que tenia ahora, era de los niños, pues yo no queria nada para mi. Ellos lo necesitaban mucho más que yo. Y ahora esto.

Definitivamente había muerto y estaba en el cielo.

El resto de la mañana transcurrió rapidamente y cuando menos pensé llegó la hora de comer. Ahora toda la familia estaria junta y eso me hizo tener un poco de miedo, sus padres nos habian aceptado. Pero ¿Y los demás?

Cuando me cambie de ropa para la hora de la comida, la doncella me ayudó con el vestido, tuve que tener cuidado pues los ropajes siempre me impedian caminar bien, aunado a mi torpeza, eso no era muy bueno para mi.

Edward me esperaba en las escaleras, me dio la mano y descendimos. Varios aromas se mezclaban con al delicia de comida. Y supe que todos nos estaban esperando. Sin embargo había algo en el ambiente que no podia definir, una cierta tensión. Empezamos a comer y la platica comenzó.

-Entonces Bella, ¿puedo regalarte el traje de novia?-era Alice quien estaba feliz. Jasper su esposo, no comentaba mucho, pero estaba de acuerdo.

-Será muy hermosa la boda, pondremos muchisimas flores, se verá tan lindo…-decia Esme, cuando alguien la interrumpió.

-Si, con muchas flores los demás no se darán cuenta que Edward se casa con la sirvienta y que además esta ciega… linda boda… claro-era Rosalie, quien no pudo contenerse.

Mil gracias a: Caresme, Roxy, Naddy, diana, ale, MARIE WITHLOCK CULLEN mil gracias por comentar hermosas.

Besos