Personajes y ambiente perteneciente a Asano Atsuko. Lo que suceda dentro de la historia es imaginación mía. Lástima que tanto Sion como Nezumi no me pertenezcan. Disfruten de la lectura.
Dificultades
Sion estaba molesto, Nezumi últimamente llegaba tarde del teatro y algunas veces llegaba con olor a alcohol, cosa que le disgustaba, al parecer tenia algunos problemas pero que no compartía con él, siempre intentaba solucionar las cosas por el mismo y muchas veces terminaba mal, eso Sion lo sabía bien ya que varias veces tuvo que curarle alguna herida con la cual aparecía, pero nunca decía donde o quien se lo hizo. Pero últimamente cuando llegaba no lo saludaba y sin cenar se cambiaba ropa y se acostaba a dormir. Todo eso estaba aburriendo al peliblanco y necesitaba respuestas por ese comportamiento que ya llevaba casi dos semanas aguantando. Se sentó en el sofá a esperar la llegada de Nezumi el cual otra vez estaba atrasado, era pasado la media noche y aun no daba señales de vida. No había llevado a Cravat, ni a Hamlet ya que por lo general Tsukiyo se quedaba con él durante el dia, hasta parecía que ellos notaban que algo raro sucedía con su amo ya que al igual que Sion estaban despiertas y mirando con ansias hacia la puerta. A Sion le comenzaba a dar sueño, había trabajado duro ese dia y según el reloj eran un cuarto para la una, bostezando se restregó los ojos.
-Maldición Nezumi, llega de una buena vez-Pidió en voz alta con tono molesto, estaba cabeceando cuando escucho girar la perilla de la puerta y abrirse, entrando un Nezumi con rostro cansado y al parecer molesto-¡Nezumi!-exclamo Sion levantándose del sofá, el joven lanzo un gruñido que daba a entender que estaba muy molesto y no quería que le hablara, aun así Sion se le acerco-¿Hasta cuando piensas llegar tarde? No me dices porque es, te vas temprano llegas cerca de la una, casi ni me hablas, ¿Hay algo que hice que te molesto? ¿Tienes algún problema?...
-Cállate, los problemas que tenga no son de tu incumbencia, solo me atañe a mí a nadie más, así que déjame en paz-Interrumpió sin mirar al chico-Y deja de hacerme preguntas que me estas cabreando-Dijo sacándose la chaqueta con la tela de superfibra las lanzo al sofá, tomando la toalla para ducharse fue detenido por la mano de Sion quien lo afirmo por la manga.
Sion lo miro a los ojos cuando Nezumi volteo a verlo-Nezumi ¿no confías en mi como para contarme que te pasa? No se supone que somos parejas-Su voz era suave y un poco temblorosa, Nezumi suspiro, soltándose del agarre salió de la habitación. Sion se quedo parado en medio de la habitación la cual le parecía tan grande y fría, algo raro le estaba pasando a Nezumi pero mientras no se decidiera a hablar era poco probable que Sion conseguiría que dijera lo que le pasaba. Se sentó en el sofá y miro la chaqueta de Nezumi, con cuidado le reviso los bolsillo intentando averiguar un poco de que pasaba cuando oyó un suspiro desde la puerta la cual estaba abierta y en el marco se encontraba Nezumi con rostro que no indicaba que estaba cruzando por su mente en ese momento, simplemente se acerco a Sion y le quito la chaqueta de las manos.
-No me gustan los que husmean en los objetos ajenos-Dijo sin rastro de emoción en la voz, le dio la espalda y continuo secándose el cabello con la toalla-Mejor vete a dormir ya es muy tarde-Agrego sin verlo, Sion apretó los puños y se puso de pie de nuevo.
-¡Basta de esa actitud Nezumi! ¿A quién crees que le hablas así? Tengo tu misma edad no soy un mocoso de cinco años, eres tu el único que llega tarde y sin decir porque, crees que me agrada tener que ver tu cara de enojo todos los días, me aburres, siempre estas de mal humor además no confías en mi…-Se había puesto rojo por el enojo-Te crees que porque tienes más experiencia de vida que yo te da derecho de tratarme mal cuando se te antoje, que siempre debo estar atento a ti y no preocuparme cuando noto que algo está fuera de lo normal, por supuesto que me preocupo, te quiero, y por eso mismo me estoy cansado de tener que lidiar contigo cuando estas de esta manera tan arrogante y prepotente, mi paciencia tiene un límite y está llegando a su fin…-Abrió los ojos sorprendido no tenía pensado decir todas esas cosas, pero el comportamiento de Nezumi lo había cansado en realidad.
