A/N: Llegamos a la última parte de esta colección de One-Shots. Éste está basado en una canción de mi ídola :3 Les recomiendo mucho la canción, es sumamente hermosa *w*
Mi única aclaración es que esta es una continuación del anterior One-Shot :D
Mine - Taylor Swift
4 años después desde que Kendall y Logan habían empezado a salir, en una noche un tanto común se encontraban en su apartamento acostados en su sofá mientras veían la televisión. Ahora Kendall tenía 23 años y Logan 20 años. El rubio estaba a tan solo 2 años de terminar su carrera de medicina, pero aún así era muy reconocido en el hospital donde hacía guardia por ser muy buen doctor. Por otra parte, Logan estaba en el segundo año de su carrera de arquitectura y era bastante bueno, le había enseñado a Kendall algunas de sus maquetas y a éste le fascinaban. Y para suerte de ambos, su apartamento no quedaba tan lejos de ambas instituciones a las cuales asistían.
El apartamento en el que viven había sido un regalo por parte de los padres del rubio y del moreno para que pudiesen tener su propia vida privada. El apartamento no era inmenso, pero era lo suficientemente grande como para que 4 personas lograsen vivir ahí sin ningún problema. Una de las cosas que ahora invadía la mente de ambos hombres que se amaban, era que estaban a tan solo 1 mes de casarse; pues Kendall le había propuesto matrimonio hace 8 meses y contaban con la ayuda de sus familias para organizar la boda.
-Necesito ir al baño.- Logan le dijo a su futuro esposo que estaba por detrás de él acostado en el respaldar mientras envolvía uno de sus brazos alrededor de su cintura.
-Bien.- Kendall dijo quitando su brazo de encima de su prometido. –Pero no tardes mucho.- Le dijo juguetonamente y le dio un beso en la sien.
-De acuerdo.- Logan le sonrió antes de levantarse e irse al cuarto de baño que tenían.
Logan no le había dicho a Kendall que se ha estado sintiendo un poco extraño. Le gustaba mucho comer, se fatigaba muy constantemente y en poco tiempo y en ocasiones se mareaba. Como no le quería decir a Kendall, optó por decirle a James para preguntarle si tenía una idea de lo que le pudiese estar ocurriendo. James se limitó a contestarle que estaba embarazado y se rió de ello, junto con su hermano menor. Pero Logan no lo pasó por alto, pues esos eran los síntomas de un embarazo; lo único que varía es que no vomitaba en las mañanas, y eso era muy bueno.
Entonces, Logan se metió al baño y sacó una prueba de embarazo que había escondido en el medio de una toalla en un gabinete en donde las guardaban. Sacó el pequeño bastón blanco de su respectiva caja y siguió las instrucciones. Al terminar cada una de las instrucciones, se sentó sobre la tapa del retrete y colocó el bastón sobre la pileta que estaba a un lado, entonces se dispuso a esperar los 5 minutos que requería. Cuando el hombre de cabello azabache comprobó que ya había transcurrido el tiempo requerido, se levantó y tomó el bastón; cerrando sus ojos para evitar verlo.
-Sólo espero que James haya estado equivocado.- Fueron las palabras del azabache antes de abrir lentamente sus parpados.
Logan se quedó estático en el lugar en el cual se encontraba parado, tratando de asimilar lo que estaba viendo, quería creer que estaba soñando pero eso era algo irracional ya que simplemente cerró sus ojos durante unos segundos. Así que ahí estaba, parado con una prueba de embarazo en la mano, admirando las 2 cruces que había en ella; positivo. Logan no sabía qué hacer, qué pensar o cómo reaccionar… Pero de algo sí estaba seguro, va a tener un bebé, un bebé de Kendall; su futuro esposo. De repente, esa idea lo hizo sonreír como el gato de Cheshire, pero ahora debía decirle a Kendall que estaban esperando un bebé, su primer bebé.
Como no quería retrasar lo inevitable, el de cabello azabache salió del baño; ocultando la prueba de embarazo detrás de su espalda, y se sentó a los pies de Kendall en el sofá. –Kendall, ¿podemos hablar?- Dijo en voz baja.
El hombre de ojos verdes vio un poco de preocupación en los ojos de su amado y se sentó inmediatamente. –Claro Logie, ¿qué sucede?-
Con su mano libre, Logan se rascó ligeramente la sien. –Es… Es que debo decirte algo importante.-
El rubio se asustó un poco, creyendo que quería cancelar su boda. –No querrás decirme que nuestra boda se cancela, ¿verdad?-
El azabache lo miró directamente. -¿Qué? No.-
Eso tranquilizó al mayor. –Que bueno, pues sólo estamos a 1 mes de casarnos y…-
-Voy a tener un bebé.- Logan dijo sin más, no pensando cómo reaccionaría el rubio.
