CHAPTER 17.

POV DE TRUNKS.

"¿Qué mierda hiciste, Trunks?"

"Yo… ah… solo fue…"

—¿Trunks?

—¿Eh?—Un tanto confundido, salí de mis cavilaciones para plantarle cara a Pan.

—¿Estás bien?—preguntó ella cuando ya hubo regresado del tocador.

—Sí. Lo estoy—apenas sí respondí mientras mis manos no dejaban de temblar levemente.

—Hacía ya un buen tiempo que no veníamos aquí—comenzó antes de recoger su cabello en una cola alta—. Ha cambiado mucho.

"Ah, pero… si ya he hecho la reservación, Trunks"

"He dicho que no quiero comer aquí"

—Sí—afirme, desdoblé mi servilleta y colándomela sobre el regazo, aguardé por la comida.

Cerré levemente los ojos, ya que el dolor en mis sienes me estaba irritando en verdad.

—Ten—la escuché decirme. Abrí los ojos, y vi que me extendía una pastilla y un vaso de agua—. Es para la resaca. Supongo que te debe doler la cabeza.

—Sí.

Sin esperar más, tomé la capsula y solo rogaba que hiciera efecto, mientras más rápido mejor.

¿Por qué de todos los lugares Pan tenía que escoger este restaurant?

POV DE PAN.

—¡Ah! ¡Jeann!—me gritó una conocida que apenas me vio me reconoció—. Loca. ¿En dónde demonios te metiste?—Sin esperar, mi amiga se lanzó a mí.

—Hola, Mia—saludé también correspondiendo a su abrazo. Me tomó fuertemente de las manos, y me miró emocionada—. Kami. Esta noche tendré unos cuantos dólares más en el bolsillo.

—Oh, no—declaré, negando enseguida—. Esta noche solo vine a ver, no a pelear.

—Vamos, Jeann—rogó pero al instante sus ojos se enfocaron en Trunks—. Ah…

—¿No lo recuerdas?—pregunté—. Es mi esposo.

—Ah. Sí. Hola—saludó ella.

—Hola…—comenzó Trunks.

—Mia—completé—. Bien, ahora que nos hemos encontrado, dime—le miré a los ojos—. ¿Qué ha pasado estos últimos años?

—Ya era hora de que lo preguntaras—comentó pasando uno de sus brazos por mis hombros—, escucha, para serte sincera, te he extrañado, no le apuesto miles de dólares como lo hacía contigo a cualquiera.

—¡Oye!—chillé—, ¿solo me extrañabas por eso?

—Está bien, Jeann—me llamó por mi seudónimo, a pesar de que sabía cuál era mi verdadero nombre.

Caminé a su lado, con Trunks siguiéndonos detrás.

A medida que nos adentrábamos en el sitio, un callejón iluminado escasamente, que está por demás decir que era ilegal, no pude evitar trasladarme a la época en la cual solía venir aquí para ver la manera en la cual peleaban las personas en el ring.

La verdad, era muy interesante, y en parte, me permitía entrenar mentalmente, ya que aprendía la forma en la cual peleaban y además, aunque sus movimientos no eran muy rápidos en comparación con la de nosotros, lo cierto era que me ayudaba a prever los movimientos de ambos.

No he de negar que vaya que sí me metía al ring para enfrentarme a muchas de las mujeres más musculosas que haya conocido jamás. Allí fue cuando conocí a Mía, ella solía hacer apuestas, no ha cambiado su oficio de hecho.

Ella y yo nos hicimos muy buenas amigas al instante, en parte por las "citas de pelea" que me conseguía, y ella por los dólares que se embolsaba gracias a mí.

Así, después de algún tiempo en los cuales estuve frecuentando este sitio bajo mi falso perfil de Jean, me había animado a traer a Trunks conmigo, él sabía de mi participación en estos grupos de pelea, prácticamente desde que éramos novios, y realmente no tenía ningún problema con que yo viniera, siempre y cuando nadie supiera de mi verdadera identidad. Menudo festín sería para la prensa el saber que yo era aficionada a la lucha. Era algo como un secreto sucio bajo la alfombra, y peor lo sería para Trunks, siendo el personaje público que es, sería darle la noticia perfecta a la presa sensacionalista para vender miles de ejemplares.

