Nota importante: He puesto una encuesta en mi perfil, por favor, voten para así yo saber cuál historia debo actualizar primero, la encuesta se cerrara en la próxima actualización. Esto significa que a partir del capítulo 15, actualizare las tres historias que aparecen de acuerdo con la encuesta. Esto lo hago porque a veces termino el capítulo de una historia y me toma otro tiempo terminar con el de la otra, a pesar de que los inicio al mismo tiempo… lo que pasa es que me enfado de traducir uno y sigo con el otro y así XD

Había decidido actualizar las tres historias juntas, pero de alguna manera me comenzó a parecer injusto, porque no todos leen las tres, y vi injusto que tengan que esperar tanto sólo porque yo no he terminado alguna… Bueno los dejo con la historia ^.^


I Think I

PorTooDarnLazy

Capítulo 13 – De compras con las Chicas


"¡Última vuelta!" llamó Naruto alegremente cuando corrió junto a sus genin. Eriko la miró fijamente y los gemelos Hyuuga le dispararon miradas descontentas.

Habían estado corriendo alrededor de Konoha para relajarse después del duro día de entrenamiento. Cerca de una hora después del almuerzo, el moreno – relacionado con Naruto-sensei – había aparecido con el Ninja Copia Hatake Kakashi durante su entrenamiento en los campos de entrenamiento habitual. Eriko no había sido capaz de escuchar lo que había dicho, debido a que los genin estaban practicando caminar en el agua por primera vez, y habían caído en el pequeño arroyo en el borde del área de entrenamiento unas cuantas veces. Naruto-sensei también había colocado un kage bunshin en el borde del agua cuando notó a Eriko escabullirse más cerca para escuchar.

Hatake Kakashi estaba encorvado lánguidamente, el moreno guapo tenía una leve mueca en su rostro inexpresivo, y Naruto-sensei parecía un poco lívida, y estaba discutiendo con su pariente. Era más bien un argumento de un solo lado, por lo que Eriko podía ver. Ese chico guapo (Ella todavía tenía que preguntar a Naruto-sensei por su nombre) sólo pronunciaba unas pocas palabras de vez en cuando, mientras Naruto-sensei seguía y seguía gesticulando con sus manos. De repente, Naruto-sensei gritó algo y saltó hacia atrás, sacando un kunai. El hombre saltó hacia atrás en el mismo instante y sacó su chokuto.

El encuentro había sido corto y furioso. Naruto-sensei no había traído su katana, pero parecía estar sosteniéndose bastante bien. Un gritó de ánimo de Eriko desafortunadamente le hizo mirar hacia sus tres genin, y el hombre guapo rápidamente tomó ventaja de la apertura, y eliminó el kunai de la mano de Naruto-sensei. Él entonces había envainado su chokuto, y atrajo a su rubia sensei en una pelea de taijutsu. Sensei era rápida, pero el otro hombre era igual de rápido, sino más rápido, y parecía capaz de predecir sus movimientos fácilmente. Después de unos minutos, él había extendido una pierna debajo de la de ella, causándole perder el balance. Torció los brazos de ella detrás de su espalda y la forzó en la tierra cuando ella trató de recuperar su equilibrio, y la mantuvo allí con una rodilla en su espalda.

Naruto-sensei estaba roja de la cara con furia, y su kage bunshin protegiendo a Eriko, Ichiro y Nichiro estaba rabioso, saltando furiosamente en el sitio. Era bastante cómico, en realidad.

El hombre se inclinó y dijo algo a Naruto-sensei que realmente la puso furiosa. Ella luchó, pero fue ineficaz contra el agarré del hombre. El hombre tenía una satisfecha y triunfante sonrisa en su rostro. Naruto-sensei chasqueó algo a él que amplió la sonrisa una fracción, y él saltó fuera de ella aterrizando a una distancia segura. Naruto-sensei saltó sobre sus pies con una cara roja, y señaló acusadoramente al Ninja Copia, quien tenía su nariz enterrada en un libro azul y parecía ignorarla. Después de unos minutos de fumante del lado de Naruto-sensei (algo sobre invadir su área de entrenamiento y estúpidos bastardos buscando pelea y sensei perezoso), el jounin de cabello plateado deslizó el libro en su bolsa de armas, dio a Naruto-sensei un ojo de media luna feliz, recogió al moreno guapo, que había estado de pie a un lado con sus brazos cruzados, mirándolos argumentar (o más bien, argumentar a Naruto-sensei), y se fueron.

