Un rayo de sol en mi alma.
Capítulo 7, confusión y sentimientos encontrados.
Simplemente no podía creerlo, que probabilidades avía de que esto fuera posible, quise investigar más sobre ella y mi pasado en el expediente, pero además del hecho de que Charly no me permitió tomar mi propio expediente al poco tiempo se empezaron a escuchar unos pasos, por lo que guardamos los expedientes y nos fuimos de ahí lo más pronto posible y volvimos al nuestra habitación antes de que alguien nos viera.
No podía creerlo, no tenía sentido ¿Cómo podría ser verdad? ¿si es mi madre porque me abandono?- pensaba mi mente era un caos, no sabía que pensar, una serie de sentimientos me dominaban, miedo, ira, felicidad, esperanza, emoción, pero sobre todo confusión, que será de mí, ¿el que yo sepa esto cambia algo en mi vida? ¿Mi vida no cambiara en nada? ¿Esta puede ser el rayo de esperanza que buscaba mi alma? No lo sabía.
Me encontraba en mi habitación, mirando la fotografía, no había duda de que era ella pese a verse mucho más joven, pero había algo que me llamaba mucho la atención a parte del evidente cambio de peinado, era su mirada en su rostro, era muy diferente a la de las muchas fotografías en las que la he visto aparecer con los wonderbolts, una mirada más inocente y alegre se veía en esta fotografía vieja, si la comparo con fotografías más recientes, cualquiera diría que es una poni muy diferente, con una porte más firme y seria ¿porque ese cambio? sé que es la capitana y tiene que mostrar sus ¿Cómo decirlo? Su… su imponencia, si comparo las dos fotografías (o bueno fotografía y poster de los wonderbolts) se nota un cambio muy drástico en su comportamiento ¿Qué le abra pasado? ¿Tendrá que ver con migo?
-Sleid ¿te encuentras hay?- se empieza a escuchar una voz suave y angelical, la puerta de mi cuarto se abre y por esta se asoma Cristal.
-si…. Estoy aquí….- le digo con voz leve mientras sigo mirando las fotografías.
-Charly me conto…. ¡es verdad!- dice ella al ver la fotografía.
-parece que sí es verdad…. Ella es mi mami- le digo con un tono inexpresivo.
-¡Sleid esto debería ser….! No sé, em…. ¿Sleid… te pasa algo? ¿No sientes emoción por esto?- me dice Cristal.
-siendo sincero…. No se…. No se cómo sentirme ante esto- le digo con un tono inexpresivo.
-Sleid…. Por qué lloras ¿que no esto es una gran noticia?- me dice ella al notar como las lágrimas brotan de mis ojos, yo no me habia dado cuenta, hasta que ella me lo menciono, yo me limpio los ojos con un casco y al notar que eran demasiadas tomo la sabana y con ella me limpio las lágrimas.
-Sleid, tu madre es la capitana de los wonderbolts…. Spitfire…. Cualquier otro huérfano estaría emocionado ¿Por qué lloras?- me dice ella con un tono suave que rallaba en lo maternal.
-es…. Es que…que…- digo entre lágrimas.
-tranquilo, cálmate, respira hondo- me dice ella.
-ella es mi madre ¿Por qué me dejo aquí?- le digo un poco más calmado.
-Sleid- me dice ella.
-¡si yo soy su hijo! ¡¿Por qué me dejo aquí?! ¡¿POR QUE?! ¡ME PARECE POCO CREÍBLE QUE NO PUDIERA MANTENERME! ¡Y SI NO PODÍA PORQUE ME DEJO EN ESTE SITIO!- digo con un tono más brusco, casi al borde de gritar con todas mis fuerzas con cada palabra que decía.
-¡Sleid!- me dice Cristal.
-perdóname por haberme enojado- le digo apenado y me recuesto en mi cama.
-creo entender cómo te sientes- me dice ella.
-enserio- le digo con un tono serio y algo incrédulo.
-te sientes indignado, porque ella te dejo aquí, tomando en cuenta la... ¿como decirlo?…. Em… ¿estatus? ¿Nivel?... como sea… sientes como si te hubieran desechado- me dice ella. Justamente avía dado en el clavo, eso era más o menos lo que pensaba y como me sentía, para lo que yo empiezo a llorar.