Nezumi bajo la cabeza dejando la toalla sobre la cama, su cabello húmedo le tapaba el blanco rostro-Eso es entonces ¿no?-Dijo en voz tan baja que a Sion le costó trabajo escuchar-Si tanto te molesta verme así…-Tomo su chaqueta y la tela de superfibra-Me largo-Sin decir más salió de la habitación dejando solo a Sion, este al sentir que Nezumi cerraba la puerta corrió a ella para detenerlo, no había sido su intención decir todas esas cosas, la gran mayoría las había dicho sin pensar y no eran ciertas, pero al parecer Nezumi se las había tomado como algo real. Abrió la puerta y miro hacia las escaleras, no había rastros del pelilargo, miro alrededor, tomando su abrigo salió de la habitación dejando a las tres ratitas chillando en el interior del lugar, corriendo subió las escaleras, busco a Nezumi entre la oscuridad que había caído en ese sitio, no veía nada, ni siquiera con la lámpara podía ver mas allá de cinco metros, estaba muy helado, el vaho se escapaba de su boca cada vez que respiraba, se sintió mal por no haberse podido controlar y haber soltado toda esa brutalidad, se devolvió a la habitación y se sentó en la cama con las manos sobre su rostro, lagrima tras lagrima caía por sus mejillas empapando sus manos, se sentía culpable y mal por lo sucedido.
Nezumi se había alejado de su lado, por primera vez se sentía completamente solo en esa habitación, no podía imaginar donde había ido a parar su pareja en ese clima de invierno tal helado. Se recostó en la cama, el cansancio y tanto llorar lo hicieron quedar dormido sin darse cuenta. Escuchaba los chillidos de Hamlet en su oreja, abrió los ojos y extendió la mano hacia el lado esperando sentir a Nezumi, pero en la cama solamente estaba el. Miro la habitación mientras encendía las lámparas, no había rastro de que Nezumi hubiera llegado de su salida tras la pelea. Bajo la vista y sintió como su corazón se llenaba de dolor y preocupación. Se levanto y calentó agua para desayunar, solo comió el pan y el agua, no podía dejar de pensar que estaba haciendo Nezumi en ese momento y que había comido. A sus pies los tres ratoncitos parecían compartir la preocupación, sonriendo decidió que era mejor ir a trabajar, así se distraería un poco. Pero aun así no podía dejar de pensar en Nezumi.
-Que cara, ¿Paso algo?-Pregunto Inukashi cuando lo vio llegar. Sion esbozo una leve sonrisa.
-Apenas pude dormir, Nezumi se fue anoche y aun no regresa, me preocupa, últimamente ha estado actuando raro-Respondió bostezando.
Inukashi bajo la cabeza-Bueno Sion, tu sabes que yo vendo información, pero por ser tú te lo daré gratis-Empezó a decir Inukashi con rostro muy serio. Sion la quedo viendo sin pestañear la expresión que tenía en ese momento la chica le inquietaba enormemente-Mis perros oyen y ven muchas cosas en las calles del distrito pero sobre todo me gusta tener vigilado a personas tan peligrosas como lo son Nezumi o esos limpiadores…-Miro a los ojos de Sion-La cuestión está en que Nezumi se ha metido en serios problemas con unos tipos, no estoy segura de quienes son, al parecer son nuevos, pero han puesto su interés en él, lo han acorralado algunas veces cuando sale del teatro, obviamente Nezumi no se deja asustar y se defiende, el problema es que ellos son varios y más de una ocasión lo han tenido en el suelo, pero tiene una habilidad impresionante para salir de esas situaciones, a lo mejor no tan bien como quisiera pero lo consigue, supongo que no te lo dijo porque es un asunto que solo lo concierne a él, pero no te preocupes, si no llego anoche, el tiene otros lugares a donde ir-Lo ultimo no sonaba del todo convincente. Sion bajo la vista, era por ese motivo que Nezumi llegaba molesto, todas las noches debía ver por su seguridad y para no preocuparlo había decidido no decirle nada, ahora si estaba mucho más preocupado que antes, le podría haber pasado algo malo a Nezumi, podrían haberlo tomado y hecho algo muy malo, se levanto de donde estaba y miro a Inukashi.
