INMORAL. SOMBRAS.

CHAPTER 33.

POV DE PAN.

—Adelante.

—Bien, hija. Es hora de que te alimentes.

—Muchas gracias, abuelita Milk—agradezco a medida que me siento en la cama para recibir la bandeja con comida que mi abuela ha traído.

—Aprovecha que ahora Aren está durmiendo. Se levantará con hambre en breve—murmura mirándolo acostado en compañía de su padre al pie de la cama—. Trunks. Baja a comer, ya está servido.

—Muchas gracias. Milk-san.

Sin decir más, mi abuelita sale de mi habitación, dejándome con mi magnánima cena, consistente en carne de dinosaurio del monte Paoz, y el estofado de otros muchos animales.

"Estas dos semanas, debes alimentarte bien. Ahora, come tus ancas de rana"

De seguro, también hay ancas de rana para la cena, y, Trunks nunca fue muy aficionado a ese platillo en particular.

—Deberías bajar—aconsejo empezando a degustar mi sopa de pescado.

—Sí.

Lentamente se levanta de la cama, y sale de la habitación.

—¿Te gustó, Pan?

—Sí, abuelita, tu comida siempre es deliciosa. Gracias.

—De nada. Te dije que Aren tendría mucha hambre—dice viendo a mi hijo tomando su preciado alimento. Sonrío porque luce tan desesperado al lactar, si hasta parece que la vida se le estuviese escapando si no mama—. Bueno, de aquí creo que se despertará a l de la mañana. Así que atenta.

—Sí, abuelita.

—Me voy a dormir. Descansa—sin que lo pudiese prever, mi abuela ha depositado un beso en mi frente.

Se dirige a la salida, cuando la puerta se abre mostrando a Trunks en el umbral.

—Ah, Milk-san.

—Trunks.

Apenas cruzan ese par de palabras y mi abuela se pierde en el pasillo.

—Al parecer salió glotón—bromea.

—Por supuesto que sí, estamos hablando de un saiyajin. Pero… —comento antes de destetarlo ya que se ha quedado dormido a la par que su boca simula mamar—, se volvió a quedar dormido. Ah… si te quieres ir, ya lo puedes hacer.

—Eso era precisamente a lo que venía.

—De acuerdo.

—No es lo que piensas—replica—. Quiero quedarme a dormir aquí.

—¿Aquí? ¿Conmigo?

—Podría dormir en el sofá. Solo dame una frazada.

—¿Estás seguro?

—Sí. Es más, ya he despachado a Mathew.

POV DE TRUNKS.

—¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños querido Aren! ¡Feliz cumpleaños a ti!

Corean todos los invitados. Pan se coloca al lado de nuestro pequeño hijo y le ayuda a soplar la única vela de su pastel mientras yo me encargo de tomar la foto.

Después de posar también para algunas, Pan decide intervenir.

—Muchas gracias a todos por haber venido al cumpleaños de nuestro querido Aren—dice Pan cargando a nuestro inquieto niño que se mueve entre sus brazos. Por lo que decide dejarlo en el suelo para que pueda caminar, al parecer eso es lo que quiere—. Ahora, vamos todos a sala a abrir los regalos.

Mientras todos pasábamos un momento agradable, Aren estaba dando pasos ligeros por el salón. Lo cual me preocupaba mucho a veces. Exagerado me decía Pan, pero todo tenía una razón, y era debido a que estaba aprendiendo a caminar, por lo cual no era raro que de vez en cuando cayera de cara al piso, y llorara. Eso sucedió, nuevamente.

—Oh, no fue nada, Aren. Ya no llores—consolé, seguido de Pan que se acercó para acariciar su negruzco cabello.

—Nuestro pequeño ya tiene un año.

POV DE PAN.

—Habla, Briefs.

—¡Trunks! ¡Aren dijo su primera palabra!

—¿Enserio?—pregunta entusiasmado al otro lado de la línea.

