INMORAL. SOMBRAS.
CHAPTER 43.
POV DE ETHAN.
"La Sra. Son se encuentra de viaje"
"¿A dónde fue?"
"No puedo decirle, Sr. Xerox"
—Ethan—curiosamente la misma responsable de mis distracciones, logra sacarme de mis cavilaciones—. Necesito que hables con el Sr. Rojas.
—Sí—asiento antes de enfocar mí vista por completo en la mujer sentada en uno de mis sillones, enfrente de mí, con el portátil sobre sus muslos, cejo fruncido en su frente y sus tobillos cruzados.
El color natural de su cabello ha vuelto, y debo decir que el negro noche le queda exquisitamente mejor.
"Lo siento, no estoy en mi mejor humor estos días, Ethan"
Qué más daba, el hecho es que ella había accedido por fin. Y, para mí eso es un comienzo. A comparación con la penúltima vez que le había invitado en esa heladería.
"¿Podría acompañarlos, Pan? Es decir, a Aren, a ti y… al tipo serio."
"Ah… Lo siento, Ethan. Pero solo es para los tres. Nos veremos el lunes en tu despacho"
Nunca olvidaré la mirada desconcertada que me dio cuando mi pedido para ellos fue dado por la mesera. Kami, vale todo en este mundo.
"Extraño mucho a Aren"
Por supuesto que sé que lo hacía, pero… nena, ya no estarás más triste. Tú pequeñín ya está aquí contigo, lo sé porque ahora sonríes de esa manera tan espectacular que me hace enloquecer. Tu facie de hace unos días ha desaparecido por completo. Los hoyuelos en tus mejillas no pueden ocultar tu felicidad si de tu hijo se trata.
"Sr. Etlan, buenas taldes"
Ese niño tiene tu misma naturaleza, tú misma esencia, así que es imposible no amarlo, no apreciarlo de la misma manera en la que lo hago contigo. Es parte de ti, nena.
"¿Quién eles?"
Lo conozco desde pequeñito, desde que aprendió a caminar técnicamente. Lo he visto crecer a tu lado. Soy testigo de tu dedicación hacia él, del amor que le profesas, de esa conexión tan especial que tienen. Y, aun cuando no quiera admitirlo, suelo sonreír cuando veo las niñerías que haces para Aren. Lo amas mucho, eso que nadie lo dude.
Ahora que lo sopeso, de cierto modo, creo que lo envidio un poco. Sch. Qué tontería, envidiar a un pequeñín por la atención de su madre.
"Siento haber faltado a la cita con la Sra. Ackenfort, pero algo surgió, tuve que viajar a ciudad del oeste"
"¿Pero estás bien? ¿Algo le sucedió a Aren?"
"Aren está bien, ha vuelto conmigo"
Te ofrezco una bebida, un vaso de agua es lo que me pides, te lo doy, y no puedo dejar de pensar en la última conversación con mi madre…
FLASHBACK.
—¡Hijo! ¡Vaya sorpresa! ¡¿No es así?!—dice mi alegre madre mientras la envuelvo en mis brazos. Apenas sí me ha llamado, diciéndome que la recoja en el aeropuerto, a toda carrera bajé las escaleras sin embargo apenas abrí la puerta la encontré parada allí fuera. Pasamos a la sala, después de una comida, la instalé en su habitación.
Las clases habían terminado en el instituto en dónde ella dictaba clases de Álgebra y ahora había decido pasar su verano conmigo, no podía estar más agradecido con ella. Muchas de las veces le propuse lo mismo, rogué tantas y ella no había accedido, sin embargo ahora me daba la sorpresa.
—Tocas el piano como solía hacerlo tu hermana—me dice sentándose a mi lado.
Me acompaña en un par de canciones antes de posar su mano sobre la mía, el silencio se instala brevemente, ninguno de los dos decide comenzar; mi madre recarga su cabeza sobre mi hombro, acaricia mi mano y me cuenta a detalle lo que ha hecho en el último trimestre.
—…Mande a arreglé la fachada de la casa.
—Me alegra, mamá.
—Sí—me dice antes de recargarme por completo sobre su regazo—. ¿Y tú? ¿Qué tienes para decirme?
—Nada nuevo.
—¿Ah, sí?
—¿Crees que te mentiría? A ti nunca, mamá—niego enseguida.
—No creo que me estés mintiendo, Ethy—dice acariciando mi cabello—. Sino que simplemente me estás ocultando algo que ignoro. Eso no es mentirme.
—¿Mamá?
—¿Quién es ella?—inquiere de pronto mirándome fijamente con sus negros ojos que tanto me recuerdan a los de Pan—. Si logra sacarte sonrisas cómo estas, en verdad que te debe interesar mucho.
Ni yo mismo fui consciente en qué momento sonreí.
—No es nadie, mamá.
"Lo siento, no soy una buena compañía justo ahora"
—Ahora sí que me estás mintiendo—me jala suavemente del cabello cómo cuando niño—, prometiste nunca mentirme, Ethy.
"¡¿Quién es usted?! ¡Váyase y déjenos en paz!"
"¡No lo haré! ¡Tengo derecho de estar aquí!"
"¡Señorita, por favor! ¡Déjenos velar en paz a mi esposo! ¡Váyase!"
Tomo la mano de mi madre en la mía para besar sus nudillos.
—Por supuesto que no te mentiría —replico.
"¡No me iré, yo lo amaba y al menos… me despediré de él!"
—Eres todo lo que tengo, mamá. Te soy honesto.
—¿Entonces la mantendrás oculta de mí, Ethy?
—No—niego enseguida.
—Vamos, Ethy, ya te di entrada —intenta nuevamente hacerme hablar—. Repite después de mí…
—No soy un crío, mamá.
