Chapter 18.
POV DE PAN.
—¿Trunks?—lo llamé del otro lado de la puerta, por su energía, sabía que estaba en la habitación.
Toqué nuevamente pero él no respondió. Así que tan solo aguardé fuera.
"Si tú te hubieses ido… Yunny…"
Sin el menor ánimo, me desplomé en el suelo. Había muchas cosas que asimilar, cosas que hubiese preferido no escuchar.
Apoyé mi cabeza contra la puerta y esperé por lo que sea que Trunks tuviera para decir. Después de unos cuantos minutos, decidí que sería mucho mejor si me aseguraba de que Trunks estuviese despierto. Así que sobrevolé la casa y por medio de la ventana del balcón, misma que yo me había encargado de cerrar unas cuantas horas antes, noté que él ya había sucumbido ante el sueño. Descendí, y sentándome en una silla del balcón, me crucé de brazos para pensar.
No he logrado dormir en toda la noche, hoy en la mañana, Trunks se ha levantado, lo he visto atravesar la habitación hasta la ducha. Al parecer, ni ha notado de mi presencia a las afueras de la habitación.
POV DE TRUNKS.
Kami. Que resaca tan horrible.
Apenas me había sentado en la cama, la presión en mi cabeza me hizo cerrar los ojos nuevamente, pretendí acostarme nuevamente, pero la urgencia de orinar fue demasiada, así que, a pesar del dolor, me dirigí al baño.
Hice mis necesidades y decidí que quizá una ducha aliviaría mi estado. Me coloqué debajo de la ducha y las gotas iniciales empezaron a mojar mi cuerpo, me pasé las manos por el rostro, pero un dolor en mi mejilla me hizo estremecer.
Palpé la zona, y al instante en que lo hice, el dolor se manifestó.
—Pero… ¿Qué demonios?—cerré el grifo de agua para encaminarme en dirección al espejo del lavabo. Enfoqué mi vista en ese sitio, era innegable, era un golpe.
Su coloración verdosa me hizo extrañarme.
—¿Qué…
Pasé una mano por mi cabeza para intentar recordar la noche anterior, pero vagos recuerdos tenía de todo lo que hubiese acontecido.
Seguramente, al tratar de subir las escaleras, quizá resbalé y me golpee la mejilla en el graderío.
Sin tomarle más importancia, terminé de bañarme, me cambié, y bajé a la cocina a desayunar.
Dentro, no hay nadie. Me fijé por primera vez en el reloj holográfico que marcaba las 10 a. m.
—Oh, señor Briefs—dijo Claude ingresando a la cocina—. ¿Quiere desayunar?
—Sí, por favor. Ah… ¿Dónde están todos?
—Los señores ya desayunaron—dijo ella encendiendo la cocina y disponiéndose a preparar mi desayuno.
—¿Pan también?
—Ah… no he visto a la señora—me contestó, y eso me extrañó. Pan no estaba en la habitación esta mañana.
—¿Sabes si dijo que iría a algún sitio?—pregunté.
—Lo siento, no lo sé, señor.
Después de servirme el desayuno, ella salió brevemente habitación, dejándome solo.
Cuando hube terminado mi comida, me encaminé a mi habitación para llamarle a Pan, pero supe que no era necesario, sentí su energía dentro.
POV DE PAN.
Apenas Trunks salió de la habitación, yo ingresé, me sentía tan cansada que solamente me quité los zapatos y me adentré entre las sábanas, apoyé mi cabeza en la almohada y cerrando los ojos, pretendía dormir, más supe poco después que no sería posible, Trunks acababa de ingresar. Sin siquiera abrir los ojos, pude sentir cómo él se acercaba a la cama, después de unos cuantos pasos, lo escuché tomar el control de las cortinas y crear un ambiente oscuro para mí.
Dio unos cuantos pasos más hacia mí, y como lo esperé, sus manos me movieron suavemente, con la firme intención de levantarme.
—¿Pan?—llamó con una de sus manos en mis hombros.
¿Debía continuar haciéndome la dormida o quizá debería plantarle cara?
Al parecer, él no recordaba nada con respecto a la noche anterior, pero ¿Qué tal si tan solo estuviera fingiendo?
—Pan—llamó nuevamente, pero esta vez, un poco más fuerte. No podía hacerme pasar por dormida por mucho más tiempo, así que abrí los ojos brevemente hacia él— ¿Estás bien?
¿Qué contestarle?
¿Sí?
¿Me siento de maravilla?
¿Todo está jodidamente bien?
Por la forma en la que lo estaba preguntando, apuesto mi vida a que él no recuerda nada de lo sucedido anoche. Brevemente mi vista se enfocó en su mejilla, justo en donde Vegeta lo había golpeado, y pude comprender la dimensión del enfado de Vegeta, su mejilla verdosa no mentía.
—Pan…
—Estoy bien—contesté finalmente.
—¿Acaso estás enferma?
—Sí—mentí, aunque, para cualquier persona hubiese sonado increíble, a pesar de que su cejo se frunció un poco, a manera de incredulidad, él pareció aceptar mi respuesta—, me duele un poco la cabeza—Argumenté.
—Ah…
—Solo quiero dormir—me acomodé un poco más en la almohada, causando que el cuello volviera a dolerme.
—De acuerdo. Entonces… me iré a la empresa, mientras tú espera aquí.
En el momento en el que lo dijo, me levanté de la cama, saliendo de ella.
—¿Qué pasa? —preguntó, yo denegué, me enfundé en la chaqueta que el día anterior había usado, y colocándome los zapatos, le dije que quería irme a mi casa.
Después de salir de allí, y que cada uno hubiésemos tomado distinto rumbo, me dirigí a mi habitación, y con la mirada en la pared, cerré los ojos y me dormí.
POV DE TRUNKS.
—¿Sr. Briefs?—llamó Rachel asomándose en la puerta.
—Dime.
—Su padre está aquí.
Eso verdaderamente me extrañó mucho, así que le dije que lo hiciera pasar, mi padre ingresó y después de que Rachel cerrara la puerta detrás de él, mi padre se me acercó.
—Vaya. Es una sorpresa el verte aquí, papá.
—Seré breve—declaró.
—Sí, claro. Dime ¿Qué se te ofrece?
—¿Realmente no recuerdas nada de lo de anoche o sí?—preguntó con una de sus cejas levantadas,
—No—respondí—. ¿Debería?
—Trunks…
POV DE PAN.
Llamé a Trunks, y él contestó, después de confirmar el venir a casa para cenar, salí a casa de mi madre, porque al parecer ella quería cederme las obligaciones y los derechos sobre los bienes que mi abuelo Satán le había dejado, y ahora quería cedérmelos a mí.
Después de pasar la tarde en casa de mis padres y de saludar a mi abuelo Goku, no pude evitar recordar la última vez que entrenamos, fue en la fiesta que mi familia había preparado para mí.
FLASHBACK.
—Se me hace raro verte haciendo esto—Dijo mi abuelo Goku a mis espaldas.
Me había alejado un tiempo de la fiesta para concentrar mi energía y entrenar en medio de la tranquilidad de la montaña Paoz.
—No tiene nada de raro—contesté colocándome en posición de la tortuga.
—Después de lo que pasó, bueno...
—Tengo que retomar mi vida—interrumpí, sabía de sobremanera a dónde se dirigía su tren de ideas, había pasado mucho tiempo desde que había entrenado.
—Sí, te hace falta—se paró delante de mí, y también se colocó en posición de batalla, desafiándome a enfrentarlo—Me alegra que retomes tu vieja rutina.
—Desde ahora, sé que lo necesito más que nunca, abuelito.
—Pan… —no pudo completar más, por razones que desconozco.
—Así que, estoy algo fuera de práctica—afirmé— ¿Podrías entrenarme nuevamente?
—Por supuesto que sí—dijo con una sonrisa destellante en su cara, en fin, mi abuelito Goku, si se trataba de luchar, su expresión siempre lo delataba.
—Entonces empecemos. ¿No te causo algún inconveniente?—pregunté al notar la presencia de Vegeta detrás de nosotros.
—No. Entenderá. Ahora, ponte en posición.
—Sí.
No supe ni cuánto tiempo duramos, pero lo que sí sé, fue mucho, ya que todos habían venido a vernos.
Después de terminar con el entrenamiento, me acosté en la verde hierba para descansar, mientras, los demás espectadores disfrutaban de una barbacoa.
—¿Te sientes mejor?—preguntó mi abuelo mientras me hacía compañía.
—Sí. Me he aliviado un poco. Muchas gracias.
