Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.30 ROSALIE
Carlisle POV
Estaba atendiendo a mi amada Esme cuando la mujer del caporal me mando avisar que Rosalie estaba mal, al parecer había comenzado el parto. Tuve que ir, no sin antes despedirme con un beso en la boca de mi dulce Esme.
Tomé mis cosas y fui hacia allá, Emmett mi hijo no estaba, había ido a ver si no había noticias de Bella. Lo que me dificultaba más las cosas, no deseaba verla, porque aún tengo mucho resentimiento contra ella, por ella mi familia esta colapsando, solo ruego a Dios porque mi hijo Edward encuentre a Bella. Pobrecilla lo que debe estar pasando lejos de él.
Ahora estoy entrando en la cabaña y Rosalie se revuelca en su cama de dolor.
—Por favor ayúdeme, me duele muchoooo—gritó Rosalie sujetándose a mi ropa como si en ello se le fuera la vida.
—Cálmate, deja revisarte. Pero era claro que estaba por nacer el bebé. Su vientre se movía acompasado cuando comenzaban las contracciones. La revisé y le faltaba aún para dilatar, así que no había más que esperar.
Pedí agua caliente, toallas, lo necesario para poder atenderlos a ambos varias mujeres se quedaron para apoyarme, las necesitaba. Todas iban solicitas conmigo, preguntando si necesitaba algo más, pero ninguna se acercó a Rosalie para preguntarle si necesitaba algo ó para decirle alguna palabra de consuelo. Eso daba a demostrar muchas cosas.
Las lagrimas de Rosalie demostraban también que no sabia soportar el dolor y las sirvientas se burlaban de ella, ambos nos dimos cuenta. No importaba lo que dijeran, el dolor continuaba.
—¡Ya no aguanto por favoooor! Saquelo pronto por favooooor me esta matando—me sujeto de la ropa y me atrajo hasta ella suplicante.
—Esto es un parto Rose, todavía falta, tienes que ser fuerte. Si sigues así puede haber complicaciones.—le quité sus manos de mi ropa y ella sólo sollozaba quedo.
Ya era de madrugada y no daba señales de avanzar más el parto, por lo que tuvimos que obligarla literalmente a levantarse y caminar. Dos sirvientas estuvieron con ella mientras me iba a ver que noticias había. Mi querida Esme a pesar de todo estaba preocupada por ella, la consolé diciendole que todo iba bien, solo le faltaba mas ejercicio para dilatar. Entonces pudo descansar otro poco, quería ir con ella, pero se lo prohibí rotundamente, ya que aún no estaba bien. Aún seguía delicada y no quería ningún comentario fuera de lugar ó alguna palabra incorrecta que pudiera poner en riesgo nuevamente a mi adorada esposa. Eso jamás lo permitiría, ella es la luz de mi vida, lo que me permite seguir viviendo, no quiero ni imaginarme que algo le sucedería, no lo soportaría. Por eso es mejor mantenerla lejos de ella.
Nuevamente a la mañana siguiente fueron las sirvientas a avisarme. Fui de nuevo, al parecer ahora si ya había progresos. De nuevo estaba acostada en medio de gritos de dolor, las sirvientas no se inmutaban, sólo le daban miradas de desdén.
Ya no me fui, tuve que estar con ella y ayudarle porque se negaba a cooperar. Finalmente cerca de las cuatro de la tarde, justo cuando entró mi hijo Emmett, nació una preciosa bebé. Entonces Rosalie se transformó por completo, miró con adoración a la bebé que una vez limpia, se la acomodaron en su regazo, Emmett lloró de felicidad con la bebé y su madre, no podía dejar de contemplarla.
En realidad era una bebé hermosa, muy hermosa. Y era mi nieta. Yo también estaba feliz de que todo haya salido bien. Aunque en ese momento la sirvienta me avisó que Rosalie seguía sangrando. Eso me preocupó. Y a pesar de sus protestas le dije que nos llevaríamos a la bebe con una nodriza por lo mientras.
Me quedé con ella y debo decir que tuvimos suerte, las cosas se complicaron muchísimo, por lo atrasado del parto, al examinarla había dos opciones, dejarla desangrarse ó… tomé la segunda opción. Y la trasladamos a la casa, hubo que sedarla pero finalmente salió bien.
Cuando salí del quirofano improvisado mi hijo me esperaba sumamente ansioso.
—Esta bien hijo. Esta a salvo.
—¿De verdad esta bien?—murmuró viendo mi rostro, creo que intuye algo.
—Si esta bien, sólo que había dos opciones, dejarla desangrarse ó ayudarla a vivir. Aunque ya no pueda volver a ser madre…—mi hijo escuchó quedándose rígido de la sorpresa.
—Gracias papá, se que hiciste lo mejor para ella, muchas gracias—a pesar de todo mi hijo supo que había hecho mi máximo esfuerzo, me retiré a descansar no sin antes dar las indicaciones para que atendieran a Rose.
Bueno chicas, mil gracias por las felicitaciones por mi cumple (fue el sabado) es algo lindo de su parte, mil gracias y como no podia dejarlas así, subo capitulo de algunos fics, mil gracias
Mil gracias a:vero, diana cullen swan, corazon de cristal27,, Caresme, RociodeParú,diana,MAGUIDECULLEN, ingrid, mil gracias por comentar hermosas.