Naruto-sensei llegó pisando fuerte hacia el agua y su kage bunshin se disipó. Eriko había estado un poco intimidada por la furia emanando de Naruto-sensei. Su sensei había tomado unas cuantas profundas respiraciones, luego anunció que el entrenamiento había terminado por el día de hoy, y habían corrido tres vueltas alrededor de Konoha para refrescarse.

"Me pregunto quién de nosotros necesita refrescarse más." había murmurado Ichiro con sarcasmo en voz baja cuando comenzaron a correr, y Eriko asintió en acuerdo.

Ahora estaban corriendo su última vuelta (¡arigato, Kami-sama! Pensó Eriko fervientemente mientras jadeaba con cansancio). Su ruta les llevó más allá del compuesto Hyuuga, por lo que se redujeron a un paso lento, y dejaron a los gemelos Hyuuga allí. Entonces Naruto-sensei acompañó a Eriko de vuelta a su casa, escuchando a Eriko hablar sobre algunos chicos guapos que había visto el día anterior.

Se abrieron camino hacia la zona del mercado, donde Naruto-sensei había hecho algunas compras y murmuró entre dientes sobre bastardos parásitos, y Eriko miró a todos los que se atrevían a mirar a Naruto-sensei de la forma equivocada. Naruto-sensei la atrapó en ello, le sonrió dulcemente (a Eriko le gustaba ver a Naruto-sensei así, la hacía lucir aún más bonita de lo que ya era), y le dijo que ignorara a esas personas. Eriko hizo un ruido afirmativo y continuó mirando a aquellas personas de malos modales detrás de la espalda de Naruto-sensei.

"Nada como un día de completo entrenamiento, ¿eh, Eriko?" dijo Naruto, ajustando su agarre en la bolsa de sus compras. Sonrió con alegría a la genin de cabello miel a su lado. Eriko le lanzó una mirada suave, y Naruto se rió.

"Es agotador, pero tienes esta sensación agradable después de que tomes un baño y te relajes, y es realmente satisfactorio saber que estás progresando, como los tres han estado haciendo." Dijo Naruto. Eriko sonrió a su sensei.

"¿Hemos estado haciendo progresos? ¿De verdad, sensei?" preguntó ella con entusiasmo.

Naruto asintió. "Sí. Yo no aprendí a caminar en el agua hasta mi primer examen chuunin, y me tomó bastante práctica para conseguir hacerlo bien. Ustedes lo están haciendo bien para ser principiante."

Eriko sonrió con orgullo, y saltó unos pasos hacia adelante hacia una puerta marrón oscuro presentada en una pared de ladrillo rojo. Ella tocó el timbre de la puerta y saltó hacia atrás ante la puerta, donde Naruto estaba de pie.

"Aquí es donde vivo." Informó a Naruto, quien asintió, y tomó nota de la dirección. Era más bien un vecindario rico, señaló Naruto. Las casas aquí eran grandes, y muy pocas estaban construidas al estilo Occidental, más que el estilo tradicional Japonés que los viejos clanes, como los Hyuuga, favorecían.

Un minuto más tarde, la puerta fue abierta por un hombre alto, de cabello miel que se parecía un poco a Eriko. Eriko lanzó un grito y se abalanzó sobre el hombre, quien se echó a reír y la recogió para darle un gran abrazo. Naruto sonrió con cariño ante la escena.

"¡Niichan! ¡Volviste! ¿Cuándo volviste? ¿El viaje fue exitoso? ¿Trajiste algo para mí?" balbuceó Eriko, pinchando las mejillas de su hermano mayor. El hombre rió de nuevo y alejó sus manos.

"Está mañana, koneko-bo. Sí, el viaje fue exitoso, y los Sehomoto han acordado vender nuestros productos en su tienda. Y si, te traje algo." Dijo el hombre con indulgencia. Eriko gritó con alegría y abrazó a su hermano con fuerza, quien devolvió el abrazo. Naruto se sentía un poco incomoda, y aclaró su garganta para despedirse de su estudiante. El hombre levantó la mirada con sorpresa.

