Un rayo de sol en mi alma.
Capítulo 6. Una verdad inesperada.
Pasaban los días, yo estaba en una gran depresión, muchas cosas malas me habían pasado últimamente que me asían olvidar las cosas buenas que me han sucedido. Mi amistad con Charly, el que Miki ya no esté aquí, mi amistad con Cristal, en ocasiones me sentía tan mal y triste que eso se me olvidaba. Me encerraba en sitios oscuros y alejados, donde no pudieran encontrarme y me ponía a llorar sin cesar, me dolía demasiado, no era solo el hecho de no poder bolar, eso solo fue la gota que derramo el vaso, me di cuenta que mi vida no valía nada, e incluso me ponía a pensar que Miki tenía razón con respecto a todo lo que decía.
Yo me encontraba en el campo floreado, solo, frente a la tumba de mi amiga fallecida spity. Pese a que ya ha pasado no sé cuántos días, aun la extrañaba mucho, ella fue mi primera y mejor amiga, mi mejor compañera y consuelo, ella era la única que me entendía y me animaba. No se por cuánto tiempo me quede posado frente a la tumba, solo que cuando me di cuenta ya estaba por ocultarse el sol.
-amiga, no sabes cuánto te extraño- dije ya como despedida para levantarme.
-no estás solo, aun nos tienes a nosotros- se empieza a escuchar y frente a mi veo a Charly y a Cristal. Yo al verlos siento ganas de llorar otra vez, ellos se dirigen hacía con migo y me abrasan.
-tranquilo, veras que no todo es malo- dice Cristal.
-siempre contaras con nosotros- dice Charly.
-Gra… gracias- digo entre lágrimas. Los tres nos dirigimos al orfanato para cenar.
Los siguientes días, para animarme y distraerme un poco Cristal decidió enseñarme a jugar ajedrez, al principio no le entendía al juego, pero pronto le agarre el hilo que incluso me volví demasiado bueno, que incluso podía ganarle a los mayores con gran facilidad, y es entonces que obtengo mi marca, una serie de piezas apiladas en formación de ajedrez, estaba más que emocionado y contento por obtener mi marca que incluso bese impulsivamente a Cristal en la mejilla por haberme enseñado este juego. Inmediatamente me disculpe algo avergonzado, ella se sonrojo, pero no me dijo nada.
Pasaron los días, yo me encontraba en el parque, jugando una partida contra Cristal quien era una de pocos que me duraban un buen rato ya que a la mayoría los vencía con solo 5 movimientos usando el truco del pastor (movimiento de ajedrez) y ella sabía cómo librarse de ese movimiento mío, pero no le era fácil librarse del resto de mis jugadas.
Finalmente ella me acorralo en un punto donde la mayoría de mis piezas fueron eliminadas, quedándome solo 2 peones, una torre y un caballo, ella recién había terminado con mi reina, mientras que ella aún tenía la gran mayoría de sus piezas.
-Ves, no siempre serás el mejor- dice ella con un tono burlón, tenía la confianza que ya me había ganado. Pero no era verdad, yo estaba jugando con ella dejando que se comiera mis piezas apropósito, dándole la confianza de que podía ganarme, pero, no se dio cuenta de que yo había colocado mi torre en un punto que a simple vista no parecía amenazante, de hecho más que amenazante parecía estúpido, ya que mi torre estaba vulnerable ante su torre. Es entonces que yo hago mi movimiento, mi peón logra llegar hasta su lado del tablero y lo convierto en una reina dejándola en un punto de jaque contra su preciado rey, ella al ver a su rey amenazado con mi nueva reina hace el enroque (movimiento de ajedrez el cual consiste en mover el rey dos escaques hacia la torre en la primera fila del jugador, y luego mover la torre a el cuadrado sobre la que el rey cruzado )y es entonces que ella se da cuenta de su error, mi torre estaba en un perfecto punto de ataque, al igual que mi caballo, su único punto de escape está siendo bloqueado por su propio peón, a donde tirara, no importaba, ya estaba atrapada.
-creo que es jaque mate- le digo a ella con un tono burlón.
-por Celestia, he creado un monstruo- dice ella.
-Jejeje ¿revancha?- le digo con un tono amistoso.
-aún faltan 15 minutos para comer, así que pues ya que- dice ella mientras me ayuda a acomodar las piezas.
