INMORAL. SOMBRAS.
CHAPTER 40
POV DE GOTEN.
—Señores. Buen apetito—dice Helen antes de salir del comedor.
Sin levantar la vista de mi desayuno, empiezo a picar fruta de mi plato, sin embargo, no puedo dejar de sentir la mirada de Bra sobre mí.
—Goten.
He terminado soltando los cubiertos sobre el plato, provocando un ruido para nada agradable ni siquiera para mí, peor aún para Bra que ha saltado en su asiento.
—Bra. Es muy temprano ¿No crees?—le digo—. Tengo que irme a trabajar y realmente no quiero llegar molesto.
—Sé que estás molesto, pero también compréndeme. Yo…
—Lo he hecho, Bra—replico—. Te he comprendido, lo mejor que he podido. Pero creo que ya está demás decirte que esta situación de estar en la mitad de las dos me está sacando de quicio. Pan y tú son mi familia ¿Cómo quieres que apele más por una de las dos?
—Soy tu esposa.
—No me vengas con esas, Bra—reclamo.
Bien. Quiere jugarme esa carta. Bien por mí.
—Goten.
—No quería discutir contigo, pero si es hacerse. Qué más remedio. Hablaremos con toda sinceridad. Me conocerás realmente molesto, Bra—sentencio—. Aún estoy enojado por tu actitud de anoche. Y te lo digo de frente—declaro mirándola fijamente—. Me desagradó la Bra que se presentó ayer como una niña rica que todo lo puede.
Nos retamos a un duelo de miradas, hasta que ella sabe que estoy hablando enserio, y ella decide ceder tanto como Bra Briefs puede hacer. Cinco minutos.
—Goten…
—No me interrumpas, por favor, Bra Son—replico—. Ahora me escuchas.
—De acuerdo—dice mordiéndose el labio inferior mientras creo ver la aglutinación de lágrimas en sus ojos.
Que ni crea que eso me hará flaquear.
—Te diré, Bra. A la mierda los conocidos que puedan o no tener ustedes ¿A quién demonios le importa de todas maneras? A Trunks no porque te diré, también le valen mierda, mujer. Él quiere tener a Aren aquí, sí, pero no de esa manera. Estamos hablando de un niño, por el amor de Kami. Aren no tiene nada que ver aquí, y no debe pagar por el rencor que le puedas o no tener a su madre. Aren es feliz con su mamá, ella lo cuida, y Trunks lo sabe ¿Por qué crees que no ha emprendido acciones legales, eh?—inquiero sin embargo no tengo ninguna respuesta de su parte—. Es porque sabe que Aren no puede estar en mejores manos que en las de su madre ¿Entiendes ahora por qué estamos tan molestos contigo, eh?
—Lo sé.
—Lo que aconsejaste fue cruel—Le digo y ella siente brevemente.
El silencio hace presencia. Como pocas veces, he logrado dejar a Bra sin palabras, lo cual hace que me felicite mentalmente.
Quizá pueda cambiar algo con esto.
—¿Sabes por qué me casé contigo, Bra?—inquiero de pronto colocando mis dedos enlazados debajo de mi mentón mientras sus azules ojos me apuntan de manera fija.
—¿Qué?
—Es porque me encantas—declaro—. Es por eso que eres mi mujer.
—Got…
—Me encantas toda tú. Tu carácter, el que digas las cosas de frente como lo haces, aunque ahora mismo sea contradictorio; con frecuencia amo eso de ti. Y por Kami, debo ser un masoquista, pero también amo el que me des guerra. En especial porque las reconciliaciones son… —no puedo evitar morderme los labios—… siempre tan exquisitas. No necesito contenerme contigo, y eso de por sí ya hace que el sexo sea increíble. Antes de ti—pauso—, sabes que salí con muchas chicas, tú misma fuiste testigo de muchas de ellas, pues te diré, todas ellas, compartían ciertas similitudes. Eran extremadamente dulces, tímidas, para nada decididas y no sabía lo mucho que aquello me fastidiaba hasta que me golpeaste aquella vez en el templo de Kaiosama ¿Lo recuerdas?
—S-sí.
—Estaba desesperado por Pan ¿Y qué hiciste tú?—inquiero recordando aquella escena—. Me abrazaste, y cuando viste que eso no funcionó, me estampaste un puño en la cara que me lanzó al suelo, y luego me tomaste por el cuello y me dijiste:…
—Tienes que… ser valiente—completa ella por mí—, Pan nos necesita.
