N/A: Hola queridos lectores. De nuevo muchas gracias por vuestras opiniones. Para los que tengáis problema respecto a las edades de los chicos, al lado de cada capítulo viene el curso durante el cual se desarrolla, a ese curso le tenéis que sumar 11 (la edad con la que entran los chicos a Hogwarts) para saber los años que tienen Rossi, Hotch y Prentiss. Como ya sabéis, Morgan, Garcia y JJ van un curso por debajo con lo cual tienen un año menos. Reid va un curso más por debajo, con lo que tiene dos años menos que Hotch y uno menos que Morgan.
Aclarado esto... Espero que os guste este capítulo.
.
.
.
Capítulo 13: La lealtad del endrino (Curso 5)
Desde la discusión en el salón comedor, Emily no acudió al desayuno y empezó a pasar más tiempo en su sala común. Dave parecía muy ocupado atendiendo a todas sus admiradoras, mientras Hotch pasaba de las cartas que le llegaban. Lo cierto es que le preocupaba más su amiga que las chicas que le sonreían por los pasillos del castillo. Aunque por lo visto, las únicas personas a las que la Slytherin evitaba eran Dave y él.
-¿Con quién irás a la fiesta? -Le preguntó Morgan en la sala común. -Tienes que ir con alguien guay.
-Iré con Penelope, no se me ocurre nadie más guay que ella...
-Vamos, Hotch. Ya se le pasará. –JJ intentó animarle. Emily había tenido discusiones con Dave, pero no duraban más de un rato y al poco tiempo volvían a bromear juntos. Lo que no había sucedido antes es que Emily se enfadara con él.
-Nunca antes me había llamado por mi nombre de pila… -Los dos Gryffindors se miraron preocupados. -He intentado hablar con ella, pero siempre me esquiva. –Era cierto y tanto Morgan como JJ eran conscientes de ello. En los últimos días pasaba su tiempo libre con Spencer y ni siquiera subía a la torre de astronomía donde le gustaba pasar tiempo a solas.
Hotch acudió a la fiesta acompañado de Garcia. Prefería ir con una amiga de verdad que con una de las recientes admiradoras que le habían salido.
El despacho de Slughorn estaba decorado con un montón de guirnaldas y decoración navideña que sobrecargaba el espacio. Entre los asistentes distinguió a Slytherins como Erin Strauss o Boyd Schuller, pero también había estudiantes de otras casas, profesores y antiguos alumnos.
Saludó a Mark Cramer, que iba acompañado de otra Ravenclaw del año de Hotch, Alex Blake. Empezó a charlar con ellos, alegrado de tener al menos una amiga entre los asistentes, dado que Penelope se había puesto a hablar animadamente con la profesora Trelawney acerca de cosas que no le importaban lo más mínimo.
Dave no tardó en aparecer con una compañía inesperada.
-¿JJ? –La Gryffindor se veía radiante con su vestido rojo de manga francesa. –No sabía que fueras una de las admiradoras de Dave.
-No lo soy. –Rio la chica mirando a su acompañante. –Más bien le estoy salvando la vida. –Dave se acercó a Hotch con una expresión que dejaba ver su preocupación y cierto arrepentimiento.
-Contesté demasiadas cartas, Aaron. –Se aflojó el nudo de la pajarita. –Algunas de esas chicas se pusieron como locas, así que decidí invitar a una que al menos no supusiera un peligro para mi integridad física.
-David, querido. -El orondo profesor de pociones les interrumpió. -Veo que has traído como invitada a la mejor jugadora del equipo de Gryffindor.
-Y la más hermosa también. -Completó Dave con galantería.
-Y Aaron, el alumno más prometedor de quinto. ¿Dónde está tu pareja?
-Creo que está discutiendo con la profesora Trelawney algo sobre un sueño profético en el que veía a una culebra convirtiéndose en un pollo. -Explicó mientras cogía un canapé de una bandeja que llevaba un elfo doméstico.
Hotch no estaba nada cómodo entre el selecto grupo de Slughorn. Agradecía el reconocimiento, pero en realidad no lo necesitaba, al menos no el de esa clase. En realidad, el profesor los invitaba por sacar algún beneficio. Era como hacer política… normal que Emily no quisiera formar parte de ese circo.
Cuando encontró el momento adecuado se excusó y se marchó de allí, pero antes se las había arreglado para hablar con Strauss y descubrir que a Emily le tocaba hacer guardia esa misma noche por los pasillos del sexto piso. Hotch deambuló por la zona y no tardó en encontrar a su esquiva amiga. Emily sostenía su varita con el encantamiento lumos, al notar su presencia se giró y le apuntó con ella.
-Ah… eres tú… -Bajó la varita que todavía les iluminaba. -¿Qué haces aquí? Creía que tenías una fiesta…
-No es lo que yo esperaba… -La actitud de la Slytherin permanecía fría.