-Sleid no llores, aun no termino- me dice ella mientras me da de palmadas en la espalda.
-¡ella me dejo aquí como si fuera un…. Un….!- digo entre lágrimas mientras abrazaba con fuerza la almohada.
-Sleid, tranquilo, no te sientas así, mira, em, ¿acaso olvidaste lo que paso el otro día con aquella yegua que vino a buscar a su hijo? ¿Acaso olvidaste la razón por la que tú y Charly fueron a las oficinas para sacar tu expediente?- me dice ella.
-que….quería…. Quería saber quién era mi madre- le respondo mientras me seco las lágrimas y ella toma un pañuelo y me ayuda.
-¿solo eso? ¿En serio solo querías saberlo? Porque eso no fue precisamente lo que me conto Charly- me dice ella. Yo desvió la mirada.
-quizás no se lo dijiste a Charly, pero él lo noto en tu comportamiento y urgencia de saber, que…. Tú posiblemente en el fondo, buscabas esto como una salida, una oportunidad, de tener una familia ¿NO? ¿No querias regresar? Saber quién era tu madre e ir con ella- me dice Cristal. Estaba asombrado, me havia leído mejor que aun libro, pese a que yo lo negaba en mi mente, esa era mi intención inicial cuando convencí a Charly de que me acompañara a revisar mis registros a la mitad de la noche.
-Si… tienes razón, esa era mi intención inicial, pero… ya no importa- le digo con un tono desanimado.
-¿Qué es lo que cambio? Tu madre aún está viva ¿Qué es lo que cambio?- dice Cristal, la frase (tu madre aún está viva) pude notar que la dijo algo trabado, y con un tono melancólico, cosa que me hizo pensar inmediatamente en el reporte de periódico que leímos de su expediente donde indicaba que ella havia perdido a toda su familia.
-Cristal… yo... es que…- le digo.
-es como dijiste ¿Qué tal si, ella solo estaba confundida? ¿Qué tal si no sabía qué hacer? al igual que la yegua que vimos el otro día- me dice ella.
-¿Qué tal si ella no me quiere y nunca me quiso?- le digo con un tono melancólico.
-no lo sabras si te quedas aquí lamentándote- me dice ella.
-ella vive en el campamento de los wonderbolts, en una nube quien sabe dónde, nunca llegare hay por que... ¡no puedo y nunca podre volar!- le digo con un tono melancólico.
-Sleid, no pierdas la fe- me dice ella.
-no sé, es que…- le digo rendido.
-Sleid, en un par de semanas se hará un evento en Manehattan, esa ciudad está a unos pocos quilómetros de aquí- me dice ella.
-¡enserio!- le digo sin poder contener mi emoción.
-si- me dice ella.
-pero…. ¿Como llegare hay? no creo que la directora nos deje ir, eso sin mencionar lo caro que podrían ser los boletos- le digo ya desanimado nuevamente.
-bueno, el evento se hará en la plaza principal, en el centro de la ciudad, y según tengo entendido los potrillos entran gratis- me dice ella.
-pero aun así ¿Cómo llegaremos? Si es en el centro…. La última vez que me aleje de aquí me perdí y no sé cómo le hice, pero termine en cloudsdale- le digo y me encojo en hombros.
-yo conozco un poco la ciudad, solía salir mucho con mi familia, quizás pueda guiarte- me dice ella.
-Encerio- le digo algo impresionado.
-claro- me dice ella.
-pero… no creo que nos deje la directora, no creo que nos entiendan, sobretodo con lo que me paso hace algunos meces- le digo.
-bueno…. Quizás no tengamos que pedir permiso- me dice ella.
-¿a qué te refieres con eso? ¿No creerás qué…?- le digo.
-bueno… por mí no hay problema- me dice ella.
-¿Por qué?- le pregunto.
-¿Qué cosa?- me dice ella.
-¿por qué me ayudarias en esto? Ambos nos meteremos en problemas- le digo.
-no se…. Supongo que…. Quiero que…. No importa- me dice ella.
-¿Qué pasa? ¿Cristal pasa algo?- le pregunto.
-¡¿quieres ver a tu madre sí o no?!- me dice ella con un tono más brusco, cosa que me sorprende.
