Don't you remember
Capítulo 7 a:
Sebastian no sabía cuántas copas había bebido. Simplemente estaba seguro de que no eran las suficientes para que el barman dejara de servirle.
-¡Jack! – gritó Sebastian al otro hombre - ¿Te ha dejado sordo toda esa cera que tienes metida en la oreja? Te dije ¡Ponme otra jodida cerveza!
- Te escuché alto y claro las tres primeras veces, Smythe – dijo el hombre, inclinándose sobre la barra y fijando su mirada firmemente en Sebastian – Pero de ninguna manera te voy a servir ni una gota más de alcohol esta noche. Estás demasiado cerca de empezar a vomitar en mi bar.
- No tienes ni idea de lo que he pasado – dijo Sebastian golpeando con su puño la barra de madera. Yo. Necesito. Una. Jodida. Copa.
- Dame tu teléfono – dijo Jack extendiendo su mano.
-¿Por qué? – preguntó Sebastian, pero él buscó en sus bolsillos y sacó su móvil de cualquier manera.
- Estoy llamando a Blaine – dijo Jack, tomando el teléfono de su mano – él te llevará a casa.
- Me conoces demasiado bien – refunfuñó Sebastian – Voy a encontrar un bar nuevo.
- Estarás de vuelta en dos días – dijo Jack con una sonrisa – Nadie puede aguantar tu pequeño culo exigente como lo hago yo. Bueno, excepto por Kurt.
Sebastian resopló.
- Sí. Kurt.
Jack se dio la vuelta un momento mientras hablaba con Blaine.
Sebastian miró sus manos durante toda la conversación, esperando que Blaine estuviera demasiado ocupado para llegar a recogerle. Él no quería ver a Blaine, él no quería volver a su apartamento. Él no necesitaba que nadie lo cuidara.
- Yo solo necesito otra jodida cerveza – dijo mirando a Jack con ojos suplicantes – Solo ponme. Otra. Cerveza.
- Eso no está pasando esta noche – dijo Jack, poniendo el móvil de Sebastian en la barra entre ellos – Blaine estará aquí en diez minutos.
- Voy a demandarte – dijo Sebastian amenazante.
- No me asustas, Smythe.
Blaine llegó tres minutos después para la consternación de Sebastian. Su cabello estaba hecho un lío por el viento y la punta de su nariz era roja pero vio a Sebastian y suspiró con alivio.
- ¡Dios mío, Sebastian! ¿Qué cojones Seb? – dijo sentándose en el taburete más cercano a él – He intentado llamarte un millón de veces. ¿Por qué has apagado tu móvil?
- ¿Tal vez porque no quería hablar ni contigo ni con nadie?- preguntó Sebastian.
Blaine miró a Jack.
-¿Cuánto ha bebido?
- Suficiente – contestó Jack.
Blaine agarró en brazo de Sebastian e intentó obligarlo a levantarse.
-Vámonos.
- ¡No me toques! – dijo Sebastian arrancando su brazo del agarre de Blaine. De pronto recordó a Kurt diciendo esas mismas palabras dirigidas a él ni siquiera cuatro horas antes (wow, cuatro horas ¿Había pasado tanto tiempo?) – Simplemente déjame en paz.
Sebastian dejó caer su cabeza sobre sus manos.
Jack se movió al otro lado de la barra para atender a otros clientes, Blaine permaneció en silencio a su lado por un momento antes de decir:
- Esta no es la manera de tratar con la situación, Seb.
- ¿De verdad?
Sebastian giró su cabeza para mirar a Blaine, sus ojos enrojecidos y llenos de lágrimas.
- ¿Tú vas a decirme la mejor manera de tratar la situación? No tienes ni idea Blaine ¿Está claro? Ni. Idea.
-Probablemente no – dijo Blaine – Pero sé lo suficiente como para estar seguro de que emborracharse no va a ayudar a nadie.
- Quiere que nos divorciemos – dijo Sebastian con voz queda – Él quiere un jodido divorcio.
Blaine dejó caer su mandíbula de la sorpresa y sus ojos se ampliaron a más no poder.
- ¿Qué? ¿Él dijo eso?
Sebastian asintió, una pequeña sonrisa en sus labios.
-El dijo que no había manera de que funcionara nunca y que esa era la única solución, ¡Dios!
Sebastian apartó su mirada y movió su hombro fuera del toque de Blaine cuando este intentó poner sus brazos a sus alrededor – Siete jodidos años juntos y él se da por vencido así como así.
-Está… confundido. Probablemente asustado y abrumado – dijo Blaine suavemente – Pero él te ama y lo sabes, aunque él mismo no lo haga en este momento.
Capítulo 7 b:
- ¿Por qué no pudo olvidarme completamente?- dijo Sebastian con un resoplido frustrante - ¿O recordar simplemente un año más? ¿Por qué es el universo tan jodidamente cruel?
Él suspiró y dejó caer su mirada hasta la alianza de boda en su dedo.
-Ojalá hubiera sido yo – dijo con una voz tan suave que era prácticamente un susurro.
- Sebastian…
- No, en serio – dijo Sebastian mirando a Blaine con los ojos muy abierto y sinceros – Hubiera sido mucho más fácil. Kurt podría haberme hecho enamorarme de él de nuevo en segundos y…
- Y tú podrías haber corrido en la dirección contraria tan rápido como te dejaban tus piernas, asustado como una niña pequeña – dijo Blaine con una amplia sonrisa – Confía en mí. Sebastian Smythe nunca hubiera tomado bien la noticia de ser un hombre casado, con lagunas en su memoria y sin poder precisar por qué exactamente llegó a esa drástica decisión. Hubieras sido una pesadilla. Estuve en tu boda, ¿recuerdas? Tengo pruebas de con que facilidad alucinas.
Sebastian no sabía si reír o llorar así que simplemente se quedó mirando a Blaine hasta que el otro chico se levantó y le cogió del abrazo de nuevo.
- Voy a llevarte a casa – dijo.
Esa vez, Sebastian le siguió.
Blaine le dejó en la puerta del edificio porque Sebastian insistió en que estaba bien. Había tenido la precaución de coger sus laves antes de salir pero de pie, fuera de su apartamento, se sintió súbitamente avergonzado. No debería haber dejado así, al menos no con Burt allí. Esperando no parecer tan borracho como se sentía, lentamente abrió la puerta y entró.
El apartamento estaba en silencio y todas las luces estaban apagadas excepto por una lámpara del salón. Sebastian fue a la cocina y se llenó un vaso de agua. No oyó el sonido de pasos aproximándose y casi deja caer el vaso de sus manos cuando oyó la voz de Kurt venir de algún lugar a su espalda.
- Estás de vuelta.
Se dio la vuelta, con miedo de la expresión que pudiera encontrar en el rostro de Kurt pero todo lo que pudo ver que parecía increíblemente cansado.
- Sí. Yo… Yo fui… fuera – dijo Sebastian titubeando.
Él apretó su mano contra su frente, estaba fría de tocar el vaso.
- ¿Estás borracho? – preguntó Kurt una arruga formándose entre sus cejas.
No era así cómo Sebastian quería tener su primera conversación "real" con Kurt después de los acontecimientos de esa tarde. No quería que Kurt lo viera así.
- No – mintió, dando un tambaleante paso hacia delante.
Se resbaló y tuvo que apoyarse en la nevera para mantenerse en pie, su rostro empezando a sonrojarse.
Capítulo 7 c:
- Sé que lo que dije antes puede haber sido duro – dijo Kurt.
- ¿Ibas en serio sobre eso? – preguntó Sebastian, interrumpiendo la pregunta con un hipido. - ¿Quieres …? ¿Vamos a divorciarnos?
Por favor di que no, por favor di que no…
Kurt suspiró.