Recuerdo que en aquella ocasión, traje a Trunks con un peluquín de cabello negro, ante lo cual, debo admitir, lucía muy apuesto, en fin, cosas que uno debe hacer, ya que el color lila era difícil de pasar desapercibido. Y, justamente allí, Trunks y Mía fueron presentados, tiempo después le revelé mi verdadera identidad, y solo bastaba con ver la expresión de sorpresa en su cara al saber quién era yo.

"¡¿La nieta de Mr. Satán?! ¡Por Kami, ya decía yo que tu talento era especial!"

No tenía nada que objetar al respecto, después de todo, la población mundial entera creía fielmente que mi abuelo Satán era el salvador del mundo, por Cell y por Majin Boo.

Y, es por ese motivo que, como en aquella ocasión a Trunks le había gustado, pensé en traerlo, ha estado muy tenso en estos últimos días, y casi no ha entrenado, por eso, quiero que al menos su humor mejore a medida que vea el júbilo con el que se apoyan las peleas, y quizá participe. Eso espero al menos.

—Escucha, Jeann—empezó Mía, sacándome de mis pensamientos—. Esta noche hay un premio grande—prácticamente estaba gritando ya que el bullicio era notable.

—¿De cuánto?—al decirlo, no pude evitar sonreír al recordarme a mí misma como una chica de veintiún años.

—Eso me gusta oír.

—Lo siento, pero solo fue una simple pregunta, recuerdo haberte dicho que no vine a participar.

—Jeann. Jeann—empezó nuevamente—, aun no escuchas de cuanto estamos hablando.

—¿Y bien?

—diez mil—dijo finalmente—, para quien quede en pie al final.

—¿Quién es? Debe ser alguien muy bueno en verdad para que ofrezcan semejante cantidad de dinero.

—Lo es. ¿Entonces?

—No lo sé—me mordí ligeramente los labios, giré hacia Trunks que sé muy bien había estado escuchando todo el asunto y pregunté—: ¿Qué opinas al respecto?

—No lo sé, haz lo que quieras.

—No me refería a mí—le dije—, me refería a ti.

Debía captar su expresión en medio de la luz amarilla de un poste de luz.

—¿Entonces?

—No quiero hacerlo.

—Pero…

—Jeann—interrumpió Mía—, me adelanto, si quieres participar, sabes en dónde encontrarme.

—Sí. Te alcanzamos en breve—respondí, y ella comenzó a alejarse por el callejón.

—Trunks…

—Cuando dijiste que saldríamos, no pensé que vendríamos aquí—dijo cruzándose de brazos.

—¿No te iba a llevar a bar o sí? Trunks. Escúchame—posé mis manos a cada lado de su cara, acunándolo en el acto—. Quiero que dejes de beber.

—Pan…

—Esto es mucho mejor que eso. Solía gustarte, por eso te traje, además, en estos días…

—Lo sé, no he estado entrenando.

—Correcto. Es por ese motivo que quiero que despejes tu mente, y qué mejor con algo que nos guste a ambos.

—De acuerdo.

—Entonces… ¿Participarás?

—Veré si lo hago—Al menos no tenía una negativa, no una absoluta.

POV DE TRUNKS.

Después de todo, participé, y ahora me encontraba dándome una ducha. Mi oponente fue relativamente fácil de vencer, pero como Pan había dicho, era mejor no llamar tanto la atención, he allí que le había permitido darme unos cuantos golpes.

Pero al final del día, el que había salido en pie de aquella sesión de puños, patadas y golpes había sido yo, a pesar de que no me sentía complacido completamente, es decir, si hubiese sido al menos alguien de mí nivel o incluso mucho mejor que yo, la sensación de satisfacción hubiese sido mucho mejor, pero al final de cuentas, sentir un poco de adrenalina no estuvo tan mal.

"¡Solo uno más!"

"¡Trunks…!"

—Maldita sea—sisee antes de estampar mi mano contra la pared de la ducha, cuya baldosa terminó por desquebrajarse.

"¡Tres, dos, uno. El campeón!"

Me apoyé en la pared por breves momentos mientras me pasé la mano por la cabeza y por la cara, cerré los ojos y me deslicé en el suelo.

"¿Qué tiene?"

"¡Una ambulancia! ¡Alguien llame a una ambulancia!"

