Un rayo de sol en mi alma.

Capítulo 11. Despedida.

Sentía que me daba un ataque cardiaco, todo para mí se había detenido, sentía las miradas de todo el mundo sobre de mí, todos me veían, yo solo podía sentir la presión de todas esas miradas sobre mí, sentía que el mundo se serraba, que cada vez este se hacía más pequeño y yo quedaba atrapado en un vacío.

Mire a los ojos a Spitfire y ella me miro, pude notar como ella me miraba con confusión, como si se negara a creer lo que estaba pasando. Yo me quede paralizado solo concentrando mi mirada en ella e intentar ignorar las miradas de los demás, pero me era difícil, no podía evitar sentir la presión de todos sobre mí. Luego de intentar de armarme de valor lo dije – mamá- el tono con el que lo dije fue poco audible y apenas lograron escucharme algunos, para mi fortuna o desgracia los wonderbolts y Celestia fueron unos de esos pocos. Quise decir algo más pero mis labios se paralizaron así como el resto de mi cuerpo. Cuando por fin me atreví a decir algo más algo me toma y me levanta, era Long Shot.

-ya es suficiente Sleid regresemos- me dice el mientras me llevaba.

-¡NO! ¡Espera! ¡Mamá!- digo ya entrando en sí, yo intento forcejear entre los cascos de Long Shot, pero este me sostenía muy fuerte, por andar forcejeando en sus cascos, no me di cuenta que Long Shot se detuvo, aun me sostenía, pero no avanzaba.

-no sé si estés listo para esto- me dice él.

-por... por favor- le digo.

-de acuerdo Sleid- me dice el con inexpresividad y me baja, yo me quedo mirándolo muy confundido, pero luego decido dirigirme a Spitfire, esta me mira un tanto aterrada.

-mamá- le digo, ella empieza a llorar, por un momento pensé que todo saldría bien, que por fin estaría con ella, que este sería mi final feliz.

-¡mi hijo está muerto!- dice ella entre lágrimas y sale disparada al cielo, volando tan rápido como puede para evitar que la prensa le tome alguna foto, el despegue inicial provoco una fuerte ventisca que nos golpeó a todos lo que nos encontrábamos cerca de ella.

Mi corazón estaba destrozado. Sentía como todo mi mundo, mis esperanzas, mis sueños e ilusiones se destrozaban. Long Shot me vuelve a tomar y me saca de ahí antes de que la prensas nos rodeara.

Luego de que todo se calmara Long Shot acompañado de los perfectos, nos traían de vuelta a Cristal y a mí al orfanato, montados en una carreta guiada por los dos perfectos los cuales eran pegasos.

-yo no podía evitar dejar de llorar, Cristal estaba intentando consolarme, pero no tenía ni idea de lo que había pasado.

-Sleid ya, tranquilo, todo saldrá bien- me dice ella con un tono suave, yo no dejaba de llorar.

-¿Qué es lo que paso?- me dice ella, para lo que yo solo respondo con un grito de llanto más fuerte.

-¡USTEDES! ¡LO AGARRARON ANTES VERDAD! ¡NO LE DEJARON LLEGAR CON ELLA VERDAD!- dice Cristal molesta.

-¡NO! E… E…. ellos no… no….- digo entre lágrimas.

-¿Qué es lo que paso halla?- me dice ella.

-¡MI MAMI NO ME QUIERE!- digo gritando.

-Sleid…- dice ella mientras coloca su casco en mi hombro -¿qué te dijo?- me dice ella. Yo solo respondo con un llanto, ella me abrasa, y yo lloro en su pecho.

-será mejor que no le menciones nada más Cristal- dice Long Shot.

-¿Qué es lo que paso?- dice ella acercándose al borde de la carreta.

-créeme, será mejor que no lo sepan- dice Long Shot.

Yo me quedo sentado mirando el cielo acurrucado en posición fetal pensando en lo que acabo de suceder.

-por favor dime porque ella no lo acepto… por favor- dice Cristal rogando.

