INMORAL. SOMBRAS

CHAPTER 32.

POV DE TRUNKS.

—¿Así que es verdad? —Inquiere Bra mientras destapa la botella de vino en la isla de su cocina y me sirve una copa—. Menudo momento escogió.

—Bra.

—No me recalcaré—dice—. Si hasta parece que lo quiere es joderte.

Toma su copa, y se adelanta a la sala, conmigo pisándole los talones. Se sienta en el sillón enfrente de mí y no tarda mucho en mostrarme la revista en dónde se veía a Pan en el centro comercial, por supuesto, embarazada.

—Desaparece por un tiempo, y sale con esto.

—Bra—sé que será inútil tratar de dialogar con ella, menos mal un recién llegado Goten me ayuda sin pretenderlo.

—¿Cómo va todo?—inquiere sentándose a un lado de Bra.

—Bien, Goten. Vine a visitar a Bra ¿y ustedes? ¿Qué tal van con los planes de boda?

—Sabes cómo soy con eso, realmente no tengo la menor idea—dice ante una mirada seria de Bra, sin embargo, eso no logra inmutarlo—. Ella es la que se hace cargo, de todas maneras, si le gusta a Bra, me gusta. Ya ha aceptado, que era lo más difícil, y eso es suficiente. .

Asiento un tanto divertido por la mirada matadora de Bra y el posterior codazo que le ha dado a las costillas.

—Ouch—se queja Goten divertido—Apropósito, dime, Trunks ¿Cómo ha estado Pan? No he tenido tiempo para visitarla, temo que querrá golpearme.

—Todo está marchando excelente, Goten—contesto—. Todas las revisiones marcan un excelente progreso.

—Me alegra. Verás que todo saldrá bien—dice—Sabiendo cómo es Pan, debe estar cuidándose de todo.

—Ahora solo nos resta esperar para comprobar si ese hijo es realmente tuyo—declara Bra interrumpiendo nuestra amena conversación, por lo cual, tanto Goten como yo, clavamos nuestras miradas en ella.

—Bra…

—No me disculparé, Goten—le dice antes de levantarse y salir de la habitación. Dejándonos en un limbo de si continuar con el tema o no.

—Goten…—decido empezar.

—Al menos es directa—contesta con respecto a la actitud de Bra—. Pero sigamos, ¿exactamente cuántos meses tiene?

—Tiene cinco—Sonrío recordando la última revisión.

—Por tu sonrisa, imagino que ya sabes el sexo del bebé—dice.

—Sí, pero, qué más da si es niño o niña, lo que me importa es que nazca bien. No pido nada más que eso.

—Te entiendo, ¿Y? ¿Tendré un sobrino o una sobrina?

—Es un niño.

POV DE PAN.

—Sch. Esto debe ser un mal chiste.

—No entiendo por qué tendría que serlo—confronto a la atrevida mujer que ahora se encuentra en mi cuarto de estudio.

"¿Quién es?"

"Se presenta como Mai Yamada. Quiere verla"

—Ahora, si eso es todo, conoces la salida—señalo, pero Mai se cruza de brazos negándose a irse.

—Bien jugado—dice en un tono de burla e inevitablemente mi cejo se frunce. Comprendo a dónde se dirige esa premisa— ¿Lo planeaste desde el inicio, no es así?

—Piensa lo que quieras, Mai.

Decido no tomarle más atención, y vuelvo a enfocarme en la pantalla del computador para leer los últimos informes que Sue acaba de enviar, y de paso enviarle un correo electrónico a mi papá para que me ayude, ya que él ha estado al frente de todo esto por más tiempo. A la par, en la habitación el silencio se instala y espero que eso sea suficiente para que Mai decida marcharse.

Si acepté verla fue porque ella acudió a mí llamado una vez, considero que es justo. Mientras, Sue, desde la sala, no tarda en mándame los documentos restantes, pero no es la única.

De: Trunks Briefs

Para: Son Pan

Asunto: Revisión Médica.

Paso a recogerte en dos horas, iremos juntos.

PD: No replicaste la última vez.

Trunks Briefs. Director General en Capsule Corporation.

Decido no responder al mensaje, de todas maneras, uno sabe qué batallas las tiene seguro de perder. Y esta era una de esas.

—Fastidiarnos de este modo es algo...—de pronto dice Mai al tiempo que nuestros ojos se encuentran—… muy sucio.

—Si eso hubiese querido, Mai… —empiezo—. Créeme que nunca le habría dado el divorcio.

—Eso relativamente no representa nada—dice—. Porque ahora, dada la casualidad…—bufa—. Estás embarazada. Hm. Pero, mira que valerte de un hijo para lograr…

—¡Silencio!—exijo levantándome de mi asiento.

Finalmente ha colmado mi paciencia.

—Te recuerdo que no estás en tu casa sino en la mía, y de ninguna manera permitiré tus estupideces, Mai.

—¿Lo negarás ahora, Pan?—empieza—. Admite que anticipaste esto. Sch. Todo esto ya estaba premeditado.

—Sra. Yamada. Por favor, váyase.

—No me iré sin antes decirte que ganaste, sí—se mofa—. Aunque para eso te valgas de…—señaló mi vientre—,… acosta de tu hijo.