Así que decido colgar la llamada y hacer una videoconferencia. No tarda en contestar, mientras yo afianzo mi agarre sobre mi bebé de 2 años.

—¡Sí! Escucha—enfoco la cámara a mi bebé, y él, como buen niño, colabora.

—¡Da-da-da-da-da!—balbucea.

—Bueno….—me encojo de hombros—. Casi. El punto es que ya empezó a hablar.

—¡Sí!—dice emocionado— Ah… tengo unos asuntos pendientes aquí, pero apenas los terminé, iré a visitarlo.

—De acuerdo—asiento—Adiós.

POV DE TRUNKS.

—¡Hazlo, mami!

—Aren…

—Pol mi cumpleaños—dice con la cabeza gacha.

—Buen intento. Pero si aún falta mucho.

—Mami.

—De acuerdo, mi pequeño manipulador—dice rozando nariz con nariz—. Pero, necesito que vayas con papá. No te separes de él ¿Entendido?

—¡Sí, mami!

Apresurado mi pequeño corre hacia mí sujetándose de mi pantalón.

—Bien—Pan finalmente concentra su energía y el aura dorada cubre su cuerpo mientras empieza levitar, al igual que algunas partes del suelo.

—¡Sí, mami!

Sé lo que viene a continuación, debido a que Pan me comentó la nueva técnica que estaba desarrollando, y ahora que lo veía en persona, me apresuré a tomar a Aren entre mis brazos, y esconder su cara contra mi pecho para protegerlo ráfaga de aire que inevitablemente vino.

—¡Ahhhh!—grita Pan antes de estabilizar su ki y guardarlo dentro de ella. Para cuando por fin lo logra, desciende y se encamina hacia nosotros con su aura dorada y ojos verdes.

—Aren—lo llama para que retorne a verla, cosa que mi hijo hace—. ¿Qué te pareció?

—¡Eres muy fuelte, mami!—ni termina de decirlo y ya ha saltado de mis brazos a los de su madre para abrazarla por el cuello.

—Bueno—interrumpo el momento, ya que empecé a sentirme ajeno—. Creo que ahora me toca a mí.

POV DE VEGETA.

—¡Maldita sea! ¡¿Acaso esta mierda no puede ir más deprisa!

A esta velocidad no creo que llegue a tiempo, aparte de eso, el intercomunicador no funciona, ni cómo avisarles para que estén preparados.

—¡Demonios!

"Revancha"

"De acuerdo, pero al menos quiero algo que valga la pena"

FLASHBACK.

—Si quieres revancha, al menos quiero algo que valga la pena—amenazo.

—¿Dices que ese motor no vale la pena? ¿Eres imbécil? Es un motor XL-2500. Es uno de los más rápidos de la galaxia.

—Quiero efectivo ¿en dónde cambiaría ese artefacto, eh?—replico volviéndome a acomodar los guantes sobre las manos—. Claro, si es que quieres limpiar tu honor. No creo que te guste ir por la vida sabiendo que… Hm. fuiste vencido por mí, es decir, eres un gigantesco ser de cuatro metros.

Al parecer herir su orgullo funciona porque saca una bolsa negruzca del interior de sus ropas.

—Entonces… esto—la lanza sobre la mesa, haciendo sonar las monedas de intercambio de la galaxia de Bode.

—Eso está mucho mejor—le digo—. Aunque, sigue siendo basura.

Necesito provocarlo más. La gasolina de la nave se me está agotando, al igual que los víveres, y no tengo deseos de quedarme en este mugroso planeta a morir de hambre.

—No es suficiente—le digo—. Hm. Aunque no debería extrañarme, tu dignidad vale eso.

—Eres un…—pretende insultarme, pero decide calmarse— ¡Yianyiang!—llama a su súbdito, quien apresurado corre hacia nosotros—. ¡Tráelo!

El muchacho de apariencia débil y un tanto grotesca provista de los tentáculos, se apresura a traer un pequeño cofre, mismo que me ofrece.

—¿Qué es esto?—pregunto—. ¿No saltará un animal venenoso, no es así?