—¿Ah, no? ¿Entonces no tendrás problemas en decirlo?—Replica de forma astuta ante lo cual me ha logrado sacar una sonrisa—. Vamos, tan solo repite mis palabras: Mamá, estoy enamorado de una chica, pero…
—Pero… no es una chica—admito al fin. Mi madre gira en torno a mí completamente divertida.
—¡Vaya qué sorpresa! ¡¿Será de un chico?!
—Ah… ¡Mamá! Claro que no—sentencio firme mientras ella solo sonríe y me mira de manera comprensiva.
—No es una chica—dice—, no es un chico ¿Entonces de qué estás enamorado?
Después de lo que parece ser un largo periodo y un profundo suspiro, decido nombrarla.
—De Son Pan.
—¡Oh, lo supe desde hace tiempo!
—¿Cómo, mamá?
—Porque la ves con esa mirada de enamoramiento—dice, ahora el sorprendido soy yo—. Ahora dime ¿Qué te preocupa?
—Mamá…
—¿Te preocupa que ella sea mayor que tú?—niego enseguida—. ¿El hecho de que sea divorciada? ¿Qué tenga un hijo? ¿El niño es un impedimento para ti? ¿Eso es lo que te preocupa?
—No. Nada de eso me preocupa, solo que…
—Entonces ¿Por qué aún no has dado el siguiente paso?
—Agh—bramo exasperado—. Ni siquiera yo sé por qué estoy enamorado de ella. Es muy tonta—admito—, en todo este tiempo juntos aún no se ha dado cuenta de mis intenciones. No entiendo por qué estoy enamorado de ella.
—Vaya, nunca escuché una descripción más romántica que esa—se burla mi madre sin ocultar su risa.
—Mamá.
—Ethan, hijo. Te conozco lo suficiente para saber que estás enamorado. Solo la vi una vez—dice—, ahora entiendo que de cierto modo ella ha influido en ti. Ya no eres tan egocéntrico, abogado Xerox.
—Sch—siseo poniéndole los ojos en blanco.
—Esto es lo que realmente me preocupa—me señala—, eres muy inteligente, demasiado para tu propio bien, Ethy. Y, una persona así, como tú, ve las niñerías de mala manera, no disfruta plenamente de ellas. Disfrutan teniendo todo el control de todo. No disfrutan ser felices, por eso necesitan a alguien como Son Pan, alguien que los pueda hacer sentir tontos de vez en cuando.
—Es la primera vez que escucho que ser inteligente es una desventaja, mamá.
—¿Te digo algo?—inquiere antes de pausar, creo que está buscado las palabras correctas—. La felicidad se halla oculta en la estupidez, es por eso que ahora estás tan confundido, esto no es de racionalizar, no es un problema de álgebra, Ethan. Esto… es de que tú admitas si la quieres o no. Eso es todo.
Sopeso por un par de momentos lo dicho por mi mamá, ante de sonreír y asentir.
—¡Tienes razón!—le digo—. Siempre analizo todo meticulosamente, incluyéndola a ella, pero en realidad… me siento feliz… ¡Sí, me siento feliz! Quiero estar con ella—encaro a mi mama—. ¡Mamá! Quiero estar con Pan. Si sigo pensando, creo que ella huirá de mí ¿No es así?
—Sí, Ethy—admite—. Hijo… Creo que hasta yo me estoy enamorando de ti.
—¡Mamá!
FIN DEL FLASHBACK.
Como pocas veces en mi vida, dudé contarle a mi madre, he de admitir. Sin embargo, aquella relajante charla con ella fue revitalizadora.
"Buenas tardes, soy Son Pan"
"Un gusto, Ethan Xerox"
No sé lo que sea. Jamás he creído en el destino, lo que sí es que nos encontramos el uno al otro. Pan me da comodidad, hasta ahora considero que enamorarme de ella no es un error, es mi prioridad justo ahora. Muero por declararla orgullosamente mía. Sé que ha pasado por tiempos difíciles y es por eso que quiero mantenerla cerca de mí todo cuanto pueda.
"Con ella no, pero conmigo sí, Sr. Xerox."
Briefs…
Necesito superar a su exesposo, no sé si ella ya lo ha hecho, pero lo intentaré.
"No fue la culpa de Trunks, Ethan. Quien falló allí fui yo"
En todos mis años siguiendo casos de divorcio, nunca había escuchado que alguien admita abiertamente que se equivocó, aunque, estoy seguro, por experiencia deduzco que ambos fallaron allí. Bajo mi vista por breves momentos antes de levantarla y dirigirla hacia ella.
Aunque aún no me quieras, quiero que te quedes a mi lado, al menos como hasta ahora. Aun así, Son Pan. Quédate a mi lado.
Hacía tiempo dije que no sentí nada, sin embargo ahora lo veo tan claro que no hay duda alguna. Aunque para ella, supongo que solo seré una estación de parada, no me interesa, sé que esa situación se puede revertir ¿Cuántas veces yo no desafié a muchos y sin embargo salí invicto?
Pan. Te quiero conmigo.
—Listo—dice—, firmaré los documentos y te los puedes llevar —hizo lo que dijo, pero al momento de entregarme los documentos la tomé de la mano, asustada levantó la vista hacia mí.
—Me encantas—por fin se lo digo—, solo quería que lo supieras.
POV DE PAN.
Vierto la mezcla de pancakes en la sartén mientras mi niño sentado en mi frente las devora como si no hubiese un mañana. A la par, la estación de radio coloca mi canción favorita, y no puedo evitar tararearla y corear de tanto y tanto. Ensimismada en mi labor, continúo con la preparación de mis alimentos. Sin embargo, no puedo evitar sonreír al recordar la inesperada llegada de mí ahora inquilino.
FLASHBACK.
—¡Ya voy! ¡Ya voy!—Kami sagrado.
El timbre no ha parado de sonar desde hace unos minutos.
Sch. No son ni siquiera las siete de la mañana. De seguro debe ser alguien muy desconsiderado para timbrar de ese modo. Ni siquiera he podido terminar de bañarme. Juro que si no es importante, mataré a ese alguien.
Corro escaleras abajo mientras quién sea que esté timbrando no deja de insistir.
—Demonios—siseo porque un poco de espuma se me ha adentrado en el ojo, soportando la horrible sensación de ardor, abro la puerta, y solo sé que poco después caigo de espaldas estrepitosamente.
—Al fin—dice completamente inmóvil sobre mí—. ¡Como tardas, mujer!
—¿Trunks?—es lo único que mi cabeza al parecer puede formular en este preciso momento—Ah…
—¿Quieres que nos quedemos todo el día en el piso?—inquiere antes de toser brevemente. Apresurada toco su frente, solo para constatar que está ardiendo en fiebre. Vuelve a toser y eso es suficiente para hacerme reaccionar.
—¿Eres tonto acaso?—me incorporo como me es posible para ayudarlo a sentarse en el piso—. Sabes cuál es tu estado—reclamo a medida que lo inspecciono por completo—. No debes sobresforzarte ¿Cómo demonios se te ocurre venir voland…?
—Vine en avión—dice tosiendo levemente—. Ya no me regañes. Me estallará la cabeza—se queja tomándosela—. ¿Sabías que tienes una voz muy irritante?
—Sch. Como sea. Vamos, date prisa—enseguida lo tomo por las axilas y lo hago recostarse en el sillón de la sala. Me apresuro a desvestirle y a quitarle los zapatos.
¡Idiota! ¡Idiota! ¿Cómo se le ocurre venir en tal estado?
—Tengo frío, Pan—me permito transmitirle mi ki para ayudarlo, y, parece funcionar. Poco tiempo después dice sentirse mejor, pero palpo su frente y la fiebre aún continúa—. Mucho frío.
—Por favor, Trunks—empiezo—. Dime que trajiste las hojas de Gingko, por favor—Tamaño de irresponsabilidad sería si no las trajera consigo. Y no creo que Trunks sea tan…
—S-sí. Están en mi maleta—dice a la par que mis ojos intentan dar con ella, sin embargo, la encuentro en el pórtico. Abro enseguida y encuentro un contenedor repleto de ellas.
—No te muevas de allí—le ordeno—, ya regreso.
A toda carrera encendí la estufa, y en el agua hirviendo, vertí las hojas. La infusión tomó un color amarillento, con aquello dentro de un termo, corrí nuevamente hacia la sala, en donde encontré a Aren en pijama junto a Trunks.
—¡Papi llegó! ¡Ya llegó, mami!—dice emocionado mi pequeño— ¡Papi, llegó!
—Sí—sonrío apenas—. Ah… Aren. Papá está enfermo, no lo molestes ¿De acuerdo?
—¿Puedo hacer algo?
—Ah…—¿Qué oficio le doy?— ¿Te importaría llevar esto por mí?—muestro el termo, apresurado Aren lo toma mientras yo intento hacer que Trunks se recargue en mí.
—¿A dónde, mami?
Con Trunks apoyado en mí, subimos a la habitación de huéspedes, lo coloqué sobre la cama mientras Aren se afanaba en cubrir a su papá. Poco después, ambos nos encontrábamos atendiendo a Trunks.
Técnicamente Aren se desvivía por él.
—Bien, regreso en un momento, iré a cambiar el ag…
—¡Yo lo hago, mami!—me detiene a mitad de camino con tanta insistencia que tuve que cederle mi labor. Me senté en el sillón al otro lado de la habitación mientras lo esperaba.
—Lamento llegar sin avisar—dice Trunks desde su lugar—. Pero no pensaba desaprovechar la oferta.
—¿Cuál oferta? No creo haberte dado alguna, o al menos no recuerdo haber ofertado mi casa como área de enfermería.
—Vamos, no seas tan cruel conmigo, Pan—dice cruzando sus brazos detrás de su cabeza—. Lo hiciste cuando te preocupaste por mí. Ahora no te quejes, y dame algo de beber, tengo mucha sed.
¡Oh! ¡Es cierto!
—¿Hace cuánto tomaste el medicamento?—inquiero, él responde que hace 7 horas, así que eso me sirve para calcular las siguientes dosis y agendarlas en mi celular.
—¡Toma, mami!—dice mi niño con la jarra entre sus manos— ¿Estoy ayudando?
—Sí, gracias, amor—contesto antes de volverme a enfocar en bajarle la fiebre a Trunks, coloco los paños sobre su frente y aguardo en medio de las niñerías de Aren. Un par de veces, tanto Trunks como yo no pudimos evitar reírnos al ver a Aren correr de lado a lado para botar el agua usada.
—Cuidado se quema, Briefs—bromeó Trunks, a la par que yo ponía los ojos en blanco. Si supiera que más de uno nos referimos a él.
FIN DEL FLASHBACK.
—Mami, más hot cakes—pide mi niño, y me apresuro a sacarlas del sartén para servírselas.
Menos mal no se han quemado.
En la armoniosa compañía de mi niño, degusto mis alimentos, sin embargo nuestra paz no dura mucho tiempo.
—¡Pan! ¡Pan! ¡Pan!—Lo escucho gritar desde el piso superior.
—Por kami—me recargo en la isla de la cocina mientras cierro mis párpados para evitar poner los ojos en blanco—. No tan temprano, por favor, no.
—Papi está gritando otla vez—dice Aren completamente divertido en su sitio—. ¡Mami! ¡Papi está gritando otla vez!—exige.
