Con una bolsa en cada mano Karamatsu salió de la tienda para encaminarse a su hogar, colgando sus gafas al cuello de su camiseta comenzó a andar con total calma, sumido totalmente en sus recuerdos. Tardo en percatarse de la presencia tras de él hasta que fue muy tarde, pudo sentir algo frio en su garganta que no tardo en identificar como una navaja.

- No te muevas – le ordenaron en voz baja.

El de azul se mantuvo tranquilo, no era la primera vez que intentaban robarle, si bien la delincuencia había disminuido considerablemente, aun existían tipos por el rumbo que se atrevían a desafiarle.

La mano libre de su atacante se deslizo por su trasero causándole un escalofrió, sin tiempo que perder dejo caer sus compras y sujeto con fuerza el brazo que tenía el cuchillo alejándolo de su piel y propinando una patada hacia atrás logrando así hacer trastabillar al sujeto sin salir herido en el proceso. Sin embargo, el bandido se recuperó rápidamente y no dudo en lanzarse hacia el frente con la navaja por delante. Karamatsu seguramente habría sido herido si no fuera por un tercero en escena que con una patada directo al rostro dejo fuera de combate al ladrón.

- Principiante – se mofo el recién llegado y se giró a observar a Karamatsu. Una capucha negra cubría la mitad de su rostro, dejando ver solamente su sonrisa.

El de azul estaba atónito, sus manos habían comenzado a temblar y su corazón latía con tal fuerza que podría jurar todo el vecindario le escuchaba.

- Osomatsu… - logro murmurar mientras su mirada se volvía cristalina.

- Karamatsu, siento haber tardado – hablo el otro descubriendo su cabeza, su cabello ahora era de un tono rubio y al cuello traía el collar que el menor le había regalado. Osomatsu se acercó sonriendo de aquella manera que al de azul había cautivado desde el inicio, al quedar frente al menor no dudo en pasar su mano con suavidad por la mejilla ajena – te extrañe tanto… - pronuncio con un deje de tristeza.

Karamatsu imito lentamente la acción y comenzó a levantar su mano.

- ¡Idiota! ¡Eso dolió! - se quejó Osomatsu al recibir una bofetada del otro, estaba listo para quejarse pero se detuvo al observar al menor, Karamatsu mantenía su ceño fruncido pero no dejaba de llorar, el mayor suavizo su expresión.

- ¿Cómo pudiste…? Me abandonaste – el menor hablaba entre leves sollozos.

- Era necesario, tenía que arreglar varias cosas para poder seguir a tu lado –

Karamatsu le miro confundido sin poder dejar de llorar.

- La ultima vez, me di cuenta que mi pasado estaría presente por más que tratara de negarlo, decidí que tenía que acabar con aquello que aún me ataba a Tougou –

- ¿De qué hablas? – pregunto más calmado limpiando las lágrimas de su rostro con las mangas.

- Hable con tu amigo Chibita y llegamos a un acuerdo, termine de infiltrado en el bajo mundo – sonrió orgulloso rascando bajo su nariz.

- ¿Te volviste un soplón? –

- Doble agente, si no te molesta – hizo un puchero que provoco una leve sonrisa en el otro – ya que conocía el movimiento en aquellos lugares fue fácil para mi reincorporarme a sus actividades… aunque, tomo más tiempo del que esperaba, pero al final se arrestaron a muchos bastardos y malvivientes, soy genial ¿Cierto? – un leve rubor acompañaba su sonrisa – lamento haberme ido tan repentinamente, pero no podía ponerte más en peligro, ni a los demás –

- Te estuve buscando por tanto tiempo, inclusive Chibita ofreció su ayuda… y al final resulto que él sabía todo – esquivo la mirada molesto.

- No lo tomes contra el enano, fue una de mis condiciones no decirte nada, además, él es también tu amigo y sé que no quería exponerte… ¿Puedes perdonarme? –

Karamatsu le miro nuevamente – Eres un idiota… - murmuro enojado.

- Que malo eres, supongo que tendré que intentarlo otra vez –

El menor no pudo evitar un rostro de total sorpresa al ver como el otro se hincaba enfrente, sacando una pequeña caja roja la extendió hacia él.

- Karamatsu – el mayor sonreía ampliamente abriendo aquella caja - ¿Quieres ser el esposo de este idiota? –

El nombrado observo aquel anillo plateado con una piedra azul incrustada en el centro, nuevamente sintió ganas de llorar.

