Don't you remember
Capítulo 4 a:
La mañana de Kurt consistió en enfermeras tomando su presión sanguínea y la doctora Hendricks comprobando en él y diciéndole que debería ir a ver a un terapeuta más adelante y si las cosas continuaban tan bien como lo hacían, podría ser capaz de ir a casa esa misma noche. El desayuno fue suave en insípido y la mañana solo empezó a mejorar cuando Blaine llegó.
- Hola – saludó Blaine con una brillante sonrisa.
Kurt apartó el resto de su desayuno y le sonrió.
- Hola.
Burt se levantó y miró a Blaine con una pregunta en su mirada que Kurt no entendió. Fuera lo que fuese, Blaine asintió y sacudió su cabeza hacia la puerta. Burt le dio una mirada a Kurt.
- ¿Estás bien? Voy a por un café para mí.
- Seguro – dijo Kurt, sintiéndose incómodo con el intercambio silencioso pero estaba contento de poder pasar algún tiempo a solas con Blaine.
- Hola – dijo Blaine otra vez cuando se sentó junto a la cama de Kurt - ¿Cómo te sientes?
- Como si he olvidado todo de nuevo – dijo Kurt con una pequeña carcajada – El día de ayer más que nada borroso. Pero supongo que no estoy tan perdido como era antes.
- Mm, Burt debe haberte contado algunas cosas – dijo Blaine con una sonrisa pero pareció dudar por alguna razón.
Kurt dejó pasar la mirada por el momento y asintió.
- No me ha dicho todo pero sé lo básico; universidad, trabajo, donde vivo. Aunque… creo que no ha mencionado con quien vivo.
Kurt sacudió su cabeza en caso de que ese dato hubiera escapado de su mente mientras dormía.
- Bueno, tú te encontrarás con él pronto – dijo Blaine – él está viniendo más tarde.
- Estaba pensando en eso – admitió Kurt – Tu compañero de casa se despierta del coma, lo mínimo que puedes hacer es ir a visitarlo ¿verdad?
Blaine estaba en silencio y Kurt usó esa oportunidad para estudiar su rostro. Ahora que se sentía más despierto y alerta que ayer, él podía mirar a Blaine a fondo y ver exactamente como lo años le habían cambiado. Su cuerpo había crecido de la mejor forma posible. Su pecho y sus brazos eran más amplios de lo que Kurt recordaba, los músculos estaban acentuados por una simple camiseta gris que llevaba sobre un par de vaqueros oscuros, un conjunto más simple de lo que Kurt recordaba pero que lucía no menos que perfecto en él.
La parte favorita de Kurt sobre ese Blaine era su pelo… estaba suelto y rizado pero de alguna manera lograba que no se convirtiera en el desorden indómito que era en el instituto en cualquier momento en el que Blaine no lo gelificara. Le convenía.
No se dio cuenta de que de la manera en la que estaba mirándole fijamente hasta que Blaine rompió el silencio un poco avergonzado.
-¿Qué?
Sus mejillas se enrojecieron, Kurt sacudió su cabeza rápidamente y dijo:
- Nada, lo siento. Estaba apreciando lo bien que los años te habían tratado.
Blaine mordió su labio y retornó tentativamente la sonrisa de Kurt pero seguía mirando incómodo. Si era por vergüenza o por otra cosa Kurt no podía decirlo, pero estaba empezando a molestarle.
- ¿Pasa algo? – preguntó.
- Kurt, creo que hay algo que deberías saber – dijo Blaine con una voz suave.
Un nudo de preocupación empezó a formarse en el estomago de Kurt pero asintió y dijo:
- Vale.
Hubo un silencio donde Blaine simplemente le miró, los nervios de Kurt crecían más y más con cada segundo que pasaba hasta que finalmente Blaine respiró hondo y dijo:
- Nosotros ya no estamos juntos.
Por un momento ninguno de ellos dijo una palabra. Kurt parpadeó y Blaine contuvo la respiración mientras sus palabras quedaban suspendidas en la habitación, arrastrando a Kurt a la realidad… su realidad.
- ¿Q…Qué? – fue finalmente capaz de preguntar.
- Rompimos en la universidad – dijo Blaine con voz suave – Fue de mutuo acuerdo.
Kurt tomó un par de respiraciones rápidas y alejó su mirada de los ojos de Blaine. Se sintió estúpido por no haber dedicado ni un solo pensamiento a como las cosas podían haber cambiado entre ellos en diez años. Romper simplemente no parecía ser una posibilidad. Blaine había actuado justo como Kurt habría esperado de él en una situación como esa, excepto que ahora que pensaba en ello, se preguntaba cómo no había encontrado extraño que Blaine no le había dicho nada ni remotamente romántico desde que había despertado.