Estábamos por empezar una nueva partida cuando.
-¡quiero a mi hijo! Lo sé yo lo abandone aquí ¡pero fue mi error!- se empieza a escuchar.
Cristal y yo volteamos a ver y de entre el orfanato vemos salir a una yegua rosa de crin amarilla salir del edificio junto a Long Shot y la directora.
-Lo sentimos pero ya es demasiado tarde su hijo ya fue adoptado hace 6 meces, y ya no está en mi jurisdicción- dice la directora.
-¡NO! ¡Lo siento, era una joven yegua asustada, por favor devuélvanmelo!- dice la yegua en negación.
-¡que no entiende! ¡Nosotros ya no lo tenemos, está ahora con otra familia!- dice Long Shot.
-pero… pero…- dice la yegua entre lágrimas.
Yo me quedo pasmado viendo a la yegua y logro mirarla a los ojos, esos ojos me recordaron mucho a Peter, un potrillo naranja de crin café y negra de menos de 7 años de edad, el tenia esos mismos ojos azules, y también fue adoptado por una pareja hacia 6 meces, en eso lo deduje, ella era su madre, había venido a buscarlo, pero llegó demasiado tarde.
-¡tengo dinero… díganme cuanto quieren!- dice la yegua desesperada.
-lo sentimos pero ya no hay nada que podamos hacer- dice la directora con pesar.
La yegua se retira llorando, yo me quedo mirándola, sentía pena por ella. No pude sacármela de la cabeza por un tiempo.
Era de noche, me encontraba en mi dormitorio, aun pensado en ese suceso, no podía dormir, una serie de ideas me pasaban por la cabeza. ¿Qué tal si… mi madre verdadera, al igual que ella, me dejo aquí porque no sabía qué hacer con migo? ¿Qué tal si… ella era muy joven, una yegua asustada como ella? ¿Qué pasaría si viene a buscarme un día y no me encuentra? ¿Quién es mi madre? ¡Tengo que saberlo!- eran el tipo de ideas que pasaban por mi cabeza.
-¿Aun piensas en ella?- se escucha, era Charly (el cual las últimas semanas desde que Miki se fue, duerme en mi habitación dado a que la directora noto lo bien que nos empezábamos a llevar.
-sí, es que no me lo puedo sacar de la cabeza- le respondo.
-¿qué es lo que te preocupa? francamente no lo entiendo- dice Charly.
-veras, es que esto me hace pensar en mi madre- le digo yo.
-¿tu madre que tiene que ver con esto?- dice Charly muy confundido.
-qué tal si ella también estaba asustada y confundida cuando me tubo, que tal si ella aun me quiere, pero cuando me dejo, lo hizo porque en aquel entonces no podía cuidarme- le digo yo.
- ¿tú conoces a tu madre? digo, ¿la recuerdas acaso? ¿Sabes quién es, o por lómenos como se veía?- dice Charly.
-no, no lo sé, no la recuerdo, y es por eso que siento más curiosidad ¿Quién es ella?- le digo a Charly.
-Sleid, no sé qué decirte, yo no te entiendo, mis padres murieron- me dice Charly con un tono muy melancólico –pero… si nunca la viste, si no la recuerdas, quizás… quizás aún tengas esperanza, ahora que lo pienso, tu situación si es posible- me dice charly.
-¡enserio crees eso!- le digo un tanto emocionado.
-¡sí! Pero… si no sabes cómo es siquiera, no sé cómo podamos encontrarla- me dice charly y yo me desanimo.
-¡se me ocurrió algo!- me dice él.
-¡que!- le digo.
-los registros del orfanato, Miki me dijo que hay guardan todo lo referente a cada uno de los potros que se encuentran aquí, quizás hay venga una foto o por lo menos el nombre de alguno de tus padres- me dice charly y mi rostro se ilumina de Felicidad.
Yo estaba muy ansioso, quería saber quién era o como era mi madre, por lo que convencí a charly que me acompañara hasta la oficina de la directora donde tiene los registros de todos los huérfanos. Caminamos sigilosamente entre los pasillos y llegamos hasta la oficina de la directora, sabía que si nos descubrían nos meteríamos en problemas, pero no me importaba, en mi mente se había planteado un objetivo y no me iba a rendir así de fácil, tenía que saber quién era mi madre.