No soy consciente de cuánto tiempo pasé en esa posición, pero para cuando ingresé en la habitación, Pan ya se encontraba durmiendo plácidamente.

Me enfundé en mis pantalones de pijama con mi camisa, usualmente blanca, y me deslicé en las sábanas. Sutilmente giré en dirección a Pan, quien estaba cubriendo su cara con uno de sus brazos doblados en frente de ella y me quedé expectante de sus reacciones, desde su suave respirar hasta los movimientos de sus labios mientras dormía.

"Supongo que ella no lo sabe ¿O sí, Trunks?"

"Eso no es algo que te interese"

Cerré mis ojos levemente recordando esa breve conversación entre Mía y yo. Realmente cuando la vi me quedé estupefacto, de todos modos ¿Cómo creí que ella no estaría allí? Por Kami, desde siempre ha sido su trabajo, su fuente de subsistencia.

"Tranquilo, Trunks. Yo no diré nada"

"Eso espero, Mía."

"Yo también, por el bien de ella, espero que no se sepa."

Maldición.

Suspiré nuevamente y colocando mi brazo debajo de mi cabeza, cerré los ojos, y me dormí.

POV DE PAN.

—No… no puede ser… no…

Unos susurros acompañados de gemidos me hicieron despertarme, enseguida me incorporé en la cama para comprender que Trunks estaba teniendo nuevamente una pesadilla.

—Trunks—intenté despertarlo.

—No… no…

—Trunks—me senté sobre los talones y empecé a moverlo de manera más brusca para lograr que despertara.

—No… yo…

—¡Trunks!—finalmente, abrió los ojos, estaba aterrado, la sudoración y su respiración acelerada, así lo manifestaba.

Sus ojos divagaron por la habitación para cerciorarse el sitio en el que estaba, y solo después de asegurarse, los cerró para calmarse.

—Trunks…

—Estoy bien—dijo pasándose una mano por la cara mientras suspiró profundamente.

—¿Seguro?

—Sí. Lo estoy—contestó, pero no esperé para dirigirme al velador para servir un poco de agua en un vaso y dárselo.

—Estás sudando ¿Seguro estás bien?—Solamente asintió mientras terminó de beber de un solo trago el agua, mientras, yo aguardé de rodillas en la cama junto a él.

"No… no…yo…"

—¿Qué clase de pesadilla tuviste?—pregunté. Mi curiosidad me ganó la partida.

—No tiene importancia.

No me lo quería decir, así que después de ofrecer un poco más de agua, y de colocar el vaso de agua en su sitio, me senté en la cama, con la espalda apoyada en el respaldo, y le oferté a Trunks el recostarse en mi regazo. Acción ante la cual accedió, cuando lo hizo, acaricié su cabello con mis manos, mientras mis ojos se dirigían al reloj del velador, 4:00 a.m

—Lo siento, hice que te levantaras.

—No te preocupes—admití—, tú solo descansa.

POV DE TRUNKS.

"¡Daniel!"

Cerré mis ojos, permitiéndome sentir los dedos de Pan en mi cuero cabelludo, y poco a poco el sueño se empezó a apoderar de mí.

—Trunks. Buenos días—saludó Pan con una sonrisa en el rostro, ya se encontraba totalmente vestida, lo que me hizo preguntarme qué hora del día era.

—Hola.

Me sonrió, formando ese solitario agujero en su mejilla.

—¿Qué sucede?—pregunté.

—Nada, simplemente que me alegra que ya te encuentres mejor y hayas podido descansar.

—¿Qué hora es?

—Las 10 en punto—confirmó.

¿Tanto había dormido?

Después de cambiarme, y desayunar, fui con dirección a C.C para reunirme con mi madre. Al final de cuentas, ella ya se había marchado de casa.

POV DE PAN.

Por motivo del cumpleaños de Bulma, ella planeó una fiesta en C.C por lo cual todos estábamos pasando un gran momento. Bebimos, nos divertimos, y en general como en ninguna fiesta podía faltar, la comida fue deliciosa.

Bailamos un par de canciones en la pista y para cuando llegó la noche, más de uno ya estaba ebrio, por lo cual, la fiesta oficialmente terminó a las once de la noche.

