INMORAL. SOMBRAS

CHAPTER 26.

POV DE PAN.

—¡Date prisa!—escucho gritar a Trunks desde la planta baja, así que me coloco los pendientes, y apresurada bajo las escaleras.

—Estoy lista—le digo a sus espaldas.

Gira sobre sus talones con celular en mano y tan solo se queda estático en su sitio.

Mierda. Está cabreado de seguro.

No lo culpo, debe estar molesto por la tardanza, yo misma lo estoy, no entiendo por qué me he demorado tanto.

—Trunks. Podemos irnos—recalco, pero él no reacciona— ¿Qué sucede, Trunks? ¿Me veo mal?

Así sea, ni pienso volver a cambiarme.

—No es eso—guarda su celular en el bolsillo interno de su casimir y con paso lento se acerca.

—¿Entonces?

—Solo que luces hermosa. Eso es todo.

Creo que mi cara debe delatar toda mi sorpresa.

—Ah… Gracias. Ahora ¿Nos vamos, ya?

Afianzo el agarre a mi bolso de mano, y a zancadas, o a lo mucho que mis tacones me permiten ir, corro hacia el ascensor.

Hoy es el evento de caridad que cada año ofrece C.C. Y por ello, ahora debemos vestir de gala.

Mathew conduce el auto, mientras Trunks está haciendo un par de llamadas.

La ruta relativamente se ha hecho más larga de lo normal, y en parte es por el embotellamiento que existe. Si pudiera, quisiera haber ido volando, pero no puedo, tanto Trunks como yo debemos ingresar por la puerta principal. Dándole la primicia a la prensa.

Dejo de enfocar mi vista en mi esposo, y giro mi cabeza hacia la ventana del auto, mientras avanzamos, y las luces del exterior se marcan en el vidrio, me permito cerrar los ojos, suspirar y sonreír feliz.

"Pan…"

La sensación de felicidad me inunda por completo, al igual que el nudo en mi garganta que amenaza hacerme llorar, y arruinar el trabajo que me ha costado maquillarme.

Kami. La emoción es demasiada para mí misma en estos momentos. Quiero gritar de la felicidad, pero debo mantenerme serena.

Hm.

Quien me viera, pensaría que estoy loca por sonreír de este modo. Pero no me importa en lo absoluto. Todo esto es…

"Mi niña. Yo… no quiero que dejes de serlo, Panny"

"Tu papá tiene razón, Pan. Desde que naciste, has sido… lo mejor que tenemos, estábamos muy preocupado por ti, mi niña, por favor, perdónanos"

—Mamá, papá—susurró, y me permito recordar esta maravillosa mañana.

FLASHBACK.

Ninguno dice nada, y mis manos sudorosas apoyadas sobre la tela de mi pantalón me demuestran que esto no puede traer nada bueno.

El ver a mis padres después de siete meses, y aparte del hecho de cómo terminaron las cosas entre nosotros, no me da una buena noción de lo que vaya a pasar ahora.

Si acepté venir fue porque quería verlos, necesitaba verlos. Aunque….

Si esta llega a ser la última vez que lo haga, necesitaba al menos volver a estar en frente de ellos.

Mi padre no dice nada, sus habituales lentes sobre el puente de su nariz, no me dejan prever ninguna emoción en sus ojos, simultáneamente, mi mamá tampoco dice nada.

Aun si después de esto, no me vuelven a hablar. Estaré conforme.

Estoy segura que la razón del que estén aquí, nada tiene que ver con la visita de Goten semanas atrás.

Confío en Goten con mi vida, él nunca rompería una promesa.

"Nadie tiene que saber que me viste"

"Lo sé. Lo prometo"

No.

Mi hermano jamás me fallaría. Él no. Entonces ¿Por qué están aquí?

Mi papá se aclara la garganta, y eso me hizo saltar, no sé en qué momento los reclamos empezaran, así que, tontamente, me estoy preparando mentalmente.