-em yo… yo… no lo se - le digo.
-¿Cómo que no lo sabes?- me dice ella.
-es que…. No lo sé… ¿Qué tal si no me quiere?- le digo.
-Sleid… ¡ya te dije que no pienses en eso, nunca sabrás si te quiere o no, si no vas tú mismo a averiguarlo!- me dice ella.
-pero….- estaba confundido, si queria ir, pero no toleraba al idea del rechazo.
-Sleid yo te acompañare, estare con tigo en caso de que algo salga mal- me dice ella.
-no lo sé Cristal- le digo algo indeciso.
-Sleid, tienes esta oportunidad ¿porque no la aprovechas?- me dice ella.
-es que… es que…- le digo algo ansioso.
-Sleid por favor deja de actuar así- me dice ella.
-¡si ella no me quiere! Yo…- digo, había entrado en pánico ante la idea del rechazo, en mi mente no dejaba de circular la idea de que ella me había abandonado.
-Sleid cálmate, veras que todo saldrá bien- me dice con un tono suave.
-¡es que… es que… no creo poder tolerar, no sé si pueda…. Soportar el que ella no me quiera!- le digo ansioso.
-Sleid, por favor, si ella no te quiere no importa, yo siempre estaré a tu lado, porque yo te….- me dice ella y se calla de repente.
-¿Me qué? ¿Qué cosa?- le digo confundido.
- no… nada- me dice ella y sin más aviso se levanta y me deja solo en el cuarto.
Yo me quedo solo otra vez viendo la fotografía de mi madre las siguientes horas hasta que por fin llega la hora de ir a cenar. Yo salgo de mi cuarto y me dirijo al comedor a paso lento mirando al suelo y aun pensando en lo que me había dicho Cristal.
Entro al comedor y después de recoger lo que me correspondía de cena me dirijo a las mesas y busco entre la multitud de potrillos a Cristal y Charly, los ubico entre una multitud hasta el fondo y me dirijo con ellos.
Los tres comemos sin decir palabra alguna, Cristal no me miraba, no sabía por qué, en cuanto a Charly, el mas bien estaba en fuego cruzado, se veía que estaba tan confundido como yo, y no hablaba por miedo a Cristal.
-Charly… ¿sabes que le pasa a Cristal?- le digo al oído.
-eso mismo te iba a preguntar- me dice el en voz baja.
-puedo oírlos- dice Cristal seriamente, para lo que nosotros nos exaltamos y nos quedamos callado, comiendo en silencio.
-la verdad no puedo entenderte Sleid- dice ella así sin más cuando estábamos a la mitad de la cena. Yo solo la miro algo asombrado, no entendía a que se refería.
-si no quieres está bien…. Si yo fuera tú no desaprovecharía la oportunidad- me dice ella, Charly y yo la miramos y luego nos miramos el uno al otro para luego volver a mirarla, ella no nos dirigía la mirada.
-pero bueno…. Yo solo quería ayudarte, ya si tú no quieres- me dice ella seriamente aun sin dirigirme la mirada, creo que ya estaba entendiendo a que se refería, pero… ¿en que estará pensando? me preguntaba. Casi pareciera como si hablara sola.
-Ya termine- dice ella y se retira.
Luego de cenar Charly y yo regresamos a nuestro cuarto, los dos nos recostamos en nuestras respectivas camas cuando.
-Sleid ¿Qué le hiciste a Cristal?- me dice Charly.
-¿a qué te refieres? Yo no le hice nada- le digo.
-¿enserio? Se veía un poco molesta ¿le dijiste algo?- me dice Charly.
-no recuerdo haberle dicho algo que la ponga así- digo un tanto pensativo.
-¿estás seguro?- me dice él.
-si- le contesto.
-nunca he entendido a las niñas, pero bueno, tampoco entendí por qué se da ese sentimiento que los más grandes llaman amor- dice él y da un bostezo.
-amor…. Si… yo tampoco estoy seguro de que sea- le digo.
-Como sea por eso el quería que te fueras- dice Charly.
-¿quién?- le pregunto.
-Mi hermano, él dijo que amaba a Cristal, pero…. Que…. Ella no le hacía caso por ti…. Según entendí, me dijo que ella también sentía lo mismo por ti…. Y por eso el quería sacarte del camino- dice Charly.
-¡espera, espera! ¡Me estas intentando decir que…. Cristal…!- le digo asombrado y me levanto de la cama.
-no lo sé Sleid… ya te he dicho, aun no entiendo que es lo que hace que los niños se interesen por las niñas, ¿Qué es el amor? No lo sé, jeje quizás nunca lo entienda- me dice el.
-Pero…. ¿no era amor lo que sentías por tu hermano?- le pregunto.
-¡que! ¡NO! ¡Por favor Sleid! ¡Es mi hermano! Eso sería muy maricón de mi parte no crees ¿Cómo se te ocurren esas cosas?- me dice el perplejo.
-no me refería a eso es solo que…. ¿No sentías ningún cariño o afecto por tu hermano?- le digo.
-supongo que…. No se…. Ya me hice bolas, no sé ni que responderte- me dice y se talla los ojos.
-Bueno…. Supongo que ya es tarde y por eso estamos diciendo puras cosas sin sentido- le digo.
-Si… quizás tengas razón. Buenas noches Sleid- me dice él.
-buenas noches- le digo y me cobijo entre las sabanas y cierro los ojos.
Luego de meditarlo un par de días decido buscar a Cristal, me había decidido, aún estaba algo inseguro, pero quizás ella tenga razón, nunca sabré si mi madre me quiere o no, hasta no ir yo mismo con ella y averiguarlo.
-Cristal yo…- le digo, la había encontrado en el patio trasero mirando unas aves en un árbol.
-mira, los polluelos acaban de nacer y los padres los están alimentando- me dice Cristal sin despegar la mirada del nido en el árbol.
-con gusanos…. Me da cosa- le digo para lo que Cristal ríe un poco.
-Bueno… ¿qué querias decirme?- me dice ella.
-Bueno…. Yo… yo…em- digo algo nervioso.
-sí, dilo- me dice ella sin aun dirigirme la mirada.
-quería saber si…- le digo.
-¿Que cosa?- me dice ella.
-he pensado todo lo que me has dicho, y me…. Me gustaría saber si…. Tu…. Tu oferta sigue en pie- le digo.
-a no lo sé- me dice ella.
-bueno… gracias… - le digo y me doy media vuelta.
-Espera- me dice ella y yo volteo.
-lo hare… te acompañare hasta allá… pero solo si….- me dice ella.
-¿si qué?- le digo algo confundido.
-si me das un…. Un….- me dice ella nerviosa, cosa que no entendía, ¿qué es lo que la pondría si de nerviosa de repente?
-¿un qué?- digo confundido.
-Un… un beso- me dice ella con un tono poco audible, aunque si logre escucharlo, yo me quedo paralizado, nunca imagine que de todo lo que me pudiera pedir, eso sea lo que se le allá ocurrido.
-¿un que me dijiste?- digo perplejo.
-un beso- me dice tímida y aún más nerviosa, ella había interpretado lo que dije como que no la había escuchado.
-Cristal…. Yo….- le digo nervioso.
-olvídalo….no sé qué estaba pensando… Si… te llebare a ese evento para que veas a tu madre- me dice ella y se da la media vuelta para retirarse.
-¡Espera!- le digo, y ella inmediatamente voltea a verme.
-Si… si- le digo.
-¿Si qué?- me dice ella.
-Si… si quieres…. Si… lo que… tu… tu….- le digo nervioso.
Ella se me acerca y sin aviso me da un beso, no en la mejilla, no en la frente, en la boca, un beso real de boca, no solo nuestros labios juntos, si no también nuestras lenguas danzando en un baile que en un principio sentía raro e incómodo pero al poco tiempo de alguna forma lo disfrute y quería que no acabara, el beso duro al menos 40 segundos, pero para mí y posiblemente para ella también, el tiempo se había detenido, y pese a esto, cuando termino y nuestros labios se separaron, yo en mi mente imploraba por estar más tiempo con mis labios contra los de ella. Y auque fue hace tanto aún recuerdo toda la gama de pensamientos y sentimientos encontrados que me inundaban en ese momento, y nunca los olvidare.
Mi primer beso.
