CHAPTER 23.

POV DE VEGETA.

"¿No vendrás?"

"¡Has lo que se te dé la gana!"

—Pan. Pan—Menudo carácter tienes.

FLASHBACK.

La apreté a mí cuerpo, y ella apenas sí pudo gemir. Puse mayor ímpetu en mis embestidas.

Lo apretado de su cavidad, me obligó a apretar la tela de aquel intento de vestido, demasiado provocador para otros, pero perfecto para mí.

—Debo castigarte, mujer.

—¡¿Por… qué?! No… creo haber hecho algo malo—contesta con los ojos cerrados y las mejillas enrojecidas.

—¿Cómo te atreves a usar este vestido en la calle, eh? No quiero que…

—Tenía… medias oscuras—me interrumpe, adivinando a dónde quería llegar con mi reclamo. Giro mi cabeza hacia la esquina de la habitación y efectivamente las mallas negras se encuentran esparcidas en ese polo.

—Prometo… no volver a…

—Solo lo usarás conmigo—Era una ventaja después de todo, con cortes a los lados que me permitían sentir sus deliciosos muslos al tacto. Aunque ahora mismo, me importaba una mierda que quedara inservible después de esto.

Ella gime, se aferra a mi espalda, mientras reparte besos por mi cuello y por el lóbulo de mi oreja.

Kami. Que mujer… ¿Cómo es que puede medírseme en el acto de seducción?

Es una saiyajin, Vegeta.

Confirma mi alter ego, y tiene toda la razón.

—Vamos, Pan. Dámelo—pedí.

Su boca entreabierta, me invitó a besarla. Devorar sus labios rojos e hinchados. Pasé mi mano por debajo de su espalda, la levanté conmigo, haciendo que ella se sentase sobre mí, mientras continuaba moviéndome para embestirla. Ella, con lo desafiante que es, también hizo lo mismo, saltó sobre mi miembro, logrando que emitiera roncos gemidos de mi garganta.

Abrí mis ojos, y ella tenía clavados sus orbes sobre nuestros sexos unidos.

Tiene la cabeza gacha, su cabello cubre las porciones laterales de su cara.

Empiezo a bajar la velocidad de mis embestidas, porque Pan está… ¿Sollozando?

Me detengo completamente en el acto, y pretendo encararla.

—Pan…

No me responde, solo atina a llevarse las manos a la cara y cubrir completamente su rostro.

—Pan.

—L-lo… siento…—susurra en un hilo de voz. Arrugo el cejo, Pan nunca había llorado, y menos en una situación como esta.

Suspiro profundamente, quito mis manos de su espalda y las llevo a su rostro, intento separar sus manos de allí, la tomo de sus muñecas con bandas, pero no me deja, encarcela su rostro con más fuerza, negándose a dejarme mirarla.

—Mujer.

—Soy… la peor persona que haya parido este mundo.

—Pan—no resisto más su auto denigración, así que mido mi fuerza, y termino apartando sus manos de su rostro.

Ella agacha la cabeza, pero que ni crea que se va a librar de mí tan fácilmente. Tomo su mentón, la obligo a mirarme, a plantarme cara.

Solo cierra los ojos, y un par de lágrimas se deslizan por sus mejillas. Sus labios se unen en una línea recta, y de nuevo a sollozar.

La dejo descargarse, sin apartar la vista de ella.

—Vegeta… yo…

—¿Por qué te denigras, eh?—inquiero, quizá con demasiada agresividad para mí propio gusto.

—¿Lo preguntas?

—No me evadas, Pan—sentencio. Siempre que quiere evadir el tema, Pan siempre responde con otra pregunta.

—Vegeta…

—¿Qué? ¿Quieres ser tildada de santa, eh? Créeme que ni ellas son tan puras.

—Vegeta.

—No te denigres más.

Ella me mira, sorbe un poco su nariz y agacha la cabeza de nuevo.

Baja autoestima.

Canturrea nuevamente mi yo interno.

La cuestión es:

¿Por qué?