—Sí—asiento—. Eso dijiste.
—Me… miraste como si…—sonríe levemente bajando la vista—, como si me hubiese enloquecido.
—No esperaba ese golpe—añado—. Después de que Pan sanó, tuve un par de citas—admito—. Y te diré que a partir de entonces, no soporté ni una hora con esas mujeres. Fue tu culpa, Bra.
FLASHBACK.
—Muchas gracias por esperarme—dice encogiéndose de hombros la rubia recién llegada. Enseguida me levanto de mi asiento, y la ayudo a acomodarse en su sitio—. Siempre tan caballeroso.
—Tú lo sabes, Zia.
—Me encantaron las flores que enviaste a la agencia—dice—. Eres tan dulce, Goten. Las chicas quedaron anonadas con el enorme ramo.
—No es nada, por ti—levanto la copa en su dirección.
—Te he echado de menos ¿Tú a mí no?
—Por supuesto, Zia. Eres… una bella rubia platino ¿Cómo no he de recordarte?
—Eres encantador. Te embardunaría en mantequilla y te comería ¿Sabes?
—Sch—sonrío por lo que ha dicho—. Sería canibalismo.
—¿Canibalismo?
—Sí—afirmo extrañado. Creí que entendería mi sarcasmo.
Ordenamos nuestra comida, a su vez, Zya me platicaba de lo sus planes para la semana entrante.
—Iré a ver al diseñador el martes. Me hacen falta un par de vestidos para el viaje ¿Querrías acompañarme?
"Visitaré a Pan la semana entrante. Quizá podría ayudarle a desocupar la habitación que iba a ser para Yunny. Mientras tú visita a Trunks, por favor. También querrá desahogarse con alguien"
—¿Goten?
—Lo siento mucho—me disculpo—. Estaré ocupado. Tengo una junta ese día.
—Es una lástima. Me habría encantado que me hubieses podido acompañar.
—En otra ocasión será—ofrezco—. ¿Más vino?
—Si viene de ti, lo que sea, Goten.
Zya me continúa con su charla, aunque a decir verdad, hacía tiempo que he perdido el hilo. Casi ni he escuchado la mitad de lo que haya dicho. Si Zia pidiera mi opinión, estaría en problemas.
"Te agradecería mucho. Entre hombres podrían desahogarse a su manera. Ese par nos necesita ahora"
Bra.
De manera inmediata me sobo la mejilla en dónde ella me estampó su puño.
"¡Pan está teniendo un paro cardiaco!"
No pensé realmente, tan solo quise entrar a verla y comprobar por mis propios ojos si lo que decían era cierto. No podía dar crédito que Pan se nos muriese.
"¡Goten! Salgamos de aquí. Dejemos a Dende"
"¡Pan! ¡No, Pan! ¡Suéltame, Bra! ¡Pan! ¡Pan!"
Ni siquiera lo vi venir y ella ya me había golpeado.
"¡Goten! ¡Se una ayuda y no estorbes!"
—¿Querido?
—¿Ah?—levanto la vista para encontrarme un par de ojos cafés mirándome curiosos.
—Estás muy distraído, querido ¿Qué te pasa?
—Nada—contesto sonriéndole para restarle importancia—. Solo pensaba en…
—¿La carne no está buena?—me interrumpe preguntando por algo sin importancia—. Siempre ordeno a ese restaurant. Quizá sea hora de cambiar, pero detesto la grasa.
—No. Está muy sabrosa. No canceles tu contrato, Zya.
—Nunca me cansaré de decirte lo atento que eres. Estoy profundamente enamorada de ti. Son Goten.
—Debería… sentirme un hombre muy afortunado—reitero.
—Por supuesto que lo eres, eres guapo, divertido, comprensivo y también rico.
—¿Por qué supones que soy rico?—inquiero.
—Simplemente lo supuse—se encoje de hombros—. ¿Acaso no lo eres?
—Supongo que sí—contesto dando por finalizada la charla, sin embargo, ella continuó preguntando sobre mi oficio, parecía una entrevista de trabajo más que otra cosa. Contestaba y sonreía por cortesía, pero algunas de sus preguntas me fastidiaron. Sin embargo, para mí suerte, recuerdos de la última conversación con Bra, se rememoraron en mi mente.
