Don't you remember
Capítulo 12 a:
Sebastian no recordaba bajar las escaleras. No contestó cuando Burt le preguntó si algo pasaba, simplemente pasó por su lado y entró en el dormitorio donde todo había sido perfecto hace solo unos minutos y cerró de un portazo. La imagen de Kurt y Blaine parecía estar tatuada en sus párpados, cada vez pestañeaba, los veía besarse con una pasión que no había existido entre ellos por años.
No era como si Sebastian no hubiera sido consciente de los sentimientos de Kurt hacia Blaine, simplemente no esperaba que pasara nada porque pensó que Blaine lo detendría. No sabía que sentía más si dolor o enfado. Probablemente una salvaje mezcla de ambos.
La puerta se abrió y Blaine entró, sorprendiéndose cuando vio a Sebastian de pié en el medio del dormitorio.
-¡Oh! Hola… estábamos preguntándonos dónde estabas metido – dijo, pero Sebastian notó que evitaba mirarle a los ojos.
-¿Dónde está Kurt? – preguntó Sebastian con la voz sorprendentemente calmada.
-Sigue en la terraza. Supongo que quería disfrutar de las vistas un poco más.
-¿De verdad? – cuestionó Sebastian monótonamente.
-Sí.
Blaine le dio una pequeña sonrisa mientras se pasaba la mano por la nuca. Sebastian se preguntaba si sabía cómo su culpabilidad rezumaba por cada uno de sus poros. Sus ojos se movían entre Sebastian y la ventana hasta que finalmente dijo:
-Escucha Sebastian, creo que voy a marcharme durante un tiempo.
- ¿Marcharte?
-Creo que es lo mejor para todos nosotros.
-¿Ha pasado algo? – preguntó Sebastian.
-No, no. No ha pasado nada – contestó Blaine con demasiada rapidez.
- ¿A qué no eres capaz de decir eso de nuevo? – dijo Sebastian con una voz peligrosamente calmada – Con un poco más de convicción esta vez.
Blaine miró a Sebastian aterrado.
-Yo no… ¿Qué?
- Yo te diré el que – dijo Sebastian acercándose cada vez más – Acabo de verte besando a mi marido no hace ni veinte minutos.
El rostro de Blaine se congeló y Sebastian sintió una chispa de satisfacción al ver como Blaine palidecía.
-Y en lugar de afrontar lo cabrón que eres por hacernos eso a mí y a Kurt, tú solo vas a marcharte.
- No es eso…
-¿No es? – dijo Sebastian, su enfado creciendo rápidamente - ¿Qué fue eso entonces, Blaine? Porque desde mi punto de vista, tú estabas definitivamente besando a mi marido en la terraza sabiendo cómo se siente hacia ti y como estar besándote es la última cosa que necesita en este momento.
-Sebastian…
-Tú eres mi mejor amigo. ¡Imbécil! – gritó Sebastian, sin molestarse por el volumen de su voz - ¿En qué demonios estabas pensando? ¿Cómo puedes creer que tienes una excusa para hacer algo como eso?
-Kurt dijo…
-Kurt está atrapado diez años en el pasado. ¡Tú no!
Blaine abrió y cerró su boca repetidas veces pero decidió no decir nada al final. Sebastian luchó contra las ganas de darle un puñetazo, en su lugar apretó los puños y respiró por la nariz intentado calmarse a sí mismo.
-Vete – dijo finalmente.
Blaine parpadeó.
-¿Qué?
-He dicho vete- Tienes razón, lo mejor será que te marches por un tiempo. Ya es bastante malo que Kurt me odie ahora mismo, no te necesito aquí haciendo las cosas peor de lo que ya son.
-Lo siento – dijo Blaine, pasándose la mano por la cara – Realmente lo siento.
Sebastian no dijo nada, solo apretó la mandíbula y esperó a que Blaine se fuera. Este le miró mostrando la desesperación en su rostro como si estuviera buscando las palabras que arreglarían todo mágicamente pero finalmente solo asintió, mirando tan roto como Sebastian se sentía.
Capitulo 12b:
La cena fue tensa. Burt seguía mirando a Sebastian con una expresión interrogativa pero no lo presionó para obtener ningún detalle pese a que probablemente había escuchado parte de su discusión con Blaine. En su lugar, seguía intentando mantener una conversación con Kurt, hablando sobre cosas sin sentido a las que Kurt solo contestaba con monosílabos. Por primera vez, Sebastian deseó que Burt no estuviera allí; sabía que él estaba intentado ayudarle pero Sebastian no quería la ayuda de nadie en ese momento. Lo que necesitaba era algo de tiempo a solas con Kurt así que ambos pudieran entenderse sin los torpes intentos de ayudar del resto.
Su frustración se desvaneció cuando Burt se levantó y anunció que se iba a la cama pronto. Sebastian esperó hasta que la puerta del dormitorio se cerró detrás de él antes de finalmente mirar a Kurt a la cara. Este no había preguntado donde se había ido Blaine, no siquiera le había dirigido una única palabra a Sebastian en toda la tarde. Masticaba su comida en silencio, sorbiéndose la nariz de una manera que le hizo pensar a Sebastian que estaba intentando no llorar.
-¿Estás bien? – preguntó.
Kurt se encogió de hombros.
-¿Kurt?
-He terminado – dijo Kurt dejando caer el resto de la hamburguesa en su plato – NO puedo comer más. Se siente como si tuviera la boca llena de algodón.
- ¿Quieres tomar una copa?
-Creo que me voy a la cama – dijo Kurt, retirando su silla y levantándose.
