INMORAL. SOMBRAS.
CHAPTER 41.
POV DE PAN.
—Muchas gracias por traerme, Ethan.
—Gracias a ti.
—¿Por qué?
—Por aceptar un paseo conmigo—dice, sin embargo, tengo la certeza de que solamente es por cortesía. Me despido, ingresando a mi hogar; en completa oscuridad me encamino a la habitación de mi niño. Me acuesto en su cama y abrazando su almohada, me dispongo a llamarlo. En ciudad del oeste ya debe ser medio día.
Intento una vez, no hay respuesta. Intento otra, la misma respuesta. Insisto aún más sin embargo no consigo que Aren me conteste.
—Soy Alen. Deja un mensaje—dice el buzón de su celular.
—Aren. Soy mamá. Hijo, contéstame por favor.
Quizá interrumpa a Trunks, pero necesito saber por qué Aren no me contesta, él sabe que siempre lo llamo a esta hora. Decido marcarle a Trunks, pero él tampoco contesta. Vuelvo a marcarle al celular un par de veces más, y nada.
Le dejo un par de mensajes, pero la respuesta es la misma. Sin embargo, continúo insistiendo.
—¿Estará en una junta?
Aunque así sea ¿Por qué Aren no contesta? Tomo el celular nuevamente y le marco a Trunks.
—Contesta. Contesta. Contesta—murmuro esperanzada de que así sea, y efectivamente, me contesta—Por Kami. Al fin—reclamo—. Trunks, te he llamado decenas de veces ¿Por qué…?
—Pan. Soy Goten.
—¿Goten?—miro la pantalla para verificar si quizá cometí un error, sin embargo, no hay tal caso—. ¿Por qué…?
—Pan. Escucha—dice—. Trunks está en el hospital.
—¡¿Qué?!—sobresaltada me siento en el borde de la cama—. ¡¿Qué dices?!
—Se desmayó dando una conferencia.
"Trunks está en el hospital"
—Intentaron reanimarlo allí, pero como no pudieron, lo trajeron al hospital y…
—¿Cómo está?—interrumpo—. ¿Qué te dicen los médicos? ¿Qué es lo que tiene? ¡Goten!
—¡Pan! ¡Cálmate!—alza la voz—. Por Kami. Solo cálmate. Déjame hablar.
¡¿Cómo demonios quiere que guarde la calma cuando me da semejante noticia?!
¡Trunks desmayado es de antología!
—Reaccionó hace un rato—dice—, sin embargo, me dijo que quería ir al baño, con ayuda del médico lo ayudamos a pararse, pero… al dar un paso volvió a desmayarse.
—Eso no puede ser—niego sin podérmelo creer—. Por Kami ¡Eso no puede ser! ¿Estás con él ahora?
—No, Pan. Estoy en el pasillo, se lo llevaron para hacerle pruebas. Estoy esperando los resultados.
Por kami.
—Por Kami… Ah…—¡Pero qué imbécil soy! ¿Cómo no lo pensé antes?— ¡Goten. Lleva a Dende, él debe saber!
—Sí. Dende ya está en camino.
—Bien—le digo, hasta que me vuelvo a dar otra bofetada mental—. ¿Y Aren? ¿En dónde está Aren? ¿Está contigo mi hijo, Goten?
—Estaba—dice —. Lo envié con mamá—dice y ya puedo suspirar aliviada. Mi abuelita Milk lo estará cuidando, sin embargo…
—Pan. No te preocupes, yo estaré al pendiente; cualquier cosa que suceda yo…
—Voy para allá. Envíame el lugar—cuelgo el celular y no lo pienso dos veces para salir volando por la ventana.
Acelero la velocidad, a todo lo que da mi capacidad.
—¡Mierda!—siseo deteniéndome a mitad de vuelo—. Mathew.
El hombre vendrá mañana después de sus vacaciones, debo llamarle.
—Dígame, Sra. Son—Contesta, enseguida lo pongo al tanto de la situación—. No se preocupe. Ustedes no caerán con algo tan simple.
—Es por eso, Mathew—replico—. Nosotros…
—Sra. Son—interrumpe—. No subestime al Sr. Briefs. Recuerde nuestra última conversación.
FLASHBACK.
—Mi fiesta sorpresa es adentro, Sra. Son—me dice Mathew parándose a mi lado en el patio trasero.
—Sí. Lo sé, solo…
—¿Me permite decirle algo?
—Claro que sí, adelante—contesto a la expectativa.
—El día de hoy se vio comprometida con el Sr. Xerox—dice, enseguida frunzo el cejo. Yo nunca los he presen…—. Sra. Son. Soy su seguridad—dice cómo si fuese lo más evidente del mundo, y así es—, debo saber cada movimiento de las personas que los rodean.
—Sí—Asiento sintiéndome como una completa tonta.
—Aunque… mi trabajo solo sea una fachada—dice—. Ustedes pueden cuidarse solos. Incluso el pequeño joven Briefs podría.
—Sabes que debemos encajar, esto forma parte de eso—Declaro—, pero, Mathew, tu trabajo es muy valioso para todos nosotros, ya te lo dije alguna vez, eres una de las pocas personas en las que Trunks más confía. De modo que, no eres un simple empleado, tanto Aren, Trunks y yo, te estimamos demasiado, Mathew. Has sido un hombre confiable, respetuoso, y es por eso que todos nosotros te estamos agradecidos.
—Sra. Son—dice de pronto con un deje de melancolía en su voz—. Ya se lo admití en cierta ocasión a Briefs, pero… sí que me asusté cuando descubrí quienes eran ustedes realmente.
—Dime cómo fue.
—No estaba preparado—empieza—, Kami, incluso para mí, eso era demasiado para asimilar—lo entiendo a la perfección. Él era soldado, según sé.
Estoy convencida de que para un hombre como él, no debe haber muchas cosas que le sorprendan. En su época, debió haber vivido y visto todo tipo de desgracias. En resumen, un hombre que ha visto demasiado del mundo. Hasta lo que no debía.
—En aquel entonces…—pausa—, la Srta. Briefs era una niña, tendría 15 o 16 años, ella intentaba pilotear el helicóptero, Briefs le enseñaba a campo abierto.
"Pasaré el verano con mi hermano"
—Sch—sisea de pronto—. Hasta recuerdo con exactitud la matrícula: N450CC—Dice—. Algo salió mal, el helicóptero empezó a dar vueltas; se estrellaría era evidente, temí por la vida de la Srta. Briefs… pero fue entonces cuando lo vi volar hacia allí. Ver cómo Briefs tomaba un helicóptero por la cola, como si se tratara de algo tan simple, no… me dejó sin palabras. Debo admitirle que tuve miedo de él—se confiesa—. Después de aterrizarlo, le reclamó a su hermana el haber equivocado los controles. Poco después se me acercó, me preguntó si estaba bien, que lamentaba que yo hubiese visto aquello, y que comprendería si yo quería dejar mi empleo. Me fui sin decirle nada aquel día. Ya en la noche, mi esposa, sin pretenderlo, me ayudó. Al día siguiente estuve como siempre, muy temprano en su departamento. El resto usted ya lo conoce.
—Mathew…
—Es un hombre muy fuerte de carácter, usted como su exesposa lo conoce mejor que nadie—asiento—, y Briefs vaya que sabe en dónde demostrarlo. En fin, Es el jefe—dice finalmente encogiéndose de hombros.
FIN DEL FLASHBACK.
—Mathew…—no puedo terminar mi frase.
Desesperación. Eso es lo que siento justo ahora. Saber que todo esto es anormal, que Trunks no debería pasar por esto, me tiene en zozobra.
—Pan. Cálmate. Briefs es muy fuerte, no caerá por esto—dice seguro de sus palabras—, en el peor de los escenarios, como ustedes son seres extraordinarios, estoy seguro de que cualquier cosa milagrosa podría sucederles, créame, Briefs estará bien.
"Quiso ir al baño, pero volvió a desmayarse"
—¿Pan?
—Sí—asiento, esperando que Mathew tenga toda la razón—. Me tengo que ir, Mathew.
—Vaya con cuidado, Sra. Son. Y, dele mis saludos al Sr. Briefs—Cuelgo la llamada y nuevamente emprendo vuelo.
"¿Acaso yo no lo recuerdas, Pan? Prometimos ser amigos. Una amiga acepta el regalo de su amigo"
—Trunks…
POV DE GOTEN.
—¡No reacciona!—escucho que alguien dice en medio del griterío—. ¡Pidan una ambulancia!
—¡No podrá ingresar hay mucha gente fuera!
Trunks. ¿Qué tienes? Despierta. Solo reacciona.
"Apenas termine, saldremos de aquí e iremos a comer hasta hartarnos ¿Eso te gustaría, Aren? Podrás pedir lo que sea"
"¡Sí, papi!"
"Entonces espera aquí con tu tío"
"Telmina pronto, papi"
—Trunks…—Siseo intentando acercarme, pero el circuito de seguridad que se ha formado alrededor de él no me deja.
—¡Atrás, señor!
—¡Es mi hermano!—grito—. ¡Déjenme pasar, tengo que estar con él!
—¡Hágase a un lado!—me grita el grandulón cruzándose de brazos—. ¡Déjelos hacer su trabajo!
—Si no te mueves yo…—me siento tan enfadado que no me importa si termino derribando al tipo—. Hazte a un lado ¡Ahora!
—No puedo, señor. Son órdenes.
—Esta orden te la doy yo ¡Apártate!
—Sr…
—¡Tío! ¡¿Mi papá está bien?!—pregunta Aren a punto de llorar.