"En conjunto con la compañía de Ceriyak hemos instalado una planta solar enorme ¿Lo sabías?"
"No. Dime más"
"Esta megaplanta solar es la más grande de todo el este asiático. Abastecerá a 22 mil hogares y… debes visitarla, no te lo puedes perder. Es espectacular. Es magnánima. Además, Son Goten. Te caerás de culo cuando sepas esto"
"¿Qué cosa, Bra?"
"Tiene un peculiar fondo: Un volcán activo"
Intenté cambiar el rumbo de la charla, intenté hablar sobre las distintas culturas del mundo, ante lo cual obtuve una magistral conferencia sobre la última colección de marcas de ropa, zapatos y carteras. Además de diseñadores que en mi vida había escuchado.
Tuve que reprimir mis deseos de bostezar. Pero menos mal, buscando en mis recuerdos, no me aburrí.
"Cuenta con más 290 mil paneles solares. Una extensión de 314 hectáreas y una potencia de 70 megawatts. Goten es…"
"Tranquila con tu cátedra, Srta. Briefs. Vas muy rápido"
—Y la temporada de invierno tiene colores azules y grises que… me destellaron, en verdad. Pero hay un vestido en especial del diseñador italiano Rigo… ¿Goten?
"Lo siento, Goten. Pero es que me emociona que sea capaz de generar energía para tantos hogares. Energía limpia ¿Te das cuenta? El simple hecho es emocionante. Goten, es muy emocionante. Si quieres, te daré un pase especial. Ya lo sabes, cortesía Briefs."
—Cariño.
—Ah… lo siento mucho—reverencio—. La oficina me absorbe.
—Lo sé, cariño. Pero descansa un poquito el cerebro. Se te fundirá.
—Sí. Seguiré tu consejo, Zia.
—Ahora. Bebamos este vino tan bueno que has traído.
—Sí—Asiento, cato el vino, sin embargo, no puedo dejar de pensar en la tarjeta V.I.P que Bra ha conseguido para mí.
—¿Lo bebemos, ya?
—Sí. Salud—levanto la copa—. Año 765. Existe desde mucho antes que yo—bromeo, sin embargo la muchacha se me queda viendo sin entender qué he tratado de decir.
"No tendrás problema alguno con esta tarjeta. Te dejarán pasar más allá de las instalaciones permitidas para el público"
"Te lo agradezco, Bra"
"No hay de qué. Espero que te diviertas"
—¿Seguro no quieres quedarte, Goten? No tengo que trabajar mañana—oferta Zia despidiéndome en la puerta de su departamento.
—Lo lamento—reverencio—. Tengo muchos asuntos pendientes. Tengo que rechazar tu oferta.
—Oh, es una pena. Te extrañaré mucho, Goten. Ve con cuidado.
—Sí. Gracias. Adiós, bella Zia.
—Adiós, príncipe Goten.
Me adentré en el ascensor, recargándome en la pared. Metí mis manos en los bolsillos, mientras esperaba descender del piso 25.
¿Por qué me siento tan extraño?
Quizá deba regresar con Zia y…
"Atracción Fotovoltaica, Goten"
—Bra.
"No hay nada más atrayente e interesante"
Sí, sí lo había.
Busqué en mi bolsillo de la chaqueta, encontré mi celular y llamé a Bra.
—Briefs—responde, y ni siquiera me di cuenta de que estaba sonriendo hasta que mi reflejo en las puertas del ascensor me lo confirmaron.
—Bra. Soy Goten.
—Ah, sí. Dime.
—¿Qué tienes que hacer mañana, Bra?
FIN DEL FLASHBACK.
—Bra. Así es como empezamos. Y es un gusto vivir contigo—Declaro finalmente, me levanto de mi sitio y me encamino a cepillarme los dientes. Poco después tomo mi maletín; Bra y Jay ya me esperan en la puerta, me despido de ellos, al igual que siempre y salgo de la casa para tomar carretera.
POV DE TRUNKS.
—¿Estás bien?—inquiere Goten del otro lado de la puerta mientras yo vomito lo que conformó esta tarde mi almuerzo—. Trunks.
Una última arcada es suficiente para vaciar por completo mi estómago. Salgo del baño en dónde Goten me mira con el cejo fruncido sobre su frente.