- Se que esto es duro para ti también pero intenta mirarlo desde mi punto de vista – dijo moviendo su cabeza – Todo lo que tú eres para mí en este momento es el chico que intentó que rompiera con mi novio, quien constantemente se burlaba de mi "feminidad" (nota de la traductora: la autora utiliza el término "sissyphobic" – miedo u odio hacia los hombres afeminados, al que no le encuentro correspondencia en castellano), quien casi ciega a Blaine con un granizado adulterado con sal de roca que estaba dirigido a mí. Todo eso puede ser parte del pasado para ti, pero en mi cerebro es claro como si hubiera sido ayer. ¿Cómo esperas que lo deje pasar todo?
- Kurt – dijo Sebastian, dando un par de pasos hacia el joven – Simplemente dame una oportunidad, por favor. Dime qué quieres que haga, haré lo que sea necesario. Dime como arreglar esto, dime como arreglarte…
-No estoy roto – dijo Kurt con la voz temblorosa intentando mantenerla lo más firme posible.
Sebastian vio las lágrimas manar de los ojos de Kurt y entró en pánico.
- No. No. Por supuesto que no estás roto, amor… - empezó aproximándose a él intentando llegar a él. Kurt dio un paso atrás, mirando incómodo y Sebastian deseó golpear su cabeza contra la pared.
- Estoy intentándolo – dijo Sebastian con la voz rota, su puño apretando el aire donde se había detenido al intentar llegar a Kurt. – Realmente estoy.
- ¿Emborrachándote?
Sebastian tragó.
- Te digo que estamos casado y la primera cosa que oigo de ti es que quieres el divorcio – dijo con la voz rota - ¿Cómo piensas que me sentí?
- Lo siento – dijo Kurt, su voz era baja y sincera – Realmente lo siento. Pero… no podemos volver a lo que éramos. Yo solo, yo no puedo…
Él se detuvo y apartó su mirada como si el rostro de Sebastian estuviera causándole dolor.
¿Esto es todo entonces? Pensó Sebastian. ¿Esto es el final? Sintió que el mundo se le caía encima y el peso casi le hizo derrumbarse contra el suelo. No pudo detener las lágrimas cuando estas empezaron a deslizarse por sus mejillas pero metió la mano en su bolsillo, sus dedos cerrándose alrededor de la alianza de boda de Kurt. Dando los pocos pasos que los separaban, se detuvo en frente de Kurt y sostuvo la banda de platino delante de él.
-¿Qué es esto? – preguntó, mirando entre su cara y su mano con el ceño fruncido y confuso.
- Tú alianza de boda – dijo Sebastian –Decidimos que si alguna vez… si… Acordamos que cada uno se quedaría con su alianza y entonces… Yo no lo sé, ¿venderlas? Se supone que nunca se consideraría como una opción real. Era una broma.
-Sebastian…
- Tómala, Kurt – dijo con voz ronca – Solo, por favor. No hagas esto más difícil.
Kurt cogió la alianza, sus dedos rozando la palma de Sebastian. Antes de que pudiera detenerse a si mismo, Sebastian avanzando y presionando sus labio en la frente de Kurt, sin importarle cómo se endureció por su toque. Mantuvo sus labios, mojados con sus lágrimas, presionados contra la piel cálida de Kurt, todo él deshaciéndose, hasta que finalmente se encontró con fuerzas suficientes como para separarse.
No miró hacia Kurt mientras pasaba por su lado pero se detuvo cuando este habló. Su voz era apenas más fuerte que un suave susurro al decir:
- No quiero el divorcio.
CONTINUARÁ.
Nota de la traductora: ¡Por fin Kurt! Le costó pero empezó a aceptar la realidad. Acabo de darme cuenta de por qué estoy en un maratón de traducción… Una de mis partes preferidas esta en el capítulo siguiente y tengo muchas ganas de traducirla para ver si compartís mi opinión.
Nähdään.