—Ni una palabra más—amenazo antes de quedar a pocos pasos de distancia—. Es inaceptable que digas algo como eso, y menos tratándose de un bebé.

—¿Ahora lo usarás como escudo? Sch. En verdad que eres una manipuladora del más alto rango.

—Yo no lo estoy centrando—explico—, porque eso es basura. El colocar al frente a un hijo para lograr algo es muy miserable, y de ninguna manera lo haré. Mai, nuestros actos demandan por cuenta propia, así que, por favor, abstente de hablar, por respeto, de los niños. Y, creo que soy clara al incluir a tu niño y al mío, ellos no tienen nada que ver aquí.

—Por supuesto que mi hijo no está relacionado para nada con el tuyo. Aunque, creo que debería sentirme fe...

Es suficiente.

—Si vuelves a hablar de ellos—amenazo plantándome enfrente de ella—, te golpearé. Ahora, largo.

Si los ojos lanzaran misiles, esto ya sería un campo de batalla, por lo que, ninguna de las dos piensa ceder. Sin embargo, el llamado de Sue, al otro lado de la puerta, logra calmar los ánimos.

—Sra. Son…—se asoma la chica en el marco de la puerta y Mai no tarda en pasar de ella, sin importarle haberla empujada en el trayecto.

—¡Qué más podía esperar yo de una salvaje descendiente de un simio!—la escucho vociferar desde el pasillo mientras Sue se coloca a mi lado.

—¿Está bien, Sra. Son?—inquiere Sue ignorando el anterior comentario, algo que infinitamente le agradezco.

—Sí. No es nada—Al menos he conseguido que se marche—. ¿Qué ha pasado?

POV DE TRUNKS.

"Todo marcha muy bien, señores. Estamos llegando a la recta final"

—¿Y qué te parece este?

—Si te gusta, adelante—dice aprobando el conjunto que he escogido para mi bebé. Se adelanta por el pasillo conmigo detrás de ella.

"Ya falta poco"

"Solo dos semanas más, Pan"

"Sí. Ah… Trunks. Iré a comprar ropa y algunas cosas para él bebé, ¿quieres venir?"

Por supuesto que la acompañaría, hasta el infierno si quisiera.

En determinado momento, llegamos a la sección de niñas, y creo que al igual que a mí, Pan sintió nostalgia, en especial al tomar un vestido rosa de la percha. Sin embargo, el que esté de espaldas a mí, no me permite ver sus expresiones.

—Pan…

—Nuestra niña tendría 4 años—dice finalmente, ante de volver a mí y sonreírme—. Se hubiese visto preciosa con este.

—Llevémonoslo—ofrezco, pero ella decide denegar.

—El único recuerdo que necesito, está aquí—señala su cabeza antes de volver a colocar el vestido en su sitio—. Ahora, démonos prisa, tenemos que comprar un coche.

POV DE PAN.

—¿Aquí, Sra. Son?—pregunta Mathew dejando las bolsas de compras en el suelo de la habitación de mi hijo.

—Sí—contesto dirigiéndome hacia la cuna, pretendiendo empujarla, acción que no me es posible gracias a Mathew.

—¿Allí está bien?—Pregunta cuando ya la ha colocado en su sitio.

—Sí. Gracias. Aunque, no creo que ni siquiera la vaya a usar—confieso—, pero Trunks ha decido comprarlo, no iba a replicar por aquello.

—Entiendo que su hijo dormirá con usted.

—Sí, Mathew.

—¿Dónde guardo esto?—pregunta Trunks con otras bolsas de ropa entre las manos.

—Colócalos en el armario.

Nos tomó algo más de media hora de trabajo colaborativo para lograr terminar con la habitación de mi hijo, entre risas y anécdotas de parte de Mathew con respecto a su hija. Los invité a quedarse a comer, para lo cual ordené a domicilio.

El par de hombres continuaba en el piso de arriba, y yo descendí para recibir los alimentos, firmé la certificación de recibido y acomodé las compras sobre la isla de la cocina, a la par que sacaba un pack de refrescos de la nevera, porque de seguro, Trunks y Mathew no tardarían en bajar.

"Buenas tardes, soy el Dr. Harrison."

"Un gusto. Trunks Briefs, el esposo."

FLASHBACK.

—Es una pena que la doctora haya salido de vacaciones justo ahora—dice—, espero que su reemplazo sea bueno.

—Lo es, Trunks—le digo, ya que él no tiene la menor idea de quién es mi médico de cabecera actualmente, faltó al último control por una emergencia en el trabajo—. No lo habría recomendado de no serlo. Te agradará.

La llamada entrante del celular, lo obliga a salir del consultorio, y a mí a acomodarme mejor en mi asiento, enfrente del escritorio del médico, mismo que no tarda en arribar.

—Buenas tardes—saluda de manera afable sentándose en su sitio. —. Y bien, Pan—empieza—. ¿Qué tenemos de nuevo?—me inquiere, ante lo cual le explico hasta el menor movimiento de mi bebé que he sentido en este último mes.

—Aparte de ello, nada más—termino de explicarle al hombre de mediana edad que ahora me da breves miradas mientras completa el registro de todo lo que digo en la computadora.

—Es normal, estamos a pocos días del mes de Febrero—explica—, además, ya hemos calculado la FPP (Fecha probable de parto) Debe estar inquieto por salir del claustro.

—Sí, debe ser eso.

—Entonces, por favor, recuéstate en la camilla, haremos la eco…—no termina de hablar cuando han tocado la puerta—. Adelante—dice y Trunks se adentra— Buenas tardes ¿Sí, señor? ¿Qué se le ofrece?

—Dr. Harrison—empiezo—. Él viene conmigo—explico ante el cejo fruncido que el médico ha puesto, de seguro por la interrupción.

—Entiendo. Adelante, señor. Soy el Dr. Harrison, el médico de Pan—se presenta extendiendo la mano para saludarlo, asunto que es aceptado por Trunks.

—Un gusto. Trunks Briefs, el esposo.

Mi mirada en su dirección, de seguro debió ser épica porque el silencio absoluto fue el resultado, menos mal no duró mucho, porque ni siquiera lo pensé para encaminarme a la camilla.

El médico no tardó mucho en revisarme y decirme que todo marchaba excelentemente bien.

—Fue un gusto, quizá yo sea el que atienda su parte, o tal vez la Dra. Yun ya estará de vuelta, en todo caso, veremos que esté bien.

—Sí, muchas gracias—el hombre de mediana edad me extiende un par de hojas de papel absorbente para limpiarme el rastro de gel sobre el vientre, y sale del consultorio, dándonos así intimidad.

—¿Qué pretendías demostrar?—pregunto finalmente sentándome en el borde la camilla para ajustarme el pantalón sobre las caderas y la camiseta sobre el vientre. Con el rabillo del ojo, puedo ver que Trunks rodea la camilla para colocarse enfrente, sabe a qué me refiero.

—No me hagas decirlo, Pan.

—Entonces no lo provoques—finalmente desciendo de la camilla y con mi bolsa en mano, me adelanto hacia la camioneta.

FIN DEL FLASHBACK.

"Realmente no me agradó"

"Eso no me importa, Trunks. No mientras haga bien su trabajo, y no tengo quejas con respecto a eso. Punto"

—¿Sra. Son?—inquiera Mathew sacándome de mis recuerdos— ¿Le sucede algo?—pregunta divertido, y no debe ser para menos.

—No—niego—. Por favor, siéntate, te serviré la comida.

POV DE TRUNKS.

Escucho al celular sonar, así que aun somnoliento, y al tanteo, logro dar con él.

—Briefs—apenas sí contesto antes de volver a hundir la cara en la almohada—. ¿Sí?

—¡Sr. Briefs. La señora ha entrado en labor de parto!

Enseguida me enderezo en la cama, con el celular pegado a la oreja.

—¿En dónde estás?—inquiero.

—Estamos yendo a la clínica—dice—. Debo colgar, estoy conduciendo. Dese prisa.

Apenas lo hace, salto de la cama para cambiarme de ropa, no tardo mucho y ya me encuentro con dirección al hospital. Acelero la velocidad porque tengo un largo trayecto y solo espero llegar a tiempo.

"Pan. Necesito pedirte algo"

"Dime"

"Quiero que le permitas a Mathew quedarse aquí"

FLASHBACK.

—¿Qué dices?

—Pan. En estos meses he comprendido que no pueda quedarme aquí—empiezo manteniéndole la mirada—, aunque lo quiera.

—Sí—asiente—, pero no entiendo qué tiene que ver Mathew.

—Pan. Estaré fuera del país las próximas dos semanas.

—¿No asistirás al parto?—inquiere.

—Estaré. Eso no tienes qué dudarlo—declaro—. Yo vendré, pero quiero que entiendas que no estaré tranquilo si no dejas que Mathew se queda, quizá el parto se adelante y quizá sea en medio de la noche. Pan… no quiero que estés sola, y si yo no puedo estar aquí… al menos, permite que Mathew se queda. Le pediré que te ayude en lo que necesites, y… él me llamará apenas entres en labor de parto. Solo así estaré tranquilo. Por favor.

Al parecer ella lo considera por momentos antes de asentir con la cabeza.

—¿Desde cuándo?

—Desde hoy—contesto—, me voy mañana.

—De acuerdo—asiente—, preparé la habitación de huéspedes.

FIN DEL FLASHBACK.

Kami. Fue la mejor idea que pude haber tenido. Miro mi reloj en mi muñequera, y sé que todavía tengo algo de tiempo.

Acelero aún más la velocidad, y capto que no soy el único con dirección a Pan. A kilómetros de distancia, Videl y Goku están en esa dirección. Seguramente ellos también ya deben saber de mi presencia. Incremento mi ki e incremento la velocidad.

POV DE PAN.

—K-kami—siseo apretando las sábanas de mi cama—. A-ahhh.

Cierro los párpados fuertemente mientras tomo mi vientre entre mis manos y permito respirar para aliviar mi dolor.

Lo cual funciona.

—Ya has pasado por esto, Pan—me digo—. Cálmate.

