Personaje y ambiente perteneciente a Asano Atsuko, lo demás es obra de mi imaginación. Disfruten la lectura.

Planes Para Curar 1

Sion llevaba varios días aguantando no lanzarse sobre Nezumi, sabía que si lo hacia el pelilargo lo golpearía o amenazaría, pero cada vez que lo veía cambiarse ropa, entrar a la habitación con el pelo mojado o el tan solo sentirlo cerca le hacían latir el corazón a mil por horas. Pero aguantaba y podía hacerlo, ahora sobre todo, ya que Nezumi se encontraba enfermo, las salidas tardes del teatro, las noches con temperaturas bajo cero y las duchas que se daba llegando del teatro sin importar si hacia frio o no habían sido una mezcla mala para la salud del pelilargo, Sion sentado en el sofá lo oía quejarse y toser, tenía una fiebre alta y se negaba a tomar otra cosa que no fuera un agua con hierbas raras, pero la fiebre se negaba a bajar.

-Nezumi por favor, tomate estos antibióticos o nunca mejoraras-Pidió por decima vez en el dia, el joven se removió en la cama y lo miro, tenía el cabello revuelto, estaba más palido de lo habitual, con unas marcadas ojeras y las mejillas sonrojadas por la fiebre.

-No…dame más agua…-Dijo intentando sentarse en la cama, Sion lleno un vaso con ese liquido y lo ayudo a sentarse, Nezumi tomo el vaso y bebió unos tragos, le devolvió el vaso a Sion y se volvió a recostar, Sion le puso una mano en la frente, estaba muy caliente, el joven cerró los ojos y dio media vuelta dándole la espalda a Sion, ya era el segundo dia que estaba así y el chico ya no sabía qué hacer.

Miro alrededor de la habitación, el botiquín tenía unos antibióticos sin vencer, pero mientras Nezumi se opusiera sería difícil hacérselos tomar-Nezumi…-Se sentó a su lado, el joven pocas veces se había enfermado, pero era la primera vez que tenía una fiebre tan alta como la que Sion podía sentir en él.

-Mañana tengo que trabajar-Lo oyó murmurar sin moverse de su posición, Sion se cruzo de brazos.

-Eso no lo permitiré, estas hirviendo en fiebre, te puede pasar algo malo si vas así mañana, ya llevas dos días con esa fiebre, si no baja tendré que tomar otras medidas-Dijo el peliblanco con rostro preocupado. Nezumi lo miro sobre el hombre y volvió a toser.

-Mañana estaré mejor…-Cerro sus ojos y a los pocos minutos dormía de forma irregular, se quejaba mucho mientras respiraba, Sion se recostó a su lado y lo abrazo, se sentía un inútil al no poder obligar al joven a tomarse el medicamento, pero era complicado convencer a Nezumi de hacerlo. Lo oyó murmurar algo, acerco su oído a los labios del pelilargo para oírlo mejor.

-Mamá…-Musito moviéndose hacia Sion, este quedo mirando al joven con una mezcla de tristeza y ternura, viendo tan frágil al joven se puso de pie y le quito las mantas, le abrió un poco la camiseta que usaba Nezumi y le observo el pecho, respiraba muy irregular, toco el pecho de Nezumi con su mano derecha, la piel estaba sudorosa y caliente, pero suave al tacto.

-Te quiero Nezumi, te quiero más que a nada en este mundo-Le susurro volviéndolo a tapar, necesitaba traer más agua para prepararle el agua que tomaba el joven, tomando el jarro salió de la habitación.

Nezumi abrió los ojos, tenía mucha sed, se incorporo, Sion no estaba en la habitación y el jarro con el agua tampoco, se apoyo en el respaldo de la cama, se sentía muy mal, no recordaba haberse enfermado así antes cuando vivía solo, pero después de todo tampoco trabajaba tanto como lo hacía en ese momento, necesitaba llevar dinero a la casa para darle lo máximo posible a Sion, no quería que le faltara nada, lo amaba demasiado para entregarle solo miserias, la puerta se abrió y el peliblanco entro, al verlo despierto sonrió.

-Te preparare tu agua-Le dijo calentando agua en la estufa, Nezumi tosió, viendo a Sion ladeo la cabeza, el chico se veía muy preocupado.

-Sion…-Murmuro en voz baja desviando la vista hacia el techo, el chico lo miro-Quiero mi agua…-Pidió bajando la vista hacia Sion.

-La estoy preparando-Contesto Sion, Nezumi asintió mientras volvía a toser, se puso el antebrazo sobre su frente y suspiro.

-Nezumi, ¿te puedo preguntar algo?-Escucho que Sion le decía cerca de él.

-¿Qué?

-¿Cómo te cuidabas cuando vivías solo aquí?-Nezumi entreabrió los ojos y lo miro, Sion tenía un rostro surcado por la preocupación.

