Después de que la señora Minerva me llevara de nuevo a la habitación me dijo que había algo en el baúl que podría ser mío. ME explico que tenia tres días dormida y que en mis condiciones, no podría haber sobrevivido, eso me hace darme cuenta de que el cuello lo tenia vendado como mis brazos; pero que tenia algo en mis manos, como una especie de caja de madera, pero por mas que intentaron abrirle, no lo lograban

-¿Cree que logre abrirle?-pregunte confusa

-Es lo mas probable, pero te dejo para que puedas descansar mejor, debes de estar agotada mentalmente- me dijo con una pequeña sonrisa, asentí y se fue cerrando la puerta con ella

-La señora Minerva es buena, pero debo de busca ese cofre-me dije a mi misma y fui con el baúl de madera frente a la cama, al abrirlo estaba el cofre, aunque también había una bolsa a la que luego abriré

Me senté en la cama y con ese cofre en mis manos. Tenia un tamaño pequeño y de madera, los detalles de esta eran muy lindos por cierto por unas flores en la tapa, la abrí con cuidado pero al mirar mejor, no había nada; antes de resignarme metí mi mano y casi grito del susto cuando estire casi toda mi mano y esto no tenia fondo, ¿Por qué había un cofre así?, pero sentía varias cosas rodear mi mano y decidí intentar agarrar uno, cuando logre hacerlo saque lo que era como una libreta algo gastada y un sobre blanco, deje la caja a un lado y mire ambas cosas, ¿acaso esto me serviría para recordar quien era?

-¿Que dirá la carta?-susurre mirando el sobre, saque una hoja blanca y bien doblada, aunque no tuviera nombre sabia que debía ser mía-haber...

"Mi querida yo...

De seguro te harás la pregunta: ¿Quién soy? bueno, quien me quiso traer me dijo que ese podría ser un efecto secundario al viajar a otra dimensión, mundo lo que sea y el porque estas hay o cual fue el motivo por el que yo quisiera ir. Bien, creo que estarás en buenas manos como para que puedas leer esta carta y sofá, espero que no en las manos de algún Mortifago y menos de "EL", lamento si estas tan confundida cuando llegaste, son muchas cosas las que debes de saber y de milagro si aun están bien esas libretas quiero que las leas con MUCHA precaución, no deseo que caigan en malas manos, seria muy peligroso

Cierto, ¿deseas recuperar la memoria verdad?, en el interior del cofre hay un pequeño frasco que contiene una sustancia, el cual debería hacerte recordar. Ya cuando lo hayas hecho, si es que ocurriese realmente, no debes de exasperarte mucho por tu situación.

Creo que te abras dado cuenta al momento de verte que no eras tu, no se con que pero lo abras hecho, créeme yo tampoco sabría cuantos detalles no me habrán dicho del todo bien, aunque de la forma en que te hablo por medio de esto tampoco es muy a mi estilo, no desde hace tanto. Deseas muchas respuestas, cuando lo recuerde sabrás que vas a hacer, pero ten cuidado, desearas cambiar muchas cosas que te pasaran pronto, si lo deseas hazlo, pero cuidado con las consecuencias futuras, no deseo que les pase a ellos nada malo, no tan pronto.

Hay otra carta, pero solo ábrela en caso de un momento importante, grave o no, pero solo hay lo harás

Disfruta tu nueva vida mi querida yo... con cariño N"

Cuando termine de leerla, volví a meter la mano dentro de ese cofre y encontré el frasco que me decía, de cristal y con algo liquido y blanco dentro. ¿A que se refería con Mortifago?, pero aunque me lo pregunte, debo de beber esto y hay vendrá todo lo que deseo. Abrí la botella y de poco a poco me bebí eso, ¡sabia realmente mal! de milagro solo era uno pequeño

-¡Puaj!-me limpie la boca-¿y...ahora que?