Controlo mis respiraciones, me levanto de la cama para vestirme rápidamente.

"…quizá el parto se adelante y quizá sea en medio de la noche…"

¿Por qué demonios Trunks casi siempre daba en el clavo? Es increíble.

Tomo la maleta preparada, dejada en la parte inferior del armario, y bajo hacia el primer piso con dirección hacia la habitación de Mathew. Mientras, los dolores punzantes empezaron nuevamente. Golpeo la puerta, pero al parecer Mathew estaba demasiado cansado para escucharme.

—Mat…—no pude completar mi llamado por una nueva contracción, menos mal no duró mucho y vuelvo a golpear— ¡Mathew!

Intento girar la perilla de la puerta pero está estaba asegurada. Así que decido no perder más el tiempo, tomo las llaves del auto y me dirijo al garaje.

—Ah, pero… ¡Sra. Briefs!—dice sorprendido Mathew al verme llegar—. ¡¿Está bien?!

—L-llévame al hospital.

—Ya he llamado al señor, está en camino—me notifica el hombre al volante—. Señora, discúlpeme.

—No te preocupes, Mathew. Aunque, si te digo la verdad, nunca habría imaginado que te encontrabas en la cochera.

—Sí. Lo que sucede es que ayer que la traje de la oficina de su abogado, noté que el motor sonaba algo extraño, así que, como no podía dormir, decidí revisarlo. Discúlpeme.

—Tranquilo—contesto— ¿Trunks te dijo a qué hora iba a llegar?

—Lo siento, no. ¿Se encuentra bien?

—Dolorida, pero aun puedo soportarlo.

POV DE TRUNKS.

—¿En dónde está Pan?—casi sin aliento logro dar con Mathew.

—Está dentro—explica no sin antes extenderme un pañuelo—. Los médicos están esperando a que dilate. Así que adelante—dice abriéndome la puerta—, aún tiene tiempo de hablar con ella.

Asiento guardándome el pañuelo ahora húmedo en los bolsillos e ingreso a la habitación. Dentro, vestida apenas con una bata, Pan está caminando de un lado a otro como león enjaulado.

—Hola—saludo acercándome más.

—Hola—dice deteniéndose hasta plantarse frente a mí, me mira por breves momentos antes de retornar al velador al lado de su camilla para tomar una toalla de mano y paseármela por el rostro—. Estás todo sudado—dice concentrada en su trabajo de secarme el rostro.

—Siento presentarme así.

—No te disculpes. Listo, he terminado. Ahora siéntate, descansa un poco, pronto vendrán a por nosotros—dice mientras continua caminando de polo a polo.

¿Se da cuenta que soy yo el que debería decir eso?

—No, estoy bien, siéntate tú—ofrezco pero ella niega.

—La labor de parto se hará más difícil—explica para después suspirar profundamente.

—¿Te duele mucho?

—Kami—suspira—siento que me están acribillando los riñones—trata de sonar graciosa, sin embargo, sus expresiones me dicen que está sufriendo. Lo cual me hace sentir impotente, aún siquiera no puedo hacer nada por aliviar su dolor—. Al menos hasta ahora—contesta—. Temo que empeore.

"Perdón, Pan. Te lancé un ataque muy fuerte"

"Tranquilo. No me dolió. No fue nada"

¿Pero qué dimensión de dolor es para que Pan admita que está asustada?

—Pan. En verdad pudimos haber programado la cesárea ¿En verdad quieres pasar por el parto natural?

—Pero por supuesto que sí—declara entrecortadamente—. Aceptaré la cesárea solo si es estrictamente necesaria, de lo contrario no. Creí que ya habíamos hablado sobre eso, Trunks.

Casi dos horas pasaron y las contracciones de Pan se producían con mayor intensidad, así que decidieron pasarla a la sala de partos. En dónde en más de una ocasión vi a Pan morderse los labios para soportar su dolor, una doctora vino, le colocó el aparato para la frecuencia cardíaca sobre la panza y la dejó allí para que pudiésemos escuchar perfectamente los latidos de nuestro niño.

[Sr. Briefs. Los familiares de la señora ya están aquí]

Me había enviado un mensaje, Mathew. Sin embargo, aún no se decidían a ingresar en la habitación.

—Tus padres y abuelos están aquí—informe, ante lo cual logré sacarle una vaga sonrisa.

—Lo sé, los sentí—contesta antes volver a apretar los dientes.

—¿Te duele mucho, Pan?

—Uff—exhala—.Duele—dice Pan recostada en la camilla, y yo no atino a decir otra cosa que no haya dicho ya.

—Lo estás haciendo bien. Ya queda poco, tú puedes.

—Mi niño…—dice en un momento girando su cabeza para ver el monitor—. Lo estoy escuchando.

—¿Suena tan bonito, verdad?—Añado—. Un LUB-DUB. LUB-DUB. LUB-DUB—Imito, y parece que el monitor se ha cabreado por mi intento de imitación porque ha pitado. Cosa que hace reír a Pan.

Al menos he logrado algo.

—Mm…—se queja—. T-tengo que poder.

—¿Otra contracción?

—Ajá—contesta— Pero está fue más fuerte. K-kami.