—De nada. Ahora, ¿Qué fue lo que pasó con el FIV? Me dijeron que…
—Así es—me senté, y empecé—. Te contaré todo lo que pasó, abuelito.
FIN DEL FLASHBACK.
Debería sentirme avergonzada justo ahora porque, a pesar de haberle prometido a mi abuelo de que retomaría mi rutina, lo cierto era que no lo había hecho, pero nadie podía culparme, en estos momentos, no tenía ni el ánimo y peor aún, la energía para siquiera recordar alguna posición de batalla, y…
—Mierda —siseé, después de minutos en el aire a toda velocidad, me di cuenta de que iba en el sentido contrario en dirección a mi casa—. Maldita sea—frené mi vuelo para examinar en qué sitio estaba, y no vi más que desierto.
Mis ojos divagaron por la zona y al sentirme tan frustrada como estaba por no lograr dar con la dirección exacta, terminé lanzando una bola de ki contra una enorme roca, haciéndola estallar en ese instante.
Bajé hacia la zona para continuar lanzando mi ki contra el terreno desértico, causando grandes cráteres en el suelo. Solo quería desahogarme. Durante todo el día, las palabras de Trunks aún rondaban mi cabeza y aunque quise justificarlo con su embriaguez lo cierto era que…
—Es un egoísta—siseé, cayendo de rodillas sobre el suelo finalmente.
¿Cómo pudo haber dicho algo como eso?
No puedo creer que siquiera lo pensara.
"Trunks, estoy muy orgullosa de ti"
Con mis manos en puño, golpee el suelo debajo de mí. Estaba tan molesta que estampé mis puños en la arena una y otra vez.
POV DE VEGETA.
Aquel día, no fui capaz de decirle a Trunks el puto error que había cometido, en parte, Pan interrumpió con su llamada.
Así que había salido de su oficina diciéndole que no era tan importante, de todas maneras, Pan había lucido normal aquel día en el que se fueron, y Trunks por el contario parecía no recordar nada cuando hablé con él, por lo cual, lo más probable era que ella tampoco se lo había comentado. Al parecer, ella pretendía no darle la importancia que todo eso tenía.
Ahora, después de una semana de aquello, y por insistencia de Bulma, ahora me dirigía a su casa.
"Trunks no me contesta, parece que no hay nadie en casa, así que necesito que me hagas el favor de llevar esto"
"¿Por qué habría de ir yo? ¿Me has visto cara de mensajero?"
"No, no lo hago. Pero estas cápsulas son muy importantes y no puedo correr el riesgo de que alguien más los porte"
"¿Qué tienen?"
"Los prototipos de los nuevos inventos. Trunks debe verlos"
Ya casi estaba llegando, y ya podía ver la casa desde mi punto de referencia, había un par de habitaciones con las luces encendidas, así que supongo que ellos sí están en casa.
Aceleré el vuelo, aparqué en el jardín de la propiedad y me dirigí a la puerta corrediza de acceso, misma que enseguida se abrió, lo cual confirmaba mi anterior hipótesis,
—Sch.
De ser el caso, ambos me iban a escuchar por no contestar el jodido teléfono y hacerme venir hasta este lugar.
—Trunks—llamé, pero nadie contestó—. Pan.
Al igual que con Trunks, ella tampoco contestó a pesar de sentirla en el piso de arriba, pretendí pasar directo a la oficina de Trunks, pero las palabras de Bulma calaron en mí.
"…estas cápsulas son muy importantes y no puedo correr el riesgo de que alguien más los porte"
Pensando en aquello, subí las escaleras hasta donde la había sentido. Llegué hasta su habitación, atravesé la misma, y llegué al balcón, en donde la vi sentada en el suelo, apoyando la espalda en una de las columnas redondeadas.
—¿Por qué mierda no contestan?—bramé desde la puerta corrediza—. Si estaban aquí…
No pude decirle más, ella giró levemente hacia mí, apoyándose en uno de sus brazos, levemente me dio una sonrisa holgazana y luego, se desplomó de bruces en el suelo.
—Ah… pero…
Al contrario de lo yo hubiese creído, solo escuché una risa de su parte.
A zancadas caminé hacia ella, para levantarla del suelo, para tan solo darme cuenta del porqué actuaba tan raro.
—Por Kami—continuó riéndose—, no… vi… Hip… no vi venir eso.
Me coloqué a su altura, y logré colocarla en su inicial posición antes de dirigir mis ojos a su costado. Dos pares de botellas vacías de whisky rodaban allí.