Como Trunks había bebido y no quería irse a casa, decidimos quedarnos en la que había sido nuestras habitación cuando habíamos vivido allí. Hace cuatro años ya. Pero el problema radicaba en que estaba esperando por Trunks y él aun no hacía presencia en la habitación. Di una vuelta más en la cama y como ya no lo resistí, me fui en su búsqueda.

Detecté su ki en la cocina, me apoyé en el marco de la puerta mientras lo veía beber el contenido de una botella.

—Trunks—lo llamé, y su atención se enfocó brevemente en mí antes de volver a su faena—. Vamos a dormir.

—Ve tú, te alcanzo en breve.

Dejé mi posición, y caminé hacia él.

—Es suficiente—le dije tomando la botella en mis manos al mismo tiempo en el que él se iba a servir un trago. Sus ojos, cansados y un tanto rojizos, me miraron fijamente.

—He dicho que iré en breve.

Como no sabía cómo convencerlo para que se fuera a dormir, decidí sentarme en una silla de la isla de la cocina y hacerle compañía.

—¿Qué crees que haces?

—No quieres irte a dormir—comencé—, entonces yo te acompañaré—comenté sirviéndome un vaso completo y bebiendo el contenido, que pasó quemando mi garganta en el trayecto, me quedé con él.

Trunks no dijo nada, así que decidí colocar música en el estéreo de la cocina y continué acompañándolo.

Las horas pasaron, y supe que estaba empezando a embriagarme, veía un tanto borroso, y el ambiente me parecía caluroso, más aún estaba lo suficientemente sobria para caminar correctamente, o al menos eso creía yo.

—Suficiente—dije. Me fijé en la hora, y noté que era la una de la mañana—, Trunks.

—Aun no.

—Ya basta—declaré, le quité la botella de las manos y la caminé hacia la cocina para guardarla en la alacena.

—¿Qué crees que haces?—preguntó molesto.

—Lo correcto, ya hemos bebido suficiente. Además, mañana tienes que ir a la empresa.

—Sch—siseó entre dientes antes de colocar ambas manos sobre su cadera—. Pan…

—Suficiente, Trunks. Mejor vámonos a dormir.

Pasando de mí, Trunks tomó nuevamente la botella de la alacena y pretendió seguir bebiendo.

—Trunks…

—No estoy molestando a nadie ¿O sí?

—Sí, me estás molestando a mí—sentencié. En este momento realmente estaba más sobria que cualquier persona en este mundo. Me llevaría a Trunks de aquí a como dé lugar.

—Déjame solo y vete a descansar.

¿Qué lo dejara?

Solo Kami sabría cuánto tardaría, y además, cuantas botellas más se terminaría.

—No, Trunks. Es suficiente—pretendí nuevamente alejar la botella de su vista, pero al contrario de las anteriores veces, él tomó mi muñeca y sin decir ninguna palabra la apartó.

—Si no quieres acompañarme, entonces vete.

Kami sabe que resistí.

—Tu actitud me está sacando que quicio—le dije—, y realmente yo creo que…

—¿Qué? ¿Estás cansada de esta situación, eh?—me confrontó, tambaleándose ligeramente, se colocó frente a mí

—Sí—sisee.

Fruncí mi cejo, y con mí barbilla temblante, de nuevo afirmé:

—Estoy molesta contigo, y con toda esta situación, porque….

—¡¿Te molesta?! Si te molesta, entonces lárgate de mi casa.

—¿Qué?—apenas sí pude decir antes de quedarme estupefacta por lo que dijo.

¿Qué me largara de su casa?

—¿Qué dijiste, Trunks?

—Que… sch…—resopló—. Yo…. Necesito más whisky.

—Trunks—lo tomé del hombro, y lo obligué a plantarme cara—. Ahora, me dirás ¿Por qué dices eso? ¿Qué es lo que tienes?

—¡Estoy harto!—terminó lanzando su vaso al piso, causando estruendo.

—Ah… Trunks—jamás en todos nuestras peleas, estas tomaron ese rumbo— ¡Joder! ¡No vuelvas a hacer eso!—reclamé.

Sí, estaba ebrio, pero nunca se había comportado de tal manera.

—¡Yo no me sentiría una mierda si tú también hubieses hecho algo!—dijo con seguridad.

—¿A qué te refieres?

