CHAPTER 13.

POV DE PAN.

"Lo siento, nena. Yunny murió"

Mi mundo se detuvo. Trunks lo acaba de confirmar. Era verdad.

—Ah… Yu-yunny...—El nudo en mi garganta se hizo más fuerte. Y mis ojos solo se aglutinaron de lágrimas—, Mi Yunny…

—Nena—solo pude tomar con fuerza el polo de mi esposo entre mis manos, y apretarme a él.

—Trunks…

"Esa nena tuya sí que come, Pan"

"Déjala, Goku. Es mucho mejor así, nacerá bien y fuerte"

—Yunny…

—Amor. Por favor, tenemos que ser fuertes.

—¡Murió! ¡Trunks!—como si la vida se me fuera en ese instante, solo apreté la tela en mis manos fuertemente— ¡Trunks! ¡Nuestra niña…murió!

—Nena…

Esto no puede estar pasando, es algo contra natura, no quiero, no puedo asumirlo, no está pasando. No es verdad.

¿Qué clase de pesadilla es esta?

"Nace bien, mi Yunny. Mamá y yo te estamos esperando"

"Trunks…"

"¿Nena?"

"Te amo"

Mi Yunny no.

—Pan… por favor, no debes… te hará mal—No quería escucharlo. Aun no asumo lo que dijo—. Nena, acabas de salir de coma… tienes que…

—No. No. No—negué mientras mi cuerpo no dejaba de convulsionar.

"¿Cómo se llamará la nena, eh?"

"Yuhuan"

"¿Y qué dice el padre?"

"Está muy feliz"

Kami. Me he quedado sin aire, sin nada.

"Mi Yunny. Vamos con papá"

Nada. Ahora me han arrancado el alma. Nada tiene sentido. Solo faltaba poco para tenerla, y ahora me decían que…

—¿Por qué, Trunks?—Muerta. Mi hija había muerto.

—Nena…

—¿Por qué mi Yunny?—Escondí mi cara en el cuello de mi esposo, y lloré sin control.

POV DE GOKU.

—Mi niña está sufriendo mucho, Gohan—dijo mi nuera mientras tomaba el brazo de mi hijo y escondía su rostro en él—. Estaba muy emocionada por Yunny.

—Sí—se limitó a decir. Al igual que todos nosotros, prefirió no hablar mucho.

Todos estábamos preocupados por la reacción de Pan en cuanto despertara, y, tal y como lo habíamos predicho, ella estalló.

"¿Cómo te estás sintiendo, Pan? ¿Ya puedes controlar un poco mejor tu ki?"

"Ah. Solo un poco, abuelito. Lo que sí es cierto es que esta nena, vaya que es egoísta. No le quiere dejar nada de energía a su madre"

"¿A qué lado de la familia se parecerá?"

"Obviamente a los Briefs. Pero no te preocupes, abuelito. También es una Son"

Pero ninguno de nosotros imaginábamos la intensidad con la que reaccionaría.

"¡¿Por qué eres tan cruel conmigo?!"

Le gritó a Trunks cuando se lo dijo. Pero, como ninguno de nosotros había pasado por aquello, entonces no podíamos comprender la dimensión de su dolor.

Ninguna de las mujeres de nuestra familia había pasado por algo así.

"El feto está muerto. Trunks. Tenemos que sacarla."

"¿Qué dices?"

"Lo lamento mucho, Trunks. Pero Yunny no lo logró"

"Mi niña… está…"

"Sobrevinieron muchas crisis, y, bueno… ella está muerta en el vientre de su madre"

Pobres muchachos. Esperaban con tantas ansias a Yunny, y ahora solo quedaba sus restos cremados en una pequeña caja conmemorativa.

—Dende ¿Hicimos bien en dejarlos solos?—preguntó triste mi esposa.

—Sí, señora Milk. Como padres de la niña, deben asumir la pérdida, y apoyarse mutuamente. Ahora más que nunca. Pero entenderán que la unión familiar en este momento es la que más pesa.

Ninguno de nosotros dijo nada ante esa declaración, en fin, todos sabíamos nuestro deber, y solo pudimos aguardar hasta que nos dijeran que podíamos entrar a la habitación.

Los minutos pasaron, y tanto Trunks como Pan no salían de allí.

—Goku—dijo Milk antes de esconder la cara en mi pecho—. Nuestra niña está sufriendo.

—Lo sé, Milk—coloqué mi mano sobre su cabeza, y solo pude abrazarla fuertemente a mí—Tenemos que ser fuertes, y darle nuestro apoyo tanto a Trunks como a Pan.

