INMORAL. SOMBRAS.

Kami. Lo que uno tiene que aprender para hacer Fics al menos algo rescatables.

Pero…

Me encanta.

CHAPTER 14.

POV DE PAN.

—Hemos terminado, gracias, Pan.

—A ti, Ann. Me has ayudado mucho—Le dije guardando mis documentos en mi portafolio.

—Este libro tuyo va a ser un best-seller. Como lo anteriores, claro está.

—Eso espero, Ann—le guiñé mi ojo justo antes envolverme la bufanda al cuello.

—¿Y qué tal has estado, eh?

—¿Con respecto a qué?

—Pan. Lamento no haber podido estar aquí cuando sucedió lo que Yunny.

—Oh, no te preocupes. Aun así me enviaste tus condolencias por e-mail.

—Sí, pero no era lo mismo. Pero dime ¿Estás mejor?

—Sí, lo estoy. A decir verdad, no me puedo creer que ya haya pasado ocho meses. El tiempo se pasa volando ¿No lo crees?

—Sí. Siento tanto no haber venido antes, pero…

—No te preocupes, Ann. Aunque no lo creas, me ayudaste mucho.

—Hm. Si tú lo dices—respondió con un bufido mi editora.

—Bien, ahora me tengo que ir.

—¿Qué? ¿Por qué la prisa?—preguntó asombrada al verme meter el cable de mi computador en mi maleta sin siquiera doblarlo— Al menos quédate, almorzamos algo y conversamos un poco.

—Muchas gracias, pero no puedo. Tengo cita con la doctora el día de hoy, y Trunks me está esperando.

—¿Ah, sí? ¿Y eso?

—Bueno…

—Están… intentando tener hijos de nuevo—afirmó ella, y yo solo pude asentir.

—Así es. Por eso, tenemos que consultar a la doctora. Queremos ver si todo está en orden.

POV DE TRUNKS.

—Listo, señor Briefs. El corte de siempre.

—Sí—salí del sitio, y me adentré en el auto que ya esperaba por mí.

—¿A dónde, señor Briefs?

—Al consultorio de la Dra. Green.

—Sí, señor.

Mientras nos unimos al tráfico, llamé a Pan, quien ya me dijo que estaba en camino al consultorio.

—Llegaré en cinco minutos. Te veo allí—me dijo antes de colgar.

Guardé el celular dentro del bolsillo de mi casimir y solo enfoqué mi vista en la ventana del coche en movimiento.

"Pan. Podríamos volver a intentarlo"

"Sí. Pero no por ahora, Trunks. Considero que aún no es tiempo, creo que sería mejor consultarle a la Dra. Green, y luego decidir"

"De acuerdo, entonces eso haremos."

El sonido de mi celular me sacó de mis cavilaciones, y sacándolo de mi bolsillo, tuve que contestar.

—Briefs.

—Señor Briefs—me habló mi asistente—, el señor Smith acaba de llegar, lo hice pasar a la sala de juntas.

—Maldita sea. Lo esperábamos para más tarde—bramé.

—Sí, pero ya está aquí. Lo hice pasar a la sala de juntas, y aguarda por usted.

—Mierda—bramé—. Voy para allá.

POV DE PAN.

—¿Dónde demonios estará Trunks?—mi celular sonó en mi bolsa, y quién llamaba era el mencionado—. Trunks ¿En dónde estás?

—Pan, tengo una junta justo ahora.

—¿Qué?—inquirí—. ¿No habías programado la agenda para este día? ¿Cómo es eso posible?

—Pan. No es mi culpa. El empresario estadounidense acaba de llegar, se adelantó la junta.

—Sch. Entonces…

—Pero no pasa nada, trataré de llegar lo más pronto posible, mientras tanto, tú pregúntale todo lo que estuvimos conversando.

—De acuerdo. Entonces nos vemos aquí.

Colgué la llamada y me adentré en el consultorio.

—Buenas tardes, Dra. Green.

—Buenas tardes, señora, Briefs. Por favor, adelante.

—Gracias.

—¿Y bien? Dígame todas sus preguntas.