Llegamos a la oficina y tal y como lo esperábamos, la puerta estaba cerrada con llave, pero había alguien en el edificio que tenía llaves de todo el edificio, Long Shot.
yo fui hasta su cuarto, eran las 2 de la noche por lo que a esta hora él y todos los demás ponis deberían estar dormidos, en esta misión fui yo solo, charly accedió a acompañarme y esculcar los registros de la oficina de la directora, pero no lo pude convencer de acompañarme al cuarto de Long Shot, por lo que tuve que ir yo solo, me escabullí hasta su cuarto, esculque entre sus cajones, encontré muchas cosas interesantes, procure ser lo más silencioso posible ya que literalmente lo tenía enfrente, en un par de ocasiones parecía que estaba a punto de despertar, pero solo eran mis nervios.
Finalmente encontré lo que vine a buscar las llaves, pero por poco y lo despierto, ya que al sacar las llaves que estaban atoradas con unos lentes hice algo de ruido al desatorarlas, me mordí la lengua al darme cuenta del ruido que había hecho, pero para mi suerte no lo despertó, di un suspiro y salí de su cuarto dirigiéndome con charly quien me estaba esperando en la puerta de la oficina de la directora, estaba dormido, yo lo desperté con el ruido de las llaves.
-¡¿Qué… que?! ¡No estaba dormido, solo descanse los ojos!- me dice él y da un profundo bostezo.
-bueno, em… a lo que venimos ¿no?- le digo.
-¡Sí! pero que sea rápido Sleid- me dice él.
Me tomo un tiempo encontrar la llave correcta, cosa que impacientaba un poco a charly, pero finalmente la encontré y entramos a la oficina de la directora.
Nos dirigimos directo hasta las gavetas de registros, las cuales también estaban cerrados con llave pero para nuestra suerte, las llaves de Long Shot tenían una copia, y pudimos accezar a los registros.
-bien… ¿con que se escribe Sleid? ¿Con s o con e?- dice Charly mientras revisaba una gaveta.
-no lo sé… Cristal apenas me enseñó a leer, no estoy seguro- le respondo.
-esto tomara un poco más de tiempo, yo soy más rápido con esto, tu revisa el pasillo en caso de que alguien venga- me dice charly y yo lo obedezco, el empieza a revisar las gavetas, pasaron 15 minutos, y empezaba a impacientarme.
.
-¡lo encontré!- me dice el muy animado.
-¡¿mi expediente?!- le digo algo ansioso.
-no, encontré el expediente de Cristal- me responde él mientras se ponía a ojear el expediente.
-¡se suponía que íbamos a buscar mi expediente!- le digo un tanto molesto.
-jeje, perdona- me dice él.
Doy un suspiro-y que dice- le digo con curiosidad.
-nada bueno amigo- me dice él y me muestra un recorte de periódico, en él decía que sus padres y el resto de su familia, abuelos y tíos, murieron en un incendio cuando celebraban una reunión familiar, solo ella sobrevivió, aunque con quemaduras de segundo grado, en eso recuerdo que los primeros días que ella estuvo aquí tenia barios vendajes, y cuando se los quitaron aún se podían distinguir algunas cicatrices, aunque nunca supe de que eran porque ella no contaba nada sobre su pasado, ahora entendía por qué, debió ser horrible, un día lo tienes todo, y al siguiente lo pierdes.
-¿estás seguro que quieres que busque tu expediente?- me dice Charly con un tono de voz que denotaba tristeza y seriedad.
-¡SI! ¡Por favor amigo, necesito saber!- le digo.
-Bien… en ese caso… ve a vigilar el pasillo- me dice él y yo obedezco.
Pasan otros 10 minutos y el me llama diciéndome-¡lo encontré Sleid, tu nombre empieza con S!- dice el mientras abre mi expediente y le echa una ojeada-¡NO PUEDE SER!- dice el perplejo.
-¡que! ¡¿Quién es mi mami?!- le digo algo entusiasmado, la curiosidad me comía vivo, el saca una fotografía y me la entrega.
Estaba paralizado, sabía quién era, no puede ser, esto nunca me lo espere-¡Mi madre, mi mami, es… es… es
Spitfire, la capitana de los wonderbolts!