- La última vez… - pronuncio Kara en voz baja – tuve miedo… si aceptaba, temía perderte, por eso me negué… y aun así te perdí…- las lágrimas comenzaban a formarse.

- Te juro que no me iré nunca – afirmo con seguridad.

- No sé cómo reaccionaran mis hermanos – comento divertido.

- Deja que yo me encargue – contesto con una gran sonrisa - ¿Entonces? –

Karamatsu asintió con el rostro sonrojado.

Osomatsu de inmediato le coloco el anillo y se levantó para abrazarlo con fuerza, tras un momento se separó para poder besar al menor, suave al inicio y después con cierta desesperación.

- Te extrañe tanto Karamatsu – repetía aquello el mayor repartiendo rápidos besos por el rostro del otro.

- Y yo a ti – respondía sonrojado el de azul – vamos a casa – finalizo el contacto ante lo que recibió un puchero, ignorándole levanto las bolsas que antes había tirado.

- Karamachuu~ mejor vamos a un hotel en serio te extrañe mucho – le abrazo por la espalda recargándose en su hombro.

- Hay que ir a casa o los demás se preocuparan –

- Pero espere mucho por esto, te he sido fiel todo este tiempo, ¿Sabes lo difícil que es no tener sexo? – el mayor hablaba como si fuese a terminar haciendo un berrinche.

- Eso hará nuestro encuentro aún más especial, pero tendrás que esperar un poco más... además, la última vez ya no pude darte tu regalo de cumpleaños completo –

Ante la noticia Osomatsu se emocionó y deshaciendo el abrazo tomo una de las bolsas para poder sujetar la mano libre del menor.

- ¡Rápido! ¡Vamos a casa! – grito ansioso jalando a su prometido.

Cuando los chicos hicieron aparición en su hogar, Osomatsu recibió sonrisas y golpes por igual, tras la noticia del compromiso, recibió aún más golpes.

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Osomatsu aguardaba en la recamara principal, diversos sentimientos se agolpaban en su pecho, pero la felicidad y melancolía de estar de regreso aminoraban un poco la tristeza y ansiedad que tuvo que soportar al estar de encubierto. Movió la cabeza energéticamente para deshacerse de aquellos recuerdos y concentrarse en el presente. Deseaba ver a Jyushiko y saber todo lo ocurrido durante su ausencia. Por fin podría disfrutar de una feliz vida con el buen chico de azul que se había colado en su camino; pero ahora, lo único que ansiaba era que Karamatsu entrara para darle "aquella" sorpresa. Como si sus suplicas fuesen escuchadas, la puerta se abrió dando paso a su novio.

- Lamento la demora – entro Karamatsu cerrando tras de sí y manteniéndose a pocos pasos del otro, sonreía ampliamente y llevaba en manos una guitarra – en la escuela aprendí a tocarla, así que decidí componerte una canción en la que demostrara mi gran sentir por ti –

Osomatsu sentía que palidecía ante ello, él esperaba ver a Karamatsu con un sexy baby doll o hasta con un simple moño encima, pero aquello no entraba en ninguna de su s fantasías.

El menor comenzó a tocar un par de notas mientras entonaba una letra bastante cursi. Tras un momento simplemente sonrió, aquel chico era muy curioso, era fuerte y a la vez un llorón, en ocasiones algo distraído y torpe pero hábil para muchas tareas; amaba cada una de las características de Karamatsu y todo lo que hizo para estar a su lado había valido la pena ¿Quién iba a pensar que un ladrón iba a enamorarse a tal grado?

Osomatsu espero paciente a que el otro terminara su canción, no tardo nada en quitarle el instrumento y arrojar a su pareja en la cama, necesitaba tanto al menor que estaba dispuesto a arriesgarse a sabiendas de que los hermanos estaban en casa. Karamatsu correspondía los besos entre sonrisas y con su corazón latiendo con fuerza.

En definitiva Osomatsu agradecía haberse topado con Karamatsu aquel día, ahora tenía un hogar, una familia y a la persona que más a amaba a su lado.

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Me tomo bastante tiempo, pero por fin he culminado esta historia.

Aprovecho para agradecer a quienes dejaron un review pero no podía responderles directamente, de verdad, muchas gracias por leer.

Agradezco mucho a quienes leyeron pese a mi tardía en actualizar, sé que este no ha sido el mejor fic y aun me falta mejorar muchas cosas, pero agradezco que le dieran una oportunidad.

Muchísimas gracias por leer n_n