—De acuerdo, entonces…

POV DE TRUNKS.

—Nice to meet you, Mr. Briefs—saludó el ejecutivo de Estados Unidos, me acerqué a él, y le di una reverencia.

—Nice to meet you too, Mr. Smith. Sit down, please—le dije, hice lo mismo y solo esperaba salir lo más pronto de aquí.

—Your company has an impressive infrastructure. Mr, Briefs.

—Thank you, if you wish, after the meeting, you can go to meet the Company—ofrecí, y el hombre rubio solo sonrió de medio lado.

—Yes, I do. Well, start. Mr. Briefs.

—Yes. Por favor, Clare—llamé a mi secretaria, y le pedí un par de tazas de té para mí, y una taza de café para el señor Smith.

Menuda hora había escogido para venir.

—I am verry sorry to have advanced the meeting, Mr. Briefs. But, I have to take a flight at the time, and, I´m cery interested in this business. I think you are the same.

—Yes, Mr. Smith. I am very interested.

De no haber sido así, ni siquiera estaría aquí.

POV DE PAN.

—Ya veo —dijo la doctora registrando mis datos en la computadora—. ¿Cada cuánto tienen relaciones sexuales?

—Dos veces por semana. Últimamente—contesté.

—¿Qué quiere decir con ´últimamente´?

—Bueno…—empecé—. Entenderá que después de Yunny no quisimos volverlo a intentar tan pronto, a pesar de que usted sugirió darnos una prórroga de tres meses.

—Sí, lo recuerdo. Pero en fin ¿Dice que lo han intentado durante este último mes?

—Sí, así es.

—Y aun así no ha quedado embarazada—lo dijo mientras lo anotaba en su computador, a mí parecer.

—Bueno, necesito hacerle unos exámenes, y luego analizaré el por qué no queda embarazada. He llenado sus datos con sus fechas de menstruación correspondientes. Además, estuve revisando su historial y todo apunta que usted es una mujer muy saludable, no tiene ninguna complicación, pero con lo que pasó con Yunny… bueno, necesitamos hacerle toda una rutina de exámenes que, desde ya le advierto, son muchos.

—Sí. De acuerdo. Pero, en caso de tener alguna, no sé, ¿Anomalía? ¿Se dice así?—pregunté ante el asentimiento de la doctora que sabe más de mí aparato genital que yo misma, y de todo lo relacionado, de hecho—. ¿Qué podría pasar?

—Paso a pasito, Señora Briefs.

—Ajá—simplemente dije.

A decir verdad, desde que empecé con mi vida sexual. Ella ha sido la única que sabe hasta el día exacto en el que estoy teniendo la menstruación. Ella ha sido mi médico de cabecera desde siempre. La que me recetaba anticonceptivos, y también la mujer que trató a Yunny.

Mientras ella seguía tecleando en su computador, mis ojos no pudieron separarse de mi bolso en mis manos.

—Tranquila—me dijo la doctora, levanté la vista, y allí estaba ella, al igual que siempre con esa media sonrisa en su rostro—. Si hay algo malo se hará lo posible por solucionarlo. No estés nerviosa.

—Sí—le devolví la sonrisa, y ella siguió tecleando. En fin, la Dra. Green es una mujer muy amable en verdad, aparte de ello, muy profesional, y, desde hace tiempo ya, sus ojos grises, me tienen cautivada en verdad.

Y es el hecho de que nunca me expresan nada, si ella no sonriera, juro que pensaría que esa mujer no tiene ni el más mínimo sentido del humor o empatía, no sé por qué, y quizá sea una tontería mía, de seguro, pero es que ella tiene esa capacidad de no dejar exteriorizar lo que está pensando, por eso no sé si mi caso es grave o no.

Quizá sea algo que usan todos los médicos, para no asustar a sus pacientes cuando algo vaya mal con sus resultados.

Cara de póker.

Dice mi alter ego, y yo misma me sorprendo.

Después de meses sin ella, por así decirlo, al fin se digna en aparecer. Internamente me alegro por eso, significa que todo está tomando su rumbo. Al menos para hacerse digno.