"¡Oh, sumimasen! No me di cuenta de que estabas allí." Dijo, y cambió a Eriko a su costado y la apoyó contra su cadera con una mano, la otra la extendió hacia Naruto. Naruto sacudió su mano y le ofreció una sonrisa.

"¡Naruto-sensei es mi jounin sensei!" informó Eriko amablemente, y su hermano asintió. Sus ojos se entrecerraron en reconocimiento de su nombre, pero entonces él le sonrió sin ningún indicio de repulsión.

"Ya veo. Soy Tanake Teruo, oniisan de Eriko. Encantado de conocerte, Naruto-san."

"¿Eh? No sabía que Eriko tenía un hermano mayor. Encantada de conocerte también, Teruo-san." Sonrió Naruto, una mano sosteniendo su bolsa de compras y la otra detrás de su cabeza en un gesto de timidez.

"Tanake Teruo, veinte años, soltero y disponible." Recitó Eriko con una sonrisa pícara. "Estadísticas vitales, vein-ooff!"

Teruo aplastó su mano sobre la boca de su hermana con una sonrisa avergonzada, y Naruto rió un poco. "No te preocupes, Teruo-san. No hay nada por lo que sentirse avergonzado, estoy segura. Bueno, es hora de cenar, y tengo que irme. Gusto en conocerte, Teruo-san, y te veré mañana, Eriko."

Naruto se marchó, levantando una mano para reconocer el grito de Eriko "¡Nos vemos, sensei!" y se perdió la persistente mirada de Teruo en su espalda. Caminó a casa en un ritmo confortablemente lento. El entrenamiento de antes había sido bueno, pero fue vergonzoso perder delante de sus genin, y siempre odiaba perder ante ese bastardo. Él parecía haber estado de extra mal humor cuando él y Kakashi-sensei aparecieron en el campo de entrenamiento del Equipo Siete con una pobre excusa de alguien más ocupando su lugar de costumbre, y entonces con unos pocos insultos bien colocados, había logrado tener a Naruto entrenando con él y perder ante él. Ella no necesitaba mirar para saber que probablemente tenía una sonrisa en su cara cuando la tenía en el suelo comiendo tierra.

Mientras que ella estaba molesta por su actitud exasperante y por perder, estaba contenta de ver que él pareció ablandarse un poco. Su pelea esa tarde era una reminiscencia de sus peleas de hace seis años cuando entrenaban. Naruto sonrió con nostalgia.

Sus pensamientos se movieron hacia sus estudiantes. Estaban mejorando a un buen ritmo normal. Se alegraba por eso, porque ella tenía la intención de ponerlos en los próximos exámenes chuunin. Sabía que Kiba y Temari estaban planeando proponer a sus equipos también, y ella estaba ansiosa por ver si su equipo podría aporrear en la tierra a los otros equipos.

De todos sus estudiantes, Eriko era la que todavía necesitaba mejorar más. Ella no estaba tan atrás de los gemelos Hyuuga como Sakura había estado cuando eran genin, pero ciertamente podría con un poco más de práctica. Y parecía que provenía de una familia bastante adinerada. Tal vez ese era el por qué ella no estaba tan entusiasmada sobre la vida ninja como los otros genin lo estaban. Naruto se preguntó por qué ella había sido inscrita en la Academia, y por qué su hermano no había sido inscrito. El hombre – Teruo – obviamente no era un shinobi, incluso si parecía musculoso. Era bastante bien parecido, y tenía su cabello miel peinado hacia atrás de su rostro con unos pocos mechones colgando frente a sus ojos. Estaba vestido en ropa normal de civil – una camisa y pantalones, con una chaqueta como haori sobre sus hombros. Naruto podía decir que eran de buen hacer.

Fue conmovedor ver a Eriko saludar a su hermano con tal entusiasmo y amor, y tener ese entusiasmo y amor de vuelta. Naruto a la vez amaba y se sentía dolida cuando veía las muestras de afecto entre familiares así. Algunas veces podía tener éxito en ignorar el dolor, otras veces iba a casa a su solitario apartamento con un corazón penoso, regañándose a sí misma por no acostumbrarse a dieciocho años de volver a casa a un vació apartamento.

Pero ahora no estaba sola más. No en realidad, al menos. Le gustaba tener a alguien en casa, incluso si ese alguien era un silencioso bloque de hielo con un mástil enterrado en la zona de su retaguardia (1). Hacia al lugar entero menos sombrío, sólo saber que había otro humano respirando, viviendo en la misma casa.