—No es nada, Goten—contesto para tranquilizarlo. Rápidamente procedo a cepillarme los dientes.
—Debes estar intoxicado, Trunks—dice cruzándose de brazos detrás de mí—. Aunque, de ser así, yo debería estar en tu misma condición y no es así.
—Despreocúpate.
—¿A excepción de hoy, has tenido otro episodio?
—Solo hoy—admito, termino de lavarme los dientes y me coloco el saco del terno sobre los hombros—. Ahora, no te preocupes, será pasajero. Vamos a recoger a Aren.
Conduje el auto hasta donde Pan me citó, media hora después aparqué el auto, y junto a Goten nos adentramos en la heladería. Allí la hallé con una maleta de ruedas roja al costado. Pan y Goten se saludaron brevemente, al igual que yo enrosqué a mi hijo en mis brazos.
—¡Papi!
"Iré a dejarte a Aren en esta semana"
"¿Y eso, Pan?"
"Quiere estar contigo."
Y ahora lo tenía entre mis brazos, levanté la vista hacia Pan, y silenciosamente le agradecí el haberlo traído. Ella correspondió con una media sonrisa en la cara. Ordenaron un par de copas de helado a la vez que conversamos de distintos temas que no tuvieran que ver con nosotros directamente. Lo cual agradecí a Goten, ya que sirvió de interventor, sabía cuándo debía limitarnos en nuestro tiempo para tener una charla agradable.
—Entonces lo pasamos muy bien. Mathew estaba muy sorprendido—continúa Pan relatándonos la fiesta en la cual también estuve involucrado. Brevemente me enfoco en Aren, quién ajeno a nosotros se divierte a lo grande en los juegos infantiles que dispone el local.
Una hora más tarde, Pan se despide de nosotros, dice tener una reunión muy importante en la tarde, y a su pesar, debe partir. Demora considerables minutos abrazando a nuestro hijo, a la vez que le recomienda portarse bien y… es gracioso: No darme problemas.
—Hijito. Te llamaré cada noche.
—Sí, mami.
—Un abrazo más, Aren—nuestro niño corresponde al pedido mientras Pan se empecina en no soltar ni una lágrima a pesar de que su labio inferior tiembla considerablemente. Intercambia un par de palabras conmigo con respecto a que vendrá dentro de tres semanas para discutir a qué jardín de infantes asistirá Aren. Se despide de su tío, un último abrazo a Aren, y emprende vuelo.
—¿Mami, ya te llamó?—inquiero a medida que me acuesto al costado.
—Sí, papi—me mira como tratando de decir algo que nunca sale de su boca.
—Adelante, sabes que puedes decirme lo que sea, Aren.
—¿Pol que yo no tengo helmanos?
Esa simple pregunta logra descolocarme por completo, sin siquiera pensarlo realmente se me ha escapado un: ¿Qué has dicho? Ante lo cual Aren solo me ha contado que mientras jugaba vio a un par de gemelos, curioso como suele ser el enano, les preguntó el por qué se parecían tanto, ellos simplemente le contestaron que era gemelos, y que eran hermanos. Es allí en donde el enano se había formulado esa pregunta: ¿El por qué no tenía hermanos?
Y yo no supe qué contestar. Menos mal Aren estaba tan exhausto que se quedó dormido cuando yo buscaba las palabras.
Es comprensible que pregunte algo como eso, en especial porque he hecho todo lo posible para estar cerca de él todo el tiempo. Así que no lo culpo si aún no cae en cuenta que realmente Pan y yo estamos divorciados.
Suspiro profundamente, abrazo a mi enano, y me quedo profundamente dormido.
POV DE PAN.
"¿Qué tienes, Aren?"
"Quielo estal con papi. Llévame"
—Siempre tan pensativa—dice de pronto Ethan sentándose en su sitio—. Ni siquiera tienes que decirme, es por Aren. Acerté ¿Verdad?
—Sí—asiento—. Lo extraño mucho.
—Pero no debes preocuparte por Aren, estará bien con su padre, de seguro.
—Sí. Trunks cuidará de él.
No tengo duda respecto a eso. Solo que nunca me separé tanto de él. Kami. Serán 15 días sin mi bebé.
—Supongo que lo llamarás siempre. Es decir, mi madre, aún a mi edad, no deja de llamarme. Las madres siempre se preocupan por los hijos, independientemente de la edad que este tenga. Bueno, al menos las mujeres que no son frías y apáticas.
