Personajes, historia y ambiente de Asano Atsuko, el resto es obra de mi imaginación. Disfruten la lectura.
No creí que pasaría esto III
Habían acabado de ensayar cuando Nezumi vio que Hamlet se aproxima hacia el corriendo con todas sus fuerzas y chillando agudamente. El chico se acerco a él y tendiéndole el brazo bueno lo acerco a su oído ante la mirada asustada de las actrices y de los actores. La ratita chillaba con fuerzas e insistencia al oído de su amo, Cravat no tardo en aparecer y mirando a Hamlet chillaron de manera que parecía que se estaban comunicando y comenzaron a chillar de forma unísona hacia Nezumi. Nezumi entendió que sucedía tras escuchar lo que Hamlet decía, pero no sabía que podía hacer con un brazo quebrado. Sin decir nada se dirigió al vestuario y tomando sus cosas salió del teatro apuradamente pasando por el lado de sus compañeros que lo miraban sin comprender que había pasado.
Hamlet le estaba llevando hacia el sitio donde Sion había sido atacado, llegando al lugar Nezumi se agacho y reviso la tierra, las huellas que se observaban no eran claras, era de alguien que tenía el habito de caminar ligeramente y a la vez tenía un olor animal que le pareció vagamente familiar. Miro alrededor, aunque las huellas al principio eran débiles y casi imperceptibles y el viento que soplaba mucho no dejaba ver bien y había borrado la gran mayoría de ellas, pudo notar unas manchitas que Hamlet y Cravat olfatearon y chillando le señalaron que era de Tsukiyo. Sonrió, menos mal que uno de sus ratas estaba con Sion, al menos de esa manera podía encontrar a Sion siguiendo el rastro que Tsukiyo inteligentemente le había dejado a él y a sus hermanos, eso era lo bueno de tener ratones que pertenecían al mismo lugar que el.
Sion no sabía dónde estaba, tenía los ojos fuertemente atados con una venda que no le permitía ver nada, tenía las manos atadas y se encontraba de espalda de lo que creía era un árbol, por la aspereza que sentía en su espalda. Intento forcejear pero estaba firmemente amarrado a ella. Escucho pasos y gruñidos bajos, se quedo quieto aparentando que aun seguía inconsciente. De pronto sin darse cuenta sintió una respiración cálida sobre su mejilla donde tenía la cicatriz.
-Así que despertaste pequeño mocoso-Dijo la voz de un hombre que sonaba frio y a la vez poco natural, era como si no estuviese acostumbrado a usar su voz.
-Mmm-Murmuro Sion entre la mordaza, necesitaba salir de allí o al menos convencer a quien lo había secuestrado de su razón de hacerlo.
-Quédate quieto que no es a ti exactamente a quien quiero, pero eres la carnada perfecta para que esa rata venga aquí-Sion entendió con eso que lo habían secuestrado para atraer a Nezumi, pero no entendía por qué. Se movió aun mas, no podía dejar que Nezumi corriera peligro, no podía dejar que por culpa de él lastimaran a Nezumi otra vez, no podía permitir que algo malo le sucediera a la persona más preciada que tenia, no, no podía, eso era algo que jamás se perdonaría si sucediera, quería hablar pero tenía la mordaza en su boca no se lo permitía-Quédate quieto te dije-Mascullo el hombre tomando por el cabello de la frente a Sion y le azoto la cabeza con el tronco detrás, el chico perdió el sentido de inmediato ante el duro impacto.
Nezumi corría lo más rápido que podía detrás de las ratas, pero sentía una aguda punzada de dolor en su brazo izquierdo cada vez que lo hacía, que subía por su cuello a su cabeza y a la vez bajaba por su brazo y le provocaba dolor en todo su brazo hasta la punta de sus dedos, pero no podía preocuparse de detenerse para descansar o reponerse del dolor, necesitaba encontrar a Sion lo más pronto posible, pero era extraño, las ratitas iban en la dirección contraria al Distrito Oeste, estaban dirigiéndose directamente a los territorios de los lobos, pero allí no había ningún humano viviendo por lo que tenía entendido. Jamás se había encontrado con alguno, asi que no entendía porque habían llevado a Sion para esos lados y quien lo había hecho.