—¡A Yunny!—gritó finalmente, antes de darme de nuevo la espalda para recargar su peso en la isla de la cocina, y con su cabeza gacha, empezó a sollozar.

—Trunks…

"¡A Yunny!"

¿Qué tenía que ver mi niña con todo esto?

—Debiste hacer algo, Pan. Si tan solo…—finalmente se confesó. Por fin estaba sacando lo que tenía en el corazón, lo que tanto le molestaba, giró en torno a mí, dejándome ver el rastro de algunas lágrimas que habían caído por su rostro y para mi suerte, eso solo significaba que…

—Trunks…—de pronto me quedé sin palabras.

"¡A Yunny!"

—¡De haberte ido, ese maldito androide no la habría asesinado!

¿Así que de eso se trataba?

Trunks cree que yo soy…

—¡No digas una mierda como esa, Trunks!—gritó detrás de mí Vegeta, pero ni siquiera retorné a verle, tan solo me enfoqué en las baldosas del suelo de la cocina e interpretar todo lo que Trunks por fin había soltado.

"También debiste haber hecho algo"

Así que Trunks bebía porque… ¿Tenía ese resentimiento guardado hacia mí?

—Papá. Este no es tu problema.

—¿Ves lo que te hace el alcohol? Te dije que dejaras esa mierda—Vegeta pasó de largo hacia mí para plantársele delante.

—Papá… si ella se hubiera ido… mi Yunny estuviera vi…—Trunks no terminó de completar la frase ya que escuché un puño estamparse en algún sitio.

"Si ella se hubiera ido… Mi Yunny estuviera viva"

¿Así que era mi culpa?

¿Yo era la responsable?

—De tener la culpa, ella no sería precisamente la responsable si no tú ¿No crees?—por primera vez, logré levantar la vista y fijarme en la escena de los dos hombres, a Vegeta de pie y a Trunks sentado en el suelo, apoyando su peso en un solo brazo—. Creo haberte dicho que dejaras de jugar con ese androide, que acabaras con él en ese momento, pero ¿Qué fue lo que ….

—¡Vegeta!—interrumpí, no dejaría que le dijera todo eso a Trunks, en el estado en el que estaba, todo aquello repercutiría gravemente en él. Todos allí sabíamos en lo que terminaría la frase—. No te atrevas—sisee mirándolo fijamente cuando nuestros ojos se encontraron.

Suspiré profundamente mientras le mantuve la mirada, y después de breves segundos, Vegeta la apartó.

—Sch—apenas siseó.

Esperando que nada más saliera de su imprudente boca, caminé apresurada para levantar a Trunks del suelo, pero apenas quise tocarlo, él apartó mi mano, y tambaleándose, salió de la cocina sin decir nada, y peor aún, mirarme siquiera.

—Es un imbécil—soltó Vegeta a mis espaldas apenas lo vio salir.

"Si te hubieras ido, Yunny estaría viva"

Ahora no cabía duda alguna. Esa era la razón por la cual Trunks estaba ofuscado y taciturno en estos días

El piensa que yo...

Sin que pudiese siquiera evitarlo, sentí las fuerzas abandonarme, y tuve que apoyarme en la isla de la cocina para evitar mi declive.

"…ese androide no habría asesinado a Yunny…"

"Debiste haber hecho algo"

—¿Estás bien?—Escuché a mis espaldas. Al menos había logrado salir de mi trance.

Sentí a Vegeta acercase e intentar colocar una mano en mi hombro, pero al instante en que sentí la brisa en mi espalda, me alejé lo máximo que pude.

—No me toques—declaré firmemente. Aun dándole la espalda, me crucé de brazos.

Sabía que necesitaba calmarme, necesitaba pensar las cosas con claridad porque en el estado en el que me encontraba, podría decir cualquier cosa.

—Quiero asegurarme—volvió a intentar hablarme—, su escándalo se escuchaba demasiado…

—No debiste haberle dicho aquello—lo confronté, no me interesaba sus escusas. Estaba demasiado enfadada para mandarlo a la mierda—. En el estado de Trunks…

—¿Preferirías que él continuara descargando su frustración contigo?

—No te interesa—afirmé, le planté cara y antes de que él pudiera decir algo más, salí de allí para buscar a Trunks.