Nunca he sido tan confiado, y eso precisamente es lo que me ha hecho sobrevivir.

—No—contesta mi víctima—. Es oro de la Galaxia de Barnard—dice—. El metal más caro, Moneda de intercambio universal, te servirá a donde quiera que vayas, claro—se ríe de manera maquiavélica—, si logras salir con vida.

—Ábrelo—le ordeno al jovenzuelo, y ante mis ojos aparecen un poco de monedas negruzcas, oxidadas, y hasta podría decir que con algo de moho recubriéndolas.

—¿Estás de broma, no?—inquiero.

—No. Es oro—afirma—Te darán lo que quieras por una de esas monedas.

—Hm ¿Oro?—pregunto nuevamente mientras los analizo para saber si no me están mintiendo—. Esta mierda no es oro.

A decir verdad no estoy seguro, y es que ha pasado tanto desde que trabajaba para Freezer, que ya no recuerdo con claridad los metales de gran valor.

—En verdad que eres idiota. Cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta. Es oro, imbécil—alza la voz para que acepte tener un enfrentamiento con él.

—Hm. Esto—le indico mi anillo de bodas que siempre cargaba conmigo aunque no lo usara—. Esto es oro, dame algo como esto, y pensaré pelear de nuevo contigo.

—Sch. Ese tipo de oro es… muy escaso… —comenta deslumbrado, inmediatamente guardo el anillo dentro del compartimiento de mi armadura.

—A mí no me engañas. ¿Creíste que caería con eso?

—Yo decía la verdad—dice—. Esto es oro en esta galaxia, aunque… te propongo otro trato—cruzándome de brazos, decido escuchar—. Dame ese oro a cambio de todo lo que has visto.

"No necesariamente tengo que cargarlo en el dedo ¿O Sí, Bulma? Solo te digo que, siempre lo traigo conmigo"

—No está en juego. Ahora, ¿Quieres o no pelear? Tengo cosas que hacer.

—¿Complacido?—inquiero tomando el cofre y la bolsa.

—¡Eres un miserable!

—¡Capitán Soo, resista!

—Perdedores.

FIN DEL FLASHBACK.

Debí haber cerrado mi jodida boca, de haberlo hecho ellos no irían a la Tierra.

FLASHBACK.

—Un trago—ordeno sentando en la barra, para mí desgracia un maldito ebrio está sentado a mi lado. La bebida humeante no tarda en llegar, al igual que el imbécil del costado quiere empezar una plática.

—¿E-extranjero?—balbucea— ¿D-de dónde vienes?

Decido ignorarlo, pero continúa insistiendo.

—A-anda… d-dilo.

—Si no me dejas de molestar, te juro que te tragarás tus ojos—amenazo, pero él tan solo se ríe ¿Qué esperaba yo de todos modos si el maldito está demasiado ebrio?

—E-esa es la actitud—dice— ¡Oye! ¿No quieres trabajar?

—Hm.

—Se paga bien, ya sabes… oro, licor y putas ¡Anda! ¡Acepta!

—Vete a la mierda.

—No. no. Escucha, hay un buen negocio —pretende explicar. Está tan ebrio que no sabe cómo cerrar la boca—, hay una purga… el primer escuadrón ya partió con el capitán Soo… es el jefe. Yo… puedo decirle que te contrate… me has caído bien… y no es extraño… eres una maldito infeliz.

—Hm ¿Una purga, dices?

—S-sí… no estoy muy seguro, pero… iremos a… a… a un jodido planeta que no recuerdo el nombre.

—No me extraña.

—Ah… sí…. ahora lo recuerdo… creo que era la Tierra.

FIN DEL FLASHBACK.

Ellos ya deben estar por llegar, no tengo la menor idea con cuanto de anterioridad salieron, pero estoy seguro que su nave es el doble de veloz que la mía.

"El batallón… ha… creo que trescientos hombres"

—¡Maldición!

Es increíble que el intercomunicador se dañe justo ahora.

