N/A: ¡Hola a todos! Gracias por los reviews. En serio, me está encantando escribir esta historia. Explorar los sentimientos, personalidades y travesuras de nuestros chicos en su etapa de niños me parece muy interesante y divertido.

Por cierto, no había dicho nada pero los dibujos de la imagen que ilustra esta historia (creo que desde el móvil no se puede ver) están sacados de Deviantart y modificados por mi para que se pareciesen a sus contrapartes reales, por lo tanto están hechos a partir del trabajo de otra persona. Lo malo es que ahora no los encuentro y no puedo dar el nombre del autor, pero el mérito es suyo. Es una pena que no le encuentre porque dibuja genial, pero si doy con ella pondré su nombre, que es lo mínimo que puedo hacer. Dicho esto, avanzamos un curso para seguir con esta historia.


Capítulo 3: El deseo más profundo de tu corazón (Curso 2)

-Tchsss… Tchsss… ¡Hotch! -Aaron abrió los ojos en la oscura habitación para encontrarse con los de Emily.

-¿Qué hace tu amiga aquí? -Exclamó uno de sus compañeros.

-¿Cómo has entrado en la sala común? -Preguntó sorprendido de verla allí.

-Me hice amiga de una chica de primero y me dejó pasar. Vamos, tengo algo que enseñarte. Dave nos espera. -Hotch frunció el ceño.

Aaron siguió a la muchacha, rezando secretamente porque no les pillaran fuera de la cama a esas horas. Fuera de la torre se reunieron con Dave, que les esperaba con cara adormilada.

-No me has dicho cómo llegaste a la sala de Hufflepuff sin contraseña.

-Me hice amiga de una Huffie de primero.

-¿Qué pasa que ahora te vas haciendo amiga de todo el mundo? -Preguntó Hotch.

-Es importante tener contactos… -Les condujo a una sala donde se hallaba un espejo enorme mientras hablaba acerca de lo poco creativas que eran las formas de acceder a las salas comunes de Slytherin y Gryffindor respecto a las de Ravenclaw y Hafflepuff. -Aunque es un fastidio tener que resolver un acertijo cada vez que quieres entrar. -Continuó haciendo alusión a la torre de Ravenclaw. (*)

-¿Qué hacemos aquí? -Preguntó Dave pacientemente.

-Leí acerca de esto en uno de los libros de la sección prohibida que le robé al prefecto de mi casa. -A Hotch le preocupaba ese entusiasmo de Emily por meterse en problemas, especialmente con los de su propia casa. -Es el espejo de Oesed, mi madre me habló de él… No sabía que estaba aquí, han debido traerlo hace poco… Cuando miras puedes ver lo que más deseas. ¿Qué veis vosotros? Yo me veo viajando por el mundo a lomos de un gran dragón, convertida en una gran bruja.

Hotch se asomó con curiosidad. Al mirar vio a su madre y a Sean junto a él, parecían realmente felices. Aaron le estaba enseñando a Sean lo que era una snitch y el pequeño le miraba con admiración. Su madre aplaudía cada vez que su hijo pequeño atrapaba la pelota alada.

-Veo a mi familia, aceptándome como mago. -Dijo evitando mencionar la ausencia de su padre en aquel reflejo. Dave puso la mano en su hombro. -¿Tú qué ves Dave?

-Me veo a mí siendo delegado y... estoy en Ravenclaw como mis padres.

-Creía que estabas contento de pertenecer a Hufflepuff. -Dave suspiró resignado.

-¿Qué se supone que estáis haciendo aquí? -Los tres se giraron sobresaltados al oír la voz del viejo Filch.

De esa manera visitaron por primera vez el despacho de la directora.

-Saben de sobra que no pueden merodear por el castillo a estas horas. -Dave y Emily se miraron conteniendo una risa por ver a la profesora McGonagall en camisón.

-Directora, la señora Prentiss está aquí. -Anunció Filch con una sonrisa despiadada. Emily abrió mucho los ojos temiendo la que se le venía encima.

-Ven conmigo. -Le dijo a la niña. -Ustedes dos, esperen aquí. -Hotch y Dave se quedaron solos observando el despacho de la directora.