"No eres nuestra hija, Pan. No te conocemos"

—Estás más delgada—empieza mi mamá—. ¿No te estás cuidando, acaso?

—Ah…—bajo mi vista hacia los dedos de mis manos.

¿Por qué todos dicen eso?

No creo estar tan delgada como dicen. Yo me veo exactamente igual que siempre.

—Tu madre tiene razón.

—Realmente no lo sé—contesto—. No estoy haciendo nada diferente a lo habitual.

—¡Pan!—regaña mi madre—. ¡Dinos lo que te está pasando!

—No es nada—vuelvo a contestar—. Estoy diciéndoles la verdad, estoy haciendo lo habitual, lo de siempre.

La vista de mi madre se clava en la mía, creando así un duelo de miradas que, mi padre sabe en qué terminará.

—Videl—acaricia el brazo de mi madre, dejándole ver una sonrisa en sus labios—hablemos con calma—mi madre asiente, pero ahora soy yo la que pongo a temblar, mi papá dirige su vista hacia mí. Cruza los dedos sobre la mesa, agacha brevemente la cabeza y empieza:

—Estos meses… tu mamá y yo, hemos estado hablando acerca de todo lo que pasó.

Mi boca inevitablemente se abre, pero no puedo decir nada.

—Así es—añade mi mamá—. Y, hemos llegado a una conclusión—dice, pero al igual que antes, no puedo responder ante eso.

—Pan… después de todo lo que hiciste, entenderás porque no te hemos hablado en todos estos meses—Asiento—. Por lo cual, entiendes que perdiste el derecho a llamarnos papá, y mamá.

Trago el nudo que se ha formado en mi garganta y vuelvo a asentir.

—Nosotros… no te criamos para esto.

Vuelvo a asentir ante lo último dicho por mi madre.

—Sabes que lo que más detestamos es la traición—añade mi padre, aun en su firme posición—. No deberíamos ni siquiera verte ahora, pero…—de pronto la voz de mi papá se quiebra, imposibilitándolo continuar.

—Gohan—consuela mi madre acariciado su espalda.

—Por todos los cielos ¿cómo puedes creer que a un padre un hijo le deje de preocupar? —Levanta la vista para afianzar lo que ha dicho—. Ni un solo día… desde que supimos de tu existencia, no ha pasado ni un solo día en el que yo no esté preocupado constantemente por ti, Pan—confiesa, y eso es suficiente para que yo ceda a las lágrimas. Mis ojos desenfocan su rostro, y mi labio inferior empieza a temblar.

—Papá…

—¿Me crees tan cruel, Pan?—vuelve a inquirir—. ¿Crees que sería capaz de olvidar a mi única hija, eh?—dice en un hilo de voz, finalmente un par de lágrimas de deslizan de él, al igual que de mi mamá.

Ya no lo resisto más, y estallo a llanto, mi cuerpo empieza a temblar por completo, el nudo se hace más fuerte en mi garganta que ya no lo puedo controlar, y las lágrimas ahora brotan libremente.

—¡Mamá! ¡Papá!—tiemblo de la emoción de decir esas palabras—. Mamá…. Papá…—Creí que no las volvería a decir nunca.

—Tu papá tiene razón, Pan—dice mi madre. Se seca un poco las lágrimas pero es en vano, estas vuelven a hacer aparición y desfilan por su rostro—. Desde antes de nacer, has sido… lo mejor que tenemos, estábamos muy preocupado por ti, mi niña, por favor… perdónanos.

Niego inevitablemente, me levanto de mi asiento y corro a arrodillarme frente a mi madre.

—No—declaro—, mamá… papá…—sorbo un poco mi nariz y continúo—. Yo no tengo nada que perdonar… yo… cometí un error, soy yo la que debo pedir perdón.

—Pan…—mi padre se levanta de su sitio, nos envuelve en sus brazos a mi mamá y a mí, para luego llorar—. Mis mujeres—empieza—, yo… las amo, a las dos.

—Nosotras a ti, Gohan—mi madre se le une—. Nosotras te amamos, cariño. Siempre, has hecho todo por nosotras.

