ADVERTENCIA: LEMON. SOLO MAYORES DE EDAD. SOLO 18+

CHAPTER 22.

POV DE PAN.

—¡Señorita Son!—la joven mozuela de la estación de televisión me ha alzado la voz. Ni siquiera la he sentido llegar—. La están esperando—dice en un tono neutral.

Asiento y camino detrás de la muchacha, después de un par de pasillos, llegamos al sitio. Me coloca el auricular en el oído mientras me da un par de indicaciones, le contesta a alguien por medio del auricular y cuando acaba, de nuevo sus ojos verdes se posan en mí.

Acomoda mi cabello, cómo si no lo hubiera hecho la estilista. De pronto, solo atina a decir: , para poco después casi palmear mi espalda para que ingresara al estudio.

Desde mi sitio ya puedo ver las luces y la decoración en tonos cobres, así que enderezo la espalda, suelto mis manos que hasta entonces ni sabía que las tenía firmemente unidas por sobre el vientre, y armándome de confianza, caminé hacia la presentadora.

POV DE TRUNKS.

"Me han invitado a un programa de televisión. Quieren hablar sobre el libro."

"¿Ah, sí?"

"Sí. Solo quería que lo supieras, saldré, así que no vengas para el almuerzo"

¿Habría importado si yo me hubiese opuesto?

No, por supuesto que no, ella habría ido así la hubiese amarrado a la cama con aros de energía.

Kami…

Pan suele ser tan terca. Esa mujer es…Agh.

Aunque, no sé de qué me preocupo.

Miro el reloj, y noto que el dichoso programa ya está por empezar. Jamás me ha interesado ver la programación basura de la televisión, y menos de aquellos programas, pero esta vez, se hará una excepción. Le ordené al sistema que sintonizara la señala del famoso canal, y cruzándome de brazos, me paré en frente del televisor para escuchar y ver qué cosas indiscretas y de mal gusto tendría que decir la prensa mediática.

—Nuestra siguiente invitada es la mujer que nos ha hecho desear más allá de nuestras posibilidades. Por favor, denle la bienvenida a Son Pan.

El vitoreo del público no tarda en hacer presencia, conjuntamente con una canción de fondo. Pan ingresa, sus labios están curveados en una sonrisa de matiz rojo, enfundada en ese vestido vino con la que la había visto salir esta mañana, ella saludó a la audiencia, dándoles una reverencia, y eso pareció haberlos enloquecido, por si no lo estaban ya.

Ella camina hacia la presentadora, se saludan amistosamente, y después de unas cuantas bromas. La entrevista realmente comenzó.

—Es bueno verte, Pan.

—Me alegra estar aquí.

—A decir verdad no creí que hubieses decidido venir a vivir aquí.

—Ya ves que sí—contesta Pan, muy tranquila, y hasta podría decir divertida de estar allí—. Y debo decirte que estoy muy feliz de estar aquí en tu programa.

—Oh, gracias, pero también tengo que decírtelo, Pan. Ya no lo resisto. Cuando mi productor me dijo: Ella está aquí. Se ha mudado de Japón, está en esta ciudad. Yo dije: Kami. ¿En mi ciudad? ¿Es en serio? Debo tenerla en mi programa, esto no puede esperar, pero…—se encogió de hombros la presentadora—. Estúpidas personas—bromea, y el público empieza a reír—, se demoraron tanto en concretar una cita para tenerte aquí. La verdad no entiendo el porqué.

Argumenta totalmente exaltada, y el público no es indiferente.

—Ah… Señor Briefs.

Giro con dirección a la puerta para ver a mi secretaria asomar la cabeza.

—Dime.

—Lo que sucede es…—empieza.

—¿Es urgente?

—No—contesta adentrándose completamente—. Puede esperar.

—Entonces luego.

Ella asiente, la escucho cerrar la puerta detrás de mí, y me enfoco nuevamente en la entrevista.

—Me has hecho llorar—comenta la mujer fingiéndose destrozada—. Debes disculparme pero cada que leía una nuevo capítulo de tu libro tan solo gritaba de impotencia y decía: ¡Ya déjalos ser, mujer! Pero, en fin. Aun así te amamos.

—Oh, muchas gracias. Ahora entiendo por qué estornudaba tanto—comenta Pan regresándole la broma—. Había creído que era alergia pero no, ahora te me confiesas.