-¿Qué?- Kendall dijo atónito.
-Voy a tener un bebé.- Logan repitió lentamente.
-Pero, pero ¿cómo? ¿Me engañaste con alguien?- El rubio retrocedió un poco.
-No, por supuesto que no.- Logan se acercó un poco al rubio y colocó su mano sobre el hombro de su prometido para tratar de tranquilizarlo. –Creo que no me expresé bien. Lo que quise decirte es que vamos a tener un bebé.-
El futuro médico se rió un poco. –Logan, ¿cómo crees que vamos a tener un bebé? Los hombres no pueden embarazarse… Aunque sería bueno que tú sí pudieses quedarlo.-
El pequeño frunció el seño. –No te rías Kendall. En serio vamos a tener un bebé.- En ese momento, sacó la prueba de embarazo que estaba ocultando. –Acabo de utilizar esto mientras estaba en el baño.- Le entregó el bastón blanco a Kendall.
El más alto tomó el bastón y vio en ella las marcas que denotaban un positivo. –Pero, ¿cómo es posible? Eres un hombre.- El de ojos verdes dijo, simplemente no podía ser verdad.
-Lo sé, pero aún así estoy esperando un bebé.- Logan le dijo y colocó una mano sobre su abdomen, frotándolo ligeramente, esbozando una sonrisa mientras lo hacía.
-No, esto no puede estar pasando.- El mayor se levantó bruscamente del sofá y caminó hacia la puerta.
-Kendall, ¿a dónde vas?- Logan le preguntó con desespero, no quería que su amado lo abandonase por algo que acababa de descubrir. No podía hacerlo solo, no podía hacerlo sin Kendall, no podía abandonar a su propio bebé.
-Debo salir.- Le respondió antes de salir por la puerta y cerrar ésta detrás de sí.
Al escuchar el sonido de la puerta mientras se cerraba, Logan no contuvo sus ganas de llorar y dejó que las lágrimas resbalaran por su rostro. Logan sollozaba fuertemente mientras llamaba el nombre del rubio, diciendo que se suponía que un bebé de ambos debía alegrarlos y unirlos más; no separarlos.
Logan llevó su mano a su abdomen y lo frotó ligeramente. –No te preocupes bebé, no te abandonaré.- Esto lo dijo mientras más lágrimas resbalaban por su pálido rostro.
Kendall caminó apresuradamente, tirando fuertemente de sus cabellos durante el camino, hasta una banca situada en la esquina de la acera iluminada por un poste de luz pública. Simplemente no podía creerlo: Logan embarazado; esperando un hijo suyo. La verdad es que estaba así por miedo a tener el bebé. Es que el rubio sentía una enorme alegría de que fuese a tener un bebé con su pareja, pero le asustó el hecho de que él siendo un hombre haya podido ser capaz de embarazarse. Kendall siempre quiso tener un bebé con la persona que más amaba, pero le aterraba el hecho de que fuese a ser un mal padre para su bebé.
-Oye, ¿te encuentras bien?- Kendall escuchó que alguien la llamaba a sus espaldas.
El rubio de ojos verdes se giró y se encontró con los ojos de una chica más o menos de su edad. –Sí, creo.-
La joven mujer se sentó a su lado en la banca. –No suenas muy bien. ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?- Le desconocida le preguntó dulcemente.
Le rubio dudó si era correcto decirle, pero quizá era una buena idea hacerlo. –Es que, voy tener un bebé.-
La muchacha desconocida le sonríe. –Pues muchas felicidades.-
-Gracias.- El rubio simplemente esbozó una pequeña sonrisa.
-¿Pero por qué no estás más alegre? ¿Acaso no quieres al bebé?- La joven mujer le preguntó.
-No es eso, por supuesto que quiero tener al bebé. Pero me asustó que mi novio estuviese embarazado. Y no sé si seré un buen padre para mi bebé.- Kendall le dijo a la mujer con voz un poco abatida.
-¿Sabes? Deberías estar feliz de haber encontrado a ese muchacho, pues gracias a él puedes tener hijos de tu sangre al igual que él.- La desconocida le dijo.
-Sí, estoy feliz de haberlo encontrado y que me ame al igual que yo a él.- El rubio dijo con una enorme sonrisa.