Pan se queda estática en su sitio, sin moverse siquiera. La habitación se llena de sollozos, mientras yo solo atino a guardar silencio y quedarme estático.

Ella llora, se está desahogando, al parecer lleva demasiado tiempo guardando su frustración. Debe ser mucho porque el llanto incrementa de tono.

—Llora—le digo, mientras la mujer vuelve a cubrirse el rostro con las manos—. Alíviate si eso es lo que quieres.

Ella acepta mi ofrecimiento, y se lanza a llorar devastada.

—Si te guardas todo—empiezo—, te perderás a ti misma. Por si no lo has hecho ya.

—No me reconozco—se declara—. Yo…—no termina de decir su frase, y ahora está tratando de calmar su hipeo, mientras yo no puedo evitar pensar:

¿Qué demonios tiene que hacer alguien para terminar con el valor propio de otra persona?

Trunks…

¿Qué le has hecho a esta mujer?

Se seca el rostro con el dorso de las manos, intenta forzadamente calmarse. Al parecer, considera que es una falta a su orgullo.

—No te preocupes por mí. Llora si es que quieres.

—Es suficiente—Declara firmemente—Ahora…

—Pan—interrumpo. No sé si habrá otra oportunidad en el futuro, ni tampoco si volveremos a tocar el tema que involucra directamente a nuestras respectivas parejas. Por eso tiene que ser ahora.

—¿Sí?—pregunta en hilo de voz.

—Eres una saiyajin, recuérdalo. No eres cualquier mujer, y partiendo desde allí, ya vales mucho.

Pan asiente, acerca su frente a la mía, clava sus negros orbes en los míos.

—Gracias, Vegeta.

Eso me extraña, frunzo el ceño. ¿Qué me agradece?

—Me ofreciste tu apoyo, yo… realmente me di por vencida con Trunks—declara—, debo admitirte que, una vez, llegué a pensar en dejarlo. Su desinterés por nuestra relación, hizo que yo… me sintiera tan sola y herida que… no me di cuenta que me había perdido a mí misma.

Escuché atentamente su declaración, así como también vi una de sus primeras lágrimas caer de nueva cuenta.

—Trunks podrá ser… el mejor en todo lo que se proponga… pero… yo, al parecer, no encajo en su mundo. Y… luego llegas tú, de la nada, sin tener una obligación conmigo aparte de ser el padre de Trunks, me dejas ver lo que por años me fue negado… me ofreces entrenamiento, me obligaste a retomarlo, no tienes idea de lo mucho que te agradezco eso…. Además, fuiste el primer hombre que… después de tanto tiempo, y aun cuando yo misma no me considera atractiva, me hizo sentir deseada, y volví a sentirme vida, apasionada, atrevida.

—Hm—apenas puedo decir eso.

¿Qué se supone que deba decir a toda su confesión?

Mierda. Siento que mi cerebro va a explotar luego de su admisión. Ni aun con anticipación, me hubiese podido preparar para todo esto. Para conocer la verdadera esencia de Pan. Sus miedos, pero también, su espíritu, y solo tengo que decir que:

Pan.

A pesar de ser nieta de Kakaroto. Eres alguien verdaderamente espectacular. Alguien realmente digna del orgullo que porta.

—Que Bulma y Trunks me perdonen, pero… no puedo arrepentirme por nada.

Me quedo sin palabras. Ni siquiera un comentario sarcástico aflora en mi mente, y no sé qué hacer. Mi mente ha quedado en blanco. No sé cómo debo tomar todo lo que Pan ha dicho.

—Vegeta…

—Haremos una variante—sentencio, y yo mismo me sorprendo al haberlo dicho.

¿De dónde vino aquello?

—¿Cuál?—No le respondo, y vuelo a acomodarla sobre mi miembro, ella esconde la cara en mi cuello, y yo comienzo a moverme. No solo es el acto en sí, es la suma de los elementos, es su aroma en éxtasis y también cuando no lo está. Es ella gimiendo mi nombre y acoplándose a mí, lo que es…

¡Joder!