—Yo no he sido—la presentadora levanta las manos en señal de inocencia, comienzan a jugarse bromas conjuntamente, y eso parece ser suficiente para enloquecer al público.

Cualquiera diría que ellas son un par de amigas que se encuentran después de tanto tiempo, por la forma en la cual se tratan.

—Me ha encantado tu libro, lloré, reí, te maldije, los maldije ¿Ves mujer lo que me has hecho?

—Lo siento—se ríe Pan al ver a su compañera de foro, prácticamente reír y tomar todo a broma.

—Sch—siseó mientras me cruzo de brazos—. No entiendo qué es tan divertido.

Miro nuevamente mi reloj, y veo que en media hora llegará el pedido de mi comida.

—Oh, muchas gracias, eso creo, Mitori.

—No agradezcas querida—se vanagloria la mujer, de alguna manera la encuentro insoportable o quizá sea el hecho de que me estoy empezando a cabrear, en especial desde que vi la parodia que hicieron de su libro.

"Esto está mal, no debe ser así"

"Solo déjate llevar"

Maldición.

Cada vez que recuerdo esas frases, sacadas del libro de Pan, me cabreo cada vez más, ¿eso mismo se decían? ¿Así era como empezó su relación? ¿Acaso si leo el libro podré, quizá…

—Nian—presioné el auricular en mi oído—. Quiero que compres el libro.

POV DE PAN.

"Esto está mal, no debe ser así"

"Solo déjate llevar"

Apenas terminé de ver la parodia, no pude sino temblar. No muy lejos de aquí, el ki de Trunks se había incrementado.

Estaba cabreado. Acaso él…

¿Está viendo esto?

Pero si siempre dijo que esto era basura, a decir verdad, la razón de tener la televisión en su oficina era para-en contadas ocasiones- mirar las noticias nacionales e internacionales, pero ahora…

Kami. Tendré problemas nuevamente por esto, quizá no debí venir.

Maldición, me hizo muy feliz el salir de la rutina de la cual se había convertido mi vida, pero ahora no estoy tan segura de haber elegido bien.

—Por eso te odio—me dice Mitori en medio de una risa contagiosa, logrando así que me enfoque en la entrevista—, porque has creado un prototipo de hombre, inalcanzable—deletrea.

—De acuerdo, me declaro culpable, Mitori.

La entrevista continuó en medio de bromas, las de ella y desde luego las mías. Pero cuando creí que todo iba de maravilla, la pregunta surgió.

—¿Nena? Apropósito, no quiero ser curiosa—declara con la taza de café en sus manos—, pero... ¿para cuándo esperamos a un pequeño bebé?

Esa pregunta me descolocó. El público aplaude, y exige respuesta.

—La verdad…

—¿Sí?—como si se tratara de un importante secreto, ella se me acerca insinuantemente.

Pero qué mujer. Estamos en televisión nacional, todo el mundo sabrá.

—¿Y bien?

—No está en mis planes—contesto, y parece que he lanzado una amenaza terrorista. El público espectador en el graderío tiene un silencio incómodo, pero aun así, no me retracto.

—Ya veo. Es decisión de cada quién, por Kami—vuelve Mitori a elevar los ánimos—, estamos en un época en la cual, si quieres o no ser madre, es solo tú decisión. Pero por otra parte…

—¿Ahora qué tienes?—la mirada lasciva ha regresado.

—Te he descubierto—Dice, y no puedo evitar que un sudor frío se extienda por mi columna vertebral.

POV DE TRUNKS.

Es la primera vez que he dudado tanto en empezar.

A la mierda.

Tomé el libro, y empecé a leer, me salté algunos capítulos, buscando quizá algo que me dijera, porqué ese par…

"Dime ¿La amas?"

"Hm"

"¡Dímelo!"

"¡No tengo por qué decírtelo, Trunks!"

—¿Quieres disfrutar de tu relación con el CEO de C.C, no es así?—el bullicio se generaliza y mis ojos nuevamente se dirigen a la pantalla.

—Pero….—se me escapa.

¿Qué tamaño de pregunta más impertinente ha dicho esa mujer?

Mis ojos se retiran de las páginas del libro brevemente, y termino lanzando el mismo sobre el sillón.

—Oh, sí—vuelve a afirmar la presentadora—Porque si no lo sabían, esta mujer no lo coloca en su biografía, pero está casada con Trunks Briefs, el CEO de Capsule Corporation.