—Así es—completo—. Papá… yo no podría tener un mejor padre que tú. Perdóname, por favor.

—Mi niña, Panny—me llama, como lo hacía hace años, cuando era una niña aún—. Yo… no quiero que dejes de serlo. Pase lo que pase, y hagas lo que hagas, siempre serás mi hija, siempre mi Panny.

—Así es, amor—añade mi madre tomando mi mentón en sus manos, mientras yo no dejo de llorar—. Yo seré tu mamá, hasta el día en el que me muera, y eso nada ni nadie lo podrán cambiar. Pan, yo te amaré por siempre, eres mi pequeña niña, revoltosa, malcriada, pero sobretodo brillante, niña prodigio—dice en medio de una sonrisa destellante—. Mi más grande orgullo. A pesar de todo, Pan. Mi Panny.

FIN DEL FLASHBACK.

Sin que lo pudiese evitar, una lágrima ha descendido de mi mejilla derecha, menos mal, nadie la ha visto. Seco el rastro rápidamente con mi dedo índice, afortunadamente a tiempo.

—Hemos llegado—anuncia Mathew. Desciende del auto, y abre la puerta para mí. Agradezco el gesto con una sonrisa, y espero a por Trunks.

"No iremos al evento, Pan. Vinimos por eso, pero… no nos importa no asistir. Ahora que te vimos, ya podemos irnos más tranquilos. Además, tu padre debe presentar un proyecto en dos días. Pero… te prometemos que apenas lo entregue, volveremos aquí, y nos reuniremos, solo nosotros, como una familia otra vez ¿De acuerdo?"

"Sí, mamá."

El circuito cerrado de seguridad no les permite a los periodistas sobrepasar las barreras colocadas a cada extremo. De pronto, siento la mano de Trunks tomar la mía, pasa sus dedos entre los míos, invitándome silenciosamente a caminar con él.

"Nunca bajes la vista cuando tengas que caminar por una alfombra roja. La prensa te comerá viva si lo haces. Demuéstrales que quién es la estrella eres tú"

Los primeros consejos que Trunks me dio, aun hoy me sirven. Insuflo mi pecho y le sigo el paso. El volado del vestido en diferentes tonos morados, cede a mi paso.

"Mamá, papá… por favor, denle a abuelito Goku y a abuelita Milk un abrazo. Sé que ella todavía estará molesta"

"Mamá es muy tradicional, pero sabes que el enfado se le pasará, si no, no llevaría casada con papá tanto tiempo"

—¡Señora Briefs. Una fotografía, por favor!

—¡Señora Briefs!—Trunks me da una breve mirada y sé lo que quiere decir.

"Es muy importante la comunicación visual allí. Habrá mucha gente. Solo tienes que asentir si quieres colocarte en un sitio para alguna fotografía"

Ahora asiento. Él lo acepta, coloca una mano en mi cintura y mira fijamente a las cámaras en frente de nosotros.

Con los flashes destellantes de las mismas, me dejan cegada parcialmente. Cierro los ojos y los vuelvo a abrir para acostumbrar mis ojos a la luz, lográndolo al final.

Ingresamos al sitio. Llegamos a nuestra mesa, y la subasta comenzó.

POV DE TRUNKS.

No entiendo por qué lloró en el coche. Aun así, no me parecía que fuese de tristeza. A decir verdad, estaba sonriendo cuando lo hizo.

"¿A dónde fue, Pan?"

"La señora ingresó a una cafetería, Sr. Briefs."

Si Pan supiera que ordené a uno de mis guardaespaldas el seguirla esta mañana, me golpearía sin importar nada.

La verdad, yo mismo me avergüenzo ahora de haberlo hecho. Jamás, nunca le negué su espacio personal a Pan, pero al verla tan distraída esta mañana, no pude evitarlo.

"¿Se ha reunido con alguien?"