-Además, es común que tengas miedo de que no será un buen padre. Nadie nace sabiendo cómo ser un buen padre o buena madre. Todos somos seres humanos, nos equivocamos. Pero esos errores nos ayudan a mejorar, y estoy segura de que recorrerás ese camino junto con tu novio, apoyándose mutuamente serán buenos padres para su bebé que ya tiene ansias de conocerlos.- La mujer le dijo sabiamente a Kendall.
-Sí, creo que tienes razón, con ayuda de mi pareja lograré criar adecuadamente a mi bebé.- Kendall le dijo con la vista al frente.
-Por supuesto, si no hubiese padres y madres como tú, da por seguro que no estaríamos aquí, siendo lo que somos.-
-Sí.- Kendall se levantó de la banca con decisión. –Ahora debo regresar y arreglar las cosas con Logan.- Se dio la vuelta para ver a la desconocida que lo acababa de ayudar. –Muchas gra…- No terminó de hablar porque la joven mujer ya no estaba, en su lugar había una única rosa blanca resplandeciendo por la luz que brindaba el poste de luz. Con un poco de inseguridad, Kendall tomó delicadamente la rosa entre sus manos y la olió. –Será perfecta para Logan.- Y con ello, emprendió el regreso a su apartamento en donde estaba su prometido quien esperaba un bebé suyo.
Logan se despertó por el sonido de la puerta de entrada al cerrarse. Se sentó en el sofá y se limpió las lágrimas con la manga de su playera. Alzó la vista para ver quién había sido el que entró a su apartamento, y se topó con unos ojos verdes muy familiares.
-Kendall.- Dijo el moreno en voz baja.
Kendall no dijo nada, sólo le entregó la rosa blanca que había encontrado en la banca. –Para ti Logan.-
El pequeño la tomó. -¿Dónde la conseguiste?-
-Allá afuera.- Le respondió el mayor.
-Gracias, es muy bonita.- Logan dijo oliendo la rosa.
-Lo sé, al igual que tu.- Kendall dijo coquetamente antes de sentarse a un lado de su prometido. –Lo siento Logan, no debí haber reaccionado así hace rato.-
-No Kendall, yo lo siento. Pero en serio no sabía que podía embarazarme y creo que tú no quieres al bebé…- Más salinas lágrimas caían de los ojos marrones del pequeño. –Lo siento.-
Kendall abrazó a su pareja y puso la cabeza del pequeño en su pecho y recargó su barbilla encima de la cabeza de Logan. –Tranquilo Logan, no estoy molesto, muy por el contrario, estoy regodeándome de felicidad.- Le dijo al tiempo que jugaba con el cabello azabache de su futuro esposo.
-¿En serio?- Logan le preguntó, moviendo su cabeza para verlo a los ojos.
-Sí, estoy feliz de que vayamos a tener un bebé juntos.- El más alto se inclinó y capturó los labios del bajito en un tierno beso.
-Entonces, ¿por qué reaccionaste así?- Logan puso en duda.
-Bueno, es que me asustó el que me dijeses que estabas embarazado. Pues, no todos los hombres de mi edad con un novio, éstos van y les dicen que están esperando un bebé suyo, es simplemente algo no común de escuchar.- Logan se rió por eso. –Además, tenía miedo de que fuese a ser un mal padre para nuestro bebé.- Kendall le admitió.
-Ya te imaginarás cómo me sentí al ver que la prueba de embarazo que utilicé dio como resultado positivo.- Logan dijo con una leve risa. –Y sé que serás un buen padre para nuestro bebé, en serio.-
Kendall le dio otro beso a su amado. –Gracias Logan, el que lo digas me da mayor confianza. Y también serás un buen padre para el bebé, juntos lo criaremos de la mejor forma.- El rubio dijo con confianza.
-Sí, le enseñaremos de todo.- Logan dijo recostándose en el pecho del más alto.
-¿Sabes algo Logan? Eres lo mejor que me haya podido pasar. Gracias a ti, tengo a mi lado a una persona que me ama mucho, me casaré con esa persona y esa misma persona me dará la alegría de tener un hijo. Es exactamente lo que siempre quise, por eso y más te amo Logan Diamond.- Y le dio un romántico beso al mencionado.
-Para ti es Logan Knight, así que vete acostumbrando al nombre.- Logan dijo con fingida molestia y volvió a besar al rubio de ojos verdes.
Sin duda alguna, Logan sabía que Kendall era la mejor cosa que ha sido suya… Y jamás lo dejaría ir.
A/N: Gracias por haberme acompañado en esta colección de One-Shots, en serio se los agradezco :} Nos veremos pronto en los proyectos que aún me faltan por terminar.
-Fernando