—Nena, resiste. Solo…—ya no pude quedarme quieto en mi sitio, así que, de un impulso me levanté para acunar su rostro entre mis manos y robarle un beso—. Te quiero más que a nada, tonta—pego mi frente a la de ella, cerrando los ojos para no tener que ver de seguro su furia—. Lo estás haciendo muy bien.

Cuando al fin logro separarme, ella me mira fijamente con su boca entreabierta. Si no me reclama, de seguro que replica alguna cosa.

—Esta tonta pateará tu culo apenas salga de aquí, Briefs—sisea antes de morderse el labio inferior y volver a respirar para calmar su dolor.

—Nunca me habías dicho así.

—Para que veas que hablo enserio.

Después de casi seis horas de haberla ingresado. Cerca de las 7 a.m. las enfermeras vinieron a llevarnos hacia la sala de partos. Avanzamos por el pasillo mientras a Pan ya se le notaba en la cara el esfuerzo que pedía nuestro bebé, sin embargo, se limitaba a cerrar los párpados y tomar bocanadas de aire.

—Señor. Un momento. No puede pasar—dice una enfermera sosteniéndome del antebrazo, y frenándome de seguir la camilla de Pan que se pierde detrás de un par de puertas.

—Srta. Soy el esposo.

—Lo entiendo, pero no puede entrar de este modo—dice señalando mi ropa—. Creo que ya se lo habían explicado, venga conmigo. La sala de partos es un área estéril, tiene que ingresar con la ropa adecuada. Vendré por usted en breve.

Así lo hizo, y vestido con una bata y el gorro sobre mi cabeza, ingresé.

—Vamos, Pan. Toma aire. El aire adentro, como si fueras al baño. Vamos, fuerte. Fuerte, fuerte, fuerte, fuerte. Sigue, sigue, sigue, sigue —pedía la Dra. Yun, y lo único que pude hacer es correr a tomar la mano de Pan y entrelazar sus dedos con los míos—. Muy bien, genial. Pero… necesitamos más, Pan.

El rastro de sudor de la frente de Pan y su cara roja, de labios apretados y párpados fuertemente cerrados me decían lo doloroso que podía llegar a ser un parto.

"No me parece que sea justo para Pan sacarla del coma para que pueda parir. Teniendo en cuenta que su hija ya está muerta. No valdría la pena"

Aún ahora que presenciaba en primera persona todo lo que el parto conlleva, no creo comprender a qué escala de dolor puede llegar a asemejarse.

—Fuerte. El aire dentro—dice la doctora y juro que mis ojos no pueden apartarse del rostro de facciones de Pan—. Vamos, Pan. Fuerte, fuerte, fuerte, fuerte, fuerte, más fuerte, más fuerte, más fuerte, más fuerte—ordena y Pan hace todo lo posible por seguirle el ritmo—. Cierra la boca al pujar, Pan. Continuemos. Puja, eso es, muy bien. Vamos, Pan. De nuevo, toma aire, aguanta, aguanta, aguanta, y… puja fuerte, fuerte. Eso es, muy bien, Pan. Vamos.

Lo intentan nuevamente con los mismos llamados, y yo no sé qué hacer.

—Esta es la tercera, toma aire de nuevo, Pan, más fuerte. Con todas tus ganas, vamos, Pan. Ya falta poco.

—¡Ah…! —Pan apretó fuertemente mi mano, como si quisiera destrozarme todos los huesos en el acto.

—Ya logro ver la cabeza. Solo un poco más, fuerte, fuerte, fuerte, puja, Pan.

Al fin, después de algunos intentos más de sacrificio de Pan, y del dolor de mi mano, único apoyo que podía darle, por fin el llanto de mi hijo relució en la sala.

Todo cubierto de líquidos y sangre, mi hijo apareció frente a mí colgando de las manos de la doctora mientras otra mujer cortaba el cordón umbilical. Lo limpiaron, lo pesaron, analizaron sus signos vitales, vieron que todo estaba normal con él, que no había ninguna complicación y nos lo entregaron.

—Felicidades a los nuevos padres—dice la Doctora depositando a nuestro pequeño en el pecho de su madre.

—A-aren—murmura Pan tomando sus pequeños piececitos entre sus dedos.

—Peso de 2. 500 kg. Temperatura de 36, 5 grados. Frecuencia Cardíaca de 130 latidos por minuto—escucho que le notifican a la doctora y no puedo estar más que complacido cuando ella asiente feliz, lo que me dice que todo salió de manera estupenda. Aparto mis ojos de la doctora para volver a colocarlos sobre ellos dos.

—Nuestro pequeñito—dice sonriente Pan. Pareciese que el cansancio que antes demostraba ahora ha desaparecido.

—Aren—también tomo su pequeña mano entre la mía y me permito sentir su energía vital. Sorprendentemente, es mucha—. Bienvenido al mundo, hijo.

POV DE BULMA.

—¿Ya nació?—pregunto ante la inquieta mirada de todos los presentes. No es para menos, a pesar de que sintieron que venía, eso no ha hecho que su sorpresa sea menor.

—Ah… Bulma…. ¿Qué…?

