N/A: Hola queridos lectores. Os traigo capítulo más divertido y más largo. Algunos me habéis dicho que el capítulo anterior parecía inacabado, pero nada más lejos de la realidad. Era un capítulo especial en el que lo importante era el cameo de Harry y ese guiño a los profesores de DCAO. En ningún momento tuve intención de poner la charla porque en realidad no era algo que me importara, aunque entiendo que pensarais que no estaba completo por eso mismo. Las aspiraciones de nuestros chicos se irán perfilando y adaptándose a sus personalidades adultas. Y ahora os dejo con el último capítulo de 5º curso.
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Capítulo 16: Examen sorpresa (Curso 5)
Los TIMO se acercaban y los nervios entre los estudiantes eran notables. La biblioteca estaba llena, los alumnos de quinto apenas tenían tiempo libre y se debían poner las pilas con las asignaturas que peor llevaban para intentar sacarlas adelante porque esos exámenes determinarían qué oportunidades de trabajo tendrían en el futuro.
Hotch le había pedido ayuda a Spencer con Herbología. Resultaba curioso que un alumno de quinto le pidiera ayuda a uno de tercero para preparar sus exámenes, pero al fin y al cabo Reid era un genio, especialmente en asignaturas como Herbología, Historia de la magia, Encantamientos, Astronomía, Aritmancia o Runas antiguas. Las únicas que el chico no dominaba eran Transformaciones, Pociones y Defensa contra las artes oscuras, aunque su nota no bajaba del Supera las Expectativas. Eso sin tener en cuenta que no cursaba otras como Adivinación o Estudios muggles.
Por su parte, Emily y Dave formaban un buen equipo a la hora de complementarse, dado que el punto fuerte de uno era el punto flojo del otro, es decir: Pociones y Transformaciones; así pues, era habitual verles juntos estudiando y aconsejando al otro.
-¿Cómo lo lleváis? -Preguntó JJ sentándose al lado de Emily en la mesa de Ravenclaw.
-Creo que voy a suspender pociones… -Respondió dejando caer su cabeza contra la mesa.
-Después de cargarte mi caldero ya puedes aprobar o te lanzaré una maldición que convierta tu nariz en un morro de cerdo.
-¡Eh! -Ante la amenaza de Dave se llevó la mano a la nariz. -¡Me gusta mi nariz! -Hotch movió la cabeza divertido. Desayunar con ellos le relajaba de cara a las duras horas de exámenes que se avecinaban. -Aunque… hablando de transformaciones… los del comité van a flipar cuando vean mi ejercicio práctico. -Hotch la miró interrogante.
-¿Qué tienes planeado?
-Te lo digo si pruebas mi poción de amor. -Dijo ofreciéndole un frasquito y abriéndolo. Hotch acercó su afilada nariz.
-¡Ni en broma voy a probar eso! Huele a pies… -Dave rio.
-A lo mejor estás enamorado de alguien a quien le atufan los pies…
-Nah es cierto, huele a pies… -Emily cerró el frasco derrotada.
-Que no superes el TIMO de pociones no quiere decir que no te puedas presentar a auror. Con que apruebes cinco asignaturas con nivel necesario para presentarte a los EXTASIS es suficiente. -Explicó Hotch al verla tan decaída.
-Lo sé, pero necesito sacar buena nota… Me he esforzado… -JJ la abrazó.
-Confía en ti, Em.
Hotch, Dave y Emily coincidían en las seis asignaturas troncales y una optativa: Cuidado de Criaturas mágicas; mientras que cada uno había cursado una optativa diferente: Adivinación, Estudios Muggles y Runas antiguas respectivamente. Las mañanas se dedicaban a la parte teórica y las tardes a la parte práctica, en la que un tribunal decidía si eran o no aptos. El primer día tocaba encantamientos y todos salieron bastante contentos del examen. Sin embargo, no había descanso y estudiaban en la biblioteca hasta tarde.
-¿Quieres ver cómo he mejorado en transformaciones? -Le susurró Dave a Hotch, que repasaba la ley de transformación elemental de Gamp. Dave orientó su varita hacia Emily, que se había quedado dormida sobre sus libros. El Hufflepuff se concentró, hizo un movimiento de varita y pronunció un conjuro que Hotch no había oído nunca. De repente a Emily le salieron unas enormes alas grises de la espalda.