Suspiro-No me cuidaba, seguía con mi vida aunque terminara mal, tenía que conseguir las cosas para seguir viviendo o moriría de hambre, así de simple, lo único que podía hacer era luchar para vivir, pero…pero cuando vivía con mi gente…-Los ojos de Nezumi se llenaron de tristeza-Mamá siempre me cuido, ella siempre velaba por mi seguridad ante cualquier cosa, por ella estoy vivo ahora…-Sion lo quedo mirando, tal vez era la fiebre pero era la primera vez que Nezumi era tan abierto con él.

-¿Tu abuela…la persona que te cuido aquí…velaba por tu seguridad…

-Ella solo quería enseñarme a sobrevivir por mi propia cuenta, me hacia pruebas difíciles de supervivencia en el desierto, me enseño a pelear y a defenderme durante el tiempo que vivimos juntos, cuando caía enfermo me mandaba a buscar cosas para curarme solo, ella no le importaba nada más que eso, por esa razón siempre he cuidado de mi mismo desde que perdí a mi gente-Sus ojos se posaron en los de Sion-Pero tú me has enseñado a compartir y a cuidar de otros, has cambiado la forma en la que veía al mundo, pero no así la forma en que veo a No. 6-Volvio a toser, pero esta vez mas fuerte y de manera continua, cuando se detuvo la tos, se llevo una mano a la garganta-Quiero agua-Dijo esbozando una leve sonrisa.

Sion quien ya había dejado el agua hirviendo lleno una taza y se la entrego, Nezumi bebió el liquido y suspiro-Espero que para mañana estés mejor, pero aun así no puedo dejarte ir a trabajar-Comento Sion ayudando a Nezumi a volver a recostarse, el cuerpo del joven hervía en fiebre-Ahora descansa que te hace falta para que mejores-El joven hizo lo que le pedía y volvió a cerrar los ojos, el sueño causado por la fiebre lo venció luego y se quedo dormido. Sion lo miro, velaría por él hasta que la fiebre descendiera completamente. Mojo un paño en agua fría y se lo coloco en la frente esperando que aliviara un poco al cuerpo febril del joven.

Miro alrededor, necesitaba ir a comprar las cosas para la cena, ya que seguramente Nezumi despertaría con hambre, no había comido mucho y solo tomaba mucha agua. Tomo un papel y le escribió una nota diciéndole que iría al pueblo a comprar. Cravat chillo en sus pies.

-Díganle a Nezumi que no tardo, que no se levante y siga descansando, aquí le dejo el agua con la taza para que tome si despierta con sed, cuídenlo y no dejen que se levante-Le pidió a Cravat y Hamlet que lo miraban atentamente, ambos chillaron como diciendo que cumplirían con la misión. Tsukiyo subió al hombro de Sion y salió con él, el chico esperando que a Nezumi no se le ocurriera nada tonto se fue a paso rápido, no quería tardar mucho.

-Has oído que tener sexo es un buen remedio para curar un resfriado-Escucho que una mujer le decía a otra en un puesto cercano de donde él estaba comprando.

-Si, lo probé con mi marido y el resfrió se le paso rápidamente, es realmente efectivo, esos médicos brujos lo único que hacen es hacernos gastar dinero en curas falsas, pero esa cura es la más sencilla y no cuesta nada-Soltó una risa picara la mujer, Sion se sonrojo, se había imaginado teniendo sexo con Nezumi para quitarle la fiebre, pero sabía que aun enfermo Nezumi sería capaz de patearlo y mandarlo a dormir afuera. Recibió lo que compro y pagando se marcho de regreso a la casa.

Nezumi se movió incomodo, le dolía todo el cuerpo, abrió los ojos, Cravat estaba descansando sobre su pecho, al sentirlo que se movía chillo señalando una nota.

-¿De Sion?-Murmuro tomándolo, abriendo el papel leyó "Regreso enseguida, salí a comprar las cosas para la cena, tomate el agua y sigue durmiendo, te quiero" el joven con el rostro aun mas sonrojado se movió para tomar el jarro junto con la taza, llenándola con el agua la bebió, ese era un remedio que le había enseñado su abuela antes de morir, pero al parecer el efecto de las hierbas se había pasado, después de todo llevaban más de cinco años guardados y no había conseguido más de ellas. Miro el techo acostado en la cama, odiaba enfermarse, le hacían recordar los días que pasó en cama luego de la masacre de su pueblo, esperando que las quemaduras sanasen, eso demoro casi dos meses.

"La victoria le pertenece a los sobrevivientes" Las palabras que su abuela siempre le decía permanecían grabadas en su cerebro, el mismo las uso cuando Sion luchaba por su vida cuando le quito la abeja parasito de su cuello. Escucho ruidos afuera de la habitación, espero a que Sion abriera la puerta pero nadie abrió, si no que golpearon la puerta con fuerza, se incorporo, Sion no golpearía, el entraría, debía ser alguien más, se levanto de la cama trabajosamente, sus músculos dolían a causa de la fiebre, Cravat chillo junto a Hamlet.

-No voy a salir, solo voy a ver quién es-Les dijo para tranquilizarlas, a paso lento se acerco a la puerta pero no abrió-¿Quién es?-Pregunto intentando sonar bien.