El público vitorea nuevamente, y la cámara se enfoca en Pan, quien se cubre el rostro con las manos.

—Vamos, querida. No tienes por qué sentirte avergonzada.

—Lo siento—Pan cruza las piernas y ahora después de una sonrisa vergonzosa, le contesta—, prefiero reservarme eso.

—Vamos. Solo dinos—insiste—. Seré consejera matrimonial, Y esto va para todos—aclara—, los números se estarán desplazando por sus pantallas ahora mismo, así que solo llámame, prometo aconsejarte, y si no funciona, y te separas, no me hago responsable.

—Estás loca—se burla Pan y la otra mujer solo lo acepta.

—Vamos solo dilo, define tu matrimonio en una sola palabra.

POV DE TRUNKS.

—Sr. Briefs…—Nian me habla a las espaldas.

—Luego.

—Pero, su comida…

—He dicho luego—giro medio rostro para dictaminarle mi decisión. Ella acepta, dejándome solo.

"Define tu relación, en una sola palabra"

¿Qué dirás Pan? ¿Cómo me definirías?

"Bra. ¿Pan te ha dicho algo con respecto a mí"

—¿Pan? —Vuelve a inquirir esa detestable mujer—. Todo el público espera—veo sonreír a Pan, está incómoda por la pregunta.

¿Acaso no tiene nada para decir?

Siempre que lo está, sus ojos suelen traicionarla. Pero al final, Pan se niega a contestar.

"Solo que nunca pasabas en casa, Trunks"

Me pasé las manos por la cabeza, y me alejé brevemente de la pantalla.

¿Pero qué tonterías estoy pensando?

Debería importarme una mierda, pero no, aquí estoy. Apenas sí me he dado cuenta que he apretado el libro en mis manos, lo he vuelto a tomar.

—Discúlpame—el público vuelve a callarse mientras Pan solo da una ligera reverencia en su asiento—. No lo diré.

—Ah…—incluso la presentadora ha quedado sin palabras—, pero….

—No es que no tenga una palabra, pero prefiero reservárnosla.

—¿Te refieres al Sr. Briefs y a ti, supongo?—Pan ha sabido librarse de aquella pregunta malintencionada.

—Sí, es algo personal, íntimo de nosotros y prefiero que se mantenga de ese modo. Lo siento mucho con todos.

POV DE PAN.

Mientras conducía a casa, las palabras de Mitori resonaron en mi cabeza.

¿Qué palabra definía mi relación?

¿Ahora mismo una mierda?

Evidentemente no podía decir eso en cadena nacional.

Al ingresar a la casa, Trunks ya estaba allí, sentando en la mesa de la cocina, con la comida servida, y los platillos aguardando por nosotros.

—Hola—saludé, Trunks levantó la cabeza, me miró con sus manos debajo de su mentón y me invitó a comer.

Me siento en mi lugar y en medio del silencio, comí.

—Buena jugada.

—¿Qué?—pregunto.

—La que le hiciste a la periodista.

Se está refiriendo a Mitori.

—Ah, sí. Quería persuadirme. No lo iba a lograr.

—Así es.

Terminamos la cena, recogí los platos y después de lavarlos, subí a mi habitación.

—Quiero dormir esta noche contigo, Pan—dijo Trunks, cuando pasó a mi lado.

No quise tener una discusión con él, así que solo asentí. Me adentré en la cama, para ser acorralada entre el cuerpo de Trunks y el colchón.

Se acercó a mis labios y correspondí.

POV DE TRUNKS.

—Mm…—volví a empujar más fuerte.

Pan esconde su cara en la curvatura de mi cuello. Tomo unos cuantos mechones de su cabello entre mis manos, y vuelvo a empujar.

"No entiendo cómo pudiste haber sido tan ciego"

"Eres… eres…"

"¡Esa mujer pedía a gritos ser tomada"

"¡Papá!"

Maldito.

Fue un maldito aprovechado.

"¡¿Acaso no sientes tu propia naturaleza?!"¡Ella es igual a ti ¿Por qué negarle eso?!"

—Mm… Trunks…

Ahora que tenía a Pan debajo de mí, con su aroma natural deprendido a medida que nuestra fricción avanza, no entiendo cómo evitaba fornicarla a gusto cuando pasaba por mí lado.

