Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makifeo Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…

Makifeo "Guest" Douraji: Tú también me vas a venir con esas de odiar a Selphie? Hay que darle drama y sabor al fic, tampoco se podía esperar que esos dos estarían juntos para toda la vida, Selphie de alguna manera siempre me pareció inmadura, por eso hice lo que hice (Y lo repito de nuevo, esta cara no se arregla ni con cirugía e.e)

IProOmise: Lys no es tan importante como tú crees, al menos eso pienso y creo e.e "Seguro ni Irvine se da cuenta" sin comentarios, me reservo mis revelaciones para otro momento, debo resistir… No debo contar nada… Debo sellar mis labios :x

Jinjuriki del Jubi: Que yo tengo facilidad para hacer que tu odies a los personajes? e.e No es mi culpa que pienses que todo es color de rosas como en tus fics y que no tienen momentos de la vida rancios, que no sea posible quedarse atascado y comportarse de forma egoísta como Selphie, a veces como seres humanos somos así, sólo te molesta porque no están juntos y por otra razón que no diré. Deja de odiar a maki la persona, digo, el personaje…

Pues no olviden dejar su review (así como las críticas e.e) se agradecen de verdad y sin más que agregar… Enjoy! =D

###############################################

4

BALAMB

En ausencia de su esposa, Seifer se veía en la obligación de cumplir con las tareas de las que se ella normalmente se hacía cargo, era una tarea dura, y más cuando aparte de su trabajo como profesor, la naturaleza le exigía dedicar todo su tiempo a su hija

Por las mañanas debía levantarse más temprano para poder dejar a su hija en el colegio y salir a toda prisa en el automóvil para llegar a tiempo al inicio de clases, antes de tener una charla poco amistosa con el comandante que no toleraba los retrasos, y más si se trataba de los instructores

Al finalizar las clases, debía casi saltarse el almuerzo del jardín para recoger a una pequeña que la mayoría de veces estaba hiperactiva o calmada, pero siempre cariñosa que salía corriendo a aferrarse a sus piernas, toda greñuda y polvorienta, lo inverso a como cuando la dejaba en las mañanas antes de irse al jardín

La cargó en su brazo, depositándole un beso en la frente y otro en la mejilla, perdiéndose por un instante en el estanque de agua de mar cristalino que eran sus ojos

- Puedes hacer todos los desastres que quieras como yo lo hice, Vero. Pero debes seguir teniendo empeño en tu aprendizaje - "Y nada de novios hasta que te gradúes de la universidad. Eres nuestra joya más preciada"

- Si, papá - le respondió con un abrazo casi sin entenderle

En unos minutos estaban en casa, para Vero bien había terminado su día y podía dedicarse a jugar con sus variopintas muñecas, pero para Seifer apenas iba a la mitad

Sacando ánimos de donde no tenía, preparó un risotto de pollo con champiñones, y mientras servía la cena llamaba a Vero distrayéndola de su embeleso con la televisión. Mas tardó en cocinar que en comer, lo mismo iba para su hija que cuando terminó dio gracias por la comida y se retiró a su habitación

Recogió los platos junto con los cubiertos y los dejó en el fregadero, se limpió los restos de comida de las comisuras de los labios para ir al baño principal de la casa. Abrió los grifos regulando para el agua caliente y cuando giró su vista a la entrada, Vero arrastraba una toalla más grande que ella junto a un cepillo y dos juguetes de hule "El señor pato y el señor cocodrilo" quienes no podían faltar cuando debía bañarse

- Señor cocodrilo, soy más apuesto que todos - decía Vero con voz chillona haciendo la voz del pato de hule, haciéndolo sonar con cada palabra - No, señor pato, yo soy más apuesto que usted - agravaba su voz lo más que podía siendo esta vez el cocodrilo de goma

- Señor pato, señor cocodrilo… Están equivocados, porque Vero es la más hermosa de entre todos - le seguía el juego a su hija - Pero si de fealdad hablamos, usted señor cocodrilo es el más feo de todos -

- ¿Cómo se atreve? - hablaba el señor cocodrilo - ¡En guardia! -

Vero se acercaba con el muñeco del cocodrilo mientras imitaba unos rugidos. Seifer tomó el juguete entre sus manos dramatizando un forcejeo con la bestia de hule hasta poder arrojarla a la bañera medio llena

- ¡Oh, no! Señor papá de Vero, me rindo, es usted más poderoso que yo -

- Y no lo dudes - añadía

Cerró los grifos, tanteó el agua, le quitó las ropas a su hija y alzándola la depositó en el agua tibia. Mientras le lavaba el cabello y aún con pena por verla desnuda, todo por seguir sin entender esas reglas de padres e hijas, le daba instrucciones para que se lavara en sus partes, seguía el juego con los muñecos de hule y cada tanto le preguntaba sobre lo que había hecho en el día

Al finalizar, la enrosco con la toalla y la llevó a su habitación para ponerle ropa limpia antes de acostarla a dormir

- Buenas noches, Vero. Descansa -

- Igual, papá. Hasta mañana -

Terminado de limpiar el baño y la cocina, pudo dedicarle unos instantes a corregir los exámenes y unos trabajos que había recibido el mismo día

"Por estudiantes como estos, odio mi trabajo - pensaba - Desearía un día golpearlos, sin importarme que me despidan. Valdría la pena darme el gusto"