Vamos, no sonrías mucho. Pensará que estás loca.

Se burla. Siempre tan desafiante y grosera.

—Bien. He elaborado las órdenes para sus respectivos exámenes. Así que, empezamos hoy.

—Sí.

—Bien, por aquí por favor.

—Claro.

POV DE TRUNKS.

Cada uno de nosotros discutimos las cláusulas de nuestro contrato, y firmamos los documentos.

—A pleasure to do business with you—dijo el hombre extendiéndome la mano, la cual apreté en señal amistosa.

—A pleasure too.

—See you, Mr. Briefs.

—Yes. Come back soon.

Apenas el hombre cruzó por la puerta, y yo tomé mi celular para llamarle a Pan.

—Michael. Ve por el coche—le ordené a mi chofer, mientras finiquitaba los papeles e iba con dirección a mi oficina.

—Sí, señor.

Con el celular pegado a la oreja y apoyado en mi hombro, prácticamente a zancadas me adentré en la oficina.

—Ah, señor, Briefs. Señor, Briefs—dijo mi asistente caminando detrás de mí.

—Tengo que hacer una llamada importante, dime después.

—Ah, sí, señor.

Contesta, contesta.

—El número al que llamó está ocupado.

—Mierda ¿Por qué Pan no contesta?

POV DE PAN.

—Tenemos que hacerle estudios de sangre, y ultrasonidos, debemos saber qué es lo que está pasando con usted, y con el Señor Briefs.

—¿A él también?

—Sí. Tenemos que ver… quién está fallando—comentó algo divertida mientras, la señorita enfermera tomaba una muestra de mi sangre en el tubo de ensayo ya listo para recibirla.

—No se preocupe, averiguaremos qué es. Por cierto ¿El señor Briefs vendrá hoy? Sería conveniente que él estuviera aquí para hacerle los exámenes.

—Oh, sí. Debe estar en camino.

—Me alegra. Entonces iré a dejar estos papeles y regreso ¿Enfermera, Sient?

—¿Sí, doctora?

—Apenas llegue el Sr. Briefs me lo hace saber, por favor.

—Claro, doctora ¿Lleva su localizador?

—Oh, es cierto—comentó ella, fingiéndose despistada—. Siempre lo llevo conmigo. Sra. Briefs, regreso en un momento—dijo antes de salir con mis papeles en mano.

—Listo—comentó la enfermera mientras me ponía una bola de algodón y una bandita en el lugar.

—De acuerdo—me levanté y fui a por mí bolso, de seguro Trunks ya habría acabado con su dichosa reunión y ya estaría en camino.

Y como lo deduje, había cuatro llamadas perdidas.

—Me va a matar cuando llegue—marqué de inmediato, pero ahora era él que no me contestaba.

POV DE TRUNKS.

—Espéranos aquí.

—Sí, señor, Briefs—por el infierno. Desde la mañana me ha tocado correr a todo sitio desde la mañana.

El sonido de llamada entrante me detuvo por un momento, solo para contestar.

—Briefs.

—¿En dónde estás, Trunks?

—Acabo de arribar a la clínica ¿Estás aún en el consultorio de la Doctora?

—Sí, estoy aquí. Ven enseguida.

—Voy para allá.

Me adentré en el ascensor, y tuve que rodar los ojos exageradamente al verme como una jirafa en medio de la gente que estaba allí.

—Ah, joven ¿Podría presionar el botón del piso 7 por favor?—me pidió una anciana colocada a mi lado.

—Sí, claro.

A medida que iba ascendiendo, las personas entraban y salían del ascensor, pero menos mal, yo había llegado a mi piso. Caminé hacia el consultorio de la Dra. Green, golpee una vez, y una enfermera salió a recibirme, para tan solo después decir que regresaría.

—Pan.

—Por fin—dijo ella sentada en una silla, con el puño levantado.

—Pan. Era un negocio muy importante, por eso no pude llegar a tiempo. Lo siento.

—¿Eh? ¿Pero por qué te disculpas?—me dijo levantando su ceja.

—Ah… pues—era obvio ¿Por qué tendría el puño levantado entonces?