Claro, como a él no le han hecho la vida imposible esta última semana.
"Quiero café"
"Quiero que llenes mi tina"
"Quiero un par de hamburguesas"
"Quiero que talles mi espalda"
"Me duele la cabeza, consigue ibuprofeno"
Creo que si pide alguna tontería más, voy a gritar.
—¡Pan! ¡Pan!—continúa gritando desde el piso superior, y no puedo hacer otra cosa que rechinar mis dientes— ¡Pan!
—Agh. ¿Qué quiere ahora?—decido que no quiero hacerle caso, al menos deseo, por una vez en esta semana desde que él está aquí, degustar mis alimentos en completa tranquilidad.
Misma que no me dura mucho.
—¡Hey! Te estoy llamando desde hace rato—reclama ingresando a la cocina—. ¿Por qué no me contestas?
—Estoy ocupada ¿No ves?—replico antes de beberme un buen trago de café.
—Yo te necesito ahora—dice—. Hola, mi enano—ese par se saluda a su manera.
Decido ignorarlos, porque en verdad es demasiado temprano para que Trunks me saque de quicio.
—Pan. Quiero darme una ducha—Dice robándose un par de mi hot cakes—. Y la quiero ahora.
—El baño está en tu habitación ¿Qué tengo que ver yo en eso?
—Que debes colocar la temperatura correcta, Pan. Recuerda, mientras menos me cuides, más tiempo permaneceré aquí.
—Trunks—es oficial. Me acaba de colmar—. Lo hice anoche, y viste cuál era el número exacto, así que ya déjame en paz, por el amor de Kami.
Cualquiera en mi posición entendería mi fastidio. No he dormido bien en todos estos días. A decir verdad, tengo que estar atenta cada 8 horas para darle el té a Trunks y como si eso no fuera suficiente, he tenido que aguantar sus caprichos.
Como la otra noche que me envío a mitad de la madrugada por ibuprofeno. Según él, le dolía la cabeza, y ya que estaba en el centro de la ciudad, aprovechó para pedirme comida rápida.
—Cuando me recupere, me iré—dice firme—, lo juro. Pero ahora tienes que cuidarme. Te comprometiste a ello.
—No, no tengo por qué hacerlo. Ahora, tienes dos manos y todos tus dedos completos, así que hazlo por ti mismo, y a mí, déjame en paz. Por favor.
—Sch—Sisea— ¿Ahora por qué estás tan molesta?—replica mirándome divertido. En un momento dado me toma por las mejillas, apretando ambas, logrando que haga un puchero—. No te enojes, Pan.
—Ya déjame—Lo aparto de mí mientras me masajeo las mejillas—. Eres muy grosero conmigo, Trunks. Déjame en paz al menos en domingo, por favor.
—Hm. Ni que te molestara tanto, Pan. No entiendo el por qué estás tan molesta.
—¿Cómo que por qué?—replico enfadada—. Me despertaste a las dos de la mañana para preparar tu tina ¿Crees que es poco? No conseguí dormir después de eso. Y llevo 6 horas despierta, en domingo, gracias a ti. Salud por eso, Briefs.
—Tenía fiebre—Se encoje de hombros excusándose—. No es mi culpa.
—Sch. ¿Sabes qué, Trunks?—me levanto de mi asiento para encararlo, a tan solo centímetros de su rostro, le miro a los ojos—. Yo ya no te veo tan grave. Es más, creo que hasta ya estás bien.
—¿Qué dices, mujer? A veces me mareo. Si eso no es estar grave, entonces en verdad no sé qué sea—dice encogiéndose de hombros—. Estoy enfermo, Pan. Se un poco más considerada conmigo.
—Yo sí sé que es—replico mirándole fijamente.
—Dime. Escucho.
—Son las ganas de fastidiarme, Trunks.
—¿Qué? Yo no hago eso—se finge inocente—. Solo que necesito que alguien me cuide, es todo.
Me permito respirar profundamente, quiero negarle lo que pida, pero… al igual que siempre, él consigue chantajearme, así sea acosta de Aren.
Le mira de una manera cariñosa que logra ganarse a mi niño, y juntos, son capaces de convencerme de lo que sea. Como en esta ocasión, en la que tengo que llenar la tina de Trunks una vez más para que el hombre se dé uno de sus baños.
—Kami. Pero esta es la última vez. Trunks—le señalo—. La última vez.
—Esencia de menta, por favor. Y, trae otra esponja, la última me hace daño.
—¿Algo más?—pregunto sarcástica; baja sus ojos brevemente hacia Aren y de nuevo, de vuelta a mí.
—Te lo diré después.
—Hm—me acomodo la bata sobre el cuerpo y enseguida camino a la habitación superior. Espero a llenar la tina, en medio de una sonrisa maquiavélica.
—Te equivocas conmigo, Briefs. No soy tu empleada. Ya verás.
POV DE BRA.
"Él perdió a mucha gente que amó, al contrario de mí… a pesar de todo, mi familia me apoya, aman a mi hijo y eso es lo que más les agradezco. Pero con Trunks es muy diferente, Ann. Él, perdió todo por mi culpa"
FLASHBACK.
—Bien, me voy—Anuncio tomando mi bolsa y dirigiéndome al ascensor para ir a casa.
A cada piso que desciendo, no puedo evitar sentirme más ansiosa que de costumbre. Y tiene una razón de ser. Lamentablemente, para mí puta suerte, esa mujer seguirá en mi casa.
¡Diablos! Como la detesto.
