N/A: Os traigo nuevo cap. Gracias por los reviews y si tenéis sugerencias, ideas divertidas acerca de travesuras o maldiciones no dudéis en enviármelas a ver que puedo hacer. Habrá menciones y homenajes a los personajes de Harry Potter, cosa que la verdad disfruto mucho. Si la semana pasada le tocó a Hagrid, esta le toca al narizotas más famoso. Y sí, también aparecerán nombres de secundarios de la serie... Espero que os guste.
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Capítulo 6: La importancia que quieras darle (Curso 3)
La Navidad se acercaba y un manto blanco cubría Hogsmade. Aaron permanecía sentado en un tronco contemplando una vieja casa.
-¡Por fin te encuentro! -Emily llegó junto a él, se sentó a su lado con aire distraído y abrió una caja de grageas Bertie Bott. No tardó en escupir una con una mueca de asco. -Odio las de sabor a vómito... -Le ofreció una pero Aaron la declinó amablemente. -¿En qué piensas?
-Esa casa… da escalofríos…
-Es la casa de los gritos, el edificio más embrujado de Gran Bretaña… Aunque hace años que nadie oye gritos en su interior.
-Da miedo.
-A mí no me da miedo, me pone triste. -Hotch la miró curioso.
-¿Por qué te pone triste?
-Fue donde murió el director Snape. -Hotch recordó la dura mirada que había recibido por parte del retrato de Snape en el despacho de la directora y recordó las palabras que pronunció McGonagall cuando un día le preguntó por el profesor Snape. "He conocido hombres muy valientes a lo largo de mi vida… Severus estaba por encima de ellos en ese aspecto." Más tarde se había informado acerca de él y descubrió que había sido un héroe durante la segunda Guerra Mágica contra Voldemort.
-Snape es un ejemplo de que no todos los valientes son seleccionados para Gryffindor, ni todos los leales son enviados a Hufflepuff. -Al oír esas palabras la bufanda de Emily cambió del amarillo y negro al rojo y dorado. Sin duda esa era una de las mejores ideas que había tenido Dave. La Slytherin le miró con una suave sonrisa que se convirtió en una carcajada cuando Aaron recibió un bolazo de nieve. -¡Te vas a enterar, Dave!
Su pelea de bolas de nieve fue interrumpida por una voz.
-Prentiss, como prefecto de tu casa, me preocupa que te juntes con estos dos.
-Me junto con quien quiero, Foyet. -Replicó cruzándose de brazos. -Son mis amigos, tú no. -El chico era de sexto. Hotch le había visto varias veces. Ante los profesores parecía disciplinado y amable, pero en realidad era cruel con los alumnos que consideraba inferiores.
-Creo que deberías empezar a elegir mejor a tus amigos. -Dijo apuntándola con la varita de forma amenazante. Sin pensarlo, Dave y Aaron sacaron sus varitas, tomando una postura ofensiva contra Foyet.
-¡Déjala en paz! -Exclamó Hotch desviando la atención de Foyet, que parecía estar disfrutando con todo aquello. Con una siniestra sonrisa acercó su cara a la de Emily, que no se inmutó.
-Eres tan débil que te tiene que defender un sangre sucia. -Sin que nadie lo esperara, Emily apartó rápidamente la mano de Foyet, desviando el hechizo que acababa de expulsar y le propinó una dolorosa patada en la ingle.
-¡Expelliarmus! -Hotch fue rápido y con un movimiento de varita le desarmó.
-¡Vuelve a repetir eso! -Gritó Emily clavando su varita en la garganta del prefecto. Hotch la había visto enfadada varias veces, pero aquello era diferente: parecía estar a punto de matarle.
-Emily… -Dave le hablaba con tranquilidad, pero en el fondo temía que esto le trajera a su amiga más problemas. -Vámonos, tú eres mejor que él, no te pongas a su altura.
-Incarcerous. -Unas cuerdas surgieron de la varita de Aaron, atando a Foyet.
Los tres caminaron lejos del Slytherin que permanecía atado mirándoles con una sonrisa capaz de producir más escalofríos que la casa de los gritos.
-No entiendo como Slughorn ha podido elegir como prefecto a ese psicópata. -Comentó Hotch.
-Creo que con esa patada Emily ha evitado que en un futuro pueda tener pequeños psicópatas. -Se burló Dave, pero la niña no pareció divertirse con el comentario. -Hey, Emily. -La chica se giró molesta.
-¡No tiene gracia! -Los dos la miraron sin saber que decir. -¡Te ha llamado sangre sucia! ¿Sabes lo que significa eso? -Hotch no había oído ese término antes, pero no había que ser muy listo para darse cuenta de lo que significaba. -Es horrible que todavía haya magos que usen ese término. Es el legado de magos como Voldemort, no de quienes lucharon contra él por un mundo en el que las vidas de magos y muggles contaran lo mismo.
-Tienes razón, pero actualmente apenas hay magos que usen ese término para referirse a los hijos de gente no mágica. -Explicó Dave. La chica miró hacia otro lado con los ojos brillantes. -Foyet es un imbécil, no le des tanta importancia.
-¡Pero es que es importante! -Exclamó con impotencia. Hotch se acercó a ella poniendo una mano en su hombro para que lo olvidara.
-Para mí no, solo tiene la importancia que tú quieras darle.
La mirada de la profesora McGonagall era terriblemente severa. Hotch, Prentiss y Rossi permanecían de pie frente a ella con la cabeza bien alta, pese a sus túnicas rasgadas y estar cubiertos de un montón de cortes y rasguños.
-Definitivamente, esto no lo esperaba. Una cosa son las travesuras e intentos por cambiarles de casa y otra que desaten una guerra en el comedor. El señor Morgan está en la enfermería y el señor Reid ha recibido su propio hechizo porque todavía es incapaz de canalizar su magia.
-Pero profesora… -Intentó decir Emily.
-¡Silencio!
-Señora, creo que debería permitirnos que nos explicáramos. -Comenzó Dave.
-¡No quiero excusas, señor Rossi! Este comportamiento es intolerable en Hogwarts.
-Señora, aceptaremos nuestro castigo. -Empezó a hablar Hotch con entereza. -Pero debería saber que Foyet manipuló a esos Slytherin para que molestaran a Spencer. Nosotros, al igual que Morgan, solo le defendimos. Además, creo que ningún profesor aprobaría que unos estudiantes llamaran a otro sangre sucia. -La mujer les miró con detenimiento.
-Por supuesto que no, señor Hotchner. Sin embargo, eso no quiere decir que ustedes hayan actuado como debieran.
-Como ya he dicho, aceptaremos nuestro castigo.
-Minerva. -Una profunda voz les interrumpió. La profesora McGonagall desvió la vista hacia el retrato de Snape. -Deberíamos vigilar que los prefectos tengan un comportamiento digno de su cargo. -La profesora consideró la propuesta del retrato y le hizo un gesto a Filch.
-Argus, avisa al profesor Slughorn.
-Creía que no le dabas importancia. -Murmuró Emily inclinándose hacia él para que la profesora no les escuchara.
-Supongo que no es lo mismo cuando se lo llaman a un amigo, ¿verdad?