Se detuvo dándose cuenta del asunto-¿Puede ser que las jaurías de lobos tienen un dueño y él es el responsable de los ataques que suceden a las personas durante la noche?-Murmuro escuchando el chillido de Hamlet quien era el que más fuerte chillaba-Lo sé-Mascullo comenzando a correr de nuevo haciendo un gesto de dolor, ese maldito brazo solo le estaba causando problemas, si tenía que luchar para rescatar a Sion iba a estar en una seria desventaja. Pero en ese momento lo único que deseaba era traer de regreso a Sion y saber que estaba bien.
Sion entre el dolor pulsante en su cabeza se dio cuenta que estaba recuperando el sentido, se quedo quieto, oía que el hombre que lo había secuestrado estaba hablando, necesitaba oír lo máximo posible a ese hombre que intentaba atraer a ese lugar a Nezumi, pero sabía que si luchaba con él, Nezumi correría peligro por tener el brazo quebrado. Pero lo único que oía eran gruñidos y leves aullidos, a esa altura ya sabía quiénes eran los responsables de esos aullidos. Los había oído tres días antes cuando tuvo que escapar para salvar su vida cuando se había visto rodeado por una jauría de lobos salvajes, el mismo dia que Nezumi había obtenido su lesión por salvarlo. Necesitaba escapar de allí, sintió que algo se movía entre sus ropas, y un chillido muy leve en su oído "Tsukiyo" Pensó Sion al sentir los bigotes del ratón sobre su mejilla. Esta bajo por su brazo y comenzó a morder las cuerdas que ataban a Sion. El chico escucho los pasos del hombre acercándose, Tsukiyo quien igual lo noto se escondió entre el cardigán de nuevo.
-Así que despertaste-Dijo la voz de nuevo, Sion no quería saber cómo se había dado cuenta cuando ni siquiera se había movido-Eres una criatura extraña, ese cabello y esa marca-Sintió la mano del hombre sobre su mejilla y recorrerle el cuello-Donde acabara…-Murmuro el hombre al tiempo que comenzaba a desabrochar los botones de la camisa de Sion. el chico forcejeo, no le agradaba sentir manos ajenas sobre él, al único que dejaba que lo tocara era Nezumi nadie mas-Quédate quieto si no quieres que te golpee de nuevo-Sion sintió que Tsukiyo mordía las ataduras más rápidamente, cuando Sion noto que las cuerdas que apresaban sus manos se soltaban Tsukiyo corrió sobre su brazo hacia el rostro del hombre y lo mordió, Sion se soltó y sacándose la venda de sus ojos con la mordaza pestaño, había mucha luz y sus ojos dolían, estaban en campo abierto, había poca vegetación y como supuso había estado amarrado contra un árbol, se llevo la mano a su cabeza, un hilillo de sangre se colaba entre sus cabellos y bajaba por su cuello, se paso la manga por el cuello y fue entonces que noto los gruñidos de los lobos que lo rodearon lentamente, el hombre se sacudió a Tsukiyo de encima y miro a Sion, el chico entonces pudo notar que el hombre tenía una barba inmensa y canosa, estaba muy desaseado y sus ojos tenían un brillo de locura que asusto a Sion.
-Yo…-Sion dio unos pasos atrás pero entonces choco contra el árbol, no sabía qué hacer, no tenia como para escapar y no sabía dónde se encontraba, Tsukiyo subió a su hombro y se puso a chillar fuertemente. Sion cerró los ojos esperando que acabaran con el de una vez por todas. Pero entonces escucho pasos de alguien que llegaba corriendo y golpes, abrió los ojos un poco para encontrar a Nezumi dando un puntapié a la parte de atrás de las rodillas del hombre haciéndolo caer de rodillas, los lobos rodearon a Nezumi olvidándose por completo de Sion. Este asustado miro al chico de ojos plateados, y el brazo quebrado, pero al parecer eso no le interesaba en ese momento a Nezumi quien a pesar de la desventaja podía pelear sin problemas, el hombre intento atacarlo pero el chico lo golpeo con una patada en el lado de la cabeza y este cayó al suelo sin sentido, los lobos caían al suelo tras los ataques que realizaba Nezumi, este llego hasta el lado de Sion y sin decir palabra alguna lo tomo de la mano y lo saco corriendo de allí.