Kami. Por estar discutiendo con este tipo, me he olvidado por completo de Aren. Enseguida lo tomo en brazos, a la par que hacen lo mismo con Trunks. Uno de los de seguridad lo carga sobre la espalda mientras los otros abren una vía despejada, colocándose a lados.
A toda carrera el fortachón se lleva a Trunks a la salida mientras yo corro detrás. A las afueras, el congestionamiento es peor, las periodistas se aglomeran tratando de obtener la primicia. El bullicio es increíble, ni siquiera estoy seguro de qué es lo que están preguntando realmente.
—¡¿Cómo está el Sr. Briefs?!
—¡¿Tiene alguna enfermedad que no han querido develar?!
—¡¿Habrá una conferencia de prensa?!
—¡¿Son efectos secundarios de las pruebas que están haciendo para el colonizaje?!
Son algunas de las preguntas que logro escuchar mientras apresurado cubro por completo a Aren con mi leva; mi niño se mueve incómodo debajo de ella, así que coloco mi mano firme sobre su cabeza para inmovilizarlo en su sitio. Es mejor que la prensa no lo vea. Esas lacras del espectáculo hacen fiesta con el dolor ajeno, así sea acosta de un niño, y, de ninguna manera les daré la exclusiva a estos de que vean a mi Aren así.
Que se vayan a tomar por culo.
Abriéndome paso entre la gente logro llegar a la camioneta en donde han depositado a Trunks. Intento subirme pero la organizadora del evento me detiene, cierra las puertas en mis narices y el vehículo emprende marcha.
—Maldita mujer—siseo. Intento llegar a mi auto, pero el congestionamiento vehicular no me lo permite.
Maldita sea. Todos quieren saber a qué hospital irá Trunks.
—Tío ¿En dónde está mi papi?—inquiere Aren debajo de su carpa improvisada.
—Tranquilo, Aren. Llegaremos—afianzo mi brazo por debajo de sus nalgas, y emprendo carrera hacia el hospital.
POV DE PAN.
Mierda. Parece que mientras más empeño le pongo por llegar, más lejos me encuentro.
"Estoy en camino al hospital. Aren está conmigo"
Por Kami. Mi niño. Debo acelerar más, tengo que llegar, tengo que llegar.
"Llévame a casa"
—Trunks…
"Hm. Toma un taxi"
"No tengo dinero, nunca cargo billetes"
¿Qué demonios tienes?
"Se ha desmayado dando una conferencia"
Él siempre ha gozado de una buena salud, nunca…
"Deberías agradecerme, eres una desconsiderada"
Ni siquiera he caído en cuenta de las lágrimas que ya he derramado. Simplemente, aun no puedo dar crédito a esto. Trunks enfermo. Sch, no puede ser.
"Pero qué mala memoria, Pan. Decidimos ser amigos ¿No lo recuerdas?"
—Trunks…
"Tendrás que cortarte el dedo si la rompes"
Kamisama, por favor que no sea nada grave, por favor, por favor, por favor. Kami, protégelo, que no tenga nada grave, por favor.
Finalmente, una hora después, me encuentro aterrizando en un terreno baldío. Tomo un taxi y por fin logro llegar a la dirección que Goten me ha enviado. A toda carrera ingreso a las instalaciones con dirección al ascensor, pero este se cierra justo en mis narices, así que decido tomar las escaleras.
"Piso 10. Habitación 305. Aren está con Gohan. Se lo acaba de llevar"
Escalón tras escalón asciendo hasta que un letrero con el número de piso me sonríe. Guiándome por el ki de Goten, logro dar con la habitación, tomo la manija y apresurada me adentro.
—Pan.
"Pan. Iré a vivir en ciudad del oeste, Bra se ha dado de baja"
Como si el tiempo se ralentizara, a paso lento me acerco a la camilla en donde Trunks duerme. Sus ojos completamente cerrados y su facie completamente pálida hacen que contenga la respiración.
No es un simple desmayo, si hasta su cejo fruncido de siempre ha desaparecido.
—Pan.
Trunks…
Rápidamente lo inspecciono de cabeza a pies. ¿Qué tienes, Trunks?
—¡Pan!
—Goten… —giro hacia mi tío—, esto no…—niego—, es inverosímil.
No hay palabras para describirlo, es como haber echado abajo a un enorme árbol.
—Pan.
—¿Qué dicen los médicos?—inquiero— ¿Qué es lo que tiene? Goten…
—Aún no me dicen nada—Se me acerca hasta tenerlo enfrente—. Solamente entran, ven los datos de Trunks y ya—dice antes posar sus manos sobre mi rostro y dejar que sus pulgares limpien las lágrimas que han salido nuevamente—. Niñata—me envuelve en brazos—. Todo… —no pude continuar sin que su voz se quiebre—. Habrá una explicación.
—Goten.
—Calmémonos—más que un apoyo para mí, creo que lo dice más por él—. No sabemos que sea, pero tratemos de calmarnos—me suelta mirándome con sus enrojecidos ojos—. Trunks estará bien. Confío en que así sea.
