N/A: ¡Hola a todos! Siento estar tardando tanto en actualizar pero es que tengo mucho trabajo y poco tiempo para escribir. Esto lo hago porque me gusta y lo seguiré haciendo siempre que mi tiempo lo permita. Ya sabéis que no me gusta dejar las historias inconclusas ;)
Por cierto, escribí una historia de un capítulo dentro del fandom de Mummies alive (una serie de tv que veía cuando era peque). Tanto si la habéis visto como si no, os animo a leerla porque es precuela de la serie y no destripa nada. Además, no tiene el punto infantil que ésta tenía. Si os gusta la acción, el drama y el antiguo Egipto lo mismo la disfrutáis. Se llama "Arenas Carmesí".
Capítulo 22: El juego de Rossi III
En el Invernadero 5 una escoba flotaba en el aire, suspendida por encima de sus cabezas.
-No puedo creer que hayamos tardado tanto en verla. -Con un golpe de varita Reid la hizo descender suavemente. En la madera de la escoba apareció una frase.
"Solo quien afronta sus miedos será capaz de llegar al lugar donde el más sabio pereció"
-El más sabio… Dumbledore… -Murmuró Spencer pensativo. Morgan se anticipó.
-Iré yo. -Dijo cogiendo la escoba por el mango.
-No. -Le cortó Penelope. -Tengo que ir yo.
-¡Ni hablar! -Exclamó el moreno apartando la escoba de su alcance. -De ninguna manera voy a dejar que subas a lo alto de la Torre de Astronomía por un juego.
-¡Pero tengo que hacerlo! -Se quejó la rubia. -Para ninguno de vosotros supone un miedo volar en escoba.
-Es igual Penelope, no dejaremos que subas. -Hotch estuvo de acuerdo.
-Yo creo que si deberías hacerlo. -Intervino Emily. -Confío en ti, sé que lo puedes hacer. -Animó a su amiga con una sonrisa.
-Em, tiene razón. -Esta vez fue JJ quien habló. -Además, Dave te estuvo enseñando ¿No? -Morgan frunció el ceño en señal de confusión. -Si te ha puesto este reto es porque cree que puedes hacerlo.
-Nosotros estaremos atentos. -Le avisó Reid. -No dejaremos que te caigas.
-¡No! Si se cae… Si le pasa algo… -Morgan tragó saliva.
-No pasará, además somos mayoría. -Dijo la rubia tendiéndole la mano para que le entregara la escoba. Morgan se la dio a regañadientes.
-Voy a matar a Dave cuando le vea… -Murmuró el moreno cuando Garcia emprendió el vuelo hacia la torre más alta del castillo.
Todos se mantuvieron atentos a cada movimiento de Penelope, que volaba lentamente hacia su objetivo, tambaleándose de vez en cuando. Finalmente, la Hufflepuff llegó a la torre de astronomía y no tardó en bajar.
-¿Es cosa mía o no está frenando? -Preguntó Reid al ver que se acercaba.
-¡Arresto momentum! -Gritó Hotch apuntando a la chica. Morgan apuntó al suelo.
-¡Spongify! -La caída de Garcia se ralentizó y al chocar contra el suelo rebotó como si fuera una colchoneta, cayendo sin hacerse ningún daño. -Preciosa, ¿Estás bien? -Todos corrieron hacia ella.
-Todavía tengo que practicar más… Quería que fuera una sorpresa. -Dijo sacudiéndose la ropa.
-¿Qué?
-Le pedí a Dave que me enseñara porque JJ estaba ocupada con el Quidditch, Will y los TIMOS. No te lo pedí a ti porque quería ver tu cara cuando vieras que había superado mi miedo a volar. -Todos sonrieron ante la estupefacción de Morgan, que no tardó en reaccionar abrazándola.
-Eres genial, Penelope Garcia.
-¿Cuál es la siguiente pista? -Preguntó Reid con algo de impaciencia. La rubia sacó un trozo de pergamino del bolsillo de su túnica y leyó:
"El que de verdad quiera ganar, en el espejo deberá mirar"
La expresión de Reid se volvió confusa.
-¿Un espejo? -Emily y Hotch se miraron.
-Pero no un espejo cualquiera…
-¿Quién hay ahí? -Con un rápido movimiento de varita, JJ empujó a los tres chicos hacia unos arbustos. El profesor Gideon se acercó hacia ellas. -Ya decía yo que me parecía haber visto a una alumna volando en escoba… -Dijo al ver la Barredora que todavía sujetaba Penelope. -¿No crees que es algo tarde para practicar vuelo? -Garcia titubeó intentando ofrecer una excusa sin éxito. -¿Y ustedes que hacen aquí fuera? ¿También quieren dar un paseo aéreo bajo la luz de la luna?
-Hacíamos nuestra ronda de prefectas cuando vimos a Penelope, señor. -Explicó JJ convincentemente.