Siento traicionar la confianza de mi esposa y mi hijo, pero por el infierno, se siente tan jodidamente bien. Demasiado bien para considerarlo adictivo.

Un par de estocadas más son suficientes para que ella colapse, dice que no hay riesgo de que me derrame en su interior. Ha ido con el médico y ha renovado el uso de sus anticonceptivos. Muchacha inteligente.

Aunque a veces odie aquello, porque sus argumentos siempre me dejan sin palabras. Aunque no lo parezca.

Respiramos agitadamente, estamos rogando por aire, hemos colapsado finalmente.

Ella aún está sobre en mí. Su vestido holgado, ahora libre de mi agarre cubre mi regazo y sus perfectas piernas.

—Debes estar cansada—le digo, y ella asiente—. Aun así, debes ir a casa. Trunks debe estar por…

—Él no vendrá hasta mañana—confiesa, levanta su cabeza, me mira, y una leve sonrisa se posa en sus labios—. Pero no te preocupes, nos vamos en breve.

Se apoya sobre sus rodillas, y finalmente se desconecta de mí. Nuestra fusión ha terminado.

Se levanta de la cama, su vestido, endemoniadamente seductor cae por inercia cubriéndola.

¿Podría haber algo más excitante que ella sin bragas?

¿Disponible para tirársela en todo momento?

De solo pensarlo, la polla se me ha vuelto a poner dura. Miro mi anatomía y efectivamente así es.

¡No es el momento, ¿bájate quieres?!

—Me daré un baño, luego lo harás tú—sentencia Pan, sujetándose el cabello en una baja cola de caballo.

Su confesión está noche, me deja mucho en qué pensar. Mis ojos se clavan en las sábanas arrugadas debajo de mí, y no lo pienso dos veces antes de colocarme detrás de ella, la tomo por las piernas y la cargo.

—Ah… pero…—está sorprendida en verdad.

—¿No querías bañarte?

—Sí, pero, no es necesario que…

—También necesito asearme—declaro, y eso es suficiente para que Pan pase su brazo izquierdo por mis hombros. Comienzo a caminar con dirección al baño de aquella habitación de hotel.

—Vegeta…

—¿Qué quieres, mujer?—continúo mi andar.

—Vete ya—me ordena, giro mi cabeza para verla por la osadía que ha cometido ¿Ordenarme a mí?—. Ya es bastante tarde, Bulma se preguntará…

—Guárdate tus preocupaciones—Afianzo mi agarre a su cintura y ella solo se ríe.

—¿Qué te parece tan gracioso?

—Que nunca antes habías hecho esto.

Giro mi cabeza hacia ella, Pan se acerca, coloca su mano libre en mi mentón.

Joder…

Ese simple toque siempre me estremece.

Al contrario de lo que yo hubiese creído, ella no hace nada, solo me mira.

—Entonces, debemos darnos pris…—no puede completar la frase, tomo sus labios, me he lanzado a besarla primero, y ella lo ha aceptado.

Sus labios se mueven torpemente sobre los míos, inocentes por decirlo menos, yo la tomaría de inexperta en todo sentido si no hubiésemos fornicado antes.

—Te lo advierto—sentencio—. Ni con mallas o sin ellas, no quiero que uses ese vestido si no es para mí.

FIN DEL FLASHBACK.

Poco o nada sabía yo que sería la última vez que dormíamos juntos y no solo follábamos. Semanas después, ella retornó de su viaje con Trunks, con una nueva percepción, mucho peor para ella, debo agregar. Uno de pura culpa infundida y denigración para ella misma.

Cuando creí que volvía a ser ella, la tenaz nieta de Kakaroto que se plantaba frente a mí para una batalla -aun conociendo su suerte- supe que se debía a que estaba embarazada de Yunny. Aquella niña quizá apareció en el mejor momento para obligar a su madre a recuperar su confianza en ella misma. Y por qué no, también obligar a su padre a reaccionar.

"Pan está embarazada, papá. Tendremos un bebé"

Trunks estaba feliz por tenerla, y en mi interior, debo admitir. También lo estaba por Pan.