—Sí—contesto mirando mi vaso humeante de café.
¡Ay, Aren!
Me haces tanta falta.
—Pan. Hay algo que quise preguntarte.
—Dime.
—¿Por qué finalmente aceptaste salir conmigo, al menos para tomar café?
—Ah…
"¿A quién estás viendo, Pan?"
"A nadie, Ann. No digas tonterías"
"¿Tonterías? Eres una mujer joven. Deberías salir con alguien"
—Simplemente, pensé en lo que dijiste.
"Si no es una cita, entonces bien, solo un café; como jefa y subordinado"
—Bueno me alegra que al fin hayas aceptado, Pan.
"Nadie te dice que te vas a comprometer con él, Pan. Solo es un café. Anda, ve, nena."
Si supieras que justo ahora me arrepiento de haberte hecho caso Ann. No debería estar aquí.
—¿Quién diría que el café de un dólar es tan delicioso?
Asiento levemente dándole el crédito.
A quién engaño, no tengo ni el menor de los ánimos.
—Ethan.
—Dime.
—Lamento no ser una animada compañía en este momento. Será mejor que me vaya.
—Si es lo que quieres, Pan. Aunque te diré, siempre tu compañía resulta agradable. Sin excepción.
POV DE TRUNKS.
Los días pasan demasiado rápido para mí propio gusto. Ya dos semanas desde que Aren está conmigo, y no hay día que no me alegre con sus ocurrencias. Hasta lo he nombrado mi pequeño llavero de bolsillo, porque pasa la mayor parte del tiempo conmigo. Bra propuso que lo cuidaría por mí, sin embargo no quiero desperdiciar tiempo valioso.
De la casa a la oficina, Aren se ha convertido en mi pequeño secretario. Pan tenía razón, mientras tenga algo que hacer, Aren no molesta para nada. Al menos eso estoy viendo justo ahora.
Al otro lado de la oficina, Aren colorea un par de dibujos impresos por mi secretaria en medio de lo que parece ser su pequeña oficina desordenada.
—Relájese, Briefs—le digo y el enano levanta su mirada hacia mí—. Está muy serio.
Él se ríe y corriendo viene a indicarme el trabajo que ha hecho con una nave espacial. Lo cargo sobre las rodillas preguntándole qué desea para comer, pero, para mí desgracia, mi secretaria ingresa apresurada, notificándome que tengo una junta de emergencia.
Le encargo el cuidado de Aren, así como la alimentación, y parto a la sala de juntas. Dos horas después estoy de regreso, ingreso a la oficina y me encuentro a Aren durmiendo en el sofá con los brazos y piernas extendidos por toda la superficie, y sus dedos aun enroscando un par de lápices de colores. Kami. El enano se cansó de esperarme. Mi secretaria ingresa con una manta, me informa que ya ha comido, así que no debo preocuparme por nada. Rápidamente inclino su cabeza y lo arropo.
—Descansa, bodoque.
Como aún no había almorzado, ordené que me trajeran mi comida a la cafetería. Así lo hizo mi secretaria, poco después lo lamenté enormemente.
—Mierda—siseo después de la última arcada—. ¿Qué tengo?
Vuelvo a convulsionar de manera asquerosa, vomitando todo lo que comí en la última hora.
—¿Se encuentra mejor, Sr. Briefs?—pregunta mi secretaria al otro lado de la puerta—. ¿Sr?
Escupo el remanente en mi boca, y una nueva arcada se manifiesta. Ya es la segunda vez este mes.
¿Qué mierda está pasando conmigo?
Creo que tendré que reprogramar la cita médica del mes entrante.
Respiro profundamente, logrando así por fin detener mis arcadas. Me cepillo los dientes nuevamente y solo entonces salgo.
—¿Papi?
—Aren—mi vista se levanta de mi hijo hacia mi secretaria y ella me extiende una taza humeante de té, rápidamente me bebo el contenido.
—Gracias. Rian, por favor, reprograma la cita con el médico.
—Sí, Sr. Briefs—dice saliendo de la oficina y dejándonos solos.
—¿Qué tienes, papi?—inquiere el enano—. Estás sudando.
—¿Eh?—solo allí caigo en cuenta que por los lados de mi frente descienden unas gotas de sudor—. No es nada, Aren.