—Son Goku—interrumpo—, he venido en son de paz. Solo necesito ver a mi nieto—por supuesto que lo que he dicho ha sorprendido a más de uno que ahora me mira con la boca entreabierta.

—Claro, adelante—dice Gohan dando por terminada cualquiera pregunta que surja entre los presentes. Así que decido sentarme y aguardar por Trunks.

Media hora después, Milk se me acerca con un vaso foam con café humeante en su interior.

Dudo por momentos aceptarlo, pero ella se negaba a permitirme eso, así que al final, lo he aceptado.

—Gracias.

—De nada—contesta sentándose a mi lado para guardar silencio—Después de Videl y Gohan, tenemos que ingresar Goku y yo, sin embargo…

—¿Me cederás el lugar?—inquiero entendiendo el punto.

—Solo si aceptas—dice.

—De acuerdo. Lo tomo.

—Desde la última vez…—empieza—, no hemos cruzado palabra.

—Sí—asiento tomando un sorbo de mi vaso—. Lamento lo que te dije para entonces. No debí.

—A pesar de lo que parece ser, Bulma. No suele guardar rencor, de lo contrario, Goku y yo nos habríamos separado hace tiempo—termina de decir eso y se levanta de su sitio para ir al encuentro de Gohan y Videl. De seguro les explica la situación, porque sus miradas se dirigen hacia mí.

POV DE PAN.

—¡Es tan lindo!—comenta mi madre cargando a Aren—. Recuerdo cuando Pan tan solo era un bebé. Kami, ha pasado tanto desde entonces.

—Mamá.

—Tienes razón—dice mi padre antes de "secuestrar" a mi niño—. Es similar a ella. Pan, buen trabajo.

—Gracias, Papá—reverencio levemente, y por inercia, retorno a ver a Trunks apoyado de espaldas contra la pared con las manos en los bolsillos—. Su nombre es Aren. Lo ha escogido, Trunks—le doy mérito, en parte, no me gusta que se sienta ajeno a la situación.

—¿Aren?—pregunta mi madre en la dirección de Trunks, ante lo cual él asiente—. Es un buen nombre, es fácil de pronunciar tanto en japonés como en occidental.

—Sí—añade Trunks inclinando la cabeza en señal de respeto.

—Nos gustaría quedarnos más tiempo, Pan—dice mi padre—, pero mamá y papá estarán ansiosos también por verte. En especial papá.

—¿Qué dice abuelito Goku?

—Está esperando a entrenarlo—comenta, se despide prometiendo volver a visitarme y dejando a Aren con su padre.

Una vez que ellos salieron, Trunks se acerca a la ventana, dándome la espalda, con Aren entre sus brazos. Mientras tanto, yo me permito movilizarme un poco en mi sitio, tanto tiempo sentada ha hecho que mis extremidades se amortigüen.

—Es hora de darle de lactar a Aren—le informo mientras saco el pezón—. ¿Trunks?—lo llamo pero parece estar ajeno— ¡Eh, Trunks!

—Mi mamá viene hacia aquí—dice con medido rostro en mi dirección y un Aren sollozante entre sus brazos.

POV DE TRUNKS.

—No me jodas—dice sorprendida, aunque enseguida capta que lo que digo es cierto. Aren ha empezado a llorar así que se lo entrego para que le dé el seno. Pan y yo sabíamos que no tardaría mucho en arribar y así lo hizo, los golpes en la puerta eran de mi mamá.

Pan sabía que tanto mi madre como Bra estaban al tanto de la situación, por ello comprendía que no vendrían. Yo también lo asumí de esa manera aunque mi madre no se había pronunciado al respecto, pero ahora que ella estaba al otro lado de la puerta, tanto Pan como yo no sabíamos cómo actuar.

Me quedé en mi sitio, tan solo escuchando el nuevo llamado, y Pan no estaba diferente a mí, aunque de seguro, si ella estaba nerviosa por la situación lo disimulaba mejor al estar alimentando a Aren.

—Trunks. Pan—por último llamó así que supe que tenía que hacer algo.

—Le diré que se marche.

—No lo hagas—sentenció.

—Pero, Pan…

—Ella es tu madre, también tiene derecho. Querrá conocer a Aren. Hazla pasar.

POV DE PAN.

—Mamá—Escuché que Trunks saludó, y no tardaron nada en estar enfrente de mí.

Incliné la cabeza, en señal de saludo, y aguardé.

—Trunks—empezó—. Déjanos solas.

—Pero, mamá…

—Por favor.

Noté que Trunks dudó, negándose así a salir.

"Hace tiempo fui como tú"

—Trunks—levanté mí vista hacia él—. Por favor.

Su cara fue un poema, de seguro estaba pensando qué demonios había hecho él para estar rodeado de tanta mujer loca en su vida. De modo que, sin más, salió prometiendo no alejarse.

¿Cree que pelearemos en una batalla, acaso?

Escuchamos la puerta cerrarse, así que Bulma rodeó la cama y se acercó.

—¿Podría cargarlo?

—Ah… por supuesto que sí —asentí destetándolo para entregárselo, ella lo tomó con delicadeza mientras observaba sus facciones y dejaba que Aren encerrara su dedo índice con su manito.