"Yo cuidaré de Trunks"
Maldita entrometida. Nadie le está pidiendo que lo haga, me enfada que pretenda hacerse la buena samaritana. Sch. A todos podrá engañar con esa faceta tan caritativa que demostró, pero a mí no, a mí no me engaña la perra esa. A las afueras, mi chofer ya espera por mí, me adentro en el asiento trasero y, aunque quiero con urgencia ver a mi pequeño Jay, lo cierto es deseo que quizá Tom tome la ruta más larga. Una dualidad tan controvertida si alguien leyera mi mente, pero es que no quiero encontrarme con esa puta, pero no tendré otra opción. Obligatoriamente, Milk estará allí, con ella, con mí Jay. No quiero encontrármela, así que ocultaré mi ki.
Minutos después, tal y como lo había previsto, no tardé nada en llegar a C.C. Me adentré en mi casa, pero al pasar por la cocina no pude evitar sentir la despreciable y asquerosa presencia de Pan en compañía de alguien más.
Kami sabe que he intentado olvidar o al menos calmar el rencor que le tengo, pero no he podido. Es mi forma de ser, negarme a aceptarlo sería cometer suicidio, y el rencor por ella no ha menguando ni siquiera un poco. La detesto por ser quién es, por lo que nos hizo, porque está justamente aquí, porque pretende ser todo lo que no es.
Con seguridad sé que no sabe de mi presencia, así que decido pasar de largo, sin embargo una frase dicha por la acompañante de Pan, me hace detenerme en seco.
—Trunks no es ningún santo—dice—, que no venga a hacerse la víctima ahora.
¿Qué?
Casi por inercia me he quedado pegada a la pared, tratando de hacer el menor ruido que me es posible.
—Te diré qué—sentencia la mujer que no conozco alzando la voz—. Las cochinadas que te hizo Trunks ¿En dónde quedan, eh? ¿Quién le reclamó algo cuando él te fue infiel, eh? ¿Quién le ha reclamado eso a él, eh?
—Ann…
—Pasé por un divorcio—dice—, y no fue nada fácil. Por eso sé lo que te diré. Él siempre te puso en segundo lugar, no le importó haber querido irse con esa mujer, a los dos años, Pan. A los dos años—Aclara y solo puedo bajar la vista.
"Trunks no es ningún santo"
Es lo mismo que había dicho papá, es la segunda vez que lo escucho, y de dos diferentes personas. Por Kami. Acaso Trunks ¿No es quien yo pensé?
—A él no le importabas lo suficiente, Pan. Ahora recién está comprendiendo lo que realmente significa el matrimonio. Ahora realmente te extraña, ahora realmente te valora. Y es que hay que reconocer que Briefs es inteligente, se ha dado cuenta de que no encontrará a otra Son Pan que esté a su lado y que siga siendo cariñosa y divertida a pesar del humor de perros que solía cargarse y el desinterés por su matrimonio.
Por Kami.
¿Qué es todo esto?
Con todo lo que esa mujer acaba de decir… ¿Acaso solo estoy viendo una esfera de la realidad?
"Pan cuida de Aren, y eso Trunks lo sabe, por eso no emprende acciones legales"
—Pan. Fue el amor que le tenías lo que lo volvió un hombre tan seguro de sí mismo, tan atractivo, el hombre que tenía la vida perfecta, lo que cualquiera envidiaría ¿Por qué crees que a pesar de ya no estar contigo no buscó a esa mujer en estos 4 años, eh?
¿A quién se refiere? ¿A Mai?
—Ella se casó, Ann.
—No es por eso, Pan. Es porque comprendió que esa mujer no valía la pena, ella no eres tú, tendrá sus fortalezas pero no eres tú, ella no estaría dispuesta a estar allí cuando las cosas se complicaran ¿Qué de valiente tiene estar allí cuando las cosas son un campo de rosas, eh? ¿Qué de amor tiene soportarlo solamente en sus mejores días? Nada. Te diré esto, si él apostaba todo por esa historia de amor—dice con sarcasmo—, habría perdido. Sch. Era una historia tan noble y grande —dice de manera burlona—. Quizá se gustaron, quizá se atrajeron, pero ¿Amor? Eso no era amor, fue deseo, nada más que eso. El amor, Pan. Es lo que ustedes fueron formando en todos estos años de estar juntos, esto es amor. Compáralo con la arcilla que necesitó tiempo para ser moldeada y horneada, solo después de eso se vuelve porcelana fina, y solo entonces es que puede ser amor. Lo de Trunks, y, consecuentemente lo tuyo, fue deseo, simple y vano deseo. Nada más. Tú lo querías mucho, lo apoyabas en todo lo que podías, siempre estuviste allí con él ¿Y cómo te pagó? Te iba a dejar, sin importarle nada, sin importar tus sentimientos, sin importar que estabas mal por lo de tu abuelo. No le importó nada, Pan. Sch. Ahora estoy segura de que el Karma existe, porque de no ser así, no explico esta serie de eventos que pasaron.
—Pero eso no justifica nada, Ann. Él perdió a mucha gente que amó, al contrario de mí… a pesar de todo, mi familia me apoya, aman a mi hijo y eso es lo que más les agradezco. Pero con Trunks es muy diferente. Él, perdió todo por mi culpa.
—Pagó sus mierdas, Pan. Así como tú pagaste por las tuyas. Confórmate con eso.
—Nunca dejaré de culparme por Yunny. Creo que mi niña…
—Ya basta. Olvida todo, y enfócate en lo que harás a partir de ahora.
—No puedo volver, Ann—dice de pronto Pan, de pronto me doy cuenta de que he derramado un par de lágrimas—. No puedo hacerle más daño, él encontrará a alguien más. Estoy segura.
FIN DEL FLASHBACK.
Kami, realmente solo dos pueden saber qué es lo que realmente pasa en una relación. Nadie más.
"¿Estás saliendo con ese abogaducho de NY?"