—Ah—dijo cuándo mis ojos señalaron su mano—. Oh. Me sacaron sangre, y no dejaba de sangrar, así que la enfermera me dijo que lo mantuviera así por un rato.

—Ah—nerviosamente me reí—. Creí que sería otra cosa. Por cierto, todo eso, exámenes de rutina, supongo.

—Sí. Y es por eso precisamente que quería que llegaras.

—¿Y eso?

—La doctora quería hacerte los mismos análisis a ti.

—¿A mí?

—Sí, dijo que tenía que hacernos una revisión a ambos. Así identificaría quién de los dos está teniendo problemas para concebir.

—Ya veo. Entonces de acuerdo ¿Dónde está?

—No debe tardar, la señorita enfermera fue a decirle que ya llegaste.

Tal y como Pan lo había dicho, la Dra. Green nos hizo cumplir una serie de análisis y exámenes, para verificar que todo estuviera bien.

A Pan le hicieron muchos ultrasonidos, un montón de exámenes, porque primero querían enterarse por qué Pan no quedaba embarazada, su ciclo de ovulación, su periodo menstrual, y claro, yo también tuve que hacerme unos estudios.

Y, aunque mis pruebas salieron muy bien, la que tuvo problemas fue Pan.

Tenía endometriosis, según nos explicó al respecto la Dra. Green. Ese era el problema. Según nos dijo, ocurría cuando las células del útero crecían en otras partes del cuerpo, y provocaban sangrado entre los periodos, y además, la infertilidad. Ya que estos crecimientos permanecían en el cuerpo.

Por eso, Pan y yo no habíamos podido concebir.

Pero ya estaba en tratamiento, y estábamos corrigiendo eso. Le dieron medicamentos, vitaminas, y Pan terminó el tratamiento.

Una vez sobrepasado esa etapa, la doctora nos guio a la etapa 2: Estimulación ovárica o algo así. Por Kami, por eso no me hice médico.

Y Ahora estábamos aquí, sacando esa enorme jeringa del refrigerador para que Pan se la inyectara en el abdomen.

POV DE PAN.

—¿Sabes que si Goku-san estuviera aquí, hace rato que se habría desmayado o no?—me preguntó Trunks cuando me vio tomar esa jeringa, y yo solo pude asentir.

—Sí.

Según la doctora, el proceso duraba entre 8-14 días, y servía para estimular los folículos de ovulación por medio de la inyección. Y como era la primera vez que me la iba a inyectar, vaya que sí me aterraba un poco.

"¿Siempre será esta dosis, doctora?"

"No, depende de cada paciente"

—Kami. Aquí vamos—murmuré mientras la veía en mis manos. La longitud de la jeringa era muy larga, mucho a decir verdad a comparación con la pequeña aguja delgada que tenía que colocarle.

Era un inyector tipo pluma, a decir verdad.

—¿Cómo dices que se llama?—preguntó Trunks ya que no había asistido a aquella cita precisamente.

—Gonal-f.

—¿Cuánta es la dosis?

—150—respondí, girando el botón de ajuste de la dosis.

—¿No te dolerá?—preguntó cuándo me la acerqué al abdomen.

—No me hagas temer, Trunks. Espero que no, la Dra. Green dijo que no, así que espero que no.

—¿Siempre tienes que inyectártela allí?

—Dijo que no, que tenía que alternar el lugar cada día para reducir la irrigación cutánea.

—¿Y qué era eso?

—Agh, Trunks. Se me olvidó—le dije—. La verdad es que sí me asusté mucho cuando me indicó este medicamento.

—Bueno, está bien, ahora...

—Lo sé, Trunks. Ya me la voy a inyectar.

Tomé el inyector en mis manos, me levanté el polo que traía, tomé el pliegue de mi piel, y me inserté lentamente toda la aguja en la piel, apreté el botón de ajuste de la dosis, y descargué el contenido.

Increíblemente, aunque suene doloroso, no me causó queja alguna.

—¿Te duele?

—No, Trunks.

—¿En serio?