No sentí nada y solo me sentí mas frustrada, ¡no funciono en nada!, peor al tratar de pararme todo me empezó a dar vueltas y caí al suelo retorciéndome de dolor, mi garganta quemaba y la cabeza me iba a reventar, quería gritar pero de mi boca no salía ningún ruido del que quisiera hacer para pedir ayuda. Cada minuto fue una horrible tortura de agonía, peor de a poco, cada uno de mis recuerdos volvía y con fuerza, cada momento, cada sentimiento hasta lo que yo nunca creí que viví, como al encontrarme con quien me trajo aquí, a quien le pedí una nueva vida. El dolor empezaba a disminuir como los sollozos silenciosos, hasta que quede en el suelo tendida y respirando entrecortadamente y cerré los ojos por un momento, decidí levantarme luego de que me tranquilizara y fuera posible el poder moverme, a penas duras alcance la cama

-Juro...que eso no fue lo mas horrible que e vivido-murmure recargando mi cabeza en el colchón-pero me sirvió de algo, ahora se que estoy en un libro, y fue en el maldito comienzo de milagro

Ahora que recupere mi memoria, también fue forma de ser, respire hondo antes de volver a impulsarme y acostarme por fin en la cama superando de alivio aunque también solté un quejido de dolor

-Maldigo que la alfombra no fuera mas cómoda, pero ignorando eso-tome la libreta entre mis manos-aquí todo lo que quiero cambiar de este lugar, suerte que lo hice porque no seria capaz de recordar todos los años de Harry aquí-reí quedito por ese pensamiento- se que me arriesgo mucho el intentarlo, pero si no me arriesgo no gano-sonreí al notar que mi mentalidad de 17 seguía intacta aun con un cuerpo de 11- son muchas cosas a las que tome el mas mínimo detalle como las libretas y la poción, sabiendo que mi memoria no podría volver realmente, o tal vez nunca. suspire sentándome con dificultad- lamentablemente fue eso, igual que siempre no logro recordar muchas cosas como el que sigue después, la boda, el irse a Londres entre otras-bufe frustrada ante esa notación- suerte que aun falta mucho para eso, odio cuando no recuerdo muchas cosas, ¡casi ni recuerdo mi maldita infancia!, o tal solo quienes eras mis compañeros este semestre y eso fue hace tiempo-una sonrisa se dibujo de alivio en mi rostro. maldeciré mi mala memoria, pero también la agradezco, no soporto tener tantos recuerdos de mi pasado

Me volví a acostar mirando al techo, ya había decidido lo primero que tendría que hacer, pero también que podría traerme malas rachas durante un tiempo, aguantaría, siempre lograba salir adelante. Me alegre que Dumbeldore fuera quien se hiciera cargo de mi y no Snape, no lo odio, simplemente no era bueno para el ni para mi que lo hiciera en estos momentos, también tenia que tener todo calculado en los momentos en que Voldemort viniera por mi

¿Que? tampoco iría a decirle a Dumbeldore: "Mire señor, en realidad yo no soy de aquí y ustedes no son reales, son parte de un libro, que se que le pasara a Harry, cuando vendrá Voldemort...¡ah si!, que el estúpido profesor ese que se hace pendejo, es en realidad Voldemort" bien eso no seria buen argumento, nada bueno comparado a lo que hare el tiempo que este aquí

-Deberé de cuidarme de ese, espero que el director no le diga nada, o que el no me haya visto-una expresión de preocupación paso por un segundo por mi rostro antes de cambiarlo a uno sereno-no creo, si no el hubiera venido por mi o algo

Pensé en todo de forma seria, sabia de ante mano que al tener un cuerpo de una niña muchas cosas no serian tomadas en serio de mi parte, pero necesitaba hacer todo lo posible. Lo que mas deseaba, era el ayudar a Sirius en escapar de Azkaban, pero igual, me era muy difícil en estos momentos. Muchas cosas lo son, por lo único que debía de preocuparme era por la Piedra

-Solo espero que no empeore las cosas