"Su nombre es Ethan"
Y es irónico cómo aprendes una lección de la persona menos esperada.
FLASHBACK.
—La prensa dice que sales con un abogaducho de NY—le digo a medida que ella detiene su paso a mis espaldas.
—Hm ¿Te crees todo lo que lees, Bra? No pensé que fueras tan infantil.
—Responde, Pan—decido encararla. Ella también decide hacerlo, nos acercamos lo suficiente hasta que solamente el termo que lleva en sus manos es lo que logra separarnos.
—Su nombre es Ethan Xerox, y no—replica con el cejo fruncido sobre su frente—. No lo hago.
—¿Entonces por qué lo defiendes, eh? No lo harías si no estuvieras saliendo con él.
—Bra… lo hago porque ninguna de nosotros sabe a ciencia cierta el esfuerzo por el cual pasó para lograr ser lo que es. Así que no te voy a permitir que le digas abogaducho, simplemente reconoce el esfuerzo de otra persona. No hay ningún interés romántico en mi defensa, solamente es el valor que una persona que no conoces se merece. Buenas noches.
FIN DEL FLASHBACK.
Aquella noche… sé con seguridad de que Pan me habló con la verdad.
Kami. He vociferado todo cuanto he querido, he reclamado tanto que en verdad ahora hasta eso ha perdido todo sentido en mí.
¿De qué me quejo si de cierto modo yo inicié todo esto? ¿De qué me quejo si quizá por mi culpa ellos están juntos?
Fui yo quien llevó a Pan a NY, fui yo quien la condujo a casa de mi hermano, si se acercaron, yo soy tan responsable de aquello, tanto como ellos.
FLASHBACK.
—Bra. No debiste.
—¿Hacer qué?—le replico a mi hermano—. Conocemos a Pan desde hace mucho ¿Por qué estás tan molesto? Solo le dije que se podía quedar un par de días. De todas maneras, no te molestará.
—No me refiero a eso, y lo sabes muy bien.
—¿Entonces de qué?—finjo hacerme la desentendida, pero mi hermano me frunce el cejo y sé de quién está hablando, de Wladeck.
—Si ese tipo te quiere, entonces que vaya a casa y se presente ante papá.
—Sabes que eso no es…
—¿Por qué no? ¿Él no quiere?—Pregunta sentado en frente de mí—. Lo obligaré si es necesario, lo golpearé si él no responde como un hombre.
—No es eso, Trunks—reclamo poniéndole los ojos en blanco—. Solo que… no es nada serio.
—Bra—dice en tono de regaño, me encojo de hombros apenas sí sonriéndole.
—Es complicado, Trunks—afirmo a la par que él se coloca detrás de mí y me abraza como cuando era niña.
—Lo que digas, no saldrá de estas cuatro paredes.
—Trunks… ni siquiera se lo he dicho a Pan, pero… no estoy segura con Wladeck.
—Ya llevan 2 años juntos ¿No es así?
—Sí, pero… escucha, te diré la verdad—enfoco mis ojos en él a la vez que le pido que prometa no poner el grito en el cielo por lo que diré—. El sexo es bueno, creo—bajo la vista un tanto avergonzada por mi propia confesión, a pesar de que Trunks casi mató a Wladeck cuando descubrió que me había ido a la cabaña de él y no a la playa como se lo había dicho, todavía me daba algo de pena confesarla esto. Si algo no puede negarme es que me trata como si fuera una niña pequeña todavía.
—Me gusta pero…
—¿No lo amas, no es así?—inquiero y asiento enseguida.
—No creo que sea al nivel que merece el presentárselo a papá y a mamá—Respondo—. Aunque él… incluso me ha propuesto casarnos.
—¿Qué dices?
—Por supuesto que he dicho que no—contesto antes de que a mi hermano se le detenga el corazón—. No lo amo a ese nivel. Es más, creo que terminaré con él.
Después de un par de palabras y consejos de su parte, Trunks me reclama nuevamente haberme atrevido a detener a Pan cuando quiso irse.
¿Qué más podía hacer yo?
Yo la traje, es mi responsabilidad moral el estar con ella. Trunks no puede pretender que le diga que se vaya a dónde sea cuando yo fui la que la persuadió.
—¿Ni siquiera pedirás disculpas, Bra? Te estás tomando atribuciones que no te corresponden, niña. Ella quería irse, debiste dejarla, y listo.
—Trunks—intento acercarme por la espalda, pero él decide encararme—. Vamos. No estés tan molesto, no es para tanto.
—¿Ah, no? ¿Por qué está aquí en primer lugar?—inquiere aflojándose la corbata y descargando su peso en el sillón. Totalmente fastidiado.
"No se lo digas a nadie. Aunque dudo que les sorprenda"
—Agh. Está bien, te lo diré—retorno a sentarme en mi sitio, para ser técnicamente acribillada por la mirada furiosa de mi hermano—. Lo de la editorial es cierto, firmará un contrato, pero… no es lo único por lo que está aquí.
—¿Y?
—Trunks… quise traer a Pan para animarla un poco. Terminó con su novio hace unos días y…
—¡¿Novio?!—Kami. Creo que he lanzado una noticia bomba justo ahora.
—S-sí—asiento divertida por la reacción de Trunks. Vamos ¿Por qué sorprenderse tanto?—. No conozco las razones específicas para aquello, pero sí sé que Pan estaba algo deprimida por eso.
—Yo la veo muy normal.
—Trunks… de eso pasaron ya dos semanas. Es normal.
FIN DEL FLASHBACK.