Con lo ajetreado que estaba desde que su esposa se fuera a su misión, debía dedicar sus pocos tiempos libres para reducir el trabajo poco a poco hasta quedar nada

Hacía dos semanas que Quistis se marchara a Trabia y desde hace una semana no recibieron reportes, ni llamadas del grupo. A su vez, los SeeD's de inteligencia, aseguraban que la causa de la interferencia eran las tormentas de nieve y constantemente decían que hacían lo posible por tratar de comunicarse con ellos. Ya se convertía en una costumbre escucharles decir eso, así que le quedaba creerle a su corazonada de que ella aún estaba con vida

Entre tanto bombardearse de pensamientos encendió el televisor, cambiando los canales hasta encontrar el de noticias, escuchando a la vez que volvía al trabajo

- Buenas noches, Fern. Nos encontramos a las afueras del hogar de la familia Valefort, donde no tampoco han salido ilesos del grupo de asesinos que han cobrado las vidas de funcionarios de Galbadia - las palabras de la reportera robaron la atención de Seifer - cabe recordar que hace unas semanas Ophelia Visso fue víctima de los mismos perpetradores, dejándola en un grave estado de salud. Hoy, las víctimas han sido Klaus Valefort, su esposa Elise y sus hijos, el mayor de nombre Kurt y la menor de nombre Mid. Hace más de una hora fueron trasladados al hospital más cercano donde sus heridas están siendo tratadas -

La mujer seguía relatando detalles sobre cómo había ocurrido, según chismorreos de los vecinos de los alrededores, criados y empleados, forjando una historia algo trágica y a simple vista amarillista. El rubio harto, descolgó el teléfono de su casa y marcó el número de la pelinegra Valefort, esperó con impaciencia el tono de marcado hasta que después de segundos, Mid le respondió

- ¿Están todos bien? -

- Al menos Kurt y yo sí, unas heridas leves nada de qué preocuparse, mis padres están siendo tratados en estos momentos. Klaus está más grave que Elise - contaba ella, notándose su intento por reprimir las lágrimas - Esto no hubiera pasado si le hubiera prestado más atención a la advertencia de Brandon, pensando que esto no podría pasarle a mi familia -

- Tranquilízate - dijo al oír su voz casi quebrarse - Esta no es la Mid, seria y equilibrada en este tipo de situaciones que yo conozco. Todo saldrá bien. ¿Douraji contactó contigo? -

- Gracias, Seifer. Maki aún no llama, pero lo hará. Tarde o temprano querrá el informe de la misión y por Xian, que ese hombre es irritante cuando se trata de eso -

Seifer notó que estaba evadiendo la esencia de la pregunta y supo que el comandante interino no llamaría para ver cómo se encontraba ella y su familia, sino por la misión que la llevaba a ir a Galbadia en un principio, casi al mismo tiempo que Quistis

- Kurt manda saludos a la pequeña Vero -

- Dile que yo también le agradezco su interés en mí al doctor matasanos. ¿Qué te advirtió Brandon? -

- Solo me dijo que tuviera cuidado de los asesinos -

- ¿Cómo se encuentra ella? -

- Grave, pero como en otras situaciones saldrá de esta. Es testaruda y no morirá. Yo me preocuparía por quién le haya dejado así - dejó salir una pequeña risa igual que él - Igualmente por quien nos hizo esto - añadió después de un corto silencio

- Estoy seguro de ello -

- Debo colgar, hablaremos mañana -

- Buenas noches -

Esa noche como otras tantas había dormido pésimo, sumando más agotamiento a su ser del que ya podía aguantar. Sintiendo compasión y admiración por los padres solteros que cuidan a sus hijos sin ayuda de nadie más

La mañana siguiente había transcurrido con normalidad para él, pero posiblemente no para los estudiantes a los que les entregara sus malas calificaciones. Lo que estuvo esperando con ansias fue la llegada de su hora de descanso, sólo por hoy, Verónica estaría en clases hasta la tarde, era su único respiro en la semana en compensación del fin de semana

En el comedor localizó a Zell, quien probablemente se habría enterado de lo sucedido, pues cuando se fijó en la presencia de Seifer, no pudo evitar acercarse a toda prisa hacia él como una mujer cuando va a cotorrear algo importante con su mejor amiga

- ¿Te has enterado de lo que pasó ayer con Mid y su familia? -

- Sí. Ya no es solamente Ophelia - respondió Seifer

- Irvine me llamó apenas se enteró y dijo que me avisaría hoy cuando los visite. Me pregunto cómo estarán -

- Si te crees la mitad de lo que dicen los noticieros, ya podríamos ir pensando que están muertos - y Seifer soltó una risa seca

- Espero que esos nuevos soldados que Alexander elogia con tanto encanto resuelvan los problemas -

Recientemente, se enteraron por otra rueda de prensa de que Alexander hizo un convenio con importantes científicos poseedores de alta tecnología similar o superior a la de Esthar, para disipar los miedos de aquellos que pudieran seguir en la lista de los asesinos nocturnos. Los súper soldados, estarían en funcionamiento dentro de unos días, aseguraban

Más de una persona recordaba ver a través de las pantallas de sus televisores al pequeño grupo de cinco personas, todos hombres, con máscaras que no dejaban ver sus rostros, ni siquiera el color de sus cabellos; vestían atuendos de color marrón claro, ceñidos, que parecían proporcