N/A: Hola queridos lectores. Una vez más os agradezco vuestros reviews y os traigo nuevo capítulo, probablemente el que más me divirtió escribir junto con el primer capítulo y el que cierra el cuarto curso (es que esos cutre-versos dedicados a la profesora McGonagall son difíciles de superar), así que espero que lo disfrutéis.
.
.
.
Capítulo 19: El león y la serpiente (Curso 6)
La rivalidad entre la casa Slytherin y la casa Gryffindor se remontaba a la fundación de Hogwarts. Godric y Salazar habían sido grandes amigos y junto a Helga y Rowena fundaron la escuela de magia más famosa del mundo, pero sus diferencias acerca de cómo educar a los alumnos les llevaron a forjar una de las mayores rivalidades que se recuerdan.
Si había alguien que Hotch conociera como el estudiante más orgulloso de ser un Gryffindor, ese era Derek Morgan. Cumplía con las virtudes de un Gryffindor más que cualquier otra persona que conociera: tenía un corazón noble, su caballerosidad era bien reconocida entre el resto de sus compañeros y era valiente hasta límites absurdos; como la vez que paró una bludger con su cuerpo tras perder su bate… Y por supuesto, un orgullo casi arrogante se apoderaba de él cuando competía con un Slytherin.
-Hey Morgan. -Nada podía estar bien cuando Emily se dirigía a él por su apellido con esa sonrisa que Hotch sabía leer perfectamente, la misma que utilizaba cada vez que proponía secuestrar al sombrero seleccionador para convencerle de que pusiera a todos los estudiantes en Hufflepuff.
-No lo hagas… -Le avisó Hotch, pero ella solo le sonrió con malicia. Ese fue el principio de la guerra de apuestas que tuvo lugar durante su sexto año. Una guerra particular que tenían los dos y que causó tantos problemas que Hotch perdió la cuenta.
Cada poco tiempo (dependía de lo aburridos que estuvieran) uno de los dos le planteaba un reto al otro, dándole una recordadora hechizada para que no olvidara que tenía que hacerlo. La recordadora permanecía en rojo hasta que el reto era cumplido y el ganador le pasaba el objeto al oponente, proponiéndole otro reto que superara en dificultad al que acababa de hacer.
Al principio eran pequeñas bromas como insultar a Peeves, hechizar las pizarras para que contaran chistes, correr en calzoncillos por el salón comedor, afeitar a la señora Norris sin magia o encantar los pasillos para que les recordaran a los profesores las cosas que habían hecho en ellos durante su etapa en Hogwarts. ¿Quién iba a pensar que la profesora Sprout se podía sonrojar tanto al recordar cómo le robaron su primer beso con 15 años? ¿O que McGonagall se había batido en duelo con el ladrón de besos para proteger a su amiga? Aunque nada fue mejor que descubrir que el profesor Flitwick en sus años mozos miraba por debajo de las faldas de sus compañeras aprovechando su baja altura… Desde entonces las alumnas no se acercaban a él a menos que llevaran pantalón.
Pero la rivalidad entre el Gryffindor y la Slytherin se había descontrolado a partir de la mañana en la que Morgan había entrado en el aula de pociones para orinar en uno de los calderos frente a una clase de primero. El moreno aseguró que nunca había visto tan furioso a Slughorn y tuvo que fregar calderos durante dos semanas.
Los de quinto tuvieron que repetir un examen por culpa de alguien que había hechizado sus plumas para que todo lo que escribieran se borrara al cabo de una hora, mejorando así el efecto de las Plumas invisibles de Sortilegios Weasley, cuyo efecto aparecía (o desaparecía…) a los diez minutos.
JJ casi les mata por tener que repetir el examen, pese a que ambos decían que no habían sido.
-Parad ya si no queréis que os pare yo, soy prefecta y puedo hacerlo. -Les amenazó visiblemente molesta.
-Reconozco que rociar a Flitwick con el "spray aumenta todo" tuvo su gracia, pero creo que se os empieza a ir de las manos. -Dijo Garcia jugando con su puffskein.
-Eso lo dices porque a ti no te rociaron con ese maldito spray. -Se quejó Spencer.
-Era para ver si dabas el estirón, renacuajo. -El joven genio hechizó la boca de Morgan para que se cerrara como una cremallera, haciéndoles reír a todos. -¡Mmmmmmmmmmm!
-JJ tiene razón, deberíais dejarlo ya. Además, como prefecto es mi responsabilidad dar parte de vuestras bromas. -Declaró Aaron seriamente. Emily se enganchó de su brazo.
-Pero no lo harás… ¿Verdad? -Hotch miró hacia otro lado avergonzado. -Eso sería delatarnos…
-Eso sería daros una lección por no comportaros. Además, no me parece bien que te dediques a petrificar a los prefectos que te encuentras por los pasillos.