"¿Por qué no han tenido hijos? Todo el mundo piensa que eres estéril"

"Trunks quiere concretar varios negocios antes de estabilizarse, y tiene razón, nuestra carrera está primero. Al menos por ahora"

Yunny…

Esa niña hubiese sido una excelente guerrera, la sangre de su madre la definía, y también la de Trunks. Por eso su energía era tan alta, estaba consumiendo por completo la de su madre, pero aun así, qué se podía esperar de la primera saiyajin de raza pura de una nueva generación.

Para nadie era de extrañar el periodo relativamente corto que le tomó a Pan, desarrollar más energía para sostener el desgaste de la misma tanto de su hija como el de ella. Sin embargo, yo bien sabía que aún no lograba estabilizar tanto poder.

Al decidir por ambas, Pan no lograba evitar que su ki se desestabilizara, imposibilitándola de poder volar y sentir el ki de otras personas.

Un día, caminé detrás de ella, no fue capaz de sentirme, así que supe que se había vuelto vulnerable, mucho a decir verdad, entonces le aconsejé:

"Concentra tu ki dentro de ti, hazlo poco a poco, y acumula energía, luego alcanza la fase de súper saiyajin. Así coordinarás la energía interna de tu cría y la tuya"

La expresión de susto en su rostro cuando se lo dije, jamás se me olvidará.

"Yuhuan"

"¿Qué dices?"

"Mi cría… se llama Yuhuan. Yunny"

Era un consejo que me permití darle, de todas maneras, para nadie sería extraño.

"Hm. Toma mi consejo, claro, si quieres"

"Lo haré…. Ah, Vegeta…"

"¿Qué?"

"Muchas gracias"

Aquello consejos, sé, puso en práctica. Puedo afirmarlo porque la sentí aquel día, estaba retornando de casa de Kakaroto, seguramente. Yo estaba en el bosque, y la sentí detenerse, poco después emprendió rumbo a capital del oeste. Había vuelto a volar.

Luego la batalla contra los androides, Pan al borde la muerte, Dende tratando de salvar a Yunny, ella fallece finalmente, Pan en coma inducido, la cremación de Yunny, y todos los acontecimientos que acarrearon después:

La reacción de Pan, el dolor cuando se enteró. Luego, el tiempo en el cual Trunks y ella intentaron tener otro bebé, y fallaron. Después, la pelea entre ellos, misma que la indujo a volver a la mierda de auto denigrarse por sus pecados habidos y por haber.

Su embriaguez aquel día, nuestra breve pelea, mi reclamo hacia ella por su estado; por no controlarse. Se descubre lo que hubo entre nosotros, mi pelea con Trunks, luego todos los que la juzgaron -nos juzgaron- Los insultos, las peleas, los reclamos, el alejamiento de ese par, su salida del país, mi llamado para verla antes de irme, su negativa ante nuestro encuentro, su decisión de no asistir, y ahora…

Solo puedo decir que, sé exactamente el día en el que todo cambió, y nuestra tórrida relación, al menos para mí, se tornó en algo – aparte del sexo- especial.

Me compenetré con ella, aquel día.

"Haremos una variante"

"¿Cuál?"

Aunque no quise admitirlo para entonces, ese día le hice el amor. Si quizá ella no lo notó, no la culpo. Ni yo mismo me creí que estuviera haciendo eso.

"Tomaremos lo que podamos, solo será hasta que ellos reaccionen"

Empezó como sexo sin compromiso, acompañado de entrenamiento. Pero debo decir que gracias a eso logré conocer la personalidad de Pan en toda la extensión de la palabra.

Sé exactamente cómo piensa. Así que no me sorprendió en absoluto que ella decidiera quedarse con Trunks, después de todo…

Su sentido del deber y la lealtad es demasiado grande, incluso para quedarse aún sin desearlo realmente. Debe agradecerle eso a Kakaroto, porque si de algo estoy seguro, es que sacó esa particularidad de ese inútil.