-no lo creo ¡siéntate! no te vayas a caer de la carreta- dice Long Shot.

-por favor, Sleid necesita saber, ¡solo velo! ¡es evidente que está en un estado de gran confusión! Por favor no lo dejes así- dice Cristal.

-de acuerdo- dice Long Shot y da un suspiro- hace 10 años, llego a nosotros un Pegaso el cual traía consigo a un bebé con apenas unos días de nacido. Yo reconocí al pegaso dado a que era uno de los voladores más famosos de Equestria Sleid Fire, este se veía bastante indiferente ante el bebé que estaba a punto de dejar, nosotros estuvimos a punto de no aceptarlo porque el bebé se veía bastante enfermo, le preguntamos por qué lo quería dejar él nos respondió que era un mal recuerdo para él y su hija, el dejo al bebé y pago todos sus gastos médicos los primeros 3 años, ya cuando este se avía curado dejo de enviarnos bits, el bebé aparentemente no tenía nombre por lo que solo fue registrado con el nombre del poni que lo dejo, Sleid. Él nos amenazó con demandas si se nos ocurría mencionarle a alguien sobre quien fue el que lo dejo y de que familia provenía este recién nacido. Por años intentamos hacer que te adoptaran, pero ninguna pareja quería aun bebe enfermo, luego cuando te mejoraste sucedió, el "accidente" por eso ninguna pareja se fijaba en ti, y solo nosotros podíamos ser los que te cuidaran- termina de contar Long Shot. Yo me quede aún más pensativo y deprimido el que mi propio abuelo fuera el que me abandonara, era más que evidente que omitió algunas partes en su relato, no me importaba mi alma estaba hecha añicos.

-Sleid... ¿estás bien?- dice Cristal preocupada, yo no le respondo.

-Sleid… por favor, si quieres desahogarte, o decir algo… dilo- me dice Cristal.

-¡déjame en paz!- le digo con severidad.

-Sleid…- dice ella.

-¡POR TI NOS ENCAMINAMOS EN ESTO! ¡POR TI TUVE QUE DARME CUENTA DE MI VERDAD!- digo furioso.

-Sleid… yo… yo no sabía- dice ella sorprendida por el tono de voz que use con ella.

-¡HAZME UN FAVOR Y YA NO TE METAS EN MI VIDA! ¡POR TI, SPITY MURIÓ! ¡MIKI SOLO LA MATO POR TI! ¡DE NO SER POR TI SEGUIRÍA VIVA!- digo con cólera.

-oh…. Sleid….- dice ella y empieza a llorar.

-¡Sleid discúlpate con ella solo quiso ayudarte!- me dice Long Shot con severidad.

Yo solo lo ignoro y sigo mirando el fondo hacia abajo, viendo pasar las nubes debajo del carruaje, seguía pensando en lo sucedido, pero mis pensamientos de que mi madre no me quisiera son detenidos cuando los llantos de Cristal se hacen más fuertes, impidiéndome adentrarme en mis pensamientos, ahora un nuevo sentimiento me invadía, era culpa, en ese momento me arrepentí de todo lo que le grite- ¿pero que eh echo? ¿Cómo pude ser capaz de gritarle? Estaba demasiado enojado que me desquite con ella sin medirme en las consecuencias, solté toda mi frustración e ira con ella, pero que idiota fui…. ¿Cómo pude hacerle eso?- pienso mientras la miro llorando, no podía dejar de sentir culpa por hacerla llorar de esa forma- fui muy duro con ella, no se merecía nada de lo que le dije- pienso mientras desvió mi mirada hacia fuera de la carreta mirando hacia las nubes.

-¡¿pero que eh echo?! ¡Eh destruido el único laso de amor que tenía! ¡Ahora ella me odia! ¡Por qué no, ya le he dado motivos! ¡no creo que me perdone! ¡y si ella no me quiere más….!- digo mientras me pongo de pie en la carreta.

-Sleid… ¿Qué haces?- dice ella mientras se limpia las lágrimas con su casco.