"¡Acéptalo de una puta vez! ¡Reprimiste todo lo que eres cuando ese humano murió!¡Y arrastraste a tu mujer contigo!"

"¡Papá!"

"Admite tu error, Trunks. Ahora, si quieres a Pan contigo, tendrás que agachar la cabeza."

No.

Mientras Pan está en su propio éxtasis, la tomo por la cintura y la obligo a sentarse sobre mi regazo, mi miembro pierde la conexión con su entrada, y ella solo puede suspirar.

"Reconócelo, Trunks"

Mis manos se dirigen por sí solas hacia su rostro, lo acuno en mis manos, está caliente, sudoroso, rojo y ella apenas consciente tan solo puede medio abrir sus orbes para verme.

No emite ningún sonido a excepción de soltar su respirar en entrecortadas y agitadas bocanadas. Su cabello negro despeinado, con su flequillo de igual manera sobre su frente, pegándose a ella con el sudor que está emitiendo es algo desquiciante.

—Trunks…—no espero para devorar sus labios.

Mi boca se posa sobre ellos, y mis manos me están ayudando a estabilizarla en su sitio. Mientras mi boca arremete contra la suya, mis fosas nasales captan el delicioso aroma que emana de su cuerpo. Desde que llegué a casa solo podía pensar en eso, y para cuando ella cruzó el umbral de la puerta, mi instinto despertó.

¿Cómo demonios antes no lo percibía con la intensidad como ahora lo siento?

Su transpiración, el olor que emite en sí, es un afrodisiaco. Así como también lo agridulce de su éxtasis en este momento, cuando Pan, como nunca, está temblando en mi regazo.

—No tendrás que esperar mucho—Sentencio. Mis manos bajan por la línea de su espalda, causándole estremecimiento. La pego a mi pecho y ella solo puede gemir brevemente, ha sentido mi erección en su vientre.

"¿Por qué de todas las mujeres que te pudiste haber tirado tenía que ser ella?"

La tomo de la parte posterior de su cabello y ahora acerco su frente a la mía. Tiene los ojos medio abiertos al igual que su boca, ahora de labios hinchados. Como si quisiera provocarme, ella muerde su labio inferior mientras su pecho no deja de trabajar para ganar aire.

"¿Es una broma acaso, Trunks?"

Seré un maldito pero le daba la razón, y me daba un punto a mí mismo por mi idiotez.

¿Quizá el dejar mi lado de prestarle atención a mi lado saiyajin me había inducido a…?

Ahora mismo puedo sentir su excitación crecer aún más, antes lo sentía pero ahora se ha tornado en desesperación.

¿Cómo no volverse loco con esta esencia que ella desprende de su cuerpo?

¿Cómo no querer tirársela cada vez?

Kamisama. Es mi instinto. Estoy retomando lo que era. Es eso, no le encuentro otra explicación.

"Trunks… ¿Por qué…?"

"Tengo que irme, Mai"

Esa es la razón. Mi instinto me dictaba que el aroma que Mai desprendía, en la vida podría compararse con el de Pan. Y al contrario a aquella ocasión, en la que fui con ella para aliviar mi tensión, y no lo logré, ahora, sin haber aun tomado a Pan por completo, debo admitir que mi tensión ha disminuido.

"Luchar alivia la tensión"

"¿Qué más me puede ayudar en caso de no poder luchar, papá?"

"Trunks. Creo que aún no…"

"Tengo 15 años, papá. Adivino lo que será, pero quiero que me digas"

"El sexo, Trunks"

Debía ser cierto, porque ahora me siento en paz. Estar con Pan es diferente en todo el sentido de la palabra, y mi verga es mi fiel testigo. A medida que el aroma me envuelve, mi miembro palpitante suplica que me la fornique ahora. De alguna manera egocéntrica, incluso para mí mismo, siento que estoy marcando mi territorio en esta mujer, porque eso es Pan, ella es mía, me pertenece, solo a mí.

Llevo mis manos a sus pechos, ella gime mientras me veo apretarlos y masajearlos.

—Mmm…

Desquíciate, Pan. Vuelve a gemir para mí.

—¡Ah… Trun-ks…!

"En nuestro planeta, las mujeres saiyajins que valían la pena se detectaban por el olor. Por eso habían violaciones o afrentas a muerte por ellas"

"¿Tanto así, papá?"