"Te pedí que te alejaras"

Él mejor que nadie debía comprender que ya era imposible, y al parecer lo hizo, la última vez que hablamos, al menos eso manifestó.

"¿La dejas envuelta en esta mierda de problemas y te largas, Vegeta?"

"Hm. No tengo por qué darte explicaciones a ti"

"A mí, no. Pero ¿Y Pan?"

"Ella tomó la decisión de quedarse con Trunks."

A pesar de que todo el mundo e incluso yo mismo tildaba a Kakaroto de despistado e inútil, lo cierto es que esa cabeza hueca tiene más percepción que muchos, y eso es algo de lo que siempre me voy a sorprender.

Kakaroto fue el primero en saberlo.

"Que Bulma y Trunks me perdonen, pero… no puedo arrepentirme por nada."

Yo tampoco lo hago. Y es que…

Su situación, tan parecida a la mía, me hizo comprenderla a la perfección, Bulma me tenía muy abandonado para aquel entonces que, me hacía preguntarme incluso si ella continuaba o no amándome como alguna vez lo hizo. O quizá, todo entre ella y yo había terminado. Como ella me lo confirmó poco después también.

"Puedes irte con ella, claro, si Pan está dispuesta a dejar a Trunks"

Lanzo un Garlic Gun y termino destruyendo una montaña rocosa. Los miles de fragmentos quedan expuestos por el suelo, y el polvo se levanta, cubriendo levemente mi visión.

"¡¿Por qué habría de hacer eso?! ¡Yo te amo, mujer!"

—Sch—ya no puedo contenerme y suelto a reír—. Hm.

Adopté sentimientos humanos, más de lo que hubiese querido realmente. De no haberlo hecho, nunca habría dicho algo como eso. Pero, por otro lado…

Pan…

Tampoco me arrepiento.

POV DE PAN.

De nuevo, giré en la cama, debería estar durmiendo a esta hora pero no podía. A mi lado, Trunks ya lucía profundamente dormido, me acerqué lo suficiente a su cuerpo, cubriendo mi propia desnudez con las sábanas y aguardé, no sé cuánto, pero tan solo quise verlo. Apreciar su rostro, su cabello lila cubriendo sus cejas.

Miré su pecho subir y bajar al compás con sus respiraciones.

—Trunks…—se me escapó de los labios, mismos que después se posaron su frente.

Él no reaccionó, quizá estaba demasiado cansado para tan siquiera hacerlo, así que aproveché, y pasé uno de sus brazos por encima de mí. Encerrándome en ellos.

Sentir la cálida sensación de Trunks en mi cuero cabelludo, quizá lograría hacerme dormir.

Trunks…

Quiero que esto funcione, sé que nunca volverás a confiar en mí como antes, pero… aguardaré por tu perdón.

Hoy, temprano en la mañana me desperté sola en la cama. Mi vista divagó por la habitación buscando a Trunks. Pero ni rastro de él.

Me enderezo en la cama, pero al instante en el que lo hago, mi entrepierna se manifiesta dolorida.

"Te follaré cada noche a partir de hoy. Así que prepárate"

Hago un esfuerzo por levantarme, me enfundo en la sábana y me adentro al armario para vestirme. Paso brevemente por el espejo de piso a techo, pero mi reflejo me hace retroceder.

Me miro allí y logro ver la mordida que Trunks me dejó en el nacimiento del cuello.

—Pero…

Me examino de pies a cabeza, y logro ver que un par de moretones se han marcado en mi cadera, brazos y en mis muñecas.

Aunque son pocas, y muy dispersas, lo cierto es que me sorprende el leve color verdoso que tienen.

Kami.

Trunks, hablaba en serio.

Me apresuro a enfundarme en un jean y un polo, bajo al piso inferior y busco a Trunks en su estudio. No está, pero estoy segura que regresará, su maletín está en el cuarto de estudio, al igual que las llaves de su coche, su celular y su billetera.

Él jamás dejaría sus documentos y menos su celular.