—Lo sé, pero es que… es tan triste. Ella estaba muy emocionada con la llegada de Yunny. Esto no es justo, Goku.

—Lo sé, Milk. Sch. Maldita sea la hora en la que las esferas se convirtieron en piedras.

Ella asintió tristemente, justo antes de volver a esconder la cara en mi dogi.

POV DE TRUNKS.

"Ella está muerta. Debemos sacarla del vientre de su madre"

No podía creerlo cuando Dende me lo dijo. Mi hija se había aferrado, al igual que su madre, a la vida, y ahora, en una de las constantes revisiones que Dende le hacía a Pan, me soltaba tal noticia macabra.

"Sacaré a la nena de su vientre. Opino que será peor para Pan si la hago salir del coma justo ahora para que tenga un parto, pero con un bebé muerto."

"Dende. Haz lo que tengas que hacer. Solo quiero que Pan sobreviva"

¿Qué más podía hacer ahora?

Mi Yunny había muerto, y la única que ahora me quedaba era Pan. Como dijo Dende, era una crueldad sacarla del coma, para tan solo parir a nuestra nena muerta.

No. Si había un método para causarle el menor dolor a Pan, pues se haría.

"Dende. Adelante"

FLASHBACK.

Después de haberlo hecho, Dende me hizo sostenerla en brazos.

—Yunny…

Miré ahora el cuerpo frío de mi princesa y no pude evitar soltar a llanto.

—Mi amor…

El alma me dolía en extremo. Iba a ser una preciosa nena.

"Ya que yo escogí el nombre. Tú tienes que decidir cómo la llamaremos de cariño, Trunks"

"¿Qué tal Yunny?"

"¿Es en serio?"

"¿No te gusta acaso, Pan?"

"No, Yunny me parece bien"

—Trunks—me llamó Dende, colocando su mano en mi hombro—. Yo lo siento mucho, Trunks. Recibe mi sentido pésame.

—Faltaba tan poco, Dende. Tan poco—llorando, solo pude abrazar a mi nena, y apretarla fuertemente a mi pecho—. Mi Yunny.

FIN DEL FLASHBACK.

—Trunks—mi esposa me miró con los ojos hinchados de tanto llorar, pero apenas y lo hizo, nuevas lágrimas se aglutinaron en sus ojos.

—Nena, ya no llores más.

—Quiero verla—pidió con la voz quebrada.

—Pan…

—Quiero verla, Trunks.

—La cremaron, Pan.

—Aun así… yo—tragó grueso antes de completar—quiero ver a mi niña.

POV DE PAN.

—Nena… Tienes que descansar.

—N-no quiero—le dije con mi labio inferior y mi cuerpo temblante.

"¿Cómo está mi nena, doctora?"

"Sra. Briefs. Ella está muy bien"

—De acuerdo, iremos. Está en la otra habitación. Pensé en hacer algo conmemorativo por ella.

Ante esa declaración solo pude asentir en silencio.

—Trunks… —empecé. Dolería, pero tenía que saberlo—. ¿Qué… pasó exactamente con ella? Por favor, dime.

—Pan… tuviste muchas complicaciones, por momentos, pensé que morirías, estabas muy lastimada, y pues…. Yunny no estaba muy diferente a ti.

Escucharlo decir eso, apuñaló mi corazón, tanto que hasta el respirar me dolía demasiado.

—Dende hizo lo posible por restaurar los tejidos tanto tuyos como los de Yunny, pero aunque lo logró, Yunny no…

—Estaba muerta en mi vientre—completé entendiendo la situación.

—Así es, Pan.

—Sch—las lágrimas no cesaban ante cada cosa que escuchaba, pero aunque sabía que todo aquello me estaba haciendo daño, tenía que saberlo—. Vamos, Trunks—me levanté de la cama, sorbí mi nariz, y en compañía de Trunks salimos rumbo al salón en donde las cenizas de mi niña estaban dentro de la caja de una caja conmemorativa.

La tomé en mis manos, la pegué a mi cuerpo, y de nuevo lloré.

POV DE GOTEN.

—¡Ah!—No habría consuelo para Pan después de esto. Y todos allí lo sabíamos.

Lo único que podíamos hacer es quedarnos callados, mientras Pan se deshacía en dolor, y lloraba a mares.

"¿Cuánto falta para tener a la sobrina de segunda generación aquí, Pan?"

"¡Oye! Creo haberte advertido que no te metieras con mi niña"

"Está bien, pero dime ¿Cuánto tiempo?"

"Solo un mes, y ya tendré a Yunny aquí conmigo, con mamá"

—Mi Pan…

—Será mejor que la dejes desahogarse, Milk.

—Pero Goku…—intentó excusarse mi madre, pero ante la mirada seria de mi papá, ella solo pudo asentir, y decir:—, tienes razón, esperaré.

Al cabo de una hora, Pan logró tranquilizarse un poco al menos. Mi mamá, Bra, Bulma, Videl, estaban acompañándola, tal y como nosotros lo estábamos haciendo con Trunks.

—Hermano, lo siento.

—Gracias, Goten.

—Solo dime lo qué tengo que hacer para ayudarte, y lo haré.

—Gracias, Goten. Ya has hecho mucho por mí y por la empresa, por eso ahora solo quiero que Pan descanse. Han sido muchas emociones juntas en un solo día.

—Sí. Pero Pan es fuerte, ella se sobrepondrá.

POV DE PAN.

—Mi Pan. Yo lo lamento mucho, mi amor—me abrazó mi madre para consolarme, y, aunque hubiese querido llorar, no habría podido, literalmente ya no podía.

—Mamá.

Me abracé a ella, y solo hipee.

—Tranquila, amor. Tranquila.

Después de ella, una a una de las mujeres de mi familia, me abrazaron y me dieron su sentido pésame por la muerte de mi hijita.

—Lo siento mucho, Pan. Pero, aún eres muy joven, podrás tener más hijos en el futuro.

¿Qué?

Con esa respuesta, Bulma pretendía aliviar mi dolor, sin embargo, aunque esa frase intentaba darme ánimo y aliviar mi dolor, lo cierto es que, lo que dijo parecía estar minimizando mi dolor y el proceso por el cual yo estaba atravesando para asumir mi pérdida.

—Ah… sí, Bulma-san.

Después de una breve ceremonia, tomamos los restos, y los esparcimos desde el templo de Kamisama.

Era lo mínimo que podía hacer por mi niña. No fui lo suficientemente fuerte como mantenerla a salvo del peligro.

Lo siento, mi niña.

Tu madre no pudo protegerte.

POV DE BRA.

—¿Trunks?

—¿Sí, Bra?

—¿Podría ir contigo? Quiero visitar a Pan.

Mi hermano solo asintió, tomó su casimir de su sillón, y juntos salimos de la empresa. Nos subimos al auto, y él condujo con rumbo a su casa.

—¿Cómo está Pan?—pregunté a mitad del camino.

—Ella está mejor, Bra.

—Eso es bueno de escuchar.

—Vaya que sí, a decir verdad, ni yo me creo que ya haya pasado un mes y medio.

—Sí, el tiempo ha pasado demasiado rápido. Pero ¿Y tú? ¿Qué tal estás tomando la situación?

—La estoy tolerando, Bra. Créeme que ha sido duro, pero la que más estaba afectada era Pan.

—Ya veo. Pero para eso estás tú, para apoyarla.

—Sí.

POV DE PAN.

—¿Señora, Briefs?

—Dime—contesté sin retornar a ver a Cori.

—El señor Briefs llamó desde la oficina. Viene en compañía de la señorita Bra. Llegarán en breve ¿Desea usted que sirva la cena?

—Sí, por favor, Cori. Bajo en seguida, muchas gracias.

—De nada, señora Briefs.

Cuando me hubo dejado sola, continué con mi labor: Finiquitando las últimas pertenencias de la habitación que sería de mi niña. Lo más duro que había tenido que hacer el día de hoy.

FLASHBACK.

Después de haber tenido todo listo, todo preparado para recibir a mi niña. Ahora tenía que empacar todas las cosas que le pertenecían. Me había librado de esta tortura todos estos días, a decir verdad, traba de evitar esto lo máximo posible, pero tenía que hacerse algún día. Y, hoy había sido ese día.

Ya había desarmado la cuna de mi nena, había empacado la ropa, peluches y algunos que otros juguetes, y no había podido evitar llorar mientras hacía mi trabajo.

Quité las calcomanías de conejos, mariposas y flores de su habitación, así como el que era de su nombre.

Empaqué pañales, toallas, y todo cuanto ella usaría, y ahora cuando su me senté después de haber acabado con el trabajo. Solo pude ver una habitación completamente vacía. Sin nada.