Asiento, giro en torno a Trunks y no puedo evitar tomar su mano pálida, levemente tibia, aprieto mi agarre e intento transmitirle ki, pero Goten me detiene.
—Ya lo intenté—me dice Goten—. Pero aun así no funciona. Y, como no está consciente, no puede comer la semilla.
—¿Has contactado con Dende?
—Lo hice, pero ni siquiera él sabe qué es lo que anda mal en Trunks—me contesta, y no puedo evitar fruncir el cejo.
Por un demonio. ¿Qué clase de Kami tenemos?
—Fue él quien trajo las semillas. Quise dárselas a Trunks cuando se despertó, pero… volvió a desmayarse.
—Goten, esto debe ser grave, Trunks nunca…—niego de lado a lado—. Trunks es muy saludable.
Por Kami, este hombre detesta los malos hábitos.
Sch. Si hasta considera que las bebidas azucaradas son basura, muchas veces me gané una reprimenda de su parte por preferir una de esas a sus jugos de frutas.
—Lo sé—dice—, Por Kami. Ninguno de nosotros nos hemos desmayado si no es después de una batalla. Es por eso que es más raro aún.
—¿En dónde está Bra?—inquiero con medio rostro en su dirección.
—Viene en camino—contesta a secas. Sabe lo que podría pasar si ella me ve aquí. Ya estoy preparada para el escándalo que armará.
Los minutos pasan sin ningún cambio, Trunks continúa en su estado. Goten se coloca enfrente de mí, al otro lado de la cama de Trunks, entre los dos, intentamos transmitirle energía a la vez que él me cuenta los pormenores de las últimas horas. Ya he llamado a Aren, y…
"¡Mami! ¡¿Papi está bien?!"
Mi partió el alma escucharlo llorar. Sin embargo, hice lo que pude para tranquilizarlo.
"Mi amor, ya no llores. Yo te cuidaré de papi ¿De acuerdo?"
—Buenas tardes, con permiso—dice el médico al ingresar a la habitación. Revisa a Trunks brevemente y nos da una respuesta que si bien es un alivio, también nos desconcierta por completo—. Los exámenes no apuntan a que algo ande mal. A decir verdad, su condición de salud es mucho mejor que la de todos nosotros, se los aseguro—nos dice el galeno, sin embargo la misma pregunta se repite en mi mente. Si todo está bien.
¿Entonces por qué continúan los desmayos?
Dos veces en un día no son normales para nadie y menos para alguien como Trunks.
Kami. ¿Qué es lo que tiene? ¿Qué tiene, Trunks?
—…Como conclusión. El paciente solo necesita descansar.
—¿Qué?—se me escapado de la boca. No puedo creer que se trate de algo tan simple.
—Quizá los desmayos se deban al agotamiento físico que el paciente tiene—explica el galeno—. Además, aquí el Sr—se refiere a Goten—, nos ha declarado que hace un par de días el paciente tuvo náuseas y hasta vómitos.
¿Qué? ¿Por qué no me lo dijo?
Retorno a ver a Goten como exigiéndole una explicación para no haberme informado de algo tan importante.
—Creí que Trunks ya te lo había dicho.
—No—niego—. No me lo dijo.
"¿Ya vas a dormir, Aren?"
"Sí. Solo espelo a papi?"
"¿En dónde está él?"
"En el baño"
Maldita sea, Briefs ¿Por qué no me lo dijiste?
—Eso de por sí ya es una descompensación—continúa el galeno—, pero ahora que vemos los análisis, todo está en orden. Así que yo recomendaría reposo y que el paciente descanse lo suficiente ¿Saben si ha estado durmiendo bien durante las últimas semanas?
—Sí—contesta Goten—. Bueno, las 5 horas que Trunks siempre acostumbra. Sí. Es más—añade—, creo que ha dormido un poco más debido a su hijo.
—¿Lo ven? El malestar podría darse como consecuencia de estrés u agotamiento físico. Su trabajo demanda mucho de él y…
—Eso no puede ser—niego enseguida, interrumpiendo al médico. No creo que se trate de algo tan simple. No lo creo. No—, Trunks lleva 20 años dirigiendo esa empresa y él nunca se había desmayado antes.
—20 años es un largo tiempo, señorita—me dice el médico con una sonrisa compresiva—, entiendo su preocupación, pero ya hemos hecho todos los análisis de rigor y ningún valor está fuera de los rangos establecidos. Está muy sano.
—Dr. Por favor—ruego—, hágaselos de nuevo. No lo sé, quizá en esos salga algo que justo ahora están ignorando, por favor.
—Señorita—dice—, ya se los hicimos. El resultado fue el mismo. Por ello, hemos atribuido que se debe al cansancio. Créanme, hemos visto a muchos pacientes con lo mismo últimamente. Y, para este paciente, esa es la única explicación que le podemos dar. Sin embargo, lo mantendremos hoy y mañana en observación. Ahora con permiso, tengo que retirarme.