"Sería difícil saberlo, según sé, ha alquilado una sala privada"

No cabe duda de que lo que hice no fue correcto, invadir su espacio de esa manera no es lo que hubiese querido, pero el haberla visto tan distante esta mañana, no pudo dejar de hacerme preguntar si tendría que ver con él.

No quería creer que ellos se reunirían, por eso envíe a Mathew, pero ahora estoy convencido de que no se reunió con él.

"Ha entrado con otras dos personas, según me informan"

Ahora me pregunto ¿Quiénes fueron esas dos personas?

Videl y Gohan no pudieron haber sido, están molestos con Pan, además, ellos confirmaron que no vendrían. Así que descartada esa idea.

—Sr. Briefs. Inicie el baile, por favor—dice el maestro de ceremonias. Asiento en mi lugar, me levanto, extiendo mi mano en dirección a Pan, ella sonríe, formando esa depresión en su mejilla derecha, se levanta, y camino conmigo hacia la pista.

"Briefs Trunks ¿Acepta como esposa a Son Pan, de forma libre y consensuada, para amarla, respetarla, cuidarla, en la salud y en la enfermedad?"

"Sí. Acepto"

—¡Baile! ¡Baile! ¡Baile! —vitorean las personas, y Pan solo sonríe resplandecientemente.

Extiendo el brazo, con la palma hacia arriba para recibir la mano de Pan, la cual no tarda.

—Si mal no recuerdo, tenías dos pies izquierdos—bromea, da una vuelta, y ahora por fin hemos acoplado nuestros compás.

Los demás asistentes se nos unen, la pista se llena y ahora estamos en medio de la gente que nos rodea. Las luces descienden, y no puedo evitar sino pensar que todo esto se asemeja a nuestra boda.

"Ven a bailar, Trunks"

"Voy enseguida, Pan"

Ella da una vuelta, colocándose de espaldas a mí, dejándome absorber el aroma de su cabello.

"Sr. Briefs ¿es usted feliz?"

Mierda.

"Lo soy"

¿Cómo pude ser tan ciego para entonces?

Tomar a Pan como esposa fue la mejor decisión que pude haber hecho. Su jovialidad, su entusiasmo, sus ganas por vivir me hicieron sentirme relajado en aquel entonces, y lo ha hecho…. todos estos años.

"¡La cena está lista, Trunks!"

"Deja de gritar así"

"Mejor, tú deja de ser un amargado, y siéntate a comer"

¿Cómo dejé que pasara tanto tiempo?

"¿No vendrás?"

"Estoy ocupado ahora, llegaré a la madrugada"

La culpa no es solo de Pan, también es la mía.

"Está bien, entonces, dejaré tu cena en el horno"

¿Cómo es que…

"No regresaré con Pan, Mai. Le diré, es hora de dejarnos de tantas tonterías"

Pero qué imbécil.

"¿Por qué de todas las mujeres que te pudiste haber tirado, tenía que ser Pan precisamente?"

"¿Acaso es una broma, Trunks?"

El maldito tiene razón. Fue una pregunta estúpida. La correcta hubiese sido ¿Por qué no pude apreciarla desde antes?

Relativamente, tendremos once años de casados, pero… si seré un maldito.

Poco o nada conozco a esta mujer, al contrario de ella, quién conoce casi todo de mí, de mis gustos y aficiones, de mis fracasos y logros.

"Saldrá bien para la próxima"

"No lo entiendes, Pan"

"¿A no? ¿Se te olvida quién estudió economía?... Además, no es tan grave como parece"

"No opines sobre lo cual no sabes, Pan"

"Lo sé, Trunks. Sé cuántos millones vale ese contrato. Lo que tú no estás viendo es que, C.C no caerá por eso, ellos necesariamente vendrán a ti por el material para la construcción. Eso es lo que no ves. Los tienes en tus manos, Trunks. Solo date cuenta, no has perdido un negocio, solo has hecho uno muy diferente, no ganarás los millones que esperabas, pero… aun así ganas ¿Acaso no es importante eso?"

Su perspicacia es innegable, así como el infinito optimismo que siempre carga, o al menos, antes de que su traición estallara.