—¿Te dele la pancita, papi?
—Algo así, Aren. Creo que he comido muchos dulces. Es tu culpa—me burlo al ver la cara de preocupación que ha puesto—. Le diré a mamá que me has estado obligando.
—¡No!—grita desesperado—. No, no, no, no. A mami no.
No puedo hacer otra cosa que reír por su actitud, lo tomo de la mano y decido que por hoy ha sido suficiente.
Salgo de la oficina, Aren se me adelanta al ascensor mientras Rian me informa que mi cita será la próxima semana.
POV DE GOTEN.
—¡Wow! ¡Este lugal es enolme, tío Goten!—dice Aren girando 360° una y otra vez—. ¿Qué es?
—Es la megaferia de los principales centros de investigación—explico a medida que lo tomo de la mano. Temo que en el arrebato de las cientos de personas que están aquí, pierda a Aren de vista. Allí sí que Trunks me cuelga de las pelotas. Y, las estimo mucho como para permitirlo.
Incluso si Aren llegara a perderse en la multitud, podríamos localizarlo por el ki, pero como el padre es un exagerado, igual me las cortaría.
—¿Dónde está papi, tío?
—Ya te dije que nos reuniremos con él después, Aren. Debe dar una charla.
—¡Papi es muy inteligente!
—Algo así—me encojo de hombros a medida que avanzamos entre las cientos de gentes reunidas.
—¿Pol qué tía Bla no vino?
—Fue a visitar a mamá.
—¡¿A Abuelita Milk?!
—Sí, Aren.
—¿Y pol qué no me llevó?
—Sí te lo dijo, pero tú no quisiste ir—contesto poniendo los ojos en blanco. Este enano es una joya realmente.
Miro mi reloj y veo que en diez minutos comenzará la intervención de Trunks. Esto por nada del mundo me lo pierdo.
Cargo a Aren e ingreso con un pase especial a nuestro sitio: detrás del telón. No tardo nada en hallar a Trunks, saludamos brevemente y él sale a escena. Dice que demorará quince minutos. Así que siento a Aren en uno de los sillones, en frente de la televisión y me cruzo de brazos a su lado para ver a mi amigo presentar el proyecto más ambicioso, según él, que tiene Capsule actualmente.
—A continuación—anuncian—. Trunks Briefs. Presidente de Corporación Capsula.
—Sch—siseo rodando los ojos porque el maldito de Briefs camina con una elegancia que es de envidiar. Sinceramente detesto exponer ante cientos de personas, lo odio porque casi siempre estoy nervioso. Pero para Trunks, esto no debe ser nada, es algo de su vida cotidiana.
—Tenemos un lema en C.C—Empieza, dominando enseguida el escenario. Y Aren aplaude orgulloso en su asiento al ver a su padre actuar.
De tal palo tal astilla dicen por ahí.
—La ciencia es un esfuerzo—continua—. Una acción de colaboración. Muchas personas buscando ser más eficaces para encontrar respuestas a los problemas. Pero muchos son mejor que un solo científico. Es allí que la ciencia es bella porque puede llegar a beneficiar a la humanidad. Porque ese el objetivo final. Ahora bien. El proyecto que expondré a continuación, es el siguiente …
Pausa de manera teatral.
—Sch. Presumido—murmuro por lo bajo antes de volverme a concentrar en la televisión.
—El proyecto se denomina: Estación lunar para la Agencia Espacial. No es un nombre muy original, seguimos pensando en eso—trata de sonar gracioso—, esto último es casi siempre la parte más difícil de todo. Ahora. Se preguntarán ¿Qué hay de grandioso? Se puede construir en otros planetas ahora. Tienen razón. También es cierto que tenemos casas contenidas en Cápsulas. También es verdad. Pero… construir en la luna, es allí en donde empieza lo complicado. Empecemos, llevar un kilo a la superficie lunar cuesta 200. 000 dólares. Es muy caro. Además, los materiales terrestres que deberíamos llevar no ofrecerían protección. Especificaciones de estos: deben ser muy livianos. Debe ser un sistema compacto, compactable y liviano. Les diré que el único que cumple con aquello es un globo. Y Ya. Un globo ¿Para un entorno tan duro como es la luna?
Ya está, parece que Briefs se los ha ganado.