—En serio. Creí que me dolería mucho, pero no—extraje la aguja, y listo. Mis folículos de ovulación, estarían bien, creo.

—Déjame ver—pidió Trunks cuando le pasé el inyector—. Todavía queda medicamento.

—Sí, así es, Trunks. Es que la Dra. Green dijo que, como esta cuesta muchísimo dinero, no se debe desperdiciar nada.

—Ah—simplemente dijo— ¿Y ese es el único medicamento?—preguntó.

—Sí, por ahora sí. En la noche, me toca otra.

—¿Cuál?

—Ah… creo que se llama Menopur.

—¿A qué hora?

—A las siete y media.

—Entonces regreso para entonces, me voy. Nos vemos en la noche—se despidió besando mi frente, y yo guardé mis medicamentos en la nevera.

—Ya estoy aquí—anunció Trunks—. Hola, nena—saludó con un beso en mi frente.

—Hola.

—¿Ya es hora, no?

—Sí.

Abrí la caja y tomé el solvente y el soluto que traía la caja.

—¿Cuánto es la dosis?

—1 cc—le dije mientras sacaba con la jeringa el solvente, para mezclarla con el soluto.

—Eres mi doctora—dijo Trunks sacándome una sonrisa.

—Sch. Ahora, a inyectármela—iba a levantarme el polo, pero Trunks fue más rápido que yo, y lo hizo por mí—. Oh, Thank you, baby—le dije, y ambos nos reímos brevemente por eso.

—Let´s go.

—Yes.

Tomé el pliegue de mi abdomen, y me inyecté la solución. Después de hacerlo, tiré las agujas en mi botecito de desechos peligrosos, y, a dormir.

Seguí inyectándome la solución por cuatro días, tanto por el día como por la noche. Y ahora tenía mi cita con la Dra. Hoy me iban a decir cómo estaba funcionando la medicina. Y si mis folículos de ovulación estaban yendo viento en popa.

Me hicieron el ultrasonido vaginal para controlar que mis folículos en cada uno de mis ovarios estuviesen madurando, para así poder dejar de inyectarme la medicina, lo cual era un alivio para mí.

Me dijo que estaban madurando, pero aun así, debía seguir tomando la medicina, de pasar por todo eso, llegaría el momento de programar la cita para el retiro de los óvulos.

—Ojalá, y sea pronto.

—No te preocupes, pero sí que vamos a aumentar un poco la dosis.

—De acuerdo.

POV DE TRUNKS.

Hoy es el día de ultrasonido de Pan, y he venido contra todo pronóstico. Pan se me rio cuando me vio con los documentos de la oficina mientras estaba allí en el ultrasonido.

Hoy, estoy un poco preocupado por lo que va a suceder.

—Trunks. Confío en ti—me dijo antes de ponerle la inyección

—Estoy nervioso, Pan—me confesé.

—Lo sé, cariño. Lo sé.

—Respira—le dije antes de inyectarle.

Un tanto tembloroso, me fijé en su glúteo e inserté la aguja.

—Ah—se le escapó de los labios.

—What´s up? (¿Qué pasa?)—le dije indicándole la jeringa.

Lo había hecho muy bien.

Como todo un experto.

Ella solo sonrió, y chocó sus manos con las mías, a manera de agradecimiento.

—We did it, baby (Lo hicimos, nena)— le dije antes de besarla, ante lo cual ella me correspondió.

—Lo hicimos, Trunks. Ahora a esperar.

POV DE PAN.

"Estoy un poco nerviosa, Trunks"

"Tranquila, nena"

Kami. Dolía mucho.

Acaba de salir del procedimiento, y estaba un poco sedada, pero eso no significaba que no estuviera dolorida. Molida por decirlo menos.

Trunks estaba a mi lado, y me miraba un tanto preocupado. Ni siquiera sentí que estaba llorando hasta que él limpió mis lágrimas.

—Estoy muy orgulloso de ti, nena. Lo hiciste muy bien.

—Trunks… me siento molida.

—Lo sé, nena. Lo sé. La medicina hará efecto, Pan. Te sacaron 20 óvulos.