-Ya me disculpé por eso. Fue el reto que me impuso Morgan. ¿Cómo iba a saber que te tocaba hacer guardia aquella noche?
-¿Mirando el calendario de rondas que nunca sigues? -Morgan intentaba abrir la cremallera que cerraba su boca para diversión del resto.
-¿Sabes Derek? Así estás mucho más guapo. -Se burló JJ chocando su puño con el de Spencer.
Emily miraba la recordadora que permanecía en color rojo. El último reto era realmente difícil para ella y si no hubiera sido por su estúpida rivalidad con Morgan, nunca lo hubiera aceptado, era demasiado… Derek lo había hecho adrede… ¡Lo sabía! Era una manera de fastidiarla.
A priori no era un reto difícil, pero había otro tipo de implicaciones que le daban problemas…
-Hola Aaron. -Se sentó junto a él en la biblioteca. Hotch la miró interrogante.
-Hola. -Emily suspiró resignada. -¿Estás bien?
-Sí. -El Gryffindor volvió la atención a su ensayo de herbología, mientras la morena le observaba pensativa. -¿Te gusta mi nombre?
-¿Qué? -Frunció el ceño confundido. -¿Por qué no me iba a gustar?
-No sé… Suena cursi, ¿no?
-No lo creo. -Respondió sin apartar su atención del ensayo. Emily rodó la mirada.
-¿Te gusta más Elizabeth o Emily? -Hotch la miró con gesto cansado.
-Intento hacer un ensayo de tres mil palabras que tengo que entregar mañana. -La chica le miró impaciente.
-Solo tienes que decirlo. ¿Cuál prefieres?
-El tuyo, ¿vale? ¿Puedo volver a mis deberes? -Emily asintió cruzándose de brazos, murmurando un insulto que él no oyó. Sacó del bolsillo de su túnica la recordadora que todavía permanecía de color rojo y la dejó con frustración encima de sus apuntes. Una idea se le pasó por la cabeza al ver la carta que sobresalía de uno de sus libros.
-Oye Hotch. -El chico resopló lanzándole una afilada mirada. -¿Podrías hacerme un favor? Es que Morgan ha hechizado mi correo para que me insulte y no tengo manera de leerlo. ¿Podrías leerme esta carta que me mandó mi madre?
-Si no puedes leerla ¿cómo sabes que te la mandó tu madre? -Preguntó de inmediato. Emily maldijo internamente que fuera tan astuto.
-Porque la entregó su lechuza. -Mintió. Hotch sostuvo la carta por fin y le echó un vistazo.
-Yo sí la puedo leer. -Emily le instó a que empezara. -Querida…
-Oye Emily. -La voz de Dave les interrumpió. -Me puedes prestar…
-¡Serás idiota! -La morena se levantó y sin más, agarró de la corbata al Hufflepuff, le atrajo hacia ella y le besó en la boca. Todos los que estaban en la biblioteca miraron la escena sorprendidos, aunque nadie lo estaba tanto como Dave y Hotch. -Lo siento… -Dijo tras separarse de su amigo, cogiendo sus libros y marchándose del lugar.
-¡Olvidas tu… -Hotch alcanzó la recordadora que había recobrado su transparencia. Una risa detrás de ellos llamó su atención.
-Tchsss. -Les regañó la bibliotecaria.
-Vaya… -Dave tenía cara de embobado y su rostro había adquirido un matiz rojizo. -¿A qué ha venido eso? -Preguntó recobrando la compostura. Morgan se acercó a ellos. -No me digas que he sido víctima de una de vuestras bromas…
Al darse cuenta de lo sucedido, Hotch dejó caer la cabeza encima de su ensayo.
-Sí, aunque creo que ella no pretendía que tu fueras su víctima… -Dijo Morgan dándole a Hotch un par de golpes de consuelo en la espalda.
¿Qué cuál era el reto?
"Tienes que besar en la boca a la primera persona que te llame por tu nombre, ya sea profesor, alumno o elfo."
N/A: Me encanta tanto que las cosas no les salgan como quieren... Aunque parece que Hotch se ha dado cuenta de la intención de Emily ;) Lo mismo lo habéis notado pero este capítulo está basado en la película francesa "Quiéreme, si te atreves". La recordadora me pareció una buena sustituta de la cajita que se van pasando los protagonistas de la película. ¿Qué os han parecido las bromas? ¿Os imagináis a Morgan corriendo en calzoncillos por el Gran Salón? ¿Y los arañazos que tuvo que sufrir Emily al afeitar a la gata de Filch? ¡No olvidéis dejar un review! Y esta vez y nunca mejor dicho...
¡Travesura realizada!