Sosteniéndolo mejor en brazos, comenzó a caminar por la sala, con mi atenta vista sobre sí.

—Este pequeño es…—pausó—un saiyajin puro—murmuró—. Claro, sin la evidencia de la cola. Evolución le diría yo.

—Sí—apenas puedo emitir.

A decir verdad, yo misma me sorprendo que esté hablando con tanta naturalidad, casi puedo escuchar a mi corazón palpitar en mis oídos a todo galope.

—Es una preciosidad de niño.

—Gracias.

—No sé captar la energía como lo hacen ustedes—dice—, pero estoy segura, que su genética le dota de grandes habilidades y fuerza.

—Su energía es muy alta—afirmo a la hipótesis.

—Sí. Debe serlo. Trunks luce orgulloso—continua caminando mientras siento que mi cuerpo empieza a congelarse cada vez más por lo nerviosa que estoy. Y pareciese que eso es precisamente lo que Bulma está buscando, que se me salga el corazón por la boca—. Buen trabajo.

—Gracias—reverencio a la par que Bulma empieza a acercarse.

Es oficial, si lo que quiere es matarme de un ataque, con esto lo logrará. Y por si aquello no fuera suficiente, ella decide sentarse en la camilla con mi bebé aún es sus brazos.

—Pan… ¿Recuerdas lo que hablamos la última vez?

Listo, se me acaba de ir el aliento.

—Contesta.

—Sí. Lo recuerdo.

FLASHBACK.

—Pan—dice la mujer que acaba de ingresar a la habitación.

Realmente, ahora sí que me he puesto a temblar, y en la condición en la que estoy, no tardo en llorar. El ver a Bulma enfrente de mí y no saber lo que hará, me asusta mucho.

¿A dónde fue mi gallardía?

—B-bulma-san—apenas puedo murmurar antes de agachar la cabeza para evitar mirarla. Con toda la vergüenza del mundo me quedo quieta en mi sitio. Ella no dice nada, al parecer, quiere que yo empiece, pero yo no creo poder hacerlo, apenas sí puedo dejar de hipear.

—Demasiado tarde para llorar ¿No lo crees?—inquiere parándose delante de mí—. Mírame.

Al principio me niego, esperando, rogando que quizá ella desista de su decisión.

—Ten el valor de mirarme—exige por una segunda vez, entonces entiendo que ella no capitulará hasta que lo haga.

Mordiéndome el labio temblante, decido hacer lo que ella pide.

—B-Bul…

Una sonora cacheta se estampa en mi mejilla, interrumpiéndome de continuar, sin embargo, no ha podido mover mi rostro un solo centímetro. Lo cual creo, la hace enfadar, porque vuelve a abofetearme, a la par que unos cuantos cabellos se pegan a mi rostro húmedo.

—Realmente debiste haber perdido la razón—no sé qué se supone que debo contestar, temo que mi respuesta la haga enfadar.

—¿Tan grave eran los problemas entre tú y Trunks?—inquiere mientras yo trato de controlar mi labio inferior temblante— ¿Eh?—vuelve a inquirir, pero esta vez, toma mi barbilla entre sus dedos para obligarme a no bajar la cabeza, aunque ahora es lo único que quiero—. Contesta.

No pude hacerlo. Cerré los ojos y lloré. Lo que al menos consiguió que ella me soltase y se alejase lo suficiente para permitirme respirar.

—De todas las cosas que nunca creí que pasarían, esta…—pausa—, encabezaría mi lista.

—Y-yo…

—No te pedí que hablaras—dice y solamente asiento—. Debieron haberse divertido al vernos la cara a todos. ¿Fue emocionante? ¿Fue energizante? Dime.

—Bulma.

—Lo que digas—Aclara—, jamás saldrá de esta habitación, suficiente tengo con todo esto como para permitir que algo más, a lo que solo yo tengo derecho, se sepa. Ahora ¡Contesta!

—S-sí—admito—. Sí. Lo fue.

—Sch. De Vegeta... podría haberlo esperado. Fue un mercenario antes. De él, podría haber esperado lo que sea, pero de ti… —niega—, jamás, nunca. Es más, me hizo feliz el que Trunks al fin sentara cabeza contigo. Al ser mitad saiyajin supe que se complementarían muy bien, y creo, todos pensamos así, pero ahora… quizá dejé al diablo entrar a mi casa.

Asiento porque lo acepto, sé que soy un terrible y cruel ser humano. Las personas como yo, son miseria porque destruyen hogares, relaciones, familias enteras.

—Aun si… le hubieses dicho que se largara… estoy segura, Vegeta no lo habría hecho. El pasillo, a media noche ¿Lo recuerdas?

—¿Qué…?

"Solo dilo"

"¿Qué cosa?"

"Solo dime que me largue, mujer"

—Desde que me enteré… no ha habido noche en la cual haya tenido paz—confiesa mientras yo me he quedado sin aliento por lo que ha dicho.

"Trunks. No quiero estar aquí. Tú prometiste que te vería en la fiesta"

Pero… Si aquello fue hace tanto, al inicio. Lo que significa que…

—B-Bulma…—Ella lo supo casi desde el comienzo.