-Creo que es la tercera vez que Emily visita el despacho de McGonagall. -Aaron sonrió al retrato de Albus Dumbledore, que hizo una especie de reverencia con la cabeza a modo de saludo. A su lado figuraba el retrato de un hombre que le recordó a un vampiro. El hombre le miró con desprecio haciendo que se sintiera mal.

-Mira esto. -Dave alcanzó algo de una estantería. Al acercarse, Hotch comprobó que se trataba del sombrero seleccionador.

-Así que Rossi y Hotchner… ¿Qué travesura os trae por aquí?

-Nos dejamos llevar por la Slytherin que amenazó con quemarte. -Rio Dave.

-¿Está aquí? ¡No dejéis que me encuentre! -El sombrero parecía angustiado.

-No, tranquilo. -Contestó Dave. -Oye, ¿puedo preguntarte algo?

-¿Quieres saber por qué decidí ponerte en Hufflepuff? -Dave asintió con la expresión seria. –Bien… Si hay algo que te une a tus dos amigos es que podríais haber encajado en cualquier casa y eso no es fácil de encontrar en un alumno. Ravenclaw hubiera sido una buena opción, pero necesitabas una cura de humildad. -La expresión de Dave se tornó confusa. -Necesitabas saber que no debes subestimar a alguien por parecer menos inteligente. Hubieras sido un buen Gryffindor, incluso un buen Slytherin, pero Hufflepuff te hace sacar lo mejor de ti. Has demostrado ser leal y aprendido a ser justo. Tú, David Rossi, eres un caso especial. En otros tiempos te habría mandado a Ravenclaw, pero alguien me recordó que el legado familiar no tiene que condicionar tanto vuestras vidas como vuestro potencial y aptitudes. Que estés en Hufflepuff no implica que no seas inteligente, solo que tu nobleza y lealtad son las cualidades que más destacan en ti. -Hotch puso la mano en el hombro de su amigo ofreciéndole una sonrisa que hacía ver que estaba de acuerdo con lo que decía el sombrero.

-Una cosa más… ¿Por qué mandaste a Emily a Slytherin si te rogó que no lo hicieras?

-¡Intentó quemarme! ¡Ese tipo de cosas solo las puede hacer un Slytherin! -Los dos chicos se miraron divertidos, dejando el sombrero en su sitio al sentir que alguien se acercaba.

-Por última vez, señorita Prentiss. La estancia de todo estudiante en una casa dura hasta que se gradúe. Un alumno no puede cambiar de casa todos los años para… ¿Cómo ha dicho? Oh, sí… "Experimentar su estancia en cada una de las casas de Hogwarts para nutrirse de las cualidades de cada una de ellas." -Oyeron que decía la directora exasperada.

-Pero fomentaría la empatía por los compañeros de otras casas y potenciaría cualidades que quizá algunos creen que no tienen. Imagine, durante los cuatro primeros cursos tendrían experiencias en cada casa y en el quinto podrían elegir quedarse con la que se identificaran más.

-Dicho así, no suena tan mal… -Reconoció el sombrero desde el estante. Volvieron a oír la voz de la directora.

-Hay que reconocer que ha heredado el don de la palabra de su madre…

Hotch y Dave se miraron aterrados. Aunque fuera cierto, eso sí que suponía un duro golpe para la pequeña Prentiss.


N/A: ¿Adivináis quiénes son esas amigas que ha hecho Emily durante sus aventuras? Este capítulo me parece muy entrañable y me encanta la forma en la que el sombrero le explica a Dave por qué tiene que estar en Hufflepuff. No olvidéis dejar un review. Por cierto, ¿En qué casa creéis que estaríais vosotros?

*Mientras que a las salas comunes de Slytherin (en las mazmorras) y Gryffindor (en su torre) se accede por medio de una contraseña que se cambia cada cierto tiempo, a la sala de Hufflepuff (en el sótano junto a las cocinas) se accede tocando un barril concreto al ritmo del nombre Helga Hufflupuff (si el ritmo es incorrecto el estudiante queda empapado de vinagre y se le prohíbe el acceso) y a la sala de Ravenclaw (en su torre) se accede respondiendo un acertijo correctamente.