-Espera – dijo Sebastian y Kurt suspiró, girándose para mirarle impacientemente.
Sebastian se levantó, con cuidado intentando no invadir el espacio personal de Kurt, sabiendo que si se acercaba más este sería aún menos cooperativo.
-No vayas a la cama aún.
-Estoy cansado.
-¡Te has pasado el día durmiendo!
Sebastian dio marcha atrás cuando vio la manera en la que los ojos de Kurt se estrecharon.
-¿Podemos simplemente…? No sé, ¿Hablar?
-¿Por qué? – preguntó Kurt como si la idea fuera ridícula.
-¿Necesitamos una razón? – dijo Sebastian intentándolo ocultar su desesperación – Solo quiero hablar.
Kurt le miró detenidamente y por un momento Sebastian estuvo seguro de que él iba a asentir y a volverse a sentar pero finalmente Kurt solo negó con la cabeza y dijo:
-No estoy realmente de humor para eso ahora mismo.
Sebastian le mantuvo la mirada durante mucho tiempo, su cabeza revuelta y su estómago encogiéndose dolorosamente y antes de darse cuenta estaba caminando hacia el dormitorio, moviéndose con determinación. No llamó a la puerta, solo la abrió y entró. Kurt le miró asustado desde la cama, donde estaba sentado, y se limpió la cara apresuradamente antes de mirarle fijamente.
-¿Qué?
-¿Estás incluso intentándolo? – preguntó Sebastian, cerrando la puerta a su espalda y cruzando sus brazos.
- No tengo ni idea de que estás hablando. ¿Qué estás haciendo en mi dormitorio?
-Es nuestro dormitorio.
Kurt resopló.
-Sebastian, solo déjame en paz.
-No creo que lo estés haciendo – continuó Sebastian ignorando su comentario – No creo que te importemos nosotros lo suficiente como para intentarlo y conseguir que esto funcione.
-¿Qué quieres decir con eso? – dijo Kurt poniéndose de pie.
-Quiero decir que soy tu marido y a ti no puedo importarte menos. Seguro que ni siquiera se te ha pasado por la cabeza como me puedo estar sintiendo por todo esto.
-Ves, esto es exactamente de lo que estaba hablando – dijo Kurt moviendo la cabeza – Siento como si estuviera obligado a tener que amarte por tu eres mi marido y tú haces que sea tan difícil intentarlo y…
- ¡Eso es todo! – dijo Sebastian todo su cuerpo estaba temblando – No estás intentándolo. No estás haciendo ni él más mínimo esfuerzo en recordar algo.
-No sabía que existía reglamento sobre cómo ir recuperando tu memoria – espetó Kurt.
- ¡No necesitas un reglamento para decirte que tú no tienes que ir por ahí besando a tus ex novios cuando estas casado, Kurt!
Capítulo 12 c:
Kurt se congeló, igual que Blaine había hecho.
-¿Él te lo contó? – preguntó en voz baja.
-Os vi – dijo Sebastian - ¿Tienes idea de cómo me sentí cuando yo…?
-¿Tienes tú idea de cómo me siento yo? – dijo Kurt, sin dejarle terminar. Su postura era defensiva, lágrimas rodando si parar por sus mejillas – Cuantas cosas han cambiado y yo apenas he tenido tiempo de adaptarme. No es simplemente pulsar un botón, Sebastian. Mi memoria no va a volver solo porque yo lo intente.
Llevó sus manos a su cabeza y empezó a masajear sus templos con lentos círculos, exhalando profundamente.
- Todo es tan jodidamente confuso para mí en este momento – dijo mirando a Sebastian con los ojos llenos de lágrimas – Sé que prometí intentar hacer que esto funcionara pero… no está yendo bien. Lo siento. La verdad es que yo no te amo. No puedo amarte. Simplemente no puedo. Y llevar una estúpida y cara alianza no va a cambiar eso.
El cuerpo de Sebastian no le advirtió. Las lágrimas empezaron a manar de sus ojos y a descender por sus mejillas antes de que tuviera ni siquiera tiempo para intentar detenerlas. Kurt pareció darse cuenta de lo que había dicho y su expresión cambió completamente, sus labios se separaron y las arrugas de su frente desaparecieron, reemplazadas por una expresión culpable que se gravó en todo su rostro.
- Sebastian, yo no…
-Tenías razón antes – dijo Sebastian a través de sus lágrimas – Tú no eres mi marido. Tú no eres mi Kurt.
Los ojos de Kurt se encendieron con enfado y dio un paso hacia delante, sus palabras dejaron sus labios casi como un acto reflejo.
- Yo soy tu Kurt.
Hubo una pausa donde ambos simplemente se miraron el uno al otro y Sebastian sintió como su corazón se detenía un par de veces. La pura fuerza con la que Kurt dijo esas palabras hizo que un escalofrío le recorriera y tuvo que usar todo su autocontrol para quedarse de pie donde estaba y no lanzarse hacia delante y abrazar a Kurt.
CONTINUARÁ
Nota de la traductora: Dos cosas: como algunas personas ya me han comentado al tumblr de la autora no se puede acceder desde la dirección que pone en el 1º capítulo. Mea culpa, la autora cambió de nombre, esta es la nueva dirección (http: / / discordandrhythm (dot) tumblr (dot) com/ ) los enlaces del twitter sí que funcionan (avisadme si no lo hacen)
Segundo: gracias por vuestra paciencia y espero que me podáis perdonar por el retraso, pero fui incapaz de dejar de leer "los juegos del hambre" 3 libros en 3 días… xD