—Tenía mis leves sospechas—dice—, Vegeta ya no me insistía como antes lo hacía. Aunque muchas de esas veces lo mandara a la mierda, él siempre insistía. Ese día me sentí mal por haberle gritado por un objeto sin la menor importancia… terminamos peleando por eso, y supe que había exagerado.

"Vegeta, necesitas una corbata."

"No quiero usarla"

"Sí, si quieres, irás arriba y te colocarás esa corbata"

—Quise pedirle disculpas, sabía que estaba cabreado, por eso no había querido dormir conmigo. No lo encontré en la cámara, así que… fui al centro de circuito cerrado… grande fue mi sorpresa al verlo… acorralándote. Poco después, se adentraron en la cámara y el muy astuto apagó el sistema de vigilancia de allí.

"Todo aquí tiene está interconectado. Debemos ser cuidadosos. Ya me encargaré de borrar lo del pasillo"

—Usted… lo supo todo—Ya no sé nada.

Mi mente ha quedado en blanco.

—Sí—dice—, desde esa primera vez, yo siempre supe que… así fuera por unas cuantas horas al mes, para follar o no, él y tú se encontraban.

"Este día no, Vegeta. Solo quiero entrenar"

"Entrenemos. He desarrollado una nueva técnica, Vegeta"

"Vamos al bosque, Vegeta. Podremos incrementar el ki a gusto"

—Entonces…—siseó apretando mis dientes. Sé que no tengo derecho de hacer lo que sigue, pero... — ¡¿Por qué demonios no intervino?!

Yo misma me sorprendo por mí reacción, sin embargo a Bulma parece ni siquiera inmutarle. Al contrario, se acerca a mí, y mirándome fijamente, empieza.

—Porque… en el fondo… te entiendo—estoy cansada de tantos misterios, quiero que lo diga ya—. Pasé por lo mismo que tú. Hm. Irónicamente, casi tenía tu edad.

—¿Qué está diciendo? —inquiero sin entender a dónde va esta mujer que me está haciendo enloquecer con cada cosa que dice.

—Solo que… para aquel entonces no habían tantos involucrados como ahora—juro que trato de entender más no logro a dónde quiere llegar.

¿Cómo está eso de que me parezco a ella?

¿Por qué la ironía en nuestras edades?

¿Por qué entenderme?

—Aunque —continúa—, creí que eras más inteligente, pero al parecer también cediste.

Por kami, si esta es su manera de torturarme, solo quiero que pare.

—Sé que no fue tu culpa en su totalidad. Sé bien que él fue el que te sedujo—lo último, finalmente me descoloca de toda realidad.

¿Acaso me he desmayado y estoy soñado todo esto?

—Al verte en esos videos, me pregunté si yo había lucido igual.

—Bulma.

—Aquel día… me vi… a mí misma siendo cegada por la pasión que Vegeta despertó en mí—dice—. A tú misma edad ¡En los mismos pasillos! ¡A las mismas horas! ¡Besándome con él en la misma casa! ¡Me recordaste todo!

—Bulma.

—¡Me vi a mí misma en ti!—grita señalándome—. ¡Eras yo a los 27!

—Y-yo… l-lo siento—le digo pero ella vuelve a denegar con la cabeza.

Me hizo sentirme viva en aquel entonces, así que sé lo energizante que puede llegar a ser Vegeta.

FIN DEL FLASHBACK.

Sin pretenderlo siquiera, me he puesto a llorar.

—No lo hagas. Asustarás al niño.

—Bulma…

—Le pondría cabello lila—me interrumpe—, y estarías conociendo a Trunks de bebé. Heredó los ojos de la familia.

Apenas sí puede asentir y Bulma depositó a Aren en mis brazos.

—Tendrá mucha hambre, se muestra un tanto inquieto—dice acariciando la oscura cabellera de mi pequeño—, aliméntalo.

Dicho esto, se levantó de la cama para depositar un beso en la frente de mi niño.

—Aren es mi nieto, eso nada lo podrá cambiar—De ese modo se despidió para encaminarse a la salida, sin embargo, tenía una última pregunta.

—¿Cómo ha sabido su nombre? Yo no se lo he dicho.

—Aren—dice—, era el nombre del pirata favorito de los cuentos que le leía a Trunks cuando niño. Cuídalo mucho.

Finalmente sale de la habitación, dejándome con mi pequeño y hambriento saiyajin ya succionando mi pezón.

"Cuídalo mucho"

Haciendo caso a esa recomendación, me permito abrazar a mi bebé, como si me lo fueran a quitar en cualquier momento.

—Aren… solo tú importas ya.


NT/A:

Siempre les he dicho que todo tiene una razón de ser.

Ahora, espero que les haya gustado acompañar a Trunks y a Pan en el parto de su bebé, y sentirse, al menos un poquito parte de eso.

Quizá se sientan Pan, quizá una doctora, quizá Trunks. No sé. Quienes quieran ser. Ja ja ja.

En fin, algún día, si se da la oportunidad, prometo relatarles un parto real al cual haya asistido o haya tratado. Promesa.

Odette Kaidens Zeng.