"Vegeta. Según veo, el intercomunicador tiene un par de los fusibles principales quemados. No tardará mucho en dañar el sistema de comunicación. Debes cambiarlo"

"Dime qué hacer, Bulma."

No creo que gocen de gran fuerza física, además, Kakaroto está con ellos. Espero que sí.

No debería preocuparme, pero…

Aun así vuelvo a apretar el sistema de navegación.

—Destino: La Tierra. Tiempo estimado de llegada: 5 días y 10 minutos.

POV DE TRUNKS.

—¿Qué demonios?—siseo levantándome de un salto del sillón con Aren en mis brazos.

—¿Qué pasa, papi?

—¡Trunks!—viene Pan a toda carrera hacia nosotros— ¿Lo sientes?

—Sí.

—¿Papi?—pregunta mi niño con sus azules ojos en mi dirección— ¿Tienes hamble?—pregunta inocente ante mi reacción. Ante lo cual solo puedo abrazarlo, aun en estos momentos, no puedo evitar caer ante su ternura de 4 años.

—No, mi amor—se nos suma Pan—. Papá… ah… papá ha sentido el ki de otras personas—explica.

—¿Amigos?

—Sí—asiente mirándome fijamente para que la apoye—. No tardarán en arribar—dice Pan entendiendo la situación. También sabe de los ki malignos que se acercan, y aunque no resultan ser poderosos, y creo que no potencialmente peligrosos, lo cierto es que son muchos. Y, los ex guerreros ya han perdido práctica.

Deposito a Aren en los brazos de su sorprendida madre. Sabe lo que diré a continuación y solo empieza a denegar.

—Ni lo pienses, Trunks. Yo…

—Aren, hijo—la interrumpo—. Regresaré en la tarde. Te quedas con mamá.

—Sí, papi.

—Trunks—intenta Pan replicar.

—Pan, te quedas con Aren.

No espero a por lo que tenga para decir y despegué con dirección al sur.

—¿Qué tenemos?—le pregunto a Gohan cuando por fin arribo.

—Calculo más de trescientos—dice.

—Entiendo ¿En dónde está Goku-san y Goten?

—Papá se ha ido a entrenar con Kaiosama.

Genial. El hombre nunca estaba. Aunque, sin su ayuda, estoy seguro de que podremos vencerles.

—¿Y Goten?—pregunto.

—Está dejando a Bra con Bulma. Entiende que… en su estado…

—Lo sé, lo sé—Contesto.

Es nuestra obligación protegerla, en especial porque está a días de dar a luz.

—No sé si Ubb vendrá, por el resto… no sé.

—Sí—añade Gohan recordando a los pocos guerreros que siguen con vida. Muchos de ellos ya retirados—. Creo que seremos solo cinco, apropósito ¿Y Pan?

—La he dejado con Aren—contesto—. No quiero que le pase nada.

—No está en ti tomar esa decisión—replica.

—Gohan…

—Después de tantos años, deberías ya saber que Pan nunca acata órdenes—dice señalando el horizonte con sus cejas, y entiendo a lo que se refería.

Pan viene hacia aquí.

POV DE PAN.

—¡¿A dónde vamos, mami?!—pregunta mi pequeño afianzado firmemente a mi pecho mientras acelero la velocidad. Está emocionado, ajeno de toda preocupación. Y solo disfruta del vuelo.

—Te llevaré con la abuela Bulma ¿Quieres?

—¡Sí!

Incremento la velocidad y no me toma más de media hora llegar, estaba preparada para todo, menos para una cosa.

—¡Tía Bla!—ni siquiera he aterrizado lo suficientemente cerca del suelo y mi pequeño ha saltado de mis brazos para saludar a su tía—. Buenas taldes.

—Hola, nene—responde ella sin retornar a mirarme.

Empiezan una conversación de la cual soy ajena, pero menos mal, Bulma no tarda en salir a nuestro encuentro.

—¡Abuela!