El color rosa lavanda de las paredes era lo único que me recordaba que en esta casa íbamos a tener una niña. Arremangándome las mangas de mi vestido blanco, tomé la pintura del bote, la vertí en el dispensador y comencé a pintar las paredes.

De todas maneras, era la misma habitación de mi niña, pero ahora se sentía aterradoramente desoladora. La misma habitación pero no era lo mismo, no se veía, ni se sentía de la misma manera.

El estar aquí hace que mi alma se destroce un poco, y de nuevo las lágrimas me vuelven a invadir. Por eso evitaba lo máximo posible el pasar por aquí, pero como me habían dicho, era hora de empezar a recuperarme de mi pérdida, y este era el primer paso, pero no creo que esté bien para ser el primer paso; ya que lo único que hace es destrozarme el alma.

Me sequé el rostro cubierto por las lágrimas, y continué con mi labor.

"Hoy limpiaré la habitación que era de Yunny"

"¿Estás segura, Pan? ¿Quieres hacerlo hoy?"

"Sí, Trunks"

"De acuerdo, nena. Si es lo que quieres, por mí estará bien"

Debí haberle dado más horas a mi niña.

—Sch—me detuve por breves momentos para tan solo apoyarme en la pared.

De no haber pasado esto, quizá ahora mi niña estaría aquí, sana, y yo nunca habría tenido que estar haciendo esto: Pintando las paredes de la que sería su habitación para tan solo mitigar un poco mi dolor.

No tendría todas sus cosas empacadas en bolsas esperando al camión que se las llevaría para donarlas. Pero aunque me doliera, tenía que aceptarlo.

Cualquiera diría que después de un mes y medio, al menos, el dolor tendría que haber mitigado al menos un poco, pero no. Porque yo era la viva imagen del dolor que producía una pérdida como esta. Pero debía mantenerme serena para todos. Debía hacerlo.

Le di un leve puño a la pared para aliviar mi ira, y continué con mi labor.

Así, terminé la primera, segunda, tercera, y cuarta pared. Cubrí columnas, bordes, todo de un color blanco. Cambié las cortinas de tono rosa por unas de color blanco, y cuando hube acabado, me senté el puff color lila, y aguardé a que las paredes se secaran.

"Debes ser fuerte, mi niña"

"Lo sé, mamá."

Era fácil decirlo, pero hacerlo… Era allí en donde la connotación marcaba diferencia.

Podía presentarme como yo era, podía continuar con mi vida, pero había una diferencia, ahora tenía una pena inmensa por mi nena. Y, quizá sea cuestión de tiempo, o quizá no, pero siento que no fui lo suficientemente buena como para que mi niña permaneciera conmigo por más tiempo del que había estado. Quizá alguien sabía que no sería una mamá que valiera la pena para Yunny.

Sé que aunque le dijera esto a Trunks, él no lo entendería, intenté la primera semana, pero vaya que las personas somos tan diferentes que, asumimos el dolor de distinta manera, y eso era lo que sucedía con nosotros.

Mi esposo, vaya que había salido afectado por la muerte de Yunny, pero nadie, nadie en todo este mundo, que no haya pasado por lo que yo estoy pasando, podrá entender la tristeza que tengo justo ahora, el dolor punzante que no desaparece, y la terrible sensación de haber hecho terriblemente esto, llamado maternidad.

Kami.

Lo más duro que también tengo que soportar es que los demás piensen que ya debía haber superado esta pérdida, pero no, mi duelo es solo mío, y me molesta en extremo que ellos no entiendan mis altibajos.

Por una carajo.

No es un proceso lineal, yo sufro en verdad, y mis niveles de ánimo, a veces hacen que llore, justo como ahora.

¿No pueden entenderlo?

Todavía no es muy pronto.

Por eso estas semanas han sido duras en verdad. Porque, por Kami, un postparto sin bebé es una de las cosas más dolorosas a la que pude haberme enfrentado. Nunca antes sentí tanta desdicha junta, y es que, mis brazos vacíos y mis pechos llenos de leche, pero sin un bebé a quién cuidar, fue lo suficiente como para mis altibajos se hicieran más frecuentes, pero no era todo el rollo del asunto, sino que, durante las primeras semanas, sufrí un sangrado vaginal, acompañado de un dolor intermitente.

Dende dijo que era normal, que tendría que acudir a él solamente si la hemorragia o el dolor empeoraban.

