N/A: Hola a todos, queridos lectores. Gracias por los favs, los reviews y seguir la historia. Veo que incluso ha vuelto un fantasmita (Eh, Natalia! ;)
Este es uno de mis capítulos favoritos porque es muy tierno. Espero que os guste.
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Capítulo 4: La mejor de las cualidades (Curso 2)
Dave y Hotch caminaban por la orilla del lago Negro hablando del último examen de pociones.
-Estoy seguro de que si sigues así te convertirás en el alumno favorito de Slughorn. -Opinó Aaron mientras su amigo tiraba una piedrecita al lago negro. Un grito procedente de sus cabezas llamó su atención.
-¿Hey podéis ayudarme? -Una chica de peculiar aspecto permanecía agarrada de la rama de un sauce.
-¿Quién te ha puesto ahí? -Preguntó Dave mirando hacia arriba.
-En realidad… yo… Estaba leyendo bajo el árbol cuando vi un puffskein en la rama y lo rescaté. No pensaba que sería tan difícil bajar de aquí…
-¿Un puffskein? -Preguntó Hotch mirando a Dave interrogante.
-Son un tipo de criaturas muy populares como mascotas... Alguien ha debido jugar al Quidditch con él y lo habrá extraviado. -Explicó Dave sacando su varita.
-Eso es horrible. -Murmuró Hotch pensando en sí habría algún tipo de ley que defendiera los derechos de las criaturas mágicas para que no fueran utilizadas como sustitutas de quaffles o peor… ¡bludgers!
Con un encantamiento de levitación, Dave bajó del árbol a la niña, que parecía de primero. En sus manos portaba una pequeña bolita de pelo color crema.
-Gracias. Soy Penélope García. -Ellos se presentaron.
-Me suena haberte visto antes por la sala común. -Dijo Dave.
-Oh, vosotros sois los que siempre se sientan en la mesa de Ravenclaw pese a no pertenecer a esa casa, ¿verdad? -Ambos asintieron. -Los amigos de Emily. -Esta vez los dos se miraron extrañados. -Si la estáis buscando, la vi pasar con unos Slytherins no hace mucho.
-¿Con unos Slytherins? -Preguntaron al unísono. Un grito llamó su atención.
-¡No me hace falta varita para partiros la cara! -Los tres acudieron a ver que sucedía.
-¡Antes crece un poco, enano! -Un chico negro y delgado tenía la nariz cubierta de sangre. Reconocieron a Emily, que permanecía encogida en el suelo junto a una chica rubia que parecía estar consolándola. La Slytherin se agarraba las piernas, hundiendo su rostro en sus rodillas. Dave y Hotch corrieron hacia ella.
-¡Emily! -La llamó Hotch. -¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?
-Los muy ratas… -Se quejó el chico negro que vestía con la corbata roja y dorada de su casa. -No se puede tratar así a nadie, ¿pero a alguien de tu misma casa y más pequeña? Eso sí que es ruin.
-¡Derek, ya vale! -Le interrumpió la chica rubia que lucía los mismos colores. -Esos chicos le lanzaron la maldición furunculus. -Explicó con gesto de dolor.
Al agacharse oyeron como Emily sollozaba. Hotch la rodeó con sus brazos acariciando su cabeza.
-Vamos, Emily. Te llevaremos a la enfermería. No llores, por favor... -La chica levantó la cabeza al oír su voz, su cara estaba cubierta por un montón de enormes y asquerosas espinillas. Hotch la observó atónito, apenas se la reconocía.
-Creo que tengo guardada una poción cura forúnculos que hice en primero. -Dijo Dave ofreciéndole su mano para que se levantara. La chica agachó la cabeza y volvió a sollozar.
-No es eso… Es que… destruyeron mi bufanda… -Hotch la miró sin entender, pero inmediatamente cayó en la cuenta a lo que se refería y lo que significaba aquella bufanda para ella, la que el año anterior le había regalado Dave para que se sintiera una Hufflepuff. Aquella prenda le había supuesto varias burlas de las que ella pasaba y a los chicos de Slytherin no les hacía ninguna gracia que la llevara. La bufanda simbolizaba el primer acercamiento real entre Dave y Emily. A partir de ese regalo se hicieron inseparables.
Sintió como una ola de ira se apoderaba de él.
-¡Se van a enterar! -Exclamó levantándose rápidamente varita en mano.
-¡Espera Aaron! -Fue Dave quien le paró, ofreciéndole esa sonrisa capaz de ganarse hasta la confianza de un duende. Hotch no entendía como podía sonreír ante tal situación. -¿Me das tu bufanda?
Al ver que no reaccionaba, Dave se acercó a él y le susurró algo al oído. Hotch se quitó la bufanda, apuntó su varita hacia ella y pronunció unos conjuros. Dave era claramente superior en pociones, pero él era mejor en encantamientos. Dave se agachó junto a su amiga y puso la bufanda alrededor de su cuello, tapándole parte de la cara que estaba cubierta por las asquerosas espinillas.
-Esta bufanda es mucho mejor, ¿Sabes por qué? -Dijo ayudándola a levantarse. -Porque Aaron la ha encantado para que cada día sea del color de la casa que tú quieras. Cambiará dependiendo de tus emociones. -La chica se sorprendió al ver como la bufanda roja y dorada se volvía negra y amarilla.
-Y además, es un regalo de los dos. -Todos sonrieron agradados por el nuevo atuendo de Emily, que escondió su cara tras la bufanda con una timidez poco habitual en ella.
-Es el mejor regalo que me han hecho nunca.
Hotch observó cómo Dave caminaba de la mano de Emily mientras la chica del árbol la intentaba animar con su puffskein. Al verlo, pensó que Dave era el mejor amigo que tendría nunca. Su idea había sido digna de un Ravenclaw, su actitud propia de un Hufflepuff, pero sobretodo se había comportado como un buen amigo y eso valía más que la copa de las casas.
*Para los que no lo recuerden Slughorn es el profesor de pociones, jefe de la casa Slytherin, que queda en el puesto tras la muerte de Snape.
**Un puffskein es como ya he explicado una bolita marrón bastante dócil que los niños tienen como mascota. Al no suponer ningún peligro se pueden llevar a Hogwarts.
Review si piensas que Dave es tan adorable como un puffskein. En el próximo capítulo veremos al que faltaba :)