—Aren—responde Bulma abrazándolo, así que, a mí pesar, ignoro a Bra para dirigirme a Bulma.

—Sabrá la situación. Tengo que ir a ayudar. —le digo y ella confirma—. Por favor, le pido que cuide de Aren. Lamento molestarla, pero mi madre ya tiene suficiente con mi abuela.

—Comprendo. Ve. Goten también se fue hace poco.

—Aren—me inclino hasta quedar a la altura de mi niño—. Compórtate. Se un buen niño, hijito.

—Sí, mami.

"Nunca salgas de casa sin despedirte, en especial en una batalla. Porque no sabes lo que pasará exactamente"

Deposito un beso en su negruzca cabecita, y no espero más para salir al encuentro con los demás.

POV DE TRUNKS.

—Creí haber sido claro—reclamo enfrentándola—. Pan. Nuestra prioridad es Aren.

—Y lo sé—se defiende—. Pero… si no los derrotamos, todos juntos, no importa realmente el lugar en dónde estemos. Si ellos escapan, nos matarán, y no pienso permitir que le hagan daño a mi hijo. No si puedo ayudar desde el inicio.

—Pan.

—Trunks—me enfrenta con el cejo fruncido. No hay poder en este mundo que la haga cambiar de opinión.

—¡Porque no quiero que nada malo suceda. Te voy a rogar que te vayas!

—¡He dicho que…

De pronto el fuerte estruendo de una nave estrellándose hace que dejemos nuestra discusión para otro día.

—¡Llegaron!

—No, Goten .

Este ki… no puedo estar equivocado

—Es él.

POV DE PAN.

Me puse a temblar apenas vi a Vegeta venir volando hacia nosotros. Hacía casi 4 años que no lo había visto y ahora…

Por estas circunstancias de la vida, o por una cruel ironía, lo volvía a ver. Creo que Trunks no estaba diferente a mí, aunque claro, él podía disimularlo muy bien.

—¿En dónde está Kakaroto?—inquirió al fin, permitiéndome expulsar el aire que estaba conteniendo. Y, solo mi padre pudo ser capaz de contestar cada una de sus siguientes preguntas.

Poco después aterrizó la nave de los invasores, así que todos, por un momento, preferimos olvidar nuestras diferencias e ir su encuentro.

Nos colocamos en los principales accesos de la nave, esperando a que salieran.

"Te estaré esperando"

"Vete a la mierda"

Ha pasado tanto desde entonces. Seré una egoísta, pero hubiese sido mejor si no lo volvía a ver en lo que me quedara de vida.

—Hazte un moño.

—Ah…—ha vuelto a hablarme, aunque hayan sido un par de palabras y no pase de ser una plática cualquiera, si Trunks lo escucha…

POV DE BRA.

—¿Cuándo tendlas a tu bebé, tía?

—Muy pronto, pequeñín—contesto sobando mi pancita mientras estoy acostada en el sillón.

—¿Selá un saiyajin como yo? Mami dice que sí. Que selá fuelte como yo.

—¿Tu mamá…? ¿Ella te habla de mí?

Maldita mujer.

De seguro dice pestes.

—Sí.

—Ya veo. Pero… Aren, no creas todo lo que tu madre dice. Ella miente muchas veces.

—¿Enselio?

—Sí—asiento antes de darle un beso en su inocente frente.

"Bra. A pesar de todo, el niño no tiene la culpa. No pondré en tela de juicio si odias a Pan o no, pero, al menos, apoya a tu hermano de este modo, aceptando a su hijo, en especial porque ese bebé es inocente de las mierdas que hacen los adultos. Piensa en esto, algún día seremos padres"

—Goten.

—¿Qué dices, tía? —pregunta el pequeñín pensando que me he referido a él.

—Aren. No era para ti, cora…

—¡Bra!—apenas sí he escuchado el último llamado antes de caer de espaldas al suelo. Para cuando puedo abrir los párpados, veo a Aren tomándome del brazo, intentando levantarme.

