A/N: Espero que este One-Shot lo disfruten tanto como yo al haberlo escrito ;)
Este One-Shot es el primer One-Shot que no tiene un final feliz ;(
Your Heart Is A Muscle - Carly Rae Jepsen
Logan's POV
Me encontraba sentado en el sofá del apartamento 2J, estaba leyendo una revista de medicina puesto a que quería estudiar durante un par de horas o hasta que Gustavo nos llamase para que fuésemos a hacer vete a saber qué a Rocque Records. Hojeaba las páginas de la revista en mi mano con completa parsimonia, mientras que trataba de leer algunas partes de las mismas.
No entendiendo porqué, a mi mente empezaron a llegarle una secuencia de imágenes de mi amigo rubio; Kendall Knight. Se me hacía una completa extrañeza ya que habíamos terminado nuestra relación hace como 2 meses. ¿La razón? Es que había tomado mucho interés por su ex-novia; Jo Taylor.
Por increíble que me pareciese, no me sentía triste o enojado con él, sentía una enorme indiferencia cuando me dijo que deberíamos terminar porque se había vuelto a enamorar de Jo, sin importarle que dentro de 1 mes más cumpliríamos nuestro primer aniversario. Lo único que hice fue sonreírle y decirle que estaba, pues ciertamente era la verdad.
Cuando hallé una página que me llamó demasiado la atención, dejé de pasar las páginas y me detuve leer propiamente la página con una gran fotografía de un corazón. Un corazón inservible debido a su mal funcionamiento cardiovascular. Se le veían unas partes de las válvulas sanguíneas en la parte superior del corazón, indicando que ya no circulaba sangre y vida a una persona. Un poco más debajo de la imagen venía información acerca de cómo funciona el corazón en sí, así que me dispuse a leerlo.
Después de unos 30 minutos, mi ex-novio entró al apartamento y se sentó a mi lado. Se comportaba de una forma un poco extraña, así que decidí ignorarlo.
-¿Qué haces Logie?- Cuando salíamos, ese diminutivo me había hecho sonrojar una innumerable cantidad de veces. Pero ahora simplemente me molestaba.
-Simplemente leyendo una revista médica.- Dije sin apartar mí vista de la hoja.
Por el rabillo del ojo, vi que Kendall se frotaba nerviosamente las manos. -¿Qué tal si vamos por una malteada?-
¿Una malteada? Siempre me llevaba ahí a comprar una de color rosa antes de que iniciásemos nuestra cita. –Claro, ¿por qué no?-
Una sonrisa apareció en el rostro de Kendall al igual que sus ojos brillaban con alegría. –Claro, vamos.-
Me tomó de la mano pero inmediatamente la aparté. Me miró con dolor en sus ojos, pero lo ignoré. –Vamos o en cambio se acabarán.- Dije caminando a la puerta de entrada mientras llevaba en mi mano la revista de medicina.
Caminamos en silencio hasta el ascensor y dentro de éste, volví con mi lectura. A Kendall se le notaba un poco nervioso, pero no sabía el porqué y ni me importaba. Sonó el timbre del ascensor indicando que habíamos llegado a nuestro destino, después salimos de él para ir al puesto de alteadas. Al llegar, mi amigo pidió 2 malteadas de color rosa y nos sentamos en unos asientos a esperar a que nos las sirvieran.
-¿Y cómo va tu relación con Jo?- Le pregunté minutos después que me percaté de que me estaba viendo mientras leía, lo cual me hacía sentir muy incómodo.
Parecía dudar antes de contestar. –Bien, somos felices.- Lo dijo como si tratase de darme… ¿Celos?
-Que bien, me alegro mucho por ambos.- Lo dije sinceramente, lo cual pareció afectarlo un poco.
-Y… Am… ¿Has encontrado a alguien?- Me preguntó con una chispa de molestia en sus ojos. ¿Pero por qué la molestia?
-No, no me ha gustado alguien más.- Dije siendo sincero y al parecer Kendall se relajó ante mi respuesta.
-Supongo que es bueno, no cualquier persona se merece a alguien tan perfecto como tu.- Espera un momento, ¿está coqueteando conmigo?
-Gracias, supongo.- Le dije encogiéndome de hombros.
Unos minutos después nos entregaron nuestros batidos rosas y Kendall fue el que pagó, después de todo él me había invitado el batido.
-¿Harás algo después, Logan?- Kendall me preguntó mientras bebíamos en tranquilidad nuestros batidos.
Lo pensé por unos momentos. –No, ¿por qué?-
Empezó a jugar con la pajilla de su batido. –Pues, ¿quería saber si querías ir conmigo al parque más tarde? Claro, si es que no te molesta.-
Me le quedé viendo unos momentos para comprobar si no estaba en broma, al parecer no. –Claro, sería divertido.-
Kendall sonrió alegremente, sus ojos verdes se volvieron más claros. –Genial, ¿te parece si vamos a las 3 p.m.?-
Miré mi reloj y vi la hora; 2 p.m. –Mejor vayamos ahora, después de todo falta solamente 1 hora.-
Kendall asintió y ambos nos levantamos para dirigirnos al parque. Caminamos en silencio y nos sentamos debajo de la sombra de un árbol, nos sentamos a una distancia considerable lejos del otro.