Reverenciamos levemente, y el médico sale de la habitación, apenas lo hace, pego una silla al lado de la cama de Trunks y me siento a su lado. Goten sale a contestar una llamada, dejándonos solos.
"Atribuimos a que se debe al cansancio"
No. No puede ser eso, Trunks es alguien muy fuerte. No creo que sea eso.
Retiro un par de sus mechones lilas de su frente e introduzco sus manos debajo de las mantas. Quizá así logre algún cambio en su temperatura.
"20 años es mucho tiempo. Estrés, trabajo. Está cansado"
No lo creo. No. No es eso. Esto es algo más que un simple cansancio. Si lo fuera, Trunks no estaría desmayándose a cada momento. Conociéndolo, quizá no sea una única vez, quizá Trunks no se lo dijo a nadie, y estos episodios ya se han repetido antes.
¡Maldita sea, Briefs! ¡No puedes tener todo bajo control!
—Bra me acaba de llamar—ingresa Goten—. Viene para acá. Pan…
—Lo sé—asiento porque sé en lo que está pensando.
—No sé cómo reaccionará Bra cuando te vea aquí—lo dice en voz alta.
—Incluso si ella intenta sacarme—declaro—, me quedaré.
—De acuerdo—contesta antes de tomar asiento en el sillón al costado de Trunks—. Yo abogaré por ti—dice sonriéndome de medio lado, logrando sacarme una sonrisa.
Un momento de silencio tranquilizador se hace notar, hasta que Goten habla nuevamente.
—Nunca lo había visto así.
—Ni yo—niego de lado a lado—. Jamás. ¿Hace cuánto vino Dende?
—Hace unas… dos horas—dice encogiéndose de hombros y negándose—. No se explica qué es. También dice que todo es normal; sus órganos, todo, están muy bien. Dende no lo sabe —suspira tomándose la cabeza con las dos manos—. Y ahora, con estos médicos…
—Ellos no podrían tratarnos—interrumpo—. Somos diferentes. Ningún médico cualquiera podría revisarnos.
—¿Entonces qué sugieres, Pan?
—Debemos sacarlo de aquí y…
—¿Qué haces aquí?—inquiere Bra apenas ingresa a la habitación—. No tienes nada que hacer. Vete.
—Bra—decido encararla—. No lo haré.
—¿Quieres que llame a seguridad para que te saquen?
—Bra—dice en tono firme Goten—. Ya basta. Ahora quién importa es Trunks.
—Goten.
—Bra—sentencia firme Goten—, me importa una mierda si ustedes se soportan o no. Déjense de niñerías, y decidamos por Trunks. Él es quien importa ahora, después mátense si quieren.
—¡Goten!—Decimos al unísono Bra y yo.
—Nada de: Goten—dice en un tono absoluto de seriedad. Nada en comparación con el Goten de siempre—. Si no pueden estar en una misma habitación y hablar como las personas civilizadas, entonces las dos lárguense. Me ayudarían mucho si lo hicieran. Lo que menos necesito justo ahora es tener que soportar quejas e insultos, bastante tengo con Trunks ¿Entendieron?
Bra y yo solo asentimos con la cabeza.
—Bien. Ahora, niñitas. Decidamos de una buena vez.
—¿Acerca de qué?—inquiere Bra a la par que Goten decide ponerla al tanto de la situación—. Pero… ¿Cómo demonios no saben lo que tiene?
—Según los exámenes él está bien—continúa Goten—. Pero Pan propuso sacarlo de aquí.
—Esa decisión no te pertenece—me sentencia Bra de brazos cruzados—, Trunks se quedará—dice—, hasta que los médicos determinen que es lo que tiene.
—Bra—¿Se puede ser tan estúpidamente terca en esta vida?—. Sé razonable, por favor—le digo—, Tú y yo sabemos que lo que tiene Trunks es mucho más. Nosotros jamás nos hemos enfermado.
—¿Ahora te crees médico, Pan?—replica levantándome una ceja.
—Lo primero que les estoy diciendo, y lo que primero que hacen—se queja Goten golpeando sus muslos con sus palmas—. Niñas, sean buenas.
—No—contesto calmándome después de dar un profundo suspiro—. No lo soy, Bra. Pero sé que esto no es solo cansancio. Tú conoces a tu hermano, sabes cómo es.
—¿Entonces qué propones?
—Bra—me coloco enfrente de ella—, llevémoslo al planeta de Kaiosama. Él sabrá que hacer, para ahora, mi abuelito ya estará al tanto de la situación, no tendrá problemas en llevarlo.
—No—niega Bra de pronto mientras yo reprimo el impulso de rodar los ojos y arrancarme el cabello desde la raíz —. Dijeron que lo tendrían en observación, los doctores podrían…
—Bra—vuelvo a empezar—, Kaiosama podría examinar a Trunks. Estoy segura de que Kaiosama sabrá que le pasa a Trunks.