Naruto entró a su apartamento con un fuerte y feliz "¡Tadaima!" sin obtener ni esperar una respuesta, pero feliz de ver un inexpresivo Sasuke en el sofá, ignorándola.


Eriko jadeaba ruidosamente, se inclinó con sus manos descansando con pesadez en sus rodillas. Nichiro estaba respirando ruidosamente a su lado también, sentado con gracia sobre la hierba. Naruto-sensei estaba cerca de terminar de entrenar con Ichiro.

Las manos de Ichiro salieron disparadas hacia adelante tratando de cerrar el tenketsu en los brazos de la rubia jounin, pero Naruto tomó ventaja de la apertura, y cerró su mano alrededor del cuello del niño mientras se arqueaba fuera del rango de las manos de Ichiro. Ichiro dejó caer sus manos al lado inertes, y Naruto soltó su cuello con una sonrisa.

"Siempre toma tu distancia en consideración de la de tu oponente, ¿ne?" Aconsejó cuando se dejó caer en la hierba junto a sus estudiantes. Las nubes se tiñeron de rosa, dorado y naranja del sol de la tarde, y Naruto entrecerró los ojos a una nube que estaba formada como un hinchado abanico Uchiha.

Eriko se sentó junto a ella y tiró del dobladillo de su chaleco.

"¿Hmmm?" preguntó la rubia con pereza. Shikamaru tenía razón – observar las nubes era relajante.

"Mi chichi-ue y haha-ue los invitan a todos a cenar mañana en la noche." Anunció la niña.

"Eso está bien." Murmuró Naruto ausentemente, luego parpadeo. ¿Cena? Se sentó y su mano casi golpeó a Eriko en la cara. Los gemelos Hyuuga estaban mirándola con expectación.

"Err… ¿estás segura de que tus padres quieren conocernos?" Naruto preguntó con vacilación y se estremeció internamente. ¿Estás segura de que tus padres quieren conocerme?

Eriko, ajena a la pregunta mental de Naruto, asintió con entusiasmo. "¡Sí! ¡Quieren conocer a mi sensei y equipo! Así que todos vendrán, ¿verdad? ¡Mañana por la noche a las siete!"

"Yo err… no tengo nada que usar." Dijo Naruto, tratando de encontrar una excusa decente para evitar la cena. Por mucho que apreciaba la comida gratis, prefería tener sus cenas en un ambiente tranquilo donde las personas no la miraran con esos ojos.

"¿Qué? ¡Oh, nada formal! Sólo un vestido simple o una yukata." Respondió Eriko.

Naruto agarró la oportunidad. "Mis yukata son realmente inadecuadas para las cenas, y no tengo un vestido… así que parece que voy a tener que pasar-"

La rubia estaba sonriendo internamente ante la perfecta excusa para no ir a la cena, pero el espanto comenzó a levantarse cuando la mandíbula de Eriko colgó floja.

"¿No tienes un vestido?" preguntó Eriko con incredulidad. Incluso los gemelos parecían incrédulos. Naruto hizo una mueca. "¿Ni siquiera uno?"

La rubia jounin negó con su cabeza, y sus cabellos se erizaron cuando los ojos de Eriko brillaron.

"¡El entrenamiento de mañana se cancela, sensei!" anunció con alegría. Los ojos de Naruto se ampliaron con alarma.

"¡Qu-qué! ¡Hey! No puedes cancelar el entrenamiento sin mi permis-"

"¡Nos vamos de compras!"


Naruto se quejó en voz baja cuando Eriko la arrastró hacia las tiendas de vestidos en el distrito de compras de Konoha. Los gemelos Hyuuga se habían escapado tan pronto como pudieron, diciendo que ellos ya tenían ropas para la cena, y aceptaron la invitación de su compañera de equipo con elegancia. Naruto había sonreído ante su agradable actitud hacia su antiguo desprecio por su compañera de equipo, entonces los miró por no ayudarla a salir de la cena.

Y ahora Eriko estaba arrastrándola en una predominante tienta rosa. Naruto frunció el ceño, pero Eriko la ignoró felizmente, y la sentó en una silla.