Me agarro el cabello en una cola alta, y me dispongo a preparar el desayuno.

"Abre la boca"

—Trunks…

Hay algo relacionado con su comportamiento de anoche. No era el mismo de siempre.

"En las noticias de hoy, les informamos que para los románticos o los que busquen inspiración, ésta noche será de luna llena"

—Luna llena—siseo. Creo que alguien mencionó alguna vez que…

"Es tu esencia de saiyajin, Pan. Es tu instinto"

Sí, Vegeta lo mencionó.

"¿Qué tiene que ver la luna, Vegeta?"

"Influye en la vida de los saiyajins… Si hubieses tenido cola, hubieses logrado convertirte en ozaru… Hubiese sido bueno entrenarte para que no pierdas el control"

Sí, ese debe ser el principal motivo por el cual Trunks se comportó de tal manera, a decir verdad, yo también sentí esa necesidad. Urgente por decirlo menos. Puedo asegurar que, podía sentir el espeso olor masculino de Trunks. Pero ¿Lo mío también se debió a eso?

Evidentemente sí, ya que también tengo sangre de saiyajin.

Vaya que tenías razón, Vegeta.

Un momento…

¿Por qué menciono a Vegeta?

Mierda.

—¿Qué…? —Me pasé la mano por la cara—. ¿Qué demonios te está pasando, Pan?

Respiro profundamente. Tengo que darme una bofetada mental para despertarme, al parecer no estoy pensando con claridad.

Termino de preparar el desayuno, y solo aguardo la llegada de Trunks, pero se estaba tardando, y mi estómago reclamaba comida. Así que no lo esperé más, y me dispuse a comer. Para cuando terminé, recogí la loza, la lavé y la guarde.

Siendo las 9 a.m. Trunks aún no regresa.

—¿A dónde pudo haber ido?—me inquiero.

"Trunks. He estado pensando en que deberíamos retomar nuestro entrenamiento"

"Sí, te iba a decir lo mismo"

—¿Será que fue a entrenar?—me pregunté nuevamente.

De ser así ¿Por qué no siento la energía desprenderse? O acaso ¿Está desarrollando una nueva técnica?

POV DE TRUNKS.

—Doctor, Yun. Se lo necesita en quirófano, sala tres. Doctor, Yun. Se lo necesita en quirófano, sala tres—dice una mujer por medio del altavoz del hospital.

Me paso una mano por la cabeza, la recargo en la pared, y me cruzo los brazos, para aguardar en mi sitio.

"Trunks."

"¿Qué crees que hace, Mai? ¿No ves qué hora es?"

"Es Andrew. Tiene mucha fiebre y no reacciona..."

—Kami—murmuro—. Espero que el enano esté bien.

"Llama a emergencias, Mai"

"Trunks… por favor. Si yo pudiera volar, lo llevaría yo misma. Temo que la ambulancia tarde en llegar. Trunks…"

"Voy en seguida, Mai"

—Trunks—la escucho llamarme a pocos pasos de mí. Se acerca con una taza humeante de café en las manos y me la ofrece.

Se coloca a mi lado y permanecemos en silencio.

—¿Cómo está?

—Bien—contesta—. Su médico lo está tratando.

—¿Qué tenía?—inquiero.

—Faringoamigdalitis de tipo bacteriana. Se lo diagnosticaron hace tres días.

—Ya—sin haberme dado cuenta me he terminado el contenido de mi vaso—. Imagino que ya está controlado.

—Sí—pausa antes de continuar—. Estaba en tratamiento, solo que ayer por la noche cuando su temperatura se disparó y comenzó a delirar, yo… me asusté mucho—asentí con la cabeza, arrugué el envase en mis manos y lo tiré en un basurero cercano. Regresé y volví a mi posición—. Trunks…

—Dime.

—Gracias por haber venido.

Una enfermera se nos acerca, le dice a Mai que Andrew está despierto y exige verla.