-Esa sería una buena excusa si no fuera porque durante las vacaciones no es necesario que hagan su ronda.
-Ya ve, es que lo llevamos muy dentro. -Alegó Emily haciendo que a los chicos les costara aguantar la risa entre los matorrales.
-No tanto como el castigo que les va a tocar cumplir. -Les hizo un gesto para que le acompañaran y los cuatro desaparecieron.
-¿A qué se refería Emily con eso de que no es un espejo cualquiera? -Preguntó Morgan.
-Os lo mostraré. -Mientras se dirigían hacia la sala detrás del aula de transformaciones Hotch les explicó la historia del espejo de Oesed y cómo lo habían encontrado en su segundo año.
Después de cuatro años Aaron volvía a estar frente al espejo, solo que esta vez se sorprendió al ver que la imagen que vio entonces no era la misma que sus ojos contemplaban ahora. Su hermano era más mayor y vestía el uniforme de Hogwarts. Sean todavía tenía 7 años y no le habían dicho nada acerca del mundo mágico, pensaba que su hermano mayor iba a un internado. Sin embargo, Hotch sabía que cuando lo descubriese envidiaría ser un mago y conocer Hogwarts. Además, de esa forma no tendría que convivir tanto tiempo con su padre.
Junto a él, que llevaba una túnica de graduación, se encontraban sus amigos sonrientes. Emily le sujetaba la mano y se besaban apasionadamente.
-¡Es genial! -Exclamó Morgan. -¡Soy el capitán de la selección inglesa de Quidditch! Y tengo en mis manos la copa del Mundial… -Su expresión era de auténtica adoración.
-Creo que nosotros no seremos capaces de pasar esta prueba. -Declaró Hotch. -¿Qué ves tú Spencer? -El chico se asomó al espejo y miró el reflejo de su deseo.
-Veo a mi madre. -Hotch apretó su hombro intentando reconfortarle. -Está sana. -Dijo con una sonrisa triste. -Sería mejor que en lugar de mostrar los deseos mostrara el futuro… -Los tres guardaron silencio contemplando los deseos más ocultos de su corazón. A cada uno de ellos le resultaba terriblemente difícil apartar la vista de aquel objeto.
De repente unas palabras aparecieron en el espejo.
"El ganador es el premio"
-¿Qué quiere decir? -Preguntó Hotch sin entender. Otra frase apareció.
"El tesoro más preciado de Ravenclaw"
-¿El tesoro de Ravenclaw? -Preguntó el más joven en voz alta. -Pero la diadema de Rowena fue destruida hace más de diez años…
-Chico. –Se sobresaltaron al oír la voz de Dave detrás de ellos. -Para ser un Ravenclaw a veces te cuesta ver lo más sencillo. -Se acercó a él con su sonrisa de medio lado. -Estoy seguro de que Ravenclaw no ha conocido mago más brillante desde su fundadora. Tú eres su tesoro más preciado. Enhorabuena. -Hotch sonrió ante el sonrojo del chico. -Has ganado.
-Pero… No habría llegado hasta aquí de no ser por mis amigos. -Replicó humildemente.
-Y no hay mejor premio que la amistad. -Sentenció con una sonrisa cariñosa.
-Eso es, chaval. -Morgan abrazó a Reid revolviéndole el cabello.
Fuera de la sala les esperaba Gideon con las tres chicas.
-Así que de juegos por el castillo…
-Precisamente por eso no debería castigarnos, señor. -Dijo el mayor del grupo. -Solo era un juego.
-Oh, no les castigo por eso, señor Rossi. Quizá les conviene saber que mi despacho está hechizado para avisarme de quién entra en él cuando yo no estoy. -Explicó el profesor ante sus miradas cargadas de vergonzosa culpabilidad. –Y colarse en el despacho de un profesor sin su consentimiento sí que es un claro motivo de castigo.
-¿Y bien? -Preguntó Dave con chulería mientras esperaban a que Gideon saliera de la sala de profesores para hacerles saber en qué consistía su castigo.
-Bueno, creo que algunas pruebas estaban fuera de lugar. -Respondió Hotch recordando la poción amorosa.
-Por supuesto que no. Todas ellas tenían un sentido. Morgan despejó las dudas sobre lo que quería convertirse gracias al espejo, Penelope fue capaz de superar su miedo a volar y tú descubriste lo que TODO EL MUNDO ya sabía. ¿Verdad, Emily? -La chica reprimió una risa.
-¿Y qué hay de mí? -Preguntó JJ haciendo que Dave vacilara.
-Tú has aprendido a que debes usar mejores excusas cuando un profesor te pilla donde no debes estar.
-¿Si? -La rubia le miró amenazante y sacó su varita. -Pues tú vas a aprender lo bien que se me da el hechizo para encoger los dientes.
N/A: ¡Un review si piensas que estos chicos son adorables! Por cierto, acepto sugerencias acerca de capítulos siempre que no sean muy cliché.