"Espera aquí, sensei, mientras voy a escoger algunos vestidos para ti." Dijo la niña alegremente, ignorando las protestas de Naruto de "¡No uso vestidos! ¡Soy una chica de camiseta y pantalones!" Eriko se dio vuelta y comenzó la búsqueda del vestido, y casi tropezó con una mujer que había entrado a la tienda.

"¡Ah! ¡Sumimasen!" se disculpó. La mujer la miró.

"No pasa nada." Ella sonrió. Naruto levantó la mirada ante la voz.

"¿Ino?" preguntó. Ino se volvió para mirar a Naruto con sorpresa.

"¡Naruto!" exclamó ella, luego se aproximó a ella y miró a la rubia. "¡Así que es verdad! ¡Realmente eres una chica!"

Naruto se desinfló. "Sí."

"¡Y tú y Sasuke-kun de verdad-!"

Sus hombros se hundieron aún más. "Sí." Naruto levantó la mirada fatigada. "¿Sakura-chan todavía está molesta conmigo?"

Ino le dio una mirada simpática y se sentó junto a ella. "Sí. Lo está. Pero no te preocupes, ella entrara en razón muy pronto." Ino le lanzó una sonrisa alentadora. Naruto plasmó una sonrisa cuidadosamente practicada, incluso aunque no sentía ganas de sonreír. Todavía le consumía que Sakura-chan estuviera enojada con ella.

"¡Bueno!" dijo Ino, cambiando de tema. "¿Qué estás haciendo en esta boutique, de todos los lugares? Yo te habría fijado como una marimacho, en lugar de una chica de vestido y zapatos de tacón."

Naruto gimió. "Mi estudiante me arrastró aquí, para conseguir un vestido adecuado para usar en la cena con su familia."

Ino aplaudió sus manos con entusiasmo y sonrió. Naruto se encogió ante el brillo en su ojo.

"¡Sugoi! ¡Déjame ayudarte! ¡Me encanta vestir a las personas!" dijo alegremente, su mirada vagando sobre Naruto, tomando nota de sus características.

Eriko regresó y con cuidado entregó dos vestidos a Naruto. "Ten, sensei, pruébate estos primero."

"Mm. Sí, ese azul resaltará sus ojos, y el blanco debe complementar el tono de su piel. Tienes buen gusto, niña." Alabó Ino, mientras miraba los vestidos. Eriko levantó la mirada y se sonrojó un poco.

"Gracias, -"

"Oh, mi nombre es Yamanaka Ino, soy amiga de Naruto." Ino sonrió a la niña, quien sonrió de vuelta. "Ahora, ve a probarte esos Naruto. ¡No puedo esperar para verte en ellos!"


Naruto casi gritó en frustración. Ino y Eriko se habían vuelto buenas amigas, y la habían estado arrastrando de tienda en tienda para encontrar un buen vestido. No le permitieron tener el vestido naranja de antes – uno de los pocos vestidos que de verdad le gusto. No le permitieron tener el simple vestido azul tampoco, aunque ellas casi habían estado de acuerdo. Pero aparentemente era una regla no comprar el primer artículo adecuado que encuentres, pero tenías que buscar en cada tienda hasta que hayas determinado que no hay otro artículo en comparación del mismo.

"¡Quiero ir a casa! ¡Puedo usar la falda y la blusa que Gaara me dio! ¡Se ven bien! ¡Lo prometo!" suplicó Naruto con lágrimas en sus ojos. Ino y Eriko se dieron vuelta para mirarla con sorpresa.

"¿Gaara te dio ropa? ¿Qué, te llevó a una cita?" se burló Ino, entonces gritó cuando Naruto se ruborizó un poco y evitó sus ojos. Ella se dejó caer en el sofá junto a Naruto, quien cubría su cara con sus manos.

"¡Vaya! ¡Quién lo habría pensado, Gaara te llevó a una cita!"

"¿Quién es Gaara?" preguntó Eriko en confusión cuando se sentó al otro lado de su sensei.

"Mi mejor amigo." Respondió Naruto con rapidez, con una significativa mirada hacia Ino, quien asintió imperceptiblemente. Los ojos de Eriko brillaron.

"¡Dinos, sensei! ¿Cómo fue? ¿Fue tu primera cita? ¿Él te besó?" preguntó con entusiasmo. Naruto gimió dolorosamente.