Mai me entrega su vaso humeante y camina apresurada, conmigo pisándole los talones. Llegamos a la habitación privada de Andrew, ella ingresa, deja semi abierta la puerta blanca, mientras yo apoyo la espalda en la pared exterior, lo suficientemente cerca para escuchar la conversación desde aquí.

Le doy un sorbo a mi taza de café y agudizo el oído.

—Mi amor ¿Cómo estás?

—Bien, mamá.

"Mi Yunny, buenos días, nena. Como anoche no dejaste dormir a mami, ahora yo no te dejaré en paz."

—¿Seguro, Andy?

"¡Eh! ¡Trunks! ¡Yunny acaba de elevar su energía, date prisa!"

"¿Enserio, Pan?"

—Sí, mami. Ya no me duele la cabeza.

—Es porque eres un niño fuerte, Andy.

—Lamento haberte asustado, mami.

—No te preocupes, mi corazón. Lo importante es que ya estés bien. Te amo ¿Lo sabes, no?

—Sí, mami. Ah…

"Bra ha comprado mucha ropa para Yunny. Debiste haberla visto, Trunks. Estaba tan emocionada"

—Dime lo que quieras, Andy—dice Mai, y levemente giro en dirección hacia la puerta.

—Es que creerás que estoy loco, mami.

—¿Por qué creería eso, mi amor?

—Porque…—pausa el enano—. ¡Mami!—lo escucho reírse.

¿Qué es tan divertido?

—Dime, Andy. Me estoy impacientando—exige Mai.

—Bueno, mami. Soñé que volaba por los cielos, Superman me cargaba.

—Ah…

"Trunks…"

"Me llevaré a Andrew, alcánzanos en el hospital, Mai"

—Pero, Andy…—de seguro Mai debe estar pensando en una excusa justo ahora. Al parecer Andrew, en medio de su inconciencia logró sentir que lo llevaba en brazos esta madrugada.

—Ah… Andy…

—Pero me gustó el sueño, mami. ¡Volé! ¡Volé por los cielos! ¡Fue muy divertido!

—Ah—escucho que Mai ríe nerviosa—. Sí, corazón. Fue un sueño, pero eso solo significa que tú, mi corazón, tienes una gran imaginación.

"¿Qué haces, Pan?"

"¿Acaso no ves, Trunks?..."

—Dra. Yuqui. Se le solicita en recepción. Dra. Yuqui, se le solicita en recepción.

Esa voz logra sacarme de mis pensamientos, miro en el reloj en una esquina del pasillo, y veo que ya son las 11: 00 a.m.

Es hora de irme.

Me separo de la pared, logro dar un breve vistazo por la abertura de la puerta, y veo a Andrew acostado en la camilla, con Mai a un lado de él.

Giro sobre mis talones, meto mis manos en los bolsillos de mi pantalón, y empiezo a caminar rumbo a la salida.

"No exactamente, Pan ¿Entonces, me dirás?"

"Ah, le estoy leyendo a Yunny. Le gusta escucharme hablar, y yo no puedo estar más que complacida con hacerlo."

Salgo del sitio, adentro mi mano aún más en el bolsillo y encuentro la cápsula que contiene el auto que adquirí esta semana.

Al lanzarlo, después del humo aparece mi auto negro, me deslizo dentro, el sistema se enciende al reconocer mi voz, y conduzco a casa.

"Mi niña… ¿También serás escritora?"

El celular vuelve a vibrar en el tablero, Pan ha llamado un par de veces, pero decidí no contestarle.

Llego al edificio, aparco en el parqueadero, y me adentro en el ascensor.

"Si sigues con eso, posiblemente, Pan"

"Trunks. Solo quiero que mi nena decida lo que quiera ser."

Detengo el ascensor a un piso de mi departamento. Agacho la cabeza, doy un profundo suspiro y cierro mis ojos.

"Todos estamos emocionados por recibir a Yunny. Trunks, ya falta poco"

Pan…

A pesar de todo, creo que Yunny no podía haber tenido mejor madre que tú.


Espero que lo hayan disfrutado.

Déjenme saberlo en un review de ser así.

Gracias por haber llegado hasta aquí.