—Trunks.

Ahora, tengo que aprender a vivir con eso, tengo que dejarme de tantas mierdas. No creo soportarlo ni un solo día más. El vivir de este modo no es tener paz.

Creí alcanzarla cuando íbamos a tener a Yunny, lo hice, Kami sabe que sí. Pero después de ella, todo pareció tornarse cuesta abajo.

Todo se desplomó.

"Si yo… no puedo darte un hijo, Trunks… yo lo siento tanto"

Pan cayó en depresión, lo mismo hice yo. Luego nuestros intentos fallidos, y después de eso…

La bomba de su infidelidad. Si no lo hubiese escuchado aquella noche, jamás lo habría creído.

Pan, al final de cuentas, fue y será la esposa perfecta. A pesar de todo lo que pasó, aún lo creo, sus antecedentes para conmigo ya no me permiten seguir juzgándola con dureza, porque han sido mayores los años de comprensión que me ha dado, que todo lo que yo haya hecho por ella.

Kami.

Creció conmigo técnicamente, al casarse tan joven, parte de la madurez que tiene ahora, ha sido moldeada para mí, para mí beneficio, ella se… adaptó a mí, pero…

¿Qué hay de mí?

Yo nunca lo hice.

Necesito dejar toda la mierda atrás. Dejar de pensar en Daniel, en Mai, en Andrew.

Nunca debieron causar en mí preocupación aparte de la de ser mis amigos, y consecuentemente el hijo de ellos. Pero no, allí me metí, asumí la responsabilidad de Andrew porque me sentí culpable por la muerte de Daniel.

Aunque sé, eso me seguirá hasta la muerte.

Lo sé bien.

Lo ha hecho… todos estos años. Pero ya no lo quiero más, no quiero que en esto se convierta el resto de mi vida. Ya no lo soporto, y no creo hacerlo por lo que me reste. No. Yo…

Necesito estar en paz, necesito estar tranquilo, dejarme de preocupar más.

"Vamos a entrenar, Trunks. Anda, prometo que no te patearé el trasero"

Quizá, la inocencia que aun sé que Pan tiene me ayude, pido al cielo que así sea, porque de lo contrario, no sé qué será de mí. He cometido tantos errores en mi vida, tantos pecados que, quizá Pan sin saberlo siquiera me está obligando a pagar, acepto mi karma. Pero…

Necesito paz en mi vida, quiero estar tranquilo, dormir en paz, necesito estar con Pan.

—¡Trunks!—Alza la voz, me mira divertida, al igual que las personas que forman un círculo alrededor.

—¡Al parecer el Sr. Briefs se ha emocionado!—dice divertido el maestro de ceremonias e internamente me siento avergonzado, hemos estado bailando sin música.

Pan reverencia levemente, me permito imitarla. El público solo aplaude eufórico, al parecer no les parece divertido aquella…

No.

Para nada es una tontería.

El bailar con mi esposa, no es para nada una tontería, es compartir un momento que solo nos pertenece a los dos. No es una tontería, tonto soy yo el que la catalogaba como aquello.

—Se les agradece a los enamorados—vuelve a bromear el hombre en el micrófono, mientras el público vitorea nuevamente.

—Regreso en breve—se disculpa Pan, la veo dirigirse al baño, espero unos cuantos minutos, pero ella no aparece. Espero por otros más, pero es el mismo resultado.

Una de las mujeres que había salido detrás de Pan, ya ha regresado, no me explico por qué está tardando demasiado, así que decido salir en su búsqueda.

Ingreso en el baño de mujeres pero no se encuentra dentro.

Me concentro en sentir su ki, no se encuentra muy lejos de aquí.

Bajo las escaleras hacia la recepción, a zancadas llego a la entrada principal para toparme con un grupo de los de circuito de seguridad sirviendo de barrera entre los periodistas y Pan.

—¡Sr. Briefs!—al verme, las flashes cambian de dirección hacia a mí—¡¿Qué tiene que decir al respecto?!