—Les contaré que las diferencias de temperatura en la superficie lunar suele ser de 200° C—Explica—. Dicho de este modo, si construimos un hábitat, en un lado de la base la temperatura podría ser más de 100° y en el otro lado -100°. Hay algo que debemos hacer, porque debemos proteger a los científicos que trabajarán allí. Y como si aquello no bastara, la luna no tiene campo magnético, es decir, cualquier radiación ya sea solar o cósmica golpeará la superficie. Pero los problemas no terminan allí, la luna no tiene atmósfera, o sea que cualquier meteorito que llegue a ella no se quemará, impactará en la superficie.
—Tío Goten.
—Dime, Aren.
—Quielo ir al baño.
Demonios. Se estaba poniendo interesante. Casi a la carrera tomé a Aren y lo acompañé al baño. Menos mal, para mí suerte, había una pantalla a la entrada.
—¿Pero entonces? ¿Qué material? ¿Qué podemos llevar para proteger a nuestros científicos contra los asteroides y la radiación? Un complejo, es claro, pero como les dije, transportar material terrícola no sería una opción. Pero como solución, hay regolito.
Frunzo el cejo ¿Regolito? ¿Qué demonios es eso? Supongo que tendré que preguntárselo después a Trunks.
—Ya terminé, tío—dice Aren, lo cargo hacia el lavamanos con la vista pegada en la pantalla.
— Por eso, déjenme presentarles a esta belleza. Antes hubiese sido increíble crear una máquina como esta, y menos aún en este tamaño. Esta impresora 3D, este dispositivo, es un robot, una retroexcavadora en versión pequeña, le digo yo. Se encarga de reunir el regolito y…
Hm. Presumido. Ha vuelto a hacer una de sus pausas teatrales.
—De este modo, esta máquina compacta el regolito en capas, una tras otra, y en unos días, cubrirá la superficie de nuestra base. Pero no está sola. Necesitamos 3 robots en conjunto; la excavadora, luego el transportador para llevar el regolito hasta la base, y por último estos pequeños—muestra una imagen—, estos se… se…
Ni siquiera escucho lo último con claridad pero sí veo como Trunks cae desmayado en pleno escenario.
—Trunks.
¿Qué demonios?
Apresurado tomo a Aren y a toda prisa corro a tras bambalinas.
Se escucha un bullicio increíble en las afueras, ya hay un montón de gente reunida.
"… Y por último estos…. Estos…"
Maldita sea ¿Qué está pasando?
La imagen de Trunks en cámara lenta desplomándose en el escenario no deja de repetirse en mi mente.
Kami. Nuevamente indico mis credenciales, pero ni siquiera así me quieren dejar pasar.
—¡Soy su cuñado! ¡Exijo que me dejen pasar!
—No podemos—dice el grandulón malencarado obstaculizando mi camino—El jefe de seguridad no has dicho que…
—Escuche—declaro—, soy su cuñado y, exijo que te hagas a un lado. Si no quieres perder tu empleo, más vale que me hagas caso.
—Tío…—escucho que dice Aren. Sin embargo, no puedo permitirme quitar los ojos del grandulón, no cuando está a punto de ceder. Y así lo hizo, inspecciona nuevamente mi credencial y la de Aren, y al parecer haciendo caso a mi advertencia, me deja ingresar. Dentro, han colocado a Trunks en uno de los sillones. Aren no tarda en soltarse de mi brazos para ir con su padre, sin embargo, lo apartan de manera brusca.
—¡Papá!—grita Aren al no verlo, un conjunto de personas lo rodean.
Me concentro en sentir su ki, lo noto débil.
—Trunks…—murmuro.
¿Qué cosa te…?
—¡Mantenga al niño a raya!—me ordena quien creo es una productora entregándome a Aren, asustado e inquieto—. ¡Interrumpe nuestro trabajo!
—Es el hijo ¿Qué esperaba?—reclamo enfadado antes de cargar a Aren en mi brazos—. ¿Qué tiene, Trunks?
—Estamos en eso. Si quiere ayudar parece allá—señala un rincón—. Déjennos hacer nuestro trabajo, por el amor de Kami.
Hago lo que ordenan mientras veo como examinan a Trunks de pies a cabeza.
—¿Qué le pasa a mi papi, tío Goten?—inquiere Aren abrazándose a mi cuello.
Es lo mismo que yo me pregunto justo ahora.
¿Qué tienes, Trunks? ¿Qué?