"Era cuestión de reproducción, pero el olor de ellas los volvía locos…"

Así que por eso, mi… ese bastardo y Pan empezaron, esa debía ser la explicación, era algo de nuestra especie. Mi vista retorna a su rostro, sonrojado como un semáforo, y caliente como el infierno.

"Uno podía reclamar a la hembra que quería, y no importaba si esta ya tenía dueño, Trunks"

Hm. Me vale una mierda, al final de todo ella está conmigo, regalándome esta excitante vista de placer.

Puedes irte a la mierda, Vegeta. Ella es mía.

Llevo una de mis manos a su entrepierna mientras la otra sigue amasando sus senos. El olor de su entrepierna es delicioso, meto un dedo en ella, y Pan solo da un leve salto, arquea la espalda, profundizando más la embestida. Tomo cada gramo que poseo de cordura y humanidad en mí para no follarla, pero ella no lo está facilitando.

Se retuerce, y alcanza su clímax, con mis dedos aún en su entrepierna. No me espero a que sus pulmones recuperen el aire exhalado, y la beso ferozmente.

Vegeta.

Ojalá pudieras percibir este olor, el olor de la excitación de Pan.

Quito mis dedos de su entrepierna y las dirijo a sus labios, al principio ella duda, se me queda mirando con escepticismo en sus ojos.

—A partir de ahora las cosas cambiarán un poco—declaro, y ella solo puede pestañear—. Ahora abre la boca.

—Trunks…

Aprovecho la oportunidad e introduzco mis dedos, mientras me deleito con la visión de su felación a mi índice y medio.

La tumbo de nuevo en la cama y me alejo para obtener la visión panorámica de sus piernas abiertas, con su exquisita entrepierna dispuesta totalmente para mí.

Empiezo a gatear hacia la cama.

Ojalá y pudieras desquiciarte por esto, me la estoy follando, Vegeta.

Me coloco en medio de sus piernas y empiezo a descender mis manos por sus senos, a la par que mi vista se enfoca en un par de cicatrices que la adornan.

"Trunks. Nuestras mujeres eran guerreras, de carácter fuerte, es por eso que a nosotros nos atraen las mujeres así"

Haré que olvides al malnacido, Pan.

Acepto que es comprensible desquiciarse por ti, teniéndote así, imagino que para él no sería difícil tomarte. No acarreas ninguna pizca de juicio. Pero no importa lo que te tenga que hacer. Ahora me perteneces. Estás conmigo porque lo quisiste, porque me quieres, eso lo sé bien, porque de no ser así…

Te habrías marchado con aquel infeliz.

Dejo de acariciarla, y dirijo mi mano a mi entrepierna, sujeto con firmeza mi miembro y lo guio a su entrada, no espero a que ella esté lista y entro.

Meto todo lo que me es posible, mientras ella da un ronco gemido que proviene de la parte de atrás de su garganta, araña mi espalda, y comienza nuevamente a gemir.

¿Ves esto, Vegeta?

Ella me ama. Ella está conmigo.

Comienzo a moverme dentro, su estrecha cavidad aprieta mi pene de tal manera que me duele también. Es comprensible, no lo hemos hecho en meses, por lo que su pequeña cavidad ahora resulta pequeña para todo lo que quiero hacerle.

"¿Cuántas veces, Pan?"

"No"

"¿Estás protegiéndolo?"

"¡No! ¡Te estoy protegiendo a ti!"

Sin que lo prevea siquiera, me convierto en súper saiyajin, y aguardo estático en mi sitio. Quizá Pan tenía razón en eso, quizá me enloquecería aún más si llego a saberlo ¿Qué más da una o diez veces? Ellos tuvieron algo que ver, eso es lo que importa.

Maldito fui yo al permitir que todo eso pasara.

—Trun-ks…—debajo de mí, ella gime y apenas susurra eso.

Quiere que me mueva al parecer.

"Trunks. Pan se quejaba de muchos de tus viajes, fuera de eso, de nada más"

Aun estático, tomo un par de sus mechones en mis manos y sin dejar de verla, le pregunto:

—¿Quieres que te la meta aún más?

—Trunks…

Me introduzco más profundo y empiezo a embestirla, mi miembro sale y entra, mientras ella ha comprendido que tiene que igualar mi velocidad.