Poco después Bra firmó la autorización; media hora después, Goten cargó a Trunks sobre su espalda y a toda velocidad volamos al monte Paoz.
"Los amigos se ayudan si se necesitan"
Quién mejor que Goten para representar eso en todo su esplendor. Media hora después aterrizamos en el jardín, mi abuelo ya nos recibe a las afueras.
—Padre, por favor—ruega Bra, arropando a Trunks aún más de lo que ya estaba—. Le pido que…
—Lo sé, Bra—Contesta mi abuelo ahora siendo el quién toma en brazos a Trunks—. No te preocupes. Todo saldrá bien. Ahora, solo puedo llevar a uno más de ustedes—dice.
Mierda. El maldito trato con el dragón.
—Yo iré —declaro al instante a la par que unos muchos pares de ojos me miran—. Yo.
—De acuerdo.
—No. Iré yo—replica Bra—. Es mi deber, Trunks es mi her…—Bra se ve interrumpida por Goten, quien alejándola brevemente de nosotros, parece convencerla. Poco después, Bra ingresa enfadada a la casa, y Goten nos grita que nos demos prisa.
—Pan—dice mi abuelo pidiéndome que coloque mi mano sobre su hombro, acción que enseguida hago. Coloca dos dedos en su frente, y nos teletransportamos.
—¡Oh!—grita sorprendido el dios al vernos allí.
—Hola, Kaiosama.
—Goku.
Rápidamente le explico la situación, reuniendo todo lo que Goten y los doctores me dijeron.
—Kaiosama, por favor—reverencio—. Revíselo.
—De acuerdo—el dios de tono pastel, pide que recostemos a Trunks sobre su cama mientras él ingresa a otra pequeña habitación a por sus instrumentos.
—Tranquila, Pan—aconseja de pronto mi abuelo—. Ya estamos aquí, Kaiosama lo tratará, ya lo verás.
—Sí, abuelito. Sí.
Poco después Kaiosama regresa con unos cuantos megalibros en sus manos, mientras sus ayudantes traen un maletín negro consigo. No pide que desvistamos a Trunks, no tardé nada en hacerlo.
—Ya veo—murmura el dios a medida que usa el estetoscopio sobre el tórax de Trunks—. Sí, tiene que ser eso…—vuelve a murmurar frases que para mí no tienen sentido—. No hay duda. Mm. Sí. Ya he visto esto antes.
—¿Qué pasa, Gran Kaiosama?—inquiero—. ¿Es grave?
Por favor que no lo sea.
—He terminado—dice—. Es DSKT. Desorden súbito de ki tardío—explica, y mi abuelo no puede evitar soltar un: ¡Ah! De alivio.
—Entonces se curará solo—dice mi abuelo, dándome a entender que conoce el desorden.
—Así es Goku, este muchacho ha estado usando su ki de manera imprudente, su energía está descontrolada, y eso provoca los desmayos y también el vómito.
—Pero a mí no me dio nada de eso—niega mi abuelo—. No que yo recuerde.
—¿Cuándo, abuelito?—inquiero. Nunca me lo había contado.
—Ah. Fue cuando apenas eras un bebé, Pan.
—Entiendo. Entonces… Gran Kaiosama ¿Qué pasará ahora?
—Bien, como cada cuerpo es distinto, no puedo prever con certeza cómo reaccionará este muchacho—empieza—. Como su ki está fluctuando justo ahora, su cuerpo trata de asimilar la energía y el poder acumulados. Es por eso que él está así, los síntomas se presentan días después de un sobreesfuerzo.
Kami. Sabía que Trunks había retomado el entrenamiento pero nunca pensé a qué nivel.
—¿Qué síntomas?—inquiero, a la par que el dios me da un serie de ellos.
—Eso es todo, cuídenlo y déjenlo descansar. Si no lo hace, esto puede empeorar—dice el dios—. Estará muy débil los siguientes días, no podrá ni siquiera controlar su ki. Por eso, por lo pronto lo induje a un sueño leve, lo ayudará a descansar, será mejor así. Despertará mañana por la noche. Es para que no se repitan los desmayos, de ese modo, y con los cuidados, se repondrá pronto, ya lo verán.
—Sí—reverencio—. Muchas gracias, Gran Kaiosama.
—De nada. Ahora vístanlo y ya se lo pueden llevar—asiento nuevamente mientras le coloco la camisa. No tardo nada en vestirlo por completo y atarle las agujetas de los zapatos. Mi abuelo lo toma entre los brazos nuevamente y estamos dispuestos a marcharnos cuando la pregunta se me viene a la mente.
—Ah. Disculpe, Gran Kaiosama.
—¿Sí?—dice el dios acomodándose los lentes oscuros sobre el puente de la nariz.
—Ah… Para bajarle la fiebre ¿Simplemente paños de agua simple?—inquiero, ganándome una sonrisa del dios—. O algo en espe…
—Niña, sé que estás preocupada—interrumpe—, pero los síntomas solo durarán mientras el cuerpo del muchacho asuma el nuevo poder que ha estado perfeccionando.