De cierto modo, he de admitir que yo llegué a unirlos. Poco o nada sabía yo que en esas dos semanas, se entenderían tan bien. Mismo que comprobé poco después cuando los vi compartiendo un par de copas. Había llegado de nuevo tarde, eran alrededor de las dos de la mañana y me extrañó el ver las luces de la sala encendidas a esa hora. Ingresé a mi habitación, me mudé al pijama y alboroté un poco mi cabello, como si me acabara de despertar. Escaleras abajo, en la sala, no logré dar ni con Trunks ni con Pan, no tardé mucho en hallarlos, en especial por las risas de Pan. Lentamente me acerqué al estudio, la puerta estaba media abierta, y logré visualizarlos.
FLASHBACK.
—…No… no lo recuerdo—apenas dice Pan en un lamentable estado de embriaguez, mismo que me hace querer reír a todo pulmón—…. Yo… yo solo… creí que… sería una buena idea… lo siento, Trunks.
—Fue la peor vergüenza que pasé—dice mi hermano de manera natural. Al parecer el alcohol no lo ha afectado—. Kami. Tener que vestirme de mujer.
¿Qué? ¿Vestirse de mujer?
—Sin tu ayuda… no hubiésemos podido saber que se trataba de un monstruo sísmico, Trunks— ¿Monstruo dijo Pan?—… además… ayudamos a muchas personas… imagínate… tener que ser esposa de ese asqueroso… hm. Prefiero morir.
—O quizá él diría eso—replica mi hermano, y si tan solo estuviera lo suficientemente ebrio como para creer que en verdad estaba en mi habitación, ingresaría justo ahora.
—Sch—sisea Pan tambaleándose de lado a lado, en un acto de arco reflejo intento adentrarme y sostenerla. Temo su estrepitosa caída.
Demonios, Trunks. ¿Por qué la has invitado a beber? Los dos sabemos que Pan no acostumbra beber.
—¿Ah, sí?—inquiere Pan levantando la botella en sus manos—. Sr. Briefs—intenta hacer una reverencia, sin embargo, Trunks alcanza a tomarla por los hombros antes de que caiga—… yo sé que… no seré… la mujer más bonita del mundo… ni… tampoco la más inteligente… yo… no tengo… eso de gracia que… tanto llama la atención. No soy… dulce… ni tampoco una top model ¡Pero!—señala—, creo que… soy valiente… me encantan las batallas… la lucha… y… eso compensa en algo el que no sea atractiva.
—Yo nunca dije que no fueras atractiva—replica de pronto mi hermano—. Nunca lo dije, Pan.
—¿Ah… no?
—No. Si dije que él preferiría morir, fue porque… no creo que habría soportado a la niñata Son Pan de antes.
—¿Eh?
—Sin embargo, Pan. Ahora eres alguien… verdaderamente intrigante.
—Lo dices porque… estoy ebria. No me engañas.
—No. Lo digo porque es la verdad.
FIN DEL FLASHBACK.
Recuerdo que después de eso, Trunks la llevó a su habitación y media hora después lo sentí ingresar a la suya. No durmió con ella como yo lo habría imaginado, la había respetado y quizá en su tiempo no quise ver que desde ya aquello era un cambio positivo en él. La verdad es que nunca creí que ese par podrían terminar como pareja y menos aún llegar a casarse.
Pero Kami me perdone por lo mal que me he comportado con Pan.
Lo sé, soy atosigante y rencorosa, con justa razón Pan me mandó a la mierda aquella madrugada, cuando, en busca de algo de café para seguir trabajando, tuve que encontrármela en la cocina. La vi preparar la dichosa infusión que le había dado el Kaiosama del Norte. Realmente si mi suegro no me lo hubiese confirmado, habría pensado que se trataba de veneno para matar a mi hermano. En fin, películas me que había imaginado.
La cólera, el rencor, estaba acabando conmigo. Ya me lo había advertido Goten, pero aun así, yo seguía empecinada en hacerle saber a Pan su error. Nunca me lamenté por nada de lo que haya dicho, no si no hasta hace unos días.
Cuando Goten me llamó a decirme que Trunks se había desmayado, literalmente me sentí desfallecer, realmente temí perderlo, lo amo demasiado para imaginarme que Trunks pudiese fallecer. Kami, aún esa sensación de nerviosismo, de no saber qué hacer ni de cómo actuar está en mí.
Menos mal todo terminó para bien, o al menos sé que aunque Trunks aún está débil, sé que está en buenas manos. Pan estará cuidando de él.
Nunca antes me sentí tan aterrorizada de perderlo, y quizá esa llamada era la señal de alerta que yo necesitaba para caer en cuenta de mis fallos también, del alcance mis palabras y de mi odio.
Todos, absolutamente todos y cada uno de los momentos junto a Trunks, desde que tengo uso de razón, se rememoraron en mi mente. Pero en especial la última discusión que tuvimos, y yo, como lengua de profeta vociferé tantas cosas que ahora me arrepiento.
FLASHBACK.
—¡No puedo creer esto, Trunks!—ingreso dando un portazo.
—Hola para ti también, Bra—dice ignorando mi abrupta entrada.
—No…—decido hacer una pausa para no terminar estallando de ira—. Dime por favor que fue un error, que estabas tan ebrio que no sabías lo que hacías.
—Si no te explicas ¿Cómo puedo saber qué hice mal, Bra?
—Esto—termino lanzándole una par de hojas sobre su escritorio—. ¿Cómo es posible, Trunks? ¿Estás demente, perdiste la cordura, es eso? No le hallo otra explicación para esta estupidez.
—Bra. Cálmate y explícame porqué estás tan molesta.
—Sch. Mira que venir a enterarme así, de la nada—él baja la vista para leer los papeles y de pronto cae en cuenta de lo que estoy diciéndole.