Capítulo 4 b:
Las lágrimas se acumulaban tras sus ojos. Kurt pestañeó intentando ahuyentarlas, no queriendo a Blaine verlas.
- ¿Estás con alguien? – preguntó.
- No, en este momento no – dijo Blaine. Hubo otra pausa y siguió hablando – Seguimos siendo amigos Kurt. Nada ha cambiado eso. Nada lo hará cambiar.
Intentó alcanzar la mano de Kurt pero al contrario que todas las otras veces que Kurt le había dejado tocarlo, este alejó la mano.
- Yo… yo creo que deberías irte Blaine – dijo Kurt tranquilamente.
Blaine se levantó y Kurt pudo sentir como lo miraba por un momento cuando él dijo:
-Lo siento.
- Yo también – admitió Kurt sin mirarle.
- ¿Me paso más tarde?
Estaba redactada en forma de pregunta como si Blaine estuviera inseguro de si Kurt lo quería allí.
Kurt finalmente miró hacia arriba, hacia el rostro cálido y familiar del hombre de quien seguía perdidamente enamorado. Su primer novio, su primer amor, el que seguía siendo su mejor amigo. Siempre su mejor amigo.
Él sonrió.
- Sí. Claro.
-¿Por qué estás aquí otra vez? – fue la primera cosa que Kurt preguntó cuando Sebastian entró en su habitación.
- Quería saber cómo estabas – dijo Sebastian – He comprado flores.
Él sonrió y levantó el ramo que había seleccionado él mismo.
Kurt no pareció alagado, solo irritado.
- Mira aprecio el gesto y sé que tú dices que somos amigos pero este no es realmente un buen momento y yo no quiero verte ahora mismo.
Sebastian no se estremeció por las duras palabras; él había pasado una noche de insomnio por la necesidad de ver a Kurt de nuevo por la mañana y no podía marcharse tras solo dos segundos, su paciencia se había puesto a prueba suficiente durante la semana anterior.
- ¿Cómo te sientes? – preguntó pese al fastidio de Kurt.
- No es un buen momento –repitió Kurt.
- Es una pregunta simple – dijo Sebastian – Una respuesta de una palabra es más que suficiente. (Cualquier cosa lo es)
- Sebastian por favor, vete – dijo Kurt.
- ¿Qué pasa? – intentó de nuevo Sebastian. Él sabía cuál era el problema, había pasado la noche hablando con Blaine sobre cómo decirle a Kurt de su ruptura y Sebastian sabía exactamente por qué Kurt estaba decaído pero no podía darle tiempo a Kurt para interiorizar su ruptura con Blaine. La doctora Hendricks se había encontrado con él fuera y dijo que Kurt podía irse a casa esa misma noche; no había ninguna manera de que Sebastian pudiera seguir ocultando el hecho de que vivían juntos por mucho tiempo. Así que se acercó a la cama y volvió a hablar.
- Puedes decírmelo.
- Tú eres la última persona con la que quiero hablar sobre esto – dijo Kurt.
- ¿Y eso por qué? – preguntó Sebastian, sentándose pese a la frustrada manera en la que Kurt apretaba su boca – No tenías ningún problema en hablar contigo ayer.
- Sé que es difícil para ti – dijo Kurt mirándole con los ojos entrecerrados – Pero me he despertado con diez años de mis memorias desaparecidas. Lo mínimo que puedes hacer es no actuar como un capullo.
- No estoy actuando como un capullo. Simplemente estoy preguntándote una cosa. Quiero ayudar.
- Bueno, no puedes hacerlo – dijo Kurt levantando la barbilla desafiantemente – Y quiero que te vayas, así que por favor vete.
Sebastian no se movió de su sitio.
- Sebastian. Vete.
- No.
- ¿Por qué?
- Porque acabo de llegar.
Kurt le miró fijamente durante un largo momento antes de asentir y dejarlo pasar.
- Me gustabas más cuando estaba drogado – dijo apartando la mirada.
- Bueno debes aprender a gustarme sin ellas – dijo Sebastian sentándose erguido en la silla – Porqué vamos a estar pasando mucho tiempo juntos.
Kurt, pese a no querer hacerlo, giró su cuello para mirarlo con una mirada curiosa.
- ¿Por qué?
Sebastian le sonrió, listo para darle una explicación que debía contentarle por el momento.
- Porque somos compañeros de piso.
Continuará.
Nota de la traductora: He vuelto. ¿Me extrañasteis? ;) Gracias a todas las que me felicitaron por las vacaciones, fueron fantásticas. Y no os preocupéis lo bueno no tardará mucho… Disfrutad.