-¿Tendrás una cita en la noche con Jo?- Le pregunté, no sabía porqué pero el comportamiento de Kendall me hacía sentir incómodo.
-No, no tengo planes con ella esta noche.- Después quedamos en completo silencio.
Lo único que se oía entre nosotros eran los constantes sorbos que les dábamos a nuestro batidos.
-Mira Logan.- Kendall dijo con seriedad mientras colocaba su batido a medio terminar en el césped, simplemente me limité a mirarlo. –La verdad es que terminé con Jo.-
Lo miré con una mirada incrédula. -¿Por qué?- No sé por qué, pero eso me molestaba.
-Porque me di cuenta que no la amaba… Que te sigo amando a ti.-
Vaya, esa sí que no me la esperaba. -¿Qué?-
Kendall se me acercó y tomó mis manos como pudo, pues aún tenía la revista y el batido en ellas. –Te sigo amando Logan, nunca te pude sacar de mi cabeza mientras estaba con ella.-
No, Kendall no podía arruinar esto, no se suponía que fuese así. Ni me di cuenta de cuándo Kendall se empezó a inclinar hacia mí y ni siquiera supe en qué momento estaba besándome en los labios. Pero, para mi buena suerte, no le devolví. Después de unos segundos, se apartó de mí y me vio con ojos dolidos y tristes.
-No me besaste.- Dijo en casi un susurro. Me quedé callado, no sabiendo qué decir en ese momento. -¿Por qué no me besaste?- Por su voz, sé que estaba confundido y dolido.
-Porque ya no te quiero.- Dije lentamente y en un susurro.
-¿Qué?- Me preguntó con dolor en su voz y en sus ojos verdes.
-Ya no te quiero.- Dije tratando de no hacerle más daño, pues ciertamente eso no es lo que quería.
-¿Por qué no? Pensé que me amabas.- Algunas lágrimas viajaban por su rostro de marfil.
Me encogí de hombros. –La verdad no sé, incluso supuse que me sentiría triste cuando terminaste conmigo… Pero no fue así. He de suponer porque nunca me amaste realmente.-
-Pero te dije que te amaba, ¿recuerdas? Justamente después de que tuvimos nuestra primera vez juntos.- Cuando dijo eso, no pude evitar sonrojarme furiosamente. –No sé porque dudas que te amo cuando yo mismo te lo dije.- Dijo muy tristemente.
Miré mi revista que estaba un poco arrugada por la presión que ejercía Kendall sobre mi mano con la que la sostenía. Luego el vívido recuerdo cuando me dijo que me amaba llegó a mi mente. -¿Recuerdas exactamente qué me dijiste en esa ocasión?-
Asintió. –Sí, dije que te amaba.-
Negué con la cabeza. –No, no dijiste eso. Dijiste que me amabas con todo tu corazón.-
-Eso es mucho más significativo, Logie.- Dijo como para defender el hecho de que me dijo que me amaba.
-Sí, pero ese es el mismo problema. Me amas con todo tu corazón… Pero eso es imposible.- Le dije.
-¿Por qué?- Se le notaba confundido.
-Tu corazón es un músculo. Un músculo que se encarga de bombear sangre a través de todo tu cuerpo. Esa es su única función.- Le expliqué.
-Logan.- Dijo con infinita tristeza.
-Lo siento Kendall, esa es la realidad, no puedes cambiarla.- Le dije apartando mis manos de su fuerte agarre.
-Pero… Pero aún te amo Logan.- Kendall dijo con desespero.
-Debiste pensar en ello cuando terminaste conmigo por Jo.- Me levanté del suelo. –Porque aunque no me haya molestado porque me dejaste por ella, una parte en mi cerebro se vio afectado por ello. Y debo hacerle caso a mis órganos para saber si debería regresar contigo y, al parecer, no están de acuerdo con ello.- Me di la vuelta dándole la espalda y empecé a caminar con dirección al departamento, dejándolo atrás sentado en el césped, mientras trataba de ahogar sus sollozos.
Pero después de todo eso se lo buscó él, ¿verdad? Sentía una enorme tristeza en el corazón cada vez que daba un paso, escuchando que sus sollozos eran cada vez más débiles. Pero, después de todo, el corazón es un músculo. El corazón no tiene emociones, no siente rencores, no aguarda ni un atisbo de ningún valor… No siente nada, simplemente bombea sangre.
A/N: ¿Qué les pareció? ¿Fue muy rompe corazones? ;( Comenta, me haces feliz =)
Fernando