—Bra…
—Hoy fui a hablar con el Sr. Ming para nombrar Jay y a Goten como beneficiarios de mi herencia—empiezo—, pero… ¿Qué sucede? Averiguo qué tal van tus trámites con Aren, y… Sch. Resulta que no es el único beneficiario, sino que… esa puta también lo es.
—Ya basta, Bra—dice mirándome a los ojos.
—No me pidas que me calme, Trunks—sentencio—. Por supuesto que estoy más que de acuerdo que Aren sea heredero también de C.C. Está en su legítimo derecho, es tu hijo, pero… ¡¿Esa puta?! ¡¿Por qué nombrarla a ella también, Trunks?! ¡Estás loco en verdad!—giro sobre mis talones, molesta, furiosa. A mitad de camino decido frenar en seco y volver a confrontar a mi tonto hermano—. No… no… sabes qué… haz lo que se te pegue la puta gana. Dale todo lo que tienes y verás cómo esa puta disfruta de ese dinero con otro cuando tú mueras.
—¿Qué dices, Bra?
—Que esa ya tiene a otro—le digo antes de teclear en mi celular y encontrar el artículo—. ¿Ahora lo ves?
La imagen de Pan en compañía de otro hombre, en lo que parece ser una cita, se muestra en una sección de revista.
—¿Ahora entiendes mi enojo? Ese mantenido vivirá campante a costilla tuya, de nosotros, todo porque tú la nombraste heredera.
La habitación queda en completo silencio mientras yo me cruzo de brazos y aguardo a por la respuesta resolutoria que yo quiero escuchar.
—Es puta no merece nada de ti, Trunks. Esa mujer…
—Vete, Bra—sentencia lanzando el celular sobre el escritorio.
—Trunks…
—Vete—me corre de su oficina.
—Sí, sí lo haré—le digo antes de guardar mi celular en mi abrigo—. Ojalá esto te abra los ojos de una buena vez, esa—señalo—, es solo una oportunista, y, al parecer—bufo—. Se ha conseguido uno de su misma calaña. A Aren déjale lo que le pertenece, Trunks. Pero a esa puta… ¡Sobre mí cadáver!
FIN DEL FLASHBACK.
Le dije tantas cosas que me atormentaron la consciencia por varios días, en especial cuando él, en medio de su tratamiento y reposo, se mostró más retraído de lo normal. No quería recibir a nadie, estaba serio y más pensativo que de costumbre. Aren había querido regresar con su mamá, y en especial estuve de acuerdo, Trunks también, él estaba enfermo y lo que más necesitaba era reposo absoluto. Sin embargo lo noté más triste, más decaído. No hablaba mucho y apenas sí contestaba mis preguntas. Estaba molesto conmigo, eso no había duda alguna. Para entonces, preocupada por Trunks, evité pensar en todo lo que no tuviera que ver con Pan directamente, sin embargo, me fue imposible al cabo de algunos días de verlo. Me preguntaba ¿Qué había sucedido entre ese par? ¿Tan grave fue lo que Trunks había hecho?
Nadie podía contestarme a ciencia cierta esas preguntas que rondaban mi cabeza y no me daban paz. Aun así, muchas de las palabras que la amiga de Pan había dicho, y yo por curiosa había escuchado, taladraban en mi mente a cada momento. Diciéndome, juzgándome incluso, recalcándome una y otra vez que quizá una de mis adoraciones no era tan perfecto como yo creía y que quizá estaba juzgando a diestra y siniestra a Pan. Quizá ella no era tan maldita como yo me había empeñado en verla.
"¿Quién le reclamó algo a Briefs, eh?"
No sabía qué más que ocultaban todos, pero sí sé, es mejor no entrometerme más. No trataré de atar cabos, porque quizá me duela lo que descubra y por eso me conformaré con lo poco que he podido deducir en estos días. Porque a decir verdad, amo a Trunks y no quiero que la imagen que tengo de él llegue a distorsionarse. Me encanta el hermano que tengo, y quiero que así sea, por todo lo que me reste de vida.
Pero en lo que no estoy de acuerdo es que él se vuelva el amargado que se mostró hace un par de días aquí, no quiero que él sea infeliz, lo quiero mucho, y solo espero que con todo lo que le dije, logre perdonarme y hacer bien ahora las cosas.
"Yo lo amo, Ann. Pero… es mucho mejor así, encontrará a alguien más. Y, yo… aprenderé a sobrellevarlo"
Es extraño, después de 4 años, puedo ver las cosas desde otro punto de vista, colocarme en el lugar de Pan y no como mera espectadora que juzga, señala, escupe y castiga a quién quizá también solo fue otra víctima de las circunstancias.
—Buenas noches—saluda mi esposo ingresando a casa. Me levanto de mi lugar para recibirle a la par que él pregunta por Jay. Después de una charla alegre sobre el trabajo, nos encaminamos hacia nuestro dormitorio. Ya en medio de las sábanas Goten me preguntó por Trunks.
—Hoy fui a C.C. pero me dijeron que estaba trabajando, pero no lo sentí en la oficina ¿Lo viste tú, Bra?
"Estaba equivocada, Trunks. Pan no sale con ese tipo"
"Bra…"
—Despreocúpate, Goten. Estará bien—contesto abrazándome a él.
—¿La Sra. Son sabe algo que yo no?—inquiere en un tono de complicidad, seguramente para ahora solo está preguntando por mera formalidad.
"Yo… te lo aseguro. Trunks… ve con ella, si aún la quieres, ve con ella y con Aren. Pan… vale la pena una nueva apuesta"
—No seas tan curioso, Goten—replico negándome a contestarle, y por hoy, él parece aceptarlo. Deposita un beso en mi cabellera, y después de un profundo suspiro, se pronuncia:
—Por esto te amo tanto, Bra. Gracias por perdonarla.