"¿Me dejaras comprar el primer vestido que me guste en esta tienda si te respondo?" preguntó con cansancio.

Ino y Eriko se miraron la una a la otra, entrecerraron sus ojos, entonces sonrieron y asintieron. "¡Hecho!" dijeron.

"Bien. Fue hace un mes y medio, cuando volví a Suna para recoger mi katana. Me dio un brazalete por mi cumpleaños, y una rosa del desierto, y me llevó a cenar en un bien restaurante. Entonces observamos las estrellas desde el más alto techo en Suna, y entonces volvimos." Dijo Naruto con voz cansada. Ino chilló.

"¡Quién habría pensado que Gaara era tan dulce!" ella juntó sus manos con entusiasmo. "¿Él te besó?"

Naruto negó con su cabeza, y antes de pensar, dejó escapar, "No, yo lo besé."

Esta vez, ambas Ino y Eriko chillaron, ruidosamente. Naruto hizo una mueca y cubrió sus oídos. "¡No en los labios! ¡En su tatuaje en su frente! ¡Él es mi mejor amigo, de acuerdo!" dijo apresurada en un tono defensivo.

"¡Tan romántico, Naruto-sensei!" Eriko chilló. Naruto enterró su cabeza en sus palmas.

"Por favor no vayas diciéndole a las personas, ¿de acuerdo? No quiero darles una idea equivocada." Declaró. "¿Puedo por favor escoger un vestido e ir a casa ahora?"

Ino entrecerró sus ojos a la otra rubia. "Tengo la sensación de que hay algo más que estás dejando de lado." Dijo en un tono de sospecha. Eriko inmediatamente miró interesada.

"Él es mi mejor amigo, ¿de acuerdo? Ahora - ¡vestido!" dijo, y rápidamente se puso de pie y desapareció entre los percheros de ropa.


Naruto murmuró en voz baja mientras se deslizaba en el vestido y subió el cierre del costado. Había tenido que pasar por cinco vestidos antes de que sus verdugos, oh lo siento, quise decir asesoras de moda, dispusieran el segundo vestido.

Terminó con el cierre, se ajustó el material de seda, entonces rápidamente pasó un peine por su cabello, y lo torció en un moño y lo aseguró con un palillo tallado para el cabello que Ino le había comprado antes. Tenía unas pequeñas cuentas plateadas sobre una hilera plateada colgando de encima, y tintineaban ligeramente cuando se movía. No es exactamente práctico para un ninja, pero Ino le había lanzado una mirada de exasperación, entonces procedió a enseñarle cómo usar la cosa frívola.

Se había negado a conseguir nuevos zapatos, y les dijo que ella ya tenía un par de zapatos negros de tacón alto que Tsunade-obaachan le había dado hace dos años. No estaban muy felices, pero las había arrastrado lejos de la tienda de zapatos antes de que quedaran atascadas en el lugar de miedo. Naruto sacó la caja que contenía los zapatos de su armario, quitó la cubierta de la caja y suspiró ante la vista de los zapatos. Las cosas eran de correas, y eran una molestia de poner y quitar. Hizo una mueca, pero se sentó sobre su cama y se los puso de todas maneras, maldiciendo en voz baja todo el tiempo.

Terminó con los zapatos, miró sus manos. Los guantes que acostumbraba usar definitivamente no iban bien con el vestido, y sintió que Ino y Eriko no estarían contentas de saber que ella los había usado para cenar. Suspiró y decidió dejar los guantes en su escritorio donde estaban actualmente. Naruto mordió su labio cuando miró el anillo de bodas en el dedo de su mano izquierda. ¿Debería quitarlo? ¿Dejarlo? ¿Por qué estaba usándolo todavía en primer lugar? Sasuke ciertamente había quitado el suyo tan pronto como pudo. Sintió una leve punzada de dolor al saber que evidentemente Sasuke no quería estar adherido a ella en cualquier manera.

Naruto suspiró y decidió quitar el anillo, no quería tener que responder preguntas de una curiosa y chismosa Eriko, especialmente desde que sus estudiantes habían visto cómo ella y Sasuke interactuaban. Lo puso bajo su almohada para mantenerlo seguro, y salió de su habitación. Cuando estaba cerrando la puerta, la puerta de shoji que conducía a la sala de estar se deslizó abriéndose, y Sasuke entró en el pasillo. Él levantó la mirada, y sus ojos se ampliaron una fracción cuando vio a Naruto.