-¡Nezumi!-Exclamo Sion pudiendo sacar por fin su voz, el chico lo miro sin detener la huida, cuando estuvieron de regreso en la casa Sion con la respiración agitada se atendió la herida de su cabeza mientras Nezumi se sentaba en el sofá con su mano sobre el brazo izquierdo.
-Creí que llegaría tarde-Murmuro mirando a Sion quien se limpiaba la herida mirándose al espejo y se colocaba un parche sobre la herida.
-Ese hombre quería atraparte, supongo como venganza por los lobos que mataste el otro dia-Comento Sion mirando a Nezumi-¿Te duele mucho? No deberías de haber corrido con una fractura como la que tienes-Añadió al poner una mano sobre el brazo de Nezumi. El chico hizo un gesto de dolor y se aparto un poco del lado de Sion-Vamos, déjame ver como esta-Aunque Nezumi no quería lo dejo revisar, no podía resistirse ante Sion, siempre intentaba y cada una de esas veces fracasaba, había intentado no enamorarse ni sentir nada por ese chico que le salvo la vida cuatro años atrás, había intentado no volver a suspirar, había intentado varias cosas pero con Sion a su lado todo había cambiado y ya no podía dar marcha atrás. Sion le saco el cabestrillo y le tomo el brazo con delicadeza-Menos mal no empeoro, aun asi creo que te daré unos analgésicos para el dolor, y luego descansaras, hoy hiciste mucho estando como estas-Reprendió retirando las vendas del brazo con las tablillas para examinar mejor el sitio, aun estaba hinchando y tenia marcas de moratones en el-Creo que el saltar tanto y correr no ayudo en mucho-Murmuro tomando el kit de primeros auxilios, saco la misma cajita hermética y tomando otra jeringa con liquido la inyecto, Nezumi suspiro, odiaba esas cosas-Bien, cuando acabe de entablillar te vas a la cama, y duerme un poco eso ayudara a que mejora…
-No sabía que los lobos tenían un dueño tan extraño, pero no sabes porque quería atraerme allí, ¿no?-Pregunto Nezumi sin entender nada de lo que había pasado a Sion, el dolor era demasiado agudo para prestar mucha atención a las explicaciones que daba Sion.
-Supongo que porque mataste a algunos de sus lobos quería cobrar venganza, pero debes tener cuidado, no lo mataste y puede volver a atacar-Comento acabando de atender a Nezumi.
El hombre se aproximo a la tienda de los limpiadores, el lado derecho de su rostro estaba inflamado por un golpe que Nezumi le había dado, y tenía rasguños y varias heridas en su cuerpo y cara. Deteniéndose frente a la tienda miro adentro-Quiero que realicen un trabajo para mí-Dijo con su voz áspera y falta de uso, uno de los limpiadores lo quedo mirando.
-¿Qué te paso Okami? Luces como si te hubiesen dado una paliza-Se burlo ante el aspecto del hombre.
-Ese chico rata y ese chico de cabellos blancos, ellos son la causa de esto y es de ellos que quiero que se encarguen, sobre todo de la rata, ese maldito me dejo asi y mato a varios de mis lobos, elimínenlo y dejare de atacarlos si se acercan a mis territorios además contaran con la protección de mis lobos ante cualquier cosa, gratis-Pidió seriamente mirando a los hombres sin pestañear.
-¿Te refieres a la estrella del teatro y su compañero? Son cosa seria, Eve parece delicado pero oculta unas armas mortíferas bajo la manga, no te prometemos nada aunque lo intentaremos-Acepto el líder de los limpiadores, Okami asintiendo se alejo de ellos, los limpiadores se miraron-Por fin tenemos la oportunidad de poner nuestras manos en esos mocosos, déjenme a Eve, quiero divertirme antes con él, no puedo desperdiciar esta oportunidad-Con lo ultimo tomaron sus armas y salieron de la tienda.
Bien aquí tienen el otro capítulo, aun falta para que termine, por favor dejen Reviews, comentarios o lo que sea, diciéndome que les pareció. Gracias como siempre a Minashiro-Chan que siempre esta dejándome Reviews y apoyándome en todo, muchas gracias. Coloque a las tres ratitas ya que me acorde que te gustan. Gracias por leer y dejen REVIEWS.