¿Al respecto de qué?

Sch. Decido ignorarlos, de seguro son ellos y sus estúpidas preguntas.

—¡Díganos, ¿ese niño es su hijo?!

¿Qué mierda ha dicho ese tipo?

—¡¿Por qué lo ha ocultado todos estos años?!—inquiere otro, apuntando su micrófono hacia mí.

—¡¿Acaso se avergonzaba de su hijo, Sr. Briefs?! —al minuto que terminó de decirlo, una fotografía revelada de Andrew y de mí aquel día en la sala de emergencias, hace presencia.

"Ayuda. Por favor"

"Colóquelo en la camilla, por favor, Sr."

Giro en dirección a Pan, quien solo mira fijamente a la cámaras, a pesar de que ellas solo están enfocadas en mí.

—¡Díganos ¿ella es la madre?!

La fotografía de Mai y de mí sirviéndonos café es expuesta como solemne prueba.

—¡¿Qué relación tiene con la mujer?!

Salgo del trance en el que me han dejado esos inútiles periodistas, tomo a Pan de la mano, y pretendo salir.

Los muchachos de seguridad, apartan a los periodistas que no dejan de lanzar preguntas detrás de nosotros, mientras técnicamente estoy arrastrando a Pan para salir de aquí.

—¡Señora, Briefs ¿usted sabía del niño?!

—¿Cuántos años tiene?

—¿Cómo se llama?

—¡¿Ya está bien el niño?!

—¡¿Qué problema de salud presentaba?!

El auto ya espera a fuera, Mathew ya abre la puerta, ingresamos, y Mathew acelera. Logrando sacarnos de allí.

—Bien hecho, Mathew.

—Gracias, señor—responde, giro mi cabeza en dirección a Pan, a quien todavía tengo sujeta por la mano.

Sigue en shock, al parecer. La vista la tiene clavada en el suelo brevemente, de pronto se agacha y recoge una cápsula del piso del auto. Lo encierra en su mano, antes de girar hacia mí, zafarse de mi agarre, para poder guardarlo dentro de su bolso.

—Pan…

—Lleguemos antes a casa—dice, su vista se clava en la mía, y por momentos, me siento temblar, por primera vez en mi vida, siento que Pan es capaz de hacer helar mi sangre. Contando con el hecho de que, me he quedado sin palabras para refutar.

Por primera vez, quiero que Mathew tome el camino largo a casa, o que, el mismo camino se alargue tanto como pueda.

Nunca se me ha hecho relativamente tan corto a diferencia de hoy. Pero es que…

La situación…

Mierda.

"¿Qué sigue a continuación?"

"¿Cuántos años tiene?"

"¿Cómo se llama?"

"¡¿Ya está bien el niño?!"

"¡¿Qué problema de salud presentaba?!"

¡Malditos periodista entrometidos!

Sin quererlo, he terminado dándole un codazo a la asidera de la puerta. Misma que se ha doblado, pero aun así, Pan ni siquiera se ha inmutado. Solo toma un respiro profundo, insufla su pecho y luego suelta el aire contenido.

Está muy relajada, calmada. Como si nada hubiera pasado. Acomoda su largo cabello detrás de su espalda, se cruza de piernas y aparta su vista de la mía, girando su cabeza en sentido contrario.

—Sr. Briefs. Lian llamó, dice que todo está controlado. Aun así, Jade y Mark han venido para resguardar la entrada al edificio. No tardaremos en llegar, Sr.

Asiento.

Me acomodo en mi sillón, y con el rabillo del ojo, evalúo a Pan.

Aun de piernas cruzadas, apoya su codo derecho en la asidera del coche, mientras la veo exhalar su aire hacia la ventana, logrando empañarla, para tan solo dibujar círculos con su índice izquierdo.

Lo repite muchas veces, tanto que…

Me está asustando en verdad. No es la reacción que yo me esperaba. No es nada de eso.