—Debería… debería tener más cuidado—dijo arrastrando las palabras.
Era oficial, estaba completamente ebria.
"Oh, lo siento. Yo no bebo demasiado, Yamcha. No me gusta emborracharme"
"Solo será una copa, Pan"
—Hip—hipeó en medio de una risa, agachó la cabeza y continuó, hasta que de pronto la risa fue minorando hasta desaparecer para convertirse en un silencio incómodo.
—¿Qué es lo que haces aquí, Vegeta?—preguntó apenas si pudiendo entrecerrar los ojos para mirarme.
"Si ella hubiese hecho algo… Yunny estaría…"
¿Podría ser ese el motivo?
—Esto… no es justo—dijo sacándome de mis cavilaciones—. El alcohol… se terminó. Será… mejor que…—intentó levantarse del suelo, no sin antes tambalearse. Se rio al ver que no podía sostener su propio peso.
—Lo hice—sentenció victoriosa cuando logró estabilizar lo más decente posible su estabilidad—… iré por…
—¿También caíste en esa mierda?—lo pregunté, me levanté de mi sitio y le planté cara—. Hice una pregunta.
—No… me…jodas—señaló con el dedo índice en mi dirección—. Tú no…
La ira me consumió al verla así, por ello, no dudé ni un solo minuto en terminar pateando las botellas ya vacías—¡Oye!—chilló—. ¡No hagas eso!
—Pan—declaré, esta mujer me iba a escuchar.
—Sch—sonrió sin siquiera inmutarse ante mi enfado.
—Ve a dormir—declaré firmemente—. Estás…
—¿Qué?—me confrontó—. ¿Acaso… yo… no tengo el derecho a beber un poco?—Su voz estaba distorsionada, pero no le importó, al parecer, ella diría lo que había guardado por tanto tiempo— ¿Eh? ¿Yo acaso no puedo, Vegeta?
—Estás delirando, ve a tu habitación—pretendí tomarla del brazo, para guiarla a su habitación.
—No.
—No permitiré que también bebas esa porquería.
—Hm.
—Lo diré una última vez, Pan—pasé uno de mis brazos por su cintura y, arrastras la encaminé en dirección a su habitación. Si pudiera la metería a la fuerza en la cama con tal de que dejara de beber—. Tienes que descansar—le dije a medida que nos íbamos acercando a la puerta de vidrio.
—Lo que Trunks dijo es cierto—de repente dijo—. Yo…
—¿Tú qué, Pan?—me detuve, la miré, y ella con la cabeza gacha, solo continuó entre un leve lloriqueo que logré captar.
—Mi Yunny… ella murió por mi culpa—dijo en su anterior posición, mientras yo solo pude afirmar mi agarre a su cintura para evitar su declive.
—¿Qué mierda dices?—sin pensarlo, terminé diciéndolo en voz alta.
—Yo… la maté.
—¡No digas estupideces!—bramé enfadado finalmente—¡No eres la culpable!
—Vegeta—empezó—. No… no he dejado de creer que todo esto se dio porque tú y yo…
—Deber irte a dormir, estás hablando tonterías—continué caminando, aun y cuando sus zapatos se arrastraban por el suelo.
—¡No son tonterías!—tambaleante aun, se soltó de mi agarre para plantarme cara.
—¿Te creerás lo que Trunks dijo, eh? ¿Eres tan idiota?
Si no entendía por las buenas, entendería por las malas.
—No importa lo que digas, lo que sí sé es que…. Quizá mi niña… ella murió porque yo….
—¡Cállate!—le grité—. ¡No digas una cosa más!
—Vegeta…—se me acercó lo suficiente como para señalarme con uno de sus dedos antes de caer de rodillas—. Mi Yunny… —de pronto, su voz cambió de una de total seguridad a una de total melancolía—. ¿Por qué ella?
—Te he dicho que dejes de pensar en eso—declaré—. Te he dicho que no tienes la culpa de nada.
—No—negó con la cabeza, y por primera vez, a pesar de la escasa luz de la noche y de unos cuantos focos que tenía el balcón, pude ver que Pan lloró—. Pero… ¿Qué… culpa tenía Yunny de la mierda que soy, eh? Ella no tenía que morir, no merecía morir así… —dijo rompiendo en llanto.
Me quedé en mi posición de pie y solo escuché llorar a la mujer.
