N/A: Hola queridos lectores, gracias por vuestros reviews. Después de unos capítulos más dramáticos viene el lado idealista de cierta Slytherin para alegrarnos la lectura. Espero que os guste.

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Capítulo 8: La ladrona de besos (Curso 4)

-Deberías haber echado antes el díctamo. -Emily miraba el libro. Tenía la túnica manchada y estaba algo despeinada.

-Es cierto… -Bufó tirando el libro por la ventana. Dave se asomó para comprobar que le había dado al profesor Gideon en la coronilla. Escondió la cabeza antes de que le descubriese. -Odio pociones, es un asco… ¿De verdad son tan importantes? Quiero decir, todo el mundo puede comprar pociones en el callejón Diagon.

-La asignatura de pociones es un arte, una delicada manera de hechizar los sentidos, de embotellar el amor, la fama o incluso la felicidad… -Ambos bajaron las escaleras. -Es una disciplina en la que es importante tener paciencia. Todo tiene que estar medido al detalle, tienes que saber cuánto tiempo remover, conocer el color del humo que emerge del caldero cuando hierve. Es importante hasta la forma en la que están cortados los ingredientes…

-Vale, entendido… Rossi y las pociones… no veía un amor tan puro desde esa novela muggle en la que todos mueren.

-¿Comparas mi talento en pociones con una obra de Shakespeare?

-Es que eres igual de dramático que Shakespeare. -Se burló andando ya por el vestíbulo.

-Tus intentos con las pociones sí que pueden acabar como una obra de Shakespeare… -Emily rio dándole un puñetazo juguetón en el brazo. Dave la agarró de la muñeca y la tomó de la cintura galantemente, como si estuvieran bailando. -Cuidado Prentiss, que también soy un romántico. -Emily rio con ganas.

-Pues cuidado a ver si esto va a acabar en tragedia.

-¡Hey parejita! -La voz de JJ les interrumpió. -Creo que deberíais ver esto. -Los dos la miraron con curiosidad y la siguieron hasta el corredor más cercano donde Hotch estaba sentado con la mirada perdida.

-¿Qué pasa? -Emily chasqueó los dedos delante de sus ojos, pero no se inmutó. -Está embobado… -Dave le miró de cerca.

-Aaron, ¿Te encuentras bien? -Hotch asintió.

-Nunca he estado mejor… -Suspiró. Los dos amigos se miraron.

-Oh, oh…

-Me parece que le han dado un filtro de amor. -Opinó Dave mirándole los ojos con detenimiento. Le dio una collejita cariñosa. -¿Quién es tu enamorada chaval?

-Megan ...

-¿Megan? -Preguntó Emily. -No hay ninguna Megan en nuestro curso.

-Eso es porque todavía va a tercero. -Informó JJ. -Es una Ravenclaw de mi curso.

-¡Qué precoz! -Rio Dave. -En tercero y envenenando de amor a los mayores… ¡Vaya con la pequeña Megan! ¡Qué pronto empieza!

-Es tan guapa... -Dijo con aire soñador.

-Sí, y muy lista también… -Murmuró JJ poniéndose a su altura. -¿No ves que te ha dado un filtro de amor?

-Y besa tan bien…

-¿Qué? ¿Te ha besado? -Hotch suspiró y asintió como si fuera el recuerdo más hermoso del mundo.

-¡La arrastro! -Exclamó Emily furiosa. -Dime quien es. -Dave rio divertido.

-¿No estarás celosa?

-¿Celosa? -Repitió JJ adelantándose a su amiga. -¿Es que no te das cuenta que le han robado su primer beso?

-¡Exactamente! No puedes robarle a alguien su primer beso. ¡Es algo horrible!

-Ni siquiera sabes si fue su primer beso. -Dijo Dave intentando que las dos chicas mantuvieran la calma.

-Sus rizos son tan dorados como los rayos del sol… ¡Y sus ojos! ¡Qué ojos, Dave! ¡Son tan grandes como el calamar gigante! -El Hufflepuff dejó escapar una carcajada.

-Como poeta eres patético.

-Sí, me están dando ganas de vomitar. -El chico miró a Emily entusiasmado.

-¿Necesitas una poción? Megan es buena en pociones, seguro que está encantada de hacerte una. -Una sonrisa maliciosa se dibujó en el rostro de la Slytherin.

-Sí, claro. Llévame con Megan. -Dijo levantándole e incitándole a que le llevara con ella.

-De eso nada. -Intercedió Dave. -Por muy buena en pociones que sea Megan, dudo mucho que haya sido capaz de preparar un filtro de amor en tercero. -Explicó ignorando las nuevas declaraciones de amor de Hotch. -Probablemente haya adquirido alguno de los productos de Sortilegios Weasley y se lo haya dado a nuestro querido amigo. -Continuó en un susurro para que Hotch no le oyera. -Lo mejor será llevarle con el profesor Slughorn para que le dé un antídoto. -Las chicas asintieron a regañadientes.

-Oye Emily. -Hotch parecía pensativo. -¿Crees que podrías convencer al sombrero para que transfiera a Megan a Gryffindor? -Como respuesta la chica agitó la varita y le silenció.

-Señorita Prentiss. -El profesor Gideon se acercó a ellos. -La próxima vez que tire sus libros por la ventana, asegúrese de que no lleven su nombre. -Le entregó el libro y la reprendió por no tener más cuidado. JJ y Dave compartieron una mirada cómplice.

-Menos mal que era el libro de pociones y no el de Historia de la magia…

-Ya te digo, porque en ese caso creo que McGonagall ya estaría poniendo un nuevo anuncio en El Profeta en busca de un nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras…


A la mañana siguiente Hotch y Dave caminaban de camino a los invernaderos para su clase de Herbología.

-¡Es vergonzoso! -Hotch se tapaba la cara con las manos. -Me siento… no sé… ¡sucio!

-Venga hombre, no es para tanto. -Dave intentó quitarle importancia. -Deberías sentirte halagado… creo… Salvo por el hecho de que te robó tu primer beso, supongo…

-Megan no fue mi primer beso. -Dave paró en seco.

-¿No?

-No.

-¿Y bien? -Insistió arqueando las cejas.

-Haley Brooks.

-No la ubico…

-Claro que no, es una muggle que vive al final de mi calle.

-Qué calladito te lo tenías. -Le dio una alegre palmada en la espalda.

-No suelo hablar de esas cosas…

-Pues a lo mejor deberías haberlo hecho… -Dijo con una sonrisa avergonzada.

-¿Por?

-JJ y Emily pensaron que Megan te había robado tu primer beso y como buenas amigas que son no se lo tomaron muy bien. -Hotch se quedó blanco. Le aterraba la suma del (a veces) peligroso afán por proteger a sus amigos que tenía Emily y el carácter de JJ cuando se enfadaba.

-¿Qué le han hecho?

-¿No has visto los carteles? -Señaló un cartel en el que figuraba el dibujo de una poción de color rosa, cuyo humo formaba una frase que rezaba: "Si te hace falta hechizar a alguien para conseguir un beso, no es amor, es ACOSO". -Han convocado una asamblea para discutir el uso de los filtros de amor, ya que violan los derechos elementales de la víctima. -Hotch sonrió al pensar que esa medida era muy del estilo de Emily.

-En realidad me parece una medida bastante sensata…

-Y digamos que Megan Kane tardará un tiempo en volver a lucir sus "rizos tan dorados como los rayos del sol…"