-Soy Karan, necesito ayuda…

Nezumi suspiro, abriendo la puerta bajo la vista hacia la niña-¿Qué pasa?-Le pregunto afirmándose en la pared-Sion no está, así que…

-Es mi madre, por favor ayúdala-La niña le tomo de la mano y lo saco de allí, Nezumi débil como estaba no se opuso y la siguió, a esa niña la conocía desde hace tiempo atrás, cuando regreso tras su encuentro con Sion hacia cuatro años atrás. Karan lo llevo a su casa que quedaba un poco alejado de la suya, hacia frio y el solo llevaba su camiseta, Sion si lo descubría tendría problemas. Al llegar a la casa de Karan, Rico el hermano menor de ella se encontraba llorando al lado del cuerpo inconsciente de su madre quien yacía en el suelo, Nezumi se le acerco y le tomo el pulso, era normal, le reviso la respiración también era normal. Entonces se fijo que había solo dos platos vacios en la mesa.

-¿Cuándo fue la última vez que su madre comió?-Pregunto sintiendo que tal vez la falta de comida había sido la causa del desmayo de la mujer, él sabía que en el Distrito Oeste las madres tenían dos opciones con sus hijos, criarlos y darles todo, aunque eso significase el dejar de comer para darle más comida a sus hijos, o simplemente venderlos como esclavos para conseguir dinero.

Karan miro a Rico-Desde ayer en la mañana-Parecía que ella también se había dado cuenta de lo que pasaba.

-Ya veo…-Se llevo una mano a la cabeza que le dolía por la fiebre, tosiendo volvió a mirar a la madre de los niños-Karan te daré algunas cosas para que le des a tu madre, necesita comer-Mientras decía eso, la mujer fue recobrando el sentido, el joven la ayudo a levantarse-Con cuidado, así-La llevo a la cama y la recostó-Te mandare comida, así que aliméntate, que piensas que harán tus hijos si te mueres de hambre-Dijo con severidad Nezumi-Rico cuídala mientras regresa Karan con comida, vamos-Ordeno saliendo de la casa.

-Gracias-Escucho que la mujer le decía desde la cama, Nezumi continuo andando, tenía prohibido mostrar debilidad ante las personas. Cuando llego a la casa, Sion aun no llegaba, así que miro la olla y sacando un cuenco la lleno con la comida.

-Llévala a tu madre y asegúrate que coma-Dijo entregándole el cuenco a la niña, Karan lo abrazo y salió de la habitación con la comida en sus manos, Nezumi cerró la puerta y se sentó en el sofá suspirando, él sabía cuán difícil era esa temporada en el Distrito Oeste, él también muchas veces paso hambre y solamente podía comer las raíces que conseguía en el desierto, pero lo fortaleció enormemente y eso lo agradecía. Se levanto y regreso a la cama, Cravat con Hamlet se subieron a su pecho a penas se acostó chillando como locas-Si, lo sé, pero no pude evitarlo, necesitaba ayuda y Sion no estaba-Cravat lo quedo mirando y dio un chillido agudo-Esta bien, lo hare tomare ese remedio que dice Sion, pero solo si no dicen nada de lo sucedido…

Hamlet chillo al mismo tiempo que Cravat como diciendo "Trato". A los pocos minutos Sion entro a la habitación con la comida.

-Que bueno que estás despierto, te preparare una sopa para que comas-Dijo Sion dejando unas bolsas en el suelo, Nezumi miro a sus ratoncitos, quienes lo miraban esperando a que hablara.

-Sion…-Comenzó a decir el joven, el chico lo miro-Dame esos remedios que me decías antes, los tomare-Lo ultimo lo dijo casi en un susurro. Sion corrió hacia el emocionado.

-Por supuesto, cuanto me alegra que quieras tomarlos por ti mismo-Lo abrazo con ternura, Nezumi hizo un gesto de dolor, le dolía en cuerpo. Sion pareció darse cuenta-Lo siento, ahora mismo te preparo la sopa para que tomes los antibióticos con el estomago lleno-Le puso la mano en la frente-Y creo que te tomare la temperatura, me parece que está más alta que antes-Se levanto y abriendo el botiquín saco el termómetro.

Nezumi frunció el ceño mientras miraba con el rostro sonrojado tanto por la fiebre como la vergüenza a Cravat y Hamlet quienes parecían estarse divirtiendo con poder manipular a su amo. Sus ojos se estaban cerrando, al parecer Sion tenía razón y le había subido aun más la fiebre, seguramente el salir con esas ropas al exterior, aun enfermo como estaba había sido malo para su salud, ya que se sentía peor que antes . Sion miro a Nezumi quien se estaba durmiendo, mientras pensaba en lo que había oído en el mercado, quería probarlo pero lo dejaría para después.

Continuara…

Bueno, una nueva historia de esta pareja, y un buen ejemplo que aunque Nezumi parece malo a veces, en realidad no lo es. ¿Qué les pareció? Comenten, dejen Reviews o sugerencias. Gracias por leer y gracias a los que siguen esta historia. Ahora no actualizare tan rápido como antes ya que estoy ocupada con mi tesis hasta el cuello. Gracias por la comprensión.