—Kami…—solo pude murmurar.

—Te amo, nena.

—Yo también, Trunks.

Poco después, la doctora nos vino a explicar los pasos siguientes, pero cabe aclarar, el abdomen me dolía un poco para entonces.

—¿Te sigue doliendo, Pan?

—Tengo hambre.

—Como digna nieta de tu abuelo, Pan—me dijo, y a pesar del dolor, me permití reír.

POV DE TRUNKS.

Nunca creí que el proceso tardara tanto.

Llevamos esperando noticias más de un mes, y realmente es una mierda de exasperación. La doctora nos dijo que teníamos que esperar, porque la inseminación no iba a ser fresca, sino la iban a hacer congelada, ya que Pan tenía un problema, ya que era propensa a que le diera una hiperestimulación. Y por ello teníamos que esperar.

Realmente me exasperaba, porque con Yunny no fue un proceso demasiado rápido, y ahora era al contrario, debía tener paciencia, y nunca me he catalogado por eso.

Por ello al principio vaya que mis ánimos cayeron al suelo, porque todo no resultaba como lo tenían planeado en principio, y Pan no estaba diferente de mí.

En fin, de los embriones que le sacaron a Pan, dieciséis habían sobrevivido, y ya estaban fertilizando, solo esperando transferencia.

Pero es un proceso exasperante.

Menos mal ya nos habían dado una fecha para la inseminación artificial. Y, aunque Pan no lo dijera expresamente, sabía que estaba fastidiada con las inyecciones, en especial porque estas eran a horas precisas. Debía permanecer en la casa porque la medicina debía estar refrigerada. Y, vaya que agradecía que al menos no era una miedosa para las agujas, porque de lo contrario, nada de esto sería posible.

Pero Kami, vaya que ayer sí que me preocupó.

FLASHBACK.

—Trunks. Ya es hora.

—Ya.

—Nada que ya, tienes que inyectarme—Amenazó—. Es en la nalga, y tienes que ayudarme.

—¿Qué medicamente es?—pregunté, dejando mi computadora de lado.

—Progesterona—contestó—. Hagámoslo.

—Claro—le pedí que se acomodara en la cama, y cuando me dijo en donde estaba el medicamento, no podía creer que le iba a inyectar eso.

—¿Es este?

—¿Es el que parece aceite?—preguntó, y yo asentí—. Sí, es ese. Y…

—¿Y la aguja?

—Está en el otro compartimiento—me contestó, y cuando la vi, me sorprendí un poco por el tamaño. Y no cabía duda de que era esa, porque era la única.

Le bajé la pantaleta, y tracé un cuadrante, tal y como la doctora nos había enseñado. Con mi mano firme, tomé la jeringa en mi mano.

—Respira.

—Sí.

Apenas lo hizo, inserté la aguja en su glúteo, y descargué el contenido.

—¡Ah!—chilló Pan—. Duele.

—Solo un poco más—le dije antes de terminar de vaciarlo, tenía que hacerlo a pesar de que Pan no dejaba de quejarse.

—¡Ah!

—Ya, nena. Listo—le dije sacando la aguja.

—Por Kami—dijo escondiendo la cara en las sábanas—. Duele.

—Nena, resiste un poco. Regreso enseguida.

Salí de la habitación para tirar la aguja en el bote de desechos peligrosos, y luego retorné pero Pan seguía en la misma condición.

—Nena ¿Te duele mucho?

—Sí. Me duele.

FIN DEL FLASHBACK.

Según ella no le dolió el pinchazo, sino que fue el medicamento el que le dolió. Pasó quejándose toda la noche, todo el día hoy, y casi no podía caminar bien.

Y ahora, ella ya estaba en posición de boca abajo, para que yo hiciera mi trabajo.

—Sé delicado—dijo.

—Siempre. Ahora, dime ¿En dónde tengo que inyectar?

—Aquí—dijo señalando su otra nalga, y vaya que ver su expresión cuando inyecté ese líquido no tenía comparación. De seguro debía ser horrible.

POV DE PAN.

Por fin. Santa madre. Por fin.

