N/A: ¡Hola queridos lectores! Os traigo nuevo capítulo con nuevo personaje. Bueno, nuevo en realidad no es porque todos le conocemos ;)

Lukaibao: Sí! No lo había pensado pero un puffskein se parece bastante al Poe, solo que está cubierto de pelo y tiene una lengua muy larga. Si googleas su nombre encontrarás ilustraciones de estos seres. Son supermonos! :3

No olvidéis dejar un review.


Capítulo 5: Un genio primerizo (Curso 3)

La bilblioteca de Hogwarts era uno de los sitios preferidos de Aaron Hotchner. Le gustaba la tranquilidad que ofrecía y el olor a libros viejos. Mientras Dave prefería estudiar a las orillas del Lago Negro, Emily pasaba el tiempo en la torre de astronomía, alejada de las mazmorras de los Slytherin. Cada día le preocupaba más el acoso al que la morena se veía sometida debido a su comportamiento conflictivo y la maldad de los de su casa.

Se acercó a la estantería para coger un libro, pero algo llamó su atención. Un niño de Ravenclaw permanecía petrificado cubierto por un montón de libros. Hotch apartó los libros y apuntó su varita al pecho del muchacho.

-Finite. -De su varita de endrino surgió una intensa luz roja. El chico recuperó el color en la cara y la movilidad.

-Menos mal… pensaba que nadie me encontraría… -Estaba visiblemente asustado.

-No te he visto antes, ¿eres de primero? -El niño asintió tímidamente. -¿Quién te ha hecho esto?

-Unos chicos de mi curso… Gracias por despetrificarme.

-No hay de qué. Soy Aaron…

-Hotchner. -Completó él. -Te sientas en mi mesa junto a dos chicos todas las mañanas. -Hotch le observó pensativo. Era un chico pequeño y mucho más escuálido que Morgan. Llevaba unas enormes gafas que parecían más viejas que el gato de Filch. El chico empezó a recoger los libros. -Yo soy Spencer Reid.

-¿Aritmancia? -Aaron inspeccionó los volúmenes que estudiaba el chico. -Estos libros son de nivel de cuarto. Ni si quiera en mi curso hemos estudiado estos hechizos y pociones…

-Es que el resto ya me los he leído.

-¿Te has leído todos los libros de los tres primeros cursos? -El niño asintió.

-No conocía nada del mundo mágico hasta que la directora McGonagall se presentó en mi casa y sentí la necesidad de saberlo todo acerca de la magia.

-¿Eres hijo de muggles? -El niño asintió con cierto miedo, pero acabó sonriendo al ver la sonrisa de Hotch, que se sintió identificado con el muchacho por sus orígenes y admiraba esa curiosidad por aprenderlo todo de un mundo que desconocía.

Empezaron a hablar sentados en el suelo y el tiempo pasó tan rápido que no se dieron cuenta de que había anochecido. Hotch estaba impresionado: aquel niño de once años conocía más encantamientos que él, se sabía las recetas de las pociones al pie de la letra y era capaz de recitar el libro de Historia de la magia… ¡palabra por palabra!

Sin embargo, Aaron presentía que todo lo que conocía sobre magia se debía exclusivamente a los libros. Al día siguiente Aaron se sentó junto a Reid en la mesa de Ravenclaw.

-Hola Spencer. -El niño se sonrojó ligeramente. Aaron era el primero que le prestaba atención sin querer maldecirle por ser un sabelotodo. -Esta tarde te enseñaré algo. Te veo en la cabaña del guarda bosques después de clases, ¿vale?


-Hola Hagrid.

-Hola Hotch, ¿Quién es tu nuevo amigo? -Preguntó el gigante que llevaba unos ratones muertos suspendidos de unas cuerdas.

-Se llama Spencer, es hijo de muggles como yo y solo conoce el mundo mágico por los libros.

-¿Cómo puede ser? Vives en Hogwarts, muchacho. -El chico se agazapó tras Hotch.

-Por eso pensé que tal vez le vendría bien conocer a Newt.

-¿Newt Scamander? -Preguntó Reid con los ojos brillantes.

-Bueno, se llama así por él. -Siguieron a Hagrid hasta el lugar donde guardaba una especie de serpiente con pico y vistosas plumas azuladas.

-¡Un Occamy! -El chico estaba abrumado. -He leído acerca de ellos. Son criaturas coranápticas y sus huevos son muy preciados por ser de una plata muy fina… pero es peligroso tener este tipo de bestias en una escuela… El Ministerio de Magia le dio una clasificación de cuatro equis, solo un mago muy experimentado los puede controlar.

-Veo que tu amigo es todo un cerebrito. -Hotch sonrió.

-Hagrid es experto en criaturas mágicas, nos enseñó a Newt en nuestra primera clase, hará un par de semanas. -Explicó acercándose al animal y dándole de comer un ratón.

-No te preocupes, chico. Al ser una cría no supone un peligro siempre que seas cuidadoso. -Spencer vaciló. -Las que son peligrosas son las madres. Podrían matarte si te acercas a sus huevos.

-¿Y dónde está la madre de esta cría? -Preguntó mirando asustado a su alrededor.

-Murió. El viejo Scamander me dejó a la pequeña Newt para que cuidara de ella. -Explicó el semigigante acariciando a la hermosa criatura. -Vamos, acaríciala. -Hagrid la sostuvo entre sus grandes manos para que el pequeño Ravenclaw la acariciara. -No te hará nada.

Spencer se acercó temeroso, acercando poco a poco su mano hacia la pequeña bestia. Finalmente la tocó y acarició su plumaje.

-Es fascinante… -Susurró apreciándola más de cerca.

-Todo el mundo mágico lo es, Spencer, pero si te encierras en los libros no lograrás verlo.