Siento que mi punta toca el fondo de su cavidad, al parecer ella también lo siente porque su espalda forma una curvatura perfecta al igual que su cuello.

No puedo evitar gemir su nombre.

Unas pocas embestidas más son suficientes para que mis energías se agoten, desde que empezamos no he apartado mis ojos de su cara, por eso es que ahora sé lo que a Pan le gusta o no.

No me había preocupado tanto por esos pequeños detalles antes, pero ahora, tengo un motivo: Borrar lo que haya hecho el bastardo con ella.

—Mmm… Trunks… yo…—no la dejo terminar su frase, muerdo sus labios mientras ella sigue gimiendo.

Vuelvo a tomar su cabello con fuerza, la jalo hacia atrás al mismo tiempo que la beso, quiero arrancarle el aliento.

Estoy furioso con ella, porque se entregó a ese infeliz.

Estoy furioso con él, porque sé que, trabajo no le costó, lo disfrutó.

Estoy furioso conmigo por haberlo permitido.

"Trunks. Quiero irme de esta casa, quiero que seamos solo los dos"

"Pan…"

¡Maldición! ¡Las señales estaban allí, pero no las vi!

¿Quién lo hubiese creído de todos modos? ¿Mi padre y Pan?

Cualquiera que lo hubiese mencionado habría sido tomado por loco.

Nuestras lenguas pelean entre ellas, vuelvo a morder sus labios, y su cuello. Clavo mis colmillos en ella, para poco después sentir el olor a metal en mis fosas nasales y el sabor de la sangre en mi boca.

"¿Dices un ritual? ¿Para qué?"

"Para compenetrarte con ella"

"Pan y yo no hemos hecho eso, papá"

"¿Acaso no sientes esa necesidad?"

¿Cómo diablos podía sentirla cuando yo mismo había bloqueado todo instinto saiyajin por considerarlo malo?

—Ah… Trunks…—apenas dice eso y su cuerpo convulsiona, da un gutural gemido, su cuerpo alcanzó su orgasmo. Mientras, yo empujo una vez más, y también desfallezco, derramándome en su interior.

Mi respiración agitada se compara con la de Pan, estamos rogando por aire.

Salgo de su interior y me recuesto a su lado, ambos con la vista en el techo.

"¿Necesidad? ¿Por qué habría de haberla?"

"¿Acaso no sientes la energía que proviene de la luna llena?"

Es verdad, giro brevemente hacia la ventana, y la luz de la luna está iluminando todo el exterior.

"La luna es la responsable de que nuestro carácter cambie… a la par que nos da fuerza ozaru, también nos vuelve agresivos"

Así que era cierto todo aquello. Con el rabillo del ojo miro a Pan, a mi costado. Está intentando normalizar su respiración, y solo ahora puedo sentir en la espalda, un leve ardor.

Ella me ha rasguñado. Lo cual quiere decir que su instinto también ha despertado. Lo he logrado.

Paso unos de mis brazos por su cadera para tomarla de las nalgas y acercarla a mí.

—Trunks…

No le doy mi total atención y tomo su mano en la mía, la acerco a mi boca y comienzo a lamer sus dedos. Mi vista se encuentra brevemente con la de ella, mirándome atónita y un tanto asustada.

¡Oh, sí, nena!

¡Este es el Trunks que no conocías!

Continúo con mi faena mientras Pan solo se mueve un tanto incómoda, traga grueso y se muerde nuevamente el labio.

Kami.

¡Cómo me prende esta mujer!

Mi polla ha vuelto a endurecerse nuevamente con esa simple acción, así que la coloco sobre mí, abre los ojos sorprendida, ha sentido mi entrepierna de su abdomen, angula su cabeza con la mía y aguarda para escucharme.

—¿Ya me dirás?—inquiere. Es alguien inteligente, ha intuido que hay algo más en todo esto.

—Te follaré cada noche a partir de hoy, Pan. Así que prepárate.

Lo haré hasta que esté seguro de que no lo recordarás.

Vegeta… solo eres un cabrón. Realmente quisiera que miraras como me la follo otra vez.


Ok. Uff. Fue difícil el tener este capítulo, pero sé que lo estaban esperando, creo.

Así que aquí está.

Ya saben, si les gusta denle un like, compártanlo (para que sepan que son unas pervertidas ja ja ja) Y, lo más importante. DEJEN UN REVIEW.

Saludos,

OKZ