—Kaiosama… pero es que usted dijo que la fiebre podría ser muy alta ¿Cómo haré si eso llegase a suce…
—¡Tienes razón!—me interrumpe como si hubiese recordado algo muy importante—, un cuerpo increíble como el de los saiyajins se debe curar con algo aún más increíble. Ven conmigo, mi niña—dice guiándome hasta uno de los árboles de su planeta—. El árbol Gingko. Símbolo de vida. No hay nada que no alivie —explica.
Toma una de la ramas más frondosas y me la entrega.
—Té, tres veces al día—da indicaciones—, y también la misma infusión en los paños ayudará a que la fiebre descienda. El té cada 8 horas. Puntualmente. Si no lo haces, el tratamiento perderá efectividad y la recuperación tardará más ¿Entendido?
—Sí.
Agradecí nuevamente la bondad del dios, y así, en un parpadeo estuvimos de nuevo en la Tierra. Mi abuela Milk ya tenía preparada una habitación, mi abuelo recostó a Trunks por un tiempo, ya que Bra insistió en que lo lleváramos a C.C.
—Eso nos dijo, Kaiosama—termina mi abuelo de relatarles a todos.
—Padre—dice Bra a medida que mece a Jay en sus brazos—. ¿Solo descansar, es enserio?
No me sorprende en lo absoluto su pregunta. Irónicamente es lo mismo que nos habían dicho en el hospital. Bajo mi vista hacia mi enano, se ha quedado dormido en mis brazos. Mi pobre niño se preocupó mucho por su padre, pego mi mejilla a la de mi Aren y empiezo a menearme de lado a lado.
Mi familia puso el grito en el cielo cuando les dije que no me hospedaría en casa, ya que debía cuidar de Trunks, que debía ir a C.C.
—Pan… hija. No creo que sea una buena idea—dice mi mamá—. Bra no estará muy contenta.
—No me importa—sentencio—. Debo hacerlo.
—Pero hija—empieza mi padre—. Tampoco estoy de acuerdo.
—Papá. Trunks…
—Sí, tienes toda la razón, Pan—dice de pronto mi abuelo a mí defensiva—, escuchen, déjenla ir. Además, Aren querrá estar con su papá.
—Pero Goku…—dice mi asombrada abuela, sin embargo, al final, hasta la misma Bra, de seguro convencida por Goten, acepta. Es así como mi abuelo recostó a Trunks en la parte trasera de la nave, y yo tomé mi lugar en los asientos laterales, con Aren a cuestas.
Bra se sentó en el asiento de piloto, a la par que Goten tomaba a Jay entre sus brazos. No tardamos mucho en despegar. El silencio que se había formado fue interrumpido por la música proveniente del estéreo. De no ser así, creo que habría podido escuchar mi propio palpitar.
—Estamos por llegar—informa Goten con medio rostro en mi dirección, ante lo cual asiento. Él me guiña un ojo y sonríe de manera cómplice.
Sch. El Goten de siempre ha aparecido nuevamente, pero ¿Qué se supone que significa eso?
Pongo los ojos en blanco antes de bajar la vista a mi nene entre mis brazos, por alguna razón, no pude evitar dirigir mi vista hacia Trunks y de vuelta a Aren. Lo hice tantas veces que ya perdí la cuenta. El verlos dormidos a ambos me hizo caer en cuenta de muchas cosas que si antes ya tenía algún indicio, ahora lo marcaba con fuego.
Mismos rasgos faciales, distinto color de cabello, pero…
Vaya que el mismo carácter. En conclusión: un par de molleras duras.
—Sch—Siseo.
"Es mi niño. Gracias, Pan"
Kami…
"Te quiero más que a nada tonta"
Trunks.
"Lo estás haciendo muy bien, Pan. Pronto nacerá"
Nuestra vida pudo haber sido tan distinta, Trunks. Tan distinta.
"¡Pan! ¡Pan! ¡Ven!"
"¿Qué pasa? ¿Qué tienes?"
"Aren ya dijo mamá"
"¡¿Enserio?! Vaya. Ya era hora. Ya me sentía infravalorada"
¡Ay, Briefs!… lamentablemente el hubiera solo existe para causar arrepentimiento.
"¿Qué es eso, Trunks?"
"Juguetes para el enano"
Por Kami. Acaso…
"Se mi esposa, Pan"
"¿Estás hablando enserio?"
"Como si apostara 10 millones. Quiero que esas mi mujer."
¿Acaso este fue el plan desde el inicio? ¿Lo fue? ¿Esto es a lo que muchos llaman destino? ¿Es esto?
—Maní… maní…—murmura Aren entre mis brazos y no puedo evitar sonreír.
Como suele suceder casi siempre, si algo le encanta a Aren, hasta sueña con eso, en este caso: Mantequilla de maní.