Después de tres meses de haber comenzado el procedimiento, por fin, voy a la fase final. Hoy me harán el trasplante del embrión.

Me pasaron a una habitación en donde estaba la máquina de ECOS, y me usar la bata, y el gorro.

—Estoy casi seguro de que el cabello tendría que ir por completo, dentro del gorro—comentó divertido, Trunks.

—¿Y si no es así?—le pregunté divertida por verme a mí misma vestida así.

El doctor ingresó, nos mostró una fotografía del primer embrión que había escogido, y empezó con el procedimiento. No sin antes darme a beber agua para que mi vejiga estuviera llena.

—¿Estás bien, nena? —me preguntó Trunks a mitad del procedimiento.

—Estoy emocionada, Trunks.

—¿Cuánto tiempo tenemos que esperar, Pan?

—Bueno, veinte minutos o treinta a lo mucho.

—Ya. Luego a comer—Ofertó, y ni loca le iba a rechazar esa oferta.

—Sí, Trunks. A comer.

POV DE TRUNKS.

Hoy es el día. Hoy le hacen la prueba de sangre a Pan.

—Señor Briefs. Señor Briefsdijo mi asistente detrás de mí, mientras yo tenía prisa por salir de la empresa.

—Hoy no estoy para nadie. Tengo que irme.

—Ah… pero el señor Acher dijo que venía hacia aquí.

—Que lo vea Bra. Pasa todas mis citas para mañana.

—Ah, pero Señor Briefs…

—Para mañana he dicho.

—Ah… claro.

Conduje hasta la clínica, y Pan ya me esperaba fuera.

—Trunks.

—Ingresemos—le dije, y ella asintió.

—Estoy muy nerviosa, Trunks.

—Yo también.

—¿Tú?—preguntó sorprendida.

—Sí. Tengo deseos de vomitar, Pan. Aunque no lo creas.

—Creí que era la única.

—No, yo también estoy muy nervioso—le confesé—, siento que mi corazón se va a salir de mi pecho.

Le sacaron la muestra de sangre a Pan para los análisis, pero no entiendo ¿Cómo ninguno de nosotros no pensó que la entrega de resultados no sería inmediata?

Nos dijeron que nos llamarían en dos horas, así que ahora estábamos esperando en nuestro departamento, sentados en la cama, apoyados contra la cabecera.

—Trunks—dijo Pan tomando mi mano—, ya pasaron más de dos horas.

—Sí, es hora de llamarles.

—Sí, eso haré—tomé el celular, pero vi que había una llamada perdida de Bra—Ah, nena.

Veré qué sucedió, regreso en un momento.

—Sí. Ve—me dijo mientras encendió la televisión. Mientras tanto, yo le llamé a Bra.

—Hola—contestó desde el otro lado de la línea.

—Bra. Dime ¿Para qué me llamaste?

—Ah, lo siento Trunks. No sabía que no estabas en la empresa, pensé que sí, y como el señor Acher estaba en la sala de espera, pues, me ofrecí informarte, pero luego tu asistente me lo dijo, y lo atendí personalmente.

—Ya veo ¿Todo bien?

—Sí. Todo está en orden.

—¿Y? ¿Cuál fue el resultado? ¿Era hoy, cierto?

—Sí, Bra. Justamente iba a llamar a la clínica porque ellos prometieron llamar pero no lo hicieron.

—Oh, entonces te estoy robando tiempo, Trunks. Te llamo después para saber qué pasó, adiós hermano.

—Sí, Bra. Adiós.

Colgué la llamada, y ahora sí que era tiempo de marcarles a esos incompetentes de la clínica.

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Al menos conmigo aprenden un poquito, creo yo. Espero que hayan aprendido un poquito sobre el proceso de la FIV, personalmente por eso amo saber esas cosas. Es impresionante el cuerpo humano.

Al parecer si estoy estudiando. Wow.

Kami. Espero mejorar en esto de describir temas médicos. Así mis lectores aprender un poquito, y yo también. Aunque sé que a nadie le importa, ja ja ja.

Ahora veremos ¿Se viene o no se viene otro bebé?