- lo siento…- digo y me dejo caer al abismo.

-¡Sleid! ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- fue lo último aparte del viento que escuche antes de sofocarme al intentar respirar frenéticamente mientras caía y quedar inconsciente.

Desperté en la enfermería del Orfanato, para mi sorpresa me encontraba atado en la cama. Al poco tiempo llego Cristal quien inmediatamente empieza a golpearme, sus golpes no eran muy fuertes, pero me dolían en lo más profundo de mi ser.

¡IDIOTA, IDIOTA, IDIOTA! ¡¿CÓMO SE TE OCURRE VOLVER A INTENTARLO?!- me decía ella mientras continuaba golpeándome.

-¡Cristal yo….!- digo apenado, me dolía verla así. Ella empieza a llorar.

-¡creí que…. De no ser por Long Shot… tu…. Esta vez…. Mi corazón no dejaba de latir cuando lo hiciste! ¡No vuelvas a hacerme eso! ¡Idiota!- decía ella entre lágrimas.

-Cristal… yo….- digo apenado, no me puse a pensar en lo que esto significaría para ella, solo esperaba que con mi muerte, todo acabara, pero ahora entendía que…. Aun si muero, ella seguiría sufriendo, y yo no quería eso.

-Cristal lo siento- le digo, ella me voltea a ver, pude ver sus ojos rojos e inundados de lágrimas.

-Sleid…- me dice ella.

-lo siento…. Siento todo lo que te dije y lo que te hice pasar con mi estupidez- le digo apenado. Ella me da una fuerte bofetada y luego me abraza.

-¡solo no vuelvas a hacerlo idiota!- me dice ella aun con lágrimas en sus ojos pero más tranquila.

-lo lamento en verdad, nunca me puse a pensar en lo que esto significaría para ti- le digo aun disculpándome.

-será mejor que te disculpes con alguien más- dice ella y retira la cortina de alado, veo a Long Shot recostado en una cama de enfermería, tenía una de las alas vendadas, y barios rasguños en el cuerpo.

-¿Qué le paso?- digo asombrado.

-cuando caíste él fue por ti, pero…. No fue lo suficientemente rápido, el apenas logró atraparte, pero no le fue fácil frenar, cuando logro agarrarte ya estaban a pocos metros del suelo, cosa que no le permitió frenar adecuadamente y se estrelló en el suelo, usando su cuerpo para que tu no recibieras el impacto- me dice ella.

-el…. Me salvo- digo asombrado.

- y no fue la primera vez- dice la enfermera que va llegando.

-¿Cómo?- le digo confundido.

- cuando te cortaste las venas, perdiste mucha sangre, y él era uno de pocos que tenía tu tipo- dice la enfermera.

- no creas que nadie te quiere, aquí hay muchos ponis que te quieren y te consideran su familia- me dice Cristal.

-Lo siento…. ¿Él se mejorara?- digo preocupado.

-si… solo se lastimo el ala y se dio unos golpes y raspones no muy fuertes cuando callo- dice la enfermera.

Intento levantarme de la cama, pero mis ataduras me lo impedían.

-Permíteme- dice Cristal mientras me desata.

-fue idea de ella atarte a la cama- dice la enfermera y ríe un poco.

-¿Qué esperabas? No quería que cometieras otra tontería en caso de que despertaras y nadie estuviera aquí vigilándote- dice Cristal con severidad.

-lo siento- digo apenado.

-ya no importa, ve con el- dice Cristal. Yo me levanto y camino lentamente hacia Long Shot, lo miro, este estaba conectado a un respirador.

El medio abre los ojos y me mira- no importa que tan oscura sea tu vida, siempre encontraras el amanecer- me dice el en forma de quejido.

-¡lo siento…. Siento mucho…. Por mi culpa estas así!- digo apenado y algo triste, el coloca su casco en mi crin y empieza a sacudirla.

- por mí no te preocupes, me recuperare dentro de poco, lo más importante es cómo te sientes- dice Long Shot.

-¿qué?- digo confundido.