Aparte de ese hecho, resultaba incómodo el que me saliera leche, porque era un recordatorio constante de mi pérdida, sonará estúpido, pero era como si mi propio cuerpo me estuviera echando en cara el que había perdido a mi nena.

Dende me comentó que había algunos medicamentos que podían suprimir la eyección de leche, pero decidí dejar que mi leche dejara de secretarse de manera natural. La última vez que vi a Dende, me informó las causas para haber perdido a mi bebé, así como también las posibles implicaciones que esto tenía para un futuro embarazo.

Mi cuerpo, no tardó tanto en recuperarse para lucir tal y cual estaba antes del embarazo, aunque no había salido a entrenar, Bra venía y me hacía compañía, su apoyo emocional me hacía bien, en especial porque ella no hacía más grande la herida en mí, simplemente hacía que me distrajera con otras cosas.

FIN DEL FLASHBACK.

Terminé de sacar la última bolsa del cuarto de mi nena, apagué la luz, cerré la puerta, y bajé las escaleras con la bolsa en mis manos.

—Señora, Briefs—me llamó Cori—. El señor y la señorita la están esperando en la sala.

—Sí, enseguida. Solo iré a dejar esto en el garaje. Ah ¿A qué hora viene el camión por las cosas?

—A las ocho, señora.

—Gracias, Cori.

—De nada.

Después de dejar la última bolsa, me dirigí a la sala, en donde, efectivamente me esperaba mi esposo y mi cuñada.

—Oh, Pan—dijo Bra, abrazándome—. Nena. Vine a visitarte ya que tú no pasas por la casa, ni por la empresa.

—Lo siento, Bra—me disculpé, tomando asiento en mi lugar—, pero he estado un poco ocupada.

—Lo entiendo, nena. Pero no te preocupes, por eso, el día de hoy estoy aquí, quería que tú y yo fuéramos a ver una película o, quizá preferirías quedarte aquí.

—Lo segundo, por favor, Bra.

—Entonces no hay nada que objetar. Esta noche dormiré aquí. Espero que no tengas nada que decir al respecto, Trunks.

—Por supuesto que no, Bra. Pero que tonta, eres mi hermana. Siempre serás bienvenida.

—Sí. Bra, efectivamente, y por lo del pijama, no te preocupes. Yo te prestaré uno de los míos.

—Como siempre, Pan. Desde que éramos niñas ¿Lo recuerdas?

—Por supuesto que sí, Bra.

—Bien, tengo trabajo pendiente. No se desvelen hasta tan tarde—dijo Trunks levantándose de la mesa después de terminar con su cena.

—Sch. Ya va de nuevo el controlador ¡Oye!—chilló Bra ante su hermano—. Te recuerdo que somos mayores de edad, así que vete, y déjanos hacer lo que queramos.

—Como digas, Bra ¿Nena?—me llamó.

—Dime, Trunks.

—Te lo diré luego.

—Ajá—simplemente contesté.

Después de que él nos dejara solas, comimos helado, vimos la televisión, hablamos de todo y nada a la vez. Terminamos nuestra colección de películas, y el reloj marcaba la una de la mañana. Trunks hace una hora había cruzado la sala para irse a descansar en nuestra alcoba.

—Bien, a dormir—dijo Bra estirándose al levantarse.

—Sí. Vamos—tomé el control para apagar la televisión, y en un momento sentí la mano de Bra tomarme del antebrazo.

—¿Realmente estás bien, Pan?—preguntó con la mirada sería —. No me malinterpretes. Solo que, no puedo entender la dimensión de tu pérdida y me preocupas, Pan.

—Bra. Lo cierto es que, ha sido muy difícil de aceptar, en especial porque… faltaba tan poco.

—Oh, Pan—en un rápido movimiento, me envolvió en sus brazos, mientras yo luchaba por no llorar. Había sido suficiente por el día de hoy—. Solo…

—Pero… sé que tengo que recuperarme.

—Así se habla, Pan. Siempre has sido una mujer muy fuerte, y esta es una prueba. Una muy dura, pero aun así, Pan, tienes que ser fuerte.

—Sí, Bra. Te lo prometo.

—A mí no me debes prometer nada, nena. Ni siquiera a Trunks. A ti. Solo a ti, porque es por tu bien, tú eres la que cuenta, ahora más que nunca.

—Sí—Tengo que seguir adelante, por el recuerdo de mi Yunny, por mi esposo, por mí misma, incluso. Tengo que aprender a hacer tolerable este dolor.


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I say…

I don´t know. Thank you so much to all for read this story.


Odette Kaidens Zeng.