Nunca había imaginado que ella podía lucir así de… bonita. Al igual como había estado sorprendido durante la ceremonia de su boda. Sintió su corazón saltar en un golpe cuando la observó mientras ella cerraba la puerta de su habitación. En un instante, sus ojos tomaron nota de la forma casual elegante que su cabello estaba levantado con el palillo para el cabello de plata, y cuán bien el vestido encajaba en ella. Era blanco con elegantes patrones florales azul, y el azul le recordó a sus ojos. El vestido era simple en diseño, con un cuello alto y mangas ajustadas a la altura del codo, y caía en sus rodillas.

Ella se volvió hacia él, y él notó su rubor un poco cuando ella lo atrapó observándola. El rubor quedaba bien en su cara, pensó ausentemente. Sus labios tenían un toque de rojo – ella debía haber utilizado algo allí. El cuello abierto en una ranura que bajaba un poco hacia su pecho, y él estaba a la vez satisfecho y decepcionado al notar que se detenía antes de la hinchazón de sus senos. Satisfecho porque otros no estarían viendo su pecho, decepcionado porque él no podía ver nada, tampoco.

Espera. ¿Qué?

Luchó contra el furioso rubor. ¡Definitivamente no quería ver nada de la dobe! ¡Ver su cara todos los días era suficiente tortura! ¿Y qué le importaba si ella quería mostrarse a los otros?

El vestido abrazaba sus curvas bien sin ser apretado. La dobe de verdad tenía buenas curvas, y una buena retaguardia y conjunto, aunque se dio cuenta de que ella era más bien del lado delgada. Y los tacones negros encajaban en ella, también.

Gah. Se estaba convirtiendo en un pervertido.

Entonces notó el colorido brazalete en una mano. Y ningún anillo de bodas. La decepción surgió en su pecho cuando hizo esa observación, y se enojó consigo mismo. ¿Por qué debería importarle si la dobe usaba el anillo o no? Él mismo no se molestaba con las cosas inútiles, y ciertamente no podía esperar que ella mantuviera el anillo.

"Ah, Sasuke." Dijo Naruto con vacilación. "Ittekimasu."

Ella caminó hacia él y estuvo cerca de pasarlo a través de la puerta.

"¿Dónde vas?" preguntó Sasuke en un tono frío.

La dobe se dio la vuelta y le frunció el ceño con sus manos en sus caderas. "¿Cuál es tu problema, teme?"

"Te hice una pregunta."

"No es asunto tuyo, pero voy a ir a cenar con la familia de mi estudiante, ¿de acuerdo? ¿O necesito de tu permiso para eso, oh esposo mío?" se burló. Sasuke le lanzó una mirada fría.

"Me compadezco de la familia. Asegúrate de no hacerles saber de nuestra… situación, viendo cómo definitivamente te avergonzaras a ti misma, y eso se reflejaría en mí." Se burló de vuelta.

Naruto lo miró con ira, haciendo a un lado el dolor. "Por supuesto, esposo. No querría avergonzarte, viendo que soy el monstruo de la aldea y sólo una herramienta para ti, ¿ahora lo haría?"

Sus faldas volaron alrededor de ella con elegancia cuando se dio vuelta y pisoteó suficientemente fuerte para dejar pequeñas marcas de tacón en el pulido piso de madera del pasillo y sala de estar. Sasuke cerró sus ojos e hizo a un lado los pensamientos contradictorios en su cabeza, luego fue a su habitación para acostarse.

No me importa ella.


Glosario:

N/T: (1) esto significa que él se cree la gran cosa, el mejor de todos.

El siguiente capítulo es uno de mis favoritos, porque las cosas entre los dos comienzan a avanzar XD

– koneko-bo: koneko es gatito, y bobo es bebé, así que koneko-bo es un nombre mascota que Teruo tiene para Eriko: bebé gatito. ¿Suena raro? Entonces demándenme.

– chichi-ue y haha-ue: chichi-ue es padre, haha-ue es madre.

– yukata: kimono de algodón ligero usado en el verano o utilizado como bata de baño.

– ittekimasu: me voy, nos vemos.

¡Reviews y críticas constructivas muy apreciadas!