-Inukashi ¿Crees que algo malo pudo haberle pasado?-Inquirió con el rostro surcado por la preocupación.
-No lo sé, mis perros no lo han visto en toda la mañana lo cual ya es raro, por lo general-Murmuro pensativa bajando la vista hacia un cachorro negro que se acerco a sus pies.
Estuvieron el dia buscando algún rastro de Nezumi, pero la llovizna que comenzó a caer durante la tarde les hizo imposible continuar ya que las gotas limpiaban el rastro borrándolos por lo cual los perros no podían seguir el rastro dejado por Nezumi durante la noche. Sion llego a la casa cansado y totalmente agotado por el largo dia buscando al pelilargo sin éxito alguno. Comenzó a prepara la cena esperando que Nezumi apareciera por la puerta, pero nada de eso pasaba. Suspiro y se sentó en el sofá con el rostro oculto entre sus manos, sus pensamientos iban dirigidos solo a Nezumi y su bienestar. Se acostó tras ducharse y cenar, cerrando los ojos se quedo dormido. La discusión del dia anterior vino a su mente, si no hubiese estado molesto por el comportamiento que había tenido Nezumi, este no habría salido sin decir nada.
Despertó tras oír pasos en el exterior, incorporándose vio como la puerta se abría y un Nezumi todo sucio entraba a la habitación, había algunas manchas de sangre en su ropa, y tenía las mejillas muy sonrojadas. Se acerco a él preocupado, el joven no decía nada, tenía la vista baja y parecía muy cansado.
-¿Estás bien?-Pregunto viendo las manchas de sangre en la ropa, Nezumi levanto la vista hacia él y asintió levemente. Aun así Sion lo llevo al sofá y lo ayudo a sentarse-¿Qué paso? ¿De quién es la sangre en tu ropa?-Pregunto de nuevo viéndolo con atención.
Nezumi suspiro y apoyo la cabeza en el respaldo del sofá-Sion estoy cansado no he comido nada desde el desayuno de ayer, tampoco he dormido nada, lo único que quiero ahora mismo es comer algo y darme una ducha para sacarme la tierra…-Sus ojos dieron con Sion, este se levanto de inmediato y comenzó a calentarle la comida a Nezumi mientras este se ponía de pie y salía de la habitación con una toalla, el chico escucho el agua correr, sentía un gran alivio de que Nezumi había regresado, aunque no en las condiciones que hubiera querido, ya tenía lista la comida cuando Nezumi salió del baño usando el pijama, Sion lo quedo viendo, su rostro estaba mucho más palido que de costumbre y tenía unas marcadas ojeras bajo los ojos, pero no parecía tener heridas en su cuerpo, al menos a simple vista.
-La cena esta lista-Anuncio desviando los ojos de él hacia el plato que le había puesto frente a la mesita del sofá, Nezumi se sentó en el sofá y suspiro, realmente parecía muy agotado, pero Sion no diría nada si el joven no lo pedía. El pelilargo comenzó a comer en silencio, cuando acabo miro a Sion a los ojos.
-Lamento lo de…ayer, no he tenido…unos días muy agradables…y me tiene de mal humor-Dijo con voz débil, sus ojos se estaba cerrando, Sion lo sujeto cuando cayó al lado suyo. El chico lo llevo a la cama y lo acostó, Nezumi tenía el cuerpo caliente por la fiebre, ahora que recordaba había salido con el cabello húmedo y había estado muy helado en la noche, no era de extrañar que algo así le ocurriese, al menos lo tenia de regreso y sin algún daño que no se pudiera atender. Acostándose a su lado le tomo la mano y se quedo dormido.
Gracias por leer, por favor dejen Reviews, comentarios, sugerencias, se les agradece que lo hagan, también quiero agradecer a quienes siguen mis historias, ellas saben quiénes son. Gracias y esta historia aun continua, no subo tan seguido porque estoy algo corta de tiempo pero siempre me acuerdo de dejar algo por aquí. De nuevo gracias por leer.
