En los siguientes días me sentí mas unida a Harry, pero era porque casi siempre salía de su dormitorio, iba a mi habitación y pasábamos horas hablando, quería distraerlo de ese dolor que sufría ahora luego de escuchar esas cosas. Al igual que seguían las muertes misteriosas de los mortifagos,las marcas, y el como empezaba a tener sueños extraños.

Los chicos un día me descubrieron un rasguño en mi cuello, dije que fue una caída de la escoba pero no parecieron creerme del todo, hasta Draco que me acoso un rato en querer saberlo, y yo no se lo iba a decir. Los encuentros con Sirius igual eran contados, siempre intentando animarle o llevándole comida, el pobre tuvo que saber lo que ocurrió, y me agradeció lo que intentaba hacer

Stella y Narcissus, bueno, aun no descubría el como hacer que su mirada de muerte no surtiera efecto cuando tuvieran la "edad". Pero gracias a ellos, el tener la Cámara de los Secretos a mi disposición, pero Salazar seguía sin decirme lo que necesitaba. Me dio unas localizaciones, así que estaba esperando que pudiera irme cuando tenga el tiempo necesario

Pero cambio una mañana cuando llego Navidad

-Mama~

Me llamaban, pero me tape con las cobijas toda la cabeza y seguí durmiendo

-¡Mama!

-Oigan yo...-me quede muda al ver lo que menos creía hacer en mi vida

En mi cama estaban dos niños de no mas de seis años, para variar gemelos. El primero era un niño, de cabello castaño blanco con unos mechones negros, sus ojos de color ámbar y piel blanca, la otra una niña de igual forma pero que le llegaba a la barbilla sus cabellos enmarañados. Desnudos, y mirándome. Iba a gritar cuando los reconocí, ambos eran Stella y Narcissus

-¿C-Como los dos...?

-No lo sabemos, solo que desde que despertamos podíamos transformarnos en...esto-dijo Narcissus asustado-pero es extraño..es como si debiéramos hacerlo

-Mama tengo miedo-dijo Stella y yo solo me acerque a ellos abrazándolos

-*Eso es extraño pero...me recordó ese dia*-pensé cuando vi dos manos humanas cuando nacieron-todo estará bien, esto es algo, nuevo pero lo solucionare

Ahora en verdad debía de cuidaros, porque si Voldemort los tiene en sus manos seria mas fácil para el mandarlos de esta forma aun lado, muchos pensamientos pasaron por mi mente, ¡de ninguna manera!, antes muerta que querer dárselos a ese infeliz

Luego de que encogí ropa mía para ellos, espere a que se convirtieran de nuevo, podían hacerlo pero luego volvían a humanos, tendría que hacer compras después para ellos. No sabia si dejarlos aquí, no me gustaba dejarlos solos y en esa forma. Unos minutos después se me ocurrió llevárselos a Sirius, era lo único que se me ocurría, así que los tome en mis manos y aparecimos en la casa de los Gritos

-¿Que haces aquí? ¿y ellos quienes son?-pregunto Sirius menos sucio, y señalándolos

-Mis...¿hijos?-dije lo ultimo en pregunta pero cuando quiso decir algo lo detuve-te contare la verdad solo si no les atacas, o me atacas a mi-dije seria, el asintió sentándose-ellos son, bueno, Basiliscos...

-¿¡PORQUE RAYOS TIENES A DOS BASILISCOS!?-grito molesto, y ellos se aferraron a mi

-¡PORQUE ASI PASO SIRIUS! y necesito que los cuides hoy, se que suena tonto que ellos sean Basiliscos pero los tengo desde que comencé el año, y han estado bajo mi cuidado desde entonces-explique recuperando la calma-estoy buscando algo para que no estén matando por hay, y si también los tengo bajo mi protección es que si Voldemort los tiene todo acabara...y no permitiré que ese maldito los toque

El pareció sorprenderse de mis palabras, pero luego los miro y asintió

-Solo porque no los usaras para esas cosas, déjalos yo veré como encargarme-dijo el y deje a los "niños" en el suelo pero se pusieron detrás mío

-Esta bien, el los cuidara-dije tratando de tranquilizarlos-volveré en unas horas, no causen problemas a Sirius, ¿de acuerdo?

Tarde un poco en convencerlos de que estaba bien estar con SIrius, pero les deje comida-a los tres, porque ellos no creo que pudieran comer ratas en esa forma- y me fui de nuevo al castillo cambiándome, aliviada de que fuera mas temprano

Fui a las mazmorras y entre encontrándome a Draco abriendo un paquete, y vi lo que era un suéter tejido

-Hola Drac

-Llegas tarde, te enviaron regalos-señalando unos cuantos paquetes- de alguna forma recibí esto...¿porque?

-Yo también recibí uno-sacando de uno similar pero el mío tenia C y azul-la señora Weasley los envía por agradecimiento

-¡Celyan!, no es justo no me esperaron-dijo Ginny y nos reímos por el mohín que hizo

-Pues ven a abrir los tuyos pelirroja

Después no encontramos con Harry y Ron, y con sus respectivos regalos y los que di a cada uno como a Ginny y Draco

Cenamos en una mesa los que habían, pero nosotros nos partamos un poco, bromeando entre risas. Yo intentaba hacerlo pero la idea de que ciertas serpientes estaban bajo cuidado de Sirius me preocupaba, ¿y si el no podía manejarlo?

-Celyan deja la luna-dijo Ginny y reaccione-andas muy perdida últimamente

-Lo siento, es que no he podido dormir bien-dije apenada

-Mejor salgamos afuera a jugar con la nieve, y que tu lobo no deshaga mi hombre de nieve-acuso Ron y me rei

-Perdónalo, es que es muy juguetón este Daemon, aunque... presiento que esta muy extraño porque el día que atacaron el castillo aulló, o eso dijo Hagrid y tuvo que meterlo a la cabaña por las dudas

-Crees que Sirius Black...

-Mejor vallamos a jugar-dije rápido al ver como el humor de Harry decaía