-lo de tu madre- me dice Long Shot.

-mi…. Mi madre- digo deprimido.

-no te preocupes…. Todo saldrá bien…. Tu momento llegara, ya lo veras- me dice él. Sin importar lo mal que me sentía, las palabras de Long Shot y Cristal, me hicieron reflexionar, dándome cuenta de lo estúpido que he sido, y que también, no todo en la vida es tristeza, y que siempre abra amor para todo el que lo necesite.

Los siguientes tres días estuve en vigilancia constante, salí de la enfermería a las pocas horas de haberme ingresado dado a que no me avía pasado nada gracias a Long Shot. Los siguientes días en todo momento era acompañado y vigilado ya sea por Cristal o Charly, para asegurarse de que no cometiera otra estupidez, y no los culpo, aunque si llego a ser algo incómodo a la hora de ir al baño, no me dejaban serrar la puerta y aunque siempre volteaban al otro lado, su sola presencia me incomodaba.

Pase los siguientes días intentando olvidarme de lo sucedido en aquel evento, con ayuda de Cristal pude distraer mi mente, pero un día, eso cambio por que recibimos una visita de alguien que no esperábamos.

Yo me encontraba en mi cuarto platicando con mis amigos cuando entra Long Shot (si bien ya podía caminar, aún era incapaz de volar por el momento, y tenía barias vendas en todo el cuerpo)

-Sleid, Hay alguien que quiere verte- me dice el, yo lo acompaño confundido hasta la oficina de la directora, mayor fue mi sorpresa al ver a Spitfire sentada junto a la directora. Me quede paralizado- ¿Qué está haciendo aquí?- me preguntaba.

-Sleid… ella es- dice la directora.

-no me diga…. Lo sé- digo serio.

-si…. Yo también- dice ella. Yo me doy media vuelta pero Long Shot me detiene.

- hijo…- dice Spitfire.

Esa palabra me confundido bastante, aun recordaba lo de aquel día- ¿no se suponía que ella no me quería? ¿Por qué me llama así?-

-Hijo yo…. Lo siento…. Yo nunca quise abandonarte- me dice ella con lágrimas en sus ojos.

-Sleid… ella te quiere de vuelta- dice la directora.

-ven… ven con tu mami…- dice ella entre lágrimas, yo me acerco muy lento hacia ella y cuando estoy lo suficientemente cerca, ella me abrasa fuertemente.

-lo siento… prometo no volver a dejarte- me dice ella entre lágrimas.

-no entiendo…. ¿Qué está pasando aquí?- digo confundido.

-una mentira… eso fue lo que paso- dice ella.

Resulta que cuando nací, nací enfermo, el cordón umbilical se me había enredado en el cuello cosa que me genero problemas a la hora de nacer, y me metieron en terapia intensiva, el padre de Spitfire aprovecho esta situación, soborno a los médicos que me cuidaban para llevarme y abandonarme en un orfanato, el solo le conto a ella que yo había muerto y lo creyó dado a mi enfermedad. Cuando ella dijo que su hijo estaba muerto era porque ella aun creía eso, y ese algo tan importante que le tenía que decir su padre era su confesión en su lecho de muerte.

Me encontraba en la salida del orfanato despidiéndome de todos, le di un abraso a Long Shot y le agradecí por todo lo que hizo por mí. Me despedí de Charly quien solo me dijo que me deseaba lo mejor, luego pase a despedirme con la directora y los trabajadores del orfanato, pero en definitiva lo más duro para mí fue despedirme de Cristal, quien me despidió con un beso y un abraso, cuando nos separamos fue lo más duro para mí pero le prometí que algún día volveríamos a estar juntos, y tengan por seguro que cumpliría esa promesa. Cristal fue adoptada una semana después, tal y como me conto, una familia ya la quería adoptar, y en cuanto a Charly un par de años después también encontró una familia.

Yo por lo pronto por fin estaría con mi madre, por fin después de tanto, tendría lo que siempre quise, una familia.

Fin del primer acto.