-¿Qué… -La chica se despertó al sentir que algo raro pasaba. Las alas eran tan grandes que rompieron su camisa parcialmente por la parte de atrás. Dave escondió su varita, pero ya era tarde porque la Slytherin le miraba como si estuviese a punto de lanzarle la maldición asesina. -¡David!
-Solo quería hacerle ver a Aaron que eres un ángel. -Eso no pareció apaciguar su enfado.
-Revierte el hechizo o te torturaré hasta que me pidas que acabe con tu miserable vida… -La carcajada de Hotch pareció distraerla, dándole tiempo a Dave para salir corriendo, ignorando a la bibliotecaria que pedía silencio y a la chica alada que salió medio corriendo medio volando tras él, tirándolo todo a su paso para diversión y molestia del resto de estudiantes.
Al día siguiente, Emily no se presentó a desayunar. La señora Pomfrey se había visto obligada a llamar a McGonagall para revertir el hechizo con los datos que le había dado Dave. Hotch nunca supo cómo su amigo había logrado ganarse el perdón de Emily, pero estaba seguro de que como mínimo se había ofrecido a ayudarle con pociones hasta que superara sus EXTASIS de séptimo.
-Así que es cierto… -Morgan reía mientras agitaba la cabeza. -Tío, si no sabes revertir un hechizo al menos no lo uses contra la única Slytherin que me cae bien…
-Y mucho menos en época de exámenes. -A JJ no le había hecho ninguna gracia la broma de su amigo.
-Lo sé, ya la he compensado, ¿vale? -Se hizo un silencio. -¿No te sorprendió que fuera capaz de alzar el vuelo? -Hotch ahogó una risa por la mirada de advertencia de JJ.
Ser directora de una escuela de magia y hechicería era un trabajo agotador. Minerva a veces se preguntaba como su buen amigo Albus Dumbledore era capaz de lidiar con todos los problemas que suponía dirigir Hogwarts y a la vez hacerle frente a una Guerra mágica. Suerte que estaban en tiempos de paz... Siguió su camino por el hall, pero un fuerte tumulto procedente del gran comedor le hizo cambiar de dirección. Los alumnos que debían estar examinándose estaban aglomerados en la puerta formando un buen alboroto.
-¿Qué ocurre? -Preguntó al profesor Flitwick, que era incapaz de calmar a los estudiantes.
-No lo sé, Minerva. -Respondió con su aguda voz. -La señora Marchbanks ha desalojado el salón comedor sin previo aviso.
-¡Así que eso es lo que llevaba tramando todo este tiempo! -Aquello llamó la atención de la profesora, haciéndole pensar que todo se debía a una broma.
-Hotchner, ¿Por qué han sido desalojados de su examen práctico?
-Si se lo digo no me va a creer, así que será mejor que lo compruebe con sus propios ojos. -La bruja abrió la puerta, entrando con el subdirector tras ella.
-Griselda, ¿Se puede saber a qué viene tanto alboroto? -La profesora llegó junto al tribunal que por lo que parecía estaba evaluando a una estudiante. Eran dos brujas y un mago más joven.
-¿Sabía que tenía un animago ilegal entre sus estudiantes? -La profesora abrió los ojos como platos. "Otra vez no…" (*)
-¿Un animago? -Cuestionó el profesor Flitwick sin poder creerlo.
-Señorita Prentiss, puede hacerles una demostración a sus profesores. -La alumna se volvió hacia ellos, respiró hondo y se convirtió en un cuervo que voló alrededor de ellos. La directora estiró su brazo para que el animal se posara y pudiera apreciarlo de cerca.
-Cuando decidió seguir con las clases de transfiguración pese a haber tomado el cargo de directora, muchos en el Ministerio lo vimos como un error, pero realmente ha sabido compaginar su enseñanza con la dirección de la escuela. Creo que este es el mejor ejemplo de ello: la estudiante más joven en convertirse en animago. -Dijo el examinador más joven.