—¡Tía! ¡Levántate!—al instante lo hago, aparentemente la habitación está en orden. Pero entonces…

¿Qué demonios? ¿Lo imaginé, acaso?

"Es complicado, verás. En el embarazo suceden muchas cosas, entre ellas… te diré… no puedo sentir el ki de otras personas"

Estoy segura de haber sentido un ki en mi dirección, pero… ahora no puedo sentirlo.

"Mi ki a veces se distorsiona, Bra"

¿Eso me estaba pasando a mí?

Es decir, escuché el grito y sentí el ki con claridad.

¿Acaso lo imaginé?

—¿Tía, Bla?

No. Definitivamente hay alguien fuera. Apresurada tomo a Aren en mis brazos y me hecho a correr.

—Tía… ¿Pol qué estamos coliendo?

—No te asustes—le digo a medida que voy a por mi madre—. Todo estará bien.

POV DE PAN.

—Debo admitirlo—sisea en mi oído el horripilante hombre de asquerosos tentáculos como extremidades, mientras me tiene de cara al suelo—. Esta es una grata sorpresa.

—Quítate… de encima—siseó apretando los dientes de lo enfadada que estoy.

—Sabía que había visto a ese hombre en algún sitio—confiesa—, y luego… cuando pude recordarlo. Qué sorpresa. Era un saiyajin—dice refiriéndose a Vegeta.

—Entonces… arregla tus asuntos con él, no conmigo.

El maldito sabía cuándo atacarme, me ha tomado desprevenida, y agotada. Después de dos horas peleando sin parar es comprensible que esté cansada. Pero… debo concentrar la energía en mi interior, es mi única oportunidad para vencerle. Si se percata de mis intenciones… me matará.

—Sh—dice—. No quiero arruinarte. Eres un espécimen valioso ¿Tienes idea de cuánto pagarían por ti en el planeta Ralk?

—No. Y no me importa.

—Debería—dice susurrando en mi oído—, es un planeta hermoso, te gustará.

—Hm.

Apenas logre recuperarme, te mataré maldito infeliz.

—Licor en cada cuadra, sexo, y prostitutas. Ya casi puedo imaginarte allí, esperando por ser follada. Es un lujo, teniendo en cuenta que eres una raza extinta.

Solo un poco más.

Solo un poco más de energía.

—Aunque claro, podríamos llegar a un acuerdo, y podrías ser mi puta personal.

—Antes muerta.

—¿Es por mi apariencia?—se burla, pero decido que es suficiente, al menos lo poco que he conseguido reunir, me servirá—. Te aseguro, perra. Te gustará.

—¡Antes te mato!—como pude, giré en su dirección y le apunté a la sien— ¡Nunca!

El hombre cae de espaldas, sin embargo no está muerto. Al contrario, se levanta del suelo y mirándome desafiante, me lanza una sonrisa.

—Estoy considerando seriamente en no venderte y hacerte mi esclava—se ríe mientras mis niveles han vuelto a bajar, sin embargo, me coloco en posición de batalla—. Prometo ser amable. Dejando eso de lado. ¿Cuántos más híbridos como tú, aparte de esos, hay? Supongo que debes tener críos.

—Soy la única sobreviviente, todos los demás murieron.

—¿En verdad?—sonríe.

—Pelea—le digo.

—Eso haremos, es entretenido. Pero antes quiero conocerte, para algún días decirte, esta eras tú antes y mírate ahora—se burla, riéndose a todo pulmón, pero de pronto calla—. ¿Qué esto?—se inquiere mientras su mirada se dirige hacia el oeste—. Sch. ¿Un humano con esa fuerza…?

No.

El ki de Bra ha incrementado de pronto.

"Bra, en mis últimas semanas, al parecer Yunny incrementa su ki cómo no tienes idea"

Maldición. Bra es capaz de ocultar su ki, pero no el de su bebé, ya que es un ser humano independiente.

—¡Ay! Mi linda niña. Me has mentido. Un humano cualquiera no tiene ese poder.

POV DE GOTEN.