Fueron minutos interminables, en los cuales escucharla culparse por algo en lo que no tenía nada que ver, no era como yo había imaginado esta noche.
Por otro lado, sabía que lo que Trunks había dicho le afectaría, pero nunca creí que a este nivel. Miré levemente las botellas a un costado y me sorprendí realmente que lo hubiera hecho. Si de algo estoy seguro, es que a ella no le gustaba la sensación de no poder comportarse o hacer el ridículo innecesariamente debido a estar ebria.
Y por ello, ya era suficiente de llanto.
—Pan—la tomé por los hombros, levantándola del suelo, la coloqué frente a mí, para mirarla fijamente—. Escucha. No tienes nada que ver, deja de pensar en eso.
—Yo maté a Yunny—sollozó—. Vegeta… yo la maté—dijo antes de cerrar los ojos, dejando rodar un par de lágrimas por sus mejillas.
Maldita sea.
Las cosas que alcohol inhibe, cosas como el orgullo.
—Mujer— ¿Cómo hacerle entender a una mujer tan terca como Pan que no era su culpa?—. Pan. No asumas culpas que no debes.
Asumirlas era agobiante, yo mismo sabía perfectamente cómo se sentía.
Después de decirle eso, al menos logré que finalmente abriera los ojos, y no esperé para estrujarla, pero al instante, ella terminó empujándome.
—Pan…
—Aléjate de mí—logró incorporarse del suelo, y mantenerse estable—. No… no me toques…tu ayuda… es… innecesaria. Conoces la salida.
Pretendió caminar con dirección a la puerta, pero la tomé del brazo y la halé hacia mí.
—¡De ninguna manera me iré!—declaré—. ¡Antes prometerás que no volverás a beber!
—Vegeta ¿Por qué haces esto, eh? ¡¿Por qué quieres joderme la vida?!—preguntó exasperada y con la cara roja, producto de la ira al parecer.
—¡No intento eso!
—¿Ah, no? Entonces… solo… te divierte verme así—afirmó antes de reír de manera burlesca.
—No digas tonterías, mujer.
—¿Entonces ya déjame en paz?
—¡Lo haría si pudiera!—finalmente mi paciencia se había acabado.
POV DE TRUNKS.
Llegaría a mi casa en breve si aceleraba la velocidad.
Después de dos días de no haber venido a casa, pienso que Pan estará molesta, porque a decir verdad, todo fue de improvisto y no pude decirle sino hasta ya haber estado rumbo a New York.
Pronto visualicé mi casa, y cuando iba a aterrizar en el balcón de mi habitación, lo que vi, me dejó atónito.
El ver a mi padre con Pan enrollada entre sus brazos, me dejó sin palabras.
Mis ojos escudriñaron un poco la escena para aclarar mis ideas, quizá estaba confundiendo la situación, y habría una explicación lógica para todo esto o quizá tengo la mente demasiado jodida para malinterpretar las cosas.
—Tú… te diviertes viéndome sufrir ¿No es así?—escuché decir a Pan apenas aterricé detrás de ellos.
—¡¿Por qué haría eso?!—Le inquirió mi padre, zarandeándola un poco—. ¡¿No entiendes que yo te amo, mujer?!
Aquellas palabras me dejaron sin aliento, inmóvil en mí sitio, ante lo cual, mi padre no tardó mucho en darse cuenta de mi presencia, y volteó a verme con seriedad.
—¿Qué dijiste, Papá?—pregunté con los ojos fijos en los de él. La pregunta salió de mi boca por inercia— ¿Qué fue lo que…
"¿No entiendes que yo te amo, mujer?"
—Trunks…—dijo, pero no escuché nada más de lo que dijera, mis manos se apretaron en puño y me lancé a él, logrando así, estamparle un puño en la cara.
—¡¿Qué demonios le dijiste, eh?! ¡¿La amas?!—bramé sin dejar de arremeter contra él, en un momento dado, lo tomé por el cuello de su traje.
"¿No entiendes que yo te amo, mujer?"
—¡Dime! ¡¿Amas a Pan?!—zarandee antes de que él se zafase de mi agarre.
—Así es—sentenció muy seguro, y apenas sí podía creerse que esto fuera real.
—
Ya saben, dejen un review, mientras más largos mucho mejor, me encanta conocer el punto de vista de ustedes.
PD: ¿Qué hubieses hecho si fueras Pan?
