Días tristes

Han pasado exactamente quince días desde que abandoné la época antigua, duros días, extraño tanto a mis amigos, a InuYasha, y curiosamente a cierto lobo; Koga, no pude despedirme de él y eso me hace sentir triste, no sé muy bien por qué, mientras estuve secuestrada por los lobos, él me trató tan bien, me hizo sentir especial e importante, a pesar de mi amor por InuYasha debo reconocer que aquel lobo no me era indiferente. Claro que no en el sentido romántico, en fin, aquí estoy tratando de hacer como si nada hubiera pasado, despertar de aquel sueño y volver a mi realidad, concentrarme en mis estudios y olvidar para siempre a mi amado InuYasha, estos días se han tornado tristes, pero estoy segura que él está feliz y tranquilo con su querida Kikyo, pero aun así están mis amigos, me pregunto si me extrañaran, lo último que hice fue entregarles medicamentos, tampoco me despedí.

Ir a la escuela ha sido un tormento, a pesar de que mis amigas no me han hecho preguntas, aun así, siento su curiosidad y siento que se preguntan en secreto qué es lo que me pasa, espero que no me pregunten, al menos no todavía, no me siento lista.

No he podido dejar de pensar en él, a cada segundo, recuerdo su sonrisa socarrona, sus burlas y su forma despectiva de hablarme, todo lo extraño, pero algo particular me ha estado pasando, todas las noches, cuando creo que lo encontraré en mis sueños, es otra la persona que veo en ellos, pero no sé quién es, no logro descubrirlo; en fin, así se han tornado mis días, sumidos en una tristeza que pienso que nunca me abandonará.

SANGO POV

No puedo creer que esas dos caras de InuYasha haya preferido a ese fantasma de Kikyo, mi querida amiga debe estar sufriendo mucho, fue muy valiente de su parte marcharse, pero la extraño demasiado, su alegría y su amistad. Entiendo que el sacrificio de Kikyo haya sido enorme e imposible de igualar, pero aun así, InuYasha se comportó como un mal agradecido, no soporto su descaro, mientras pensaba estas cosas el monje Miroku se acercó a mí sigilosamente, logrando perturbarme un poco, con voz suave, pero firme me dijo:

-No estés triste Sango, sabes que fue lo mejor para la señorita Kagome- su rostro no me decía nada, no mostraba ninguna emoción.

- Es que es tan injusto excelencia- respondí al cabo de varios segundos- Kagome fue la única que permaneció siempre al lado de InuYasha, además ella lo ama sinceramente. Es tan ilógico querer comparar el sacrificio de esa mujer, es una estupidez, Kagome nos entregó a todos nosotros una esperanza ella nunca desconfío de él cuando lo conoció, tampoco mostró algún tipo de prejuicio al saber que era medio demonio, Kagome siempre fue honesta y nunca lo engañó…

Al decir estas palabras una voz más que conocida nos interrumpió, dejando a Miroku con su respuesta en la boca.

- ¿Que rayos están hablando? dejen a Kagome, ella ya no es de este lugar… jamás lo fue- Dijo InuYasha con mucha rabia y tristeza a la vez- Lo mejor será continuar nuestra búsqueda de los fragmentos y destruir a ese maldito de Naraku, no quiero que Kikyo se adelante y termine muerta otra vez.

- Kikyo, Kikyo, Kikyo ¡Es todo lo que te importa! no piensas en los sentimientos de Kagome- grité con tanta rabia que me dieron ganas de decir "abajo" y que resultará. Aunque él no se inmutó.

-¡Ya basta!- me calló InuYasha - Porque pienso en ella, es mejor que este en su época, allá está con su familia, ya no quiero que se hable más de ella en mi presencia, y continuemos este largo viaje de una maldita vez- se fue brincando como siempre, hecho una furia, decidí caminar despacio, pensando.

En cierta forma entendía la actitud de InuYasha, pero no podía evitar pensar que ella estaría mejor aquí, ayudándonos y alegrándonos con su compañía porque, aunque él no quiera reconocerlo, Kagome le hace falta, pero sé perfectamente que nada puedo hacer, y conociendo a InuYasha, él no iría a buscarla, así retomamos el viaje en busca de los fragmentos de la perla de Shikon, espero que no nos topemos con el líder de la manada de los lobos, ahí estarán difíciles las cosas. Koga se va a volver loco, espero y le de su merecido a este tonto.

KOGA POV

¡Qué extraño!

Siento un montón de cosas en mi interior, un escalofrío recorrió mi cuerpo acompañado de un estornudo

Ha pasado tiempo de que no visito a mi mujer Kagome, espero que esa bestia la esté cuidando bien, en unos días iré a verla para que sepa que yo acabaré con Naraku y después con ese animal para que no tenga excusas y se case conmigo.

Aunque desde hace medio mes que estoy sintiendo algo tan raro, un presentimiento que no logro entender se ha apoderado de mi mente, negándose a abandonarme, no sé, pero tengo muy mala espina, emprenderé mi camino hacia Kagome para tranquilizarme.

¡Cuánto la necesito!

Hola

Quiero agradecerles sus comentarios anteriores, y recuerden que este es mi primer fanfic, por eso tal vez no esté tan bien redactado, aunque lo he editado bastante, aun así, siguen habiendo errores, pero no la cambiaré mucho porque no quiero cambiar la esencia, con el tiempo irá mejorando, porque mi estilo de escritura fue mejorando, gracias otra vez.