Demonios. No podemos terminar, hemos estado peleando fervientemente, sin embargo parece no ser suficiente. Aquellos soldados se nos acercan y nos envuelven por completo, creando una especia de cápsula con sus cuerpos para detenernos.

"Goten. Ten cuidado"

"Sí, nena."

Tengo que vencer por Bra y por mi hijo.

—¡Ah!

POV DE VEGETA.

Desde hace rato siento que la energía de Pan ha bajado, sin embargo, está lejos de mi campo de visión.

—Lárgate y llévate a tus amigos, y perdonaré tu vida.

—Hm. De ninguna manera. Aquí hay mucho oro, y al parecer, interesantes mujeres.

—¡Entonces muere!

La pelea es reñida y nos desplazamos por el campo de batalla, dándonos los golpes que para él quedaron pendientes la última vez.

En determinado momento, sin ser yo consciente, noto que Pan se dirige con dirección a C.C

¿Qué demonios está haciendo?

—¡Te lo dije!—por estar distraído, un golpe se me ha estampado en la boca del estómago. Mismo que me ha sacado el aire por momentos.

—¡Entiéndelo, príncipe!—lo escucho mofarse—, ¡La Tierra me pertenece!

POV DE PAN.

Intento alcanzar al miserable que vuela en dirección a mi hijo, pero la baja de energía me está cobrando factura, y se me hace imposible alcanzarlo.

"Ellos y tú, me pertenecen"

No tardo mucho en visualizar la construcción de C.C. Y un cúmulo de recuerdos me invade.

"¡Eh, Trunks! ¡Acábalo de una buena vez!"

"¡Yunny!"

Inevitablemente todo esto se parece a aquella ocasión.

Un enemigo yendo a casa, intenta matarnos, desesperación, batallas, orgullo, y… Bra… ahora ella es la que está embarazada.

No puedo creerlo, si hasta parece que estoy reviviendo todo por lo que pasé.

"Yunny murió. No sobrevivió al ataque"

No. De ningún modo permitiría que la historia se repitiera. Ya casi estamos ingresando en la entrada de C.C. y estoy segura de en dónde está Bra, y el hombre se dirige hacia allá. Pero… Aren también está allí.

"Pagarás por los pecados de tu abuelo"

"Lo siento, no sobrevivió al ataque"

"Pan, nuestra niña…"

"¡¿Por qué eres tan cruel conmigo?!"

"Pan, nos duele tu pérdida"

Yunny

"Es tan lindo"

"¡Da-da-da-da!"

"¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños querido Aren!"

"¡Blilla. Blilla con tu luz. Mami a mí me amas tú. En el cielo tu velás que las estlellas blillarán"

"Quielo más comida"

"¡Genial, mami!"

Aren.

Concentro la energía necesaria nuevamente para acelerar mi ritmo, y sin importarme nada, me lanzo hacia el hombre antes de que se estrelle contra la habitación en la que está mi niño, y logro lanzarlo al jardín de C.C.

"Pórtate bien"

"Sí, mami"

Mis manos parecen tener vida propia y ahora agarran su cabeza para estrellar su cráneo contra el suelo a la par de los golpes de mis puños.

—¡No les harás daño! ¡Nunca! ¡Nunca!

Continúo golpeándolo, no me importa a dónde le lleguen los golpes. La sangre empieza a escurrir, pero no me importa, es él o Bra, Aren y Bulma.

"Mami. Hoy jugalé soccer"

Y, por Aren… soy capaz de todo.

Cuando el cuerpo inerte del hombre está a mis pies, formo una bola de ki entre mis manos, carbonizando sus restos. Apenas lo hice, me senté en la verde hierba para calmarme. Un par de cabellos caen por los laterales de mi rostro, y el color dorado, me demuestra porque tuve la energía suficiente para matarlo.

Suspiro profundamente, antes de levantarme de mi sitio para dirigirme a C.C. Pero la imagen de Bra parada desde el balcón, observándolo todo, me hace frenar en mi andar.