Mi hermoso niño oji azul.
Deposito un beso en su frente con el cejo fruncido ya predeterminado, y lo acurruco aún más a mí. Aren…
"Eres mi niño, Aren. Mi bodoque"
Corrección, Trunks. Es nuestro pequeño bodoque.
"Te lo agradezco, Trunks. Sin ti, esto no hubiese sido posible"
"Trabajo no me costó"
Todo lo que es Aren, está determinado por él. Así no quiera reconocerlo del todo. Sch. Alguna vez me dijeron que mientras el padre más negara al hijo, este más lo apreciaría y más se parecería a él. Quizá haya algo de verdad en aquello.
Por fin aterrizamos, Goten cargó a Trunks hacia su habitación y lo depositó en la cama, hice lo mismo con Aren en la habitación que según Goten, Trunks había mandado a remodelar para él: Nuestra antigua habitación.
Ahora era más grande de lo que fue jamás, una amplia zona de juegos en la entrada y al fondo una cama en tamaño King, sabe que Aren tiende a rodar por toda la cama. Deslicé el cobertor con motivos infantiles y acurruqué a Aren, dejándolo en calzoncillos. Cuando le quité el pequeño reloj que traía en la mano izquierda y quise dejarlo en el velador, me sorprendió ver un ejemplar del primer libro que escribí: Dentro de tu pecho amante.
Apagué las luces de la habitación, y salí con dirección a la de Trunks. Dentro, Bra ya le había colocado el pijama, una camiseta de cuello en V y un par de pantalones de chándal.
—Listo—anuncia Bra, pasa de mi lado como si yo no existiese y sale dejándome con Trunks. Acerco una silla al lado de su cama, enciendo la televisión de pantalla plasma que se despliega de la pared y aguardo a por algún cambio en Trunks.
Las horas pasan sin nada fuera de lo común, sin embargo, alrededor de las diez de la noche, la fiebre hizo aparición en él, tal y como Kaiosama nos había dicho. Palpé con mi mano su frente a la vez que no dejaba de quejarse.
Apresurada vertí el agua tibia de las hojas enviadas sobre un recipiente, introduje uno de los paños, escurrí el exceso y lo coloqué sobre su sudorosa frente.
—No… no…
Coloqué un par de paños sobre las plantas de sus pies y volví a repetir el proceso hasta que la fiebre bajó. Tomé un termómetro y lo introduje debajo de su axila.
—38.5°—suspiré aliviada. Había descendido. Continué con mi trabajo hasta que el termómetro marcó 37.5°
A pesar de que seguía delirando de tanto y tanto, esto era lo máximo que yo podía hacer por él.
"No despertará hasta mañana en la noche"
En parte me alegraba que hubiese sido así, de ese modo, podía cuidarlo tanto como quisiera. Una hora más tarde, la fiebre de nuevo se manifestó. Escurrí nuevamente los paños y de nuevo a mi labor. Con un paño seco limpié el rastro de las gotas de sudor sobre su frente y lo puse cómodo.
—Mami—de pronto veo a mi hijo parado en el umbral de la puerta. Aun refregándose los ojos. ¿Cuándo ha entrado?
—Aren.
Apresurado, descalzo corre hacia la cama, se sube al colchón para meterse dentro de las sábanas y abrazar a su padre.
—Mi amor, ve a dormir—niega de lado a lado con un puchero en su boca—. Mañana no te querrás despertar, Aren.
—¿Papi está bien?—inquiere mirándome fijamente. Conozco esa mirada. La he visto tantas veces en Trunks que sé lo que significa.
Claramente exclama: La verdad.
—Papá está un poco enfermo, Aren—le digo, frunce el cejo, está preocupado—, pero verás que se recuperará muy pronto—tranquilizo enseguida—. No te preocupes, papá es muy fuerte. Todo saldrá bien. No te preocupes.
Aren capta al instante lo que he dicho. Nuevamente enrolla a su padre con sus brazos hasta que vuelve a quedarse dormido. Los arropo a ambos y decido sentarme en la silla colocada al lado de la cama de Trunks.
"Apenas pueda, yo vendré a verte, entonces iremos a acampar nuevamente ¿Te gustaría?"
—Sch. Par de tontos.
No puedo evitar tomar la mano de Trunks, entrelazar mis dedos con los suyos, y orar, rogar porque pronto se recupere.
"Respeto a mi hijo, y te respeto a ti ¿Cómo pudiste pensar que estaría tirándomela?"
—Trunks. Por favor, recupérate. Por favor.
"Has sido un buen niño, Aren. Mi enano. Feliz cumpleaños, te he dejado un regalo"
Debes recuperarte, Briefs.
Por Aren.
"Cuidarás de mamá como si fuera yo ¿De acuerdo?"
Por mí.
"Cuida mucho de nuestro niño, Pan"
Trunks… Amor…
Recupérate, por favor.
Vuelve a ser mi CEO.