—Sr…

Levanto la vista hacia donde Mathew apunta y veo que efectivamente las camionetas de los periodistas están aparcadas fuera del edificio, pero mi equipo de seguridad ha hecho un camino para el auto, Mathew acelera la velocidad, y en breve, aparca en el subterráneo, causando un leve chirrido en el piso.

—Servido, Señores Briefs—dice—. Iré a ayudar a Jade para controlar la situación, me despido. Buenas noches.

—Sí. Te lo encargo, llama a la policía, quiero que se larguen.

—Sí, Sr. Briefs. Ah… Señora—reverencie en torno a Pan, ella gira en torno hacia él, le sonríe, le dice que tenga cuidado, y por último:

—Que descanses, Mathew.

—Muchas gracias, Señora Briefs.

El hombre corre en torno a la salida, dejándonos solos en el auto.

—Bien—empieza Pan—. No podemos quedarnos aquí para siempre ¿O sí? Vamos—abre la puerta, sale del auto y se encamina hacia el ascensor.

Por mi parte, todo esto, aun no me deja reaccionar como normalmente suelo hacerlo.

Ella se adentra, sé que no pretende esperar por mí, y como lo pensé, las puertas se cierran. Ha decido adelantarse.

Aprovecho esos minutos que tengo para llamar a mi jefe de seguridad.

—Sr. Briefs—contesta al otro lado de la línea—. Dígame.

—Ya estarás enterado.

—Sí. Haré todo lo posible por averiguar quiénes fueron.

—Hazlo. Encuentra a los malditos entrometidos, y calla a la prensa de espectáculos—ordeno e inmediatamente cuelgo. Jason ya sabe qué hacer.

Golpeo un par de veces la cabecera del asiento delantero del auto, antes de colocar mi puño encima de mi boca.

Necesito pensar con cabeza fría.

Salgo del auto, y me dirijo a mi departamento. Cuando llego, no veo a Pan en la sala, me concentro en su ki y puedo denotar que está en la habitación.

Saltándome un par de escalones, llegó al a segunda planta y me adentro.

Pan está en el cuarto de baño, sentada enfrente del tocador, cepillándose el cabello. Ya se ha cambiado de ropa, y también se ha desmaquillado.

¿Cuánto he tardado?

Ella continúa con su labor, mientras yo decido arrimarme al marco de la puerta, para tan solo mirar mi reflejo y el de ella en el espejo.

Más, Pan en ningún momento me mira directamente, al parecer, aunque tiene los ojos clavados en su propio reflejo, no está viendo nada en realidad.

Termina de cepillar su cabello, se quita el collar y los pendientes y los deja en sus respectivos sitios.

—No necesito saber quién es, pues, la conozco—dice de pronto—. Así que….—agacha la cabeza y curva sus labios en un intento de sonrisa—. Preguntarlo sería algo estúpido e innecesario.

Quiero decir algo al respecto pero, no tengo nada.

Mierda. Aquel día, cavé mi propia tumba ¿cómo mierda no pensé que alguien me reconocería?

"¿Usted es el padre del niño?"

Los minutos pasan y Pan no dice nada, tan solo se concentra en colocar los implementos que usó recientemente.

"No. Solo lo traje. La madre vendrá enseguida"

Maldita sea.

Nunca debí haber ido.

—¿Cómo se llama?—inquiere de pronto.

—Ah… —esa pregunta me ha descolocado—. Te garantizo que no es mi hijo—declaro. Parece que estoy logrando pensar con cabeza fría.

—Eso no lo sé.

—Te lo aseguro, Pan. No es mi hijo.

Clava su vista a mi reflejo en el espejo.

Después de sopesar lo que sea que esté pesando, continúa:

—Está bien, te creo.

Su respuesta me deja mudo por momentos.

—Tú… jamás negarías a un hijo tuyo, al menos, creo en eso.

—Pan…

—Quisiera conocerlo.

Está bien, la historia ha dado un giro inesperado. Pan ya lo sabe, y no solo eso, sino que, quiere conocer a Andrew.

¡Demonios, mujer! ¡¿Qué diablos te pasa?!