McGonagall observaba abrumada al ave. Tenía los ojos marrones en lugar de negros, como solían tenerlos los cuervos y sus plumas azabache le dotaban de una particular elegancia. Quizá fuera porque ella también era un animago, pero le pareció ver por unos momentos un parecido con la alumna de Slytherin.
-No obstante, esta situación tiene que ser evaluada por el Ministerio. -Continuó una mujer que permanecía con el rostro firme. -Un animago debe registrarse como tal en la Oficina del Uso Incorrecto de la Magia.
-Creo que la profesora McGonagall conoce mejor que nadie esa ley. -Dijo la anciana jefa del tribunal, parando a su compañera. El cuervo voló de nuevo ante la mirada de todos, recobrando su forma humana. La chica se tambaleó, pero McGonagall fue rápida como un gato y la sostuvo.
-Gracias, profesora… Todavía no me he acostumbrado a la conversión en humana…
-Emily… -La chica la miró sorprendida de que usara su nombre de pila. -Eso ha sido brillante. -La bruja más estricta del tribunal carraspeó.
-Les tengo que recordar que el castigo por no registrarse como animago conlleva una pena en Azkaban.
-Griselda, deberías decirle a tu colega que no permitiré que ninguno de mis alumnos sea encerrado en Azkaban por demostrar un talento peculiar que no hace daño a nadie. -Dijo tajante apretando el brazo de su alumna que se había tensado al oír el nombre de la prisión.
-¿Cuánto tiempo lleva intentándolo? -Flitwick todavía no salía de su asombro.
-Desde que dimos los Animagos en Defensa Contra las Artes Oscuras.
-Eso se da en tercero…
-Aunque no fue hasta este mes que lo conseguí. -Miró a la bruja que le había amenazado con mandarla a Azkaban. -Y en realidad le escribí una carta al Ministerio informando de esta situación y de que debido a mi estancia en Hogwarts no podía ausentarme para registrarme. -Explicó la joven con el rostro más pálido de lo normal. -Pero debieron tomárselo como una broma porque no recibí una respuesta…
-Creo que no estamos teniendo en cuenta que la señorita Prentiss es aún menor de edad y por tanto no puede ser condenada en Azkaban. -Dijo la anciana jefa del tribunal. -Además, está claro que su intención era hacerlo oficial o si no, no se habría transformado delante de nuestras narices.
-Coincido con la profesora Marchbanks. -Intervino el mago más joven. -Y ahora que todo está aclarado, creo que deberíamos proceder con el resto de pruebas prácticas de sus compañeros.
-Me encargaré personalmente de acompañar a la señorita Prentiss a inscribirse en el Registro de Animagos cuando acaben los exámenes y hoy mismo le mandaré una carta al jefe de la Oficina del Uso Incorrecto de la Magia, explicándole la situación. -Griselda asintió estando de acuerdo con la decisión de la directora y miró de cerca a Emily.
-Muchacha, vaya a descansar, creo que ya ha demostrado su talento en esta asignatura y la máxima calificación es irreprochable. -Intentó hablarla en un susurro, pero al ser tan mayor no oía bien y hablaba mucho más alto de lo que pretendía. -Conociendo a Minerva, no se librará de un buen castigo, pero Merlín sabe que pocas veces la he visto tan impresionada.
La directora sonrió con orgullo acompañando a su alumna.
-Me hubiera gustado que solicitara mi ayuda para este tema o que al menos me hubiera informado...
-Lo pensé pero entre la dirección de la escuela y las clases tiene demasiado trabajo. –McGonagall suspiró resignada. -Así que la he impresionado…
-Bueno, he de admitir que este tipo de impresión me gusta más que cuando trató de quemar el sombrero seleccionador…
N/A: Y eso es lo que tramaba Emily. ¿Qué os ha parecido? ¿Alguien se ha percatado de que este hecho fue predicho en capítulos anteriores? ;)
*Emily no es la primera alumna en convertirse en animaga, dado que James Potter, Sirius Black y Petter Pettigrew consiguieron transformarse en animagos a los quince años, pero al contrario que Emily o McGonagall, no estaban registrados y no se supo este hecho hasta después de la fuga de Black de Azkaban.
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