-¿Y qué esperabas? –Por un momento pudo ver un destello desafiante en su mirada.
-Esperaba divertirme, pero luego me di cuenta de que eso no podía pasar si tú no acudías a ella. –Por un momento pareció sorprendida, luego no tardó en suavizar su expresión. –No quiero que pienses que por pertenecer al club de la Eminencias me importas menos.
-No lo pienso. –Se acercó a él para ajustarle la corbata, provocando que se tensara. -Vas muy elegante.
-Gracias. –La miró de cerca en completo silencio hasta que ella se separó. Por alguna razón no dejaba de sentirse incómodo. Le habría gustado preguntarle por qué se había empeñado en evitarle, pero decidió escoger otras palabras para evitar que se pusiera a la defensiva. –Apenas te he visto estos días, ¿Qué has estado haciendo?
-Estudiar. -Emily se sentó en el frío suelo de piedra, apoyando su espalda contra la pared y él la imitó. -Spencer me está ayudando con unos hechizos para mis TIMO. Tengo un plan para impresionar a McGonagall… Slughorn no me iba a proponer como Prefecta, así que le agradezco a la directora que me haya dado ese puesto. Al menos ahora me han dejado en paz. Aunque en realidad lo hago para probarme a mí misma. -Hotch se fijó en que su bufanda verde iba cambiando el tono hacia el azul y plateado de Ravenclaw. -Spencer me está ayudando mucho, pero no sé de qué manera puedo devolverle el favor.
-¿A qué te refieres?
-Está en tercero y todavía no es capaz de plantar cara en un duelo. Conoce muchos más hechizos defensivos y atacantes que nosotros, pero no es capaz de ponerlos en práctica. Gideon le ha ofrecido clases particulares, pero se niega a recibirlas.
-¿Qué tipo de varita tiene?
-Sauce con núcleo de pluma de fénix.
-Vaya… -Murmuró asombrado. -El núcleo de pluma de fénix es difícil de dominar.
-Eso me ha dicho. Según el fabricante Gregorovitch los maestros de las varitas fabricadas con madera de sauce poseen una inseguridad injustificada, pero tienen gran potencial.
-Encaja bastante con Reid. -Notó como Emily se tensaba.
-Tú… ¿También crees que las varitas son como sus maestros?
Hotch pensó en su varita: Endrino, rígida, 31 cm, núcleo de fibra de corazón de dragón. Aaron se perdía en lo referente al tema de las varitas. Apenas conocía tres tipos de núcleos y no tenía ni idea acerca de los diferentes tipos de maderas. Quizá se debía a que las plantas y árboles no eran su fuerte; por algo herbología era la asignatura que peor se le daba.
Emily miró su varita, que aún les iluminaba. Era de color marrón clara, fina y sencilla, aunque la empuñadura era elegante de un marrón más oscuro y estaba rodeada por una espiral en relieve. Era algo más pequeña que la de Hotch, pero también más flexible.
-Tejo y núcleo de pelo de Veela. -Dijo admirándola. -La compré en uno de los viajes que hice con mi madre a París.
-¿Qué es lo que te preocupa? -Bajó la varita encontrando su mirada.
-Dicen que las varitas de tejo son más propensas a ser atraídas por las artes oscuras… -Parecía insegura. Hotch no pudo evitar pensar en cómo se sintió él cuando cuestionó su valor al no poder enfrentar el boggart de tercer año.
-Solo tiene la importancia que tú quieras darle. -Emily sonrió melancólica al oír esas palabras. -También dicen que los Slytherin piensan que el fin justifica los medios o que defienden la pureza de la sangre y, sin embargo, conozco a una chica de esa casa que no piensa así y que pasa completamente de esas tonterías que dicen los demás. Sabes que puedes elegir, ¿cierto? -Asintió sin dejar de mirarle. -Igual que elegiste a tus amigos puedes decidir el uso que quieras hacer de tu varita.
-Me convertiré en auror. -Hotch sonrió al oír que se quería dedicar a lo mismo que Dave y él. Ambos permanecieron en silencio durante un rato, mirando la luz que emanaba de la varita de Emily.
-¿Y qué hay acerca del núcleo de pelo de Veela?
-Son escasos y muy poderosos. Las varitas de pelo de Veela son muy temperamentales y difíciles de dominar. -Hotch carraspeó intentando disimular una risa. -¿Qué?
-Bueno… eso sí que encaja…
Hotch se ganó un golpe en el brazo antes de comenzar a reír. Acompañar a Emily en su ronda resultaba más divertido que acudir a la fiesta del Club de las Eminencias.
N/A: ¿No queríais Hotchniss? Solamente puedo decir que adoro este capítulo.