"No eres más que una perra, muérete y vete al infierno"

Vuelo hasta el balcón, aterrizando a pocos pasos de ella. Apenas me apoyo en el barandal, las piernas me tiemblan y termino deslizándome hasta el suelo.

"¡No les harás daño!"

Ahora que la adrenalina del momento ha pasado, puedo ver la sangre negruzca de aquel tipo cubrir mis manos. No sé ni cuanto pasa antes de que Bra se me acerque extendiéndome un pañuelo que enseguida tomo para limpiar torpemente mis manos.

"¡Nunca! ¡Nunca!"

Kami. He matado salvajemente a un tipo, estoy consciente de que fue en defensa propia, pero… pude haberlo hecho de otra manera. Aunque…

"¿Tienes idea de cuánto pagarían por ti? ¡Eres una saiyajin!"

Levanto mis ojos hacia la pancita de Bra a término, y creo, fue lo mejor.

—También tienes manchas en la frente y en la mejilla izquierda—me dice, ante lo cual me apresuro a limpiarme, aunque creo que no lo logro en su totalidad—. Quiero que… quede claro… a pesar de esto—empieza—… yo te sigo odiando… sigues… siendo la zorra que arruinó mi familia.

Asiento levantándome del suelo, carbonizando la tela entre mis manos.

De todas maneras, ya quedó inservible.

—Nada…. Podrá cambiar ese hecho—Finaliza.

—Entiendo, Bra. Por eso será mejor que me…

—¡Mami!— dice mi niño viniendo volando hacia mí— ¡Llegaste!

—Aren—no resisto las ganas de cargarlo, y pegarlo a mi pecho.

—Mami… ¿Qué es esto?—pregunta intentado tocar mi rostro. Sé a lo que se refiere. Así que enseguida aparto su mano.

—Estuve arreglando mi coche—miento—. Es el aceite del motor, mi amor.

—Qué asco—dice haciendo caras y eso es suficiente para llenarlo de besos.

—Bien, mi niño, ya nos vamos.

—Sí, mami—sonríe antes de dirigirse a su tía—. Adiós, tía Bla—se despide desde mis brazos. Cuando termina, decide apoyar su cabeza sobre mi hombro, con la intención de dormir.

—Adiós, pequeñín—dice ella pasando de la dulce sonrisa hasta una frialdad extrema. Comprensible si su mirada va dirigida hacia mí.

—Aren siempre será bienvenido—de pronto dice—. Pero…con lo que respecta a ti, largo—murmura.

Asiento con la cabeza mientras abrazo a mi pequeño dormilón, mi pobre hijito ya se encuentra babeando en la curvatura de mi cuello. Está muy cansado.

Afianzo mi agarre a su cuerpito, pasando mis brazos por debajo de sus nalgas, lo pego aún más para despegar, pero…

"No has dejado de ser una zorra"

Ya ha sido suficiente de insultos de parte de Bra. Me acerco lo suficiente a ella, ante lo cual, no retrocede. Con lo orgullosa que es, no habría de extrañarme.

—No te agradeceré si eso es lo que pretendes. Esto…—dice—, Si no eras tú, era Goten. Él también pudo haberlo hecho. Así que no te debo nada.

Asiento con la cabeza, como si de un muñequito de tablero de conductor me tratase. Entrecierro los ojos y mirándola fijamente le digo.

—Yo tampoco querría que me lo agradecieras porque no fue por ti—declaro.

—No voy a escucha…

—Fue por Aren y por el bebé que cargas—murmuro para no despertar a mi hijo.

—Hm. No tienes nada que hacer por mí hijo. No tienes nada que ver con mi…

—Claro que sí, porque es también el bebé de mi hermano, y haría hasta lo imposible por Goten. Lo amo demasiado para proteger a su hijo como si fuese el mío. Así que no fue por ti—al finalizar, despego con dirección a mi casa en el monte Paoz, para acostar a mi niño y esperar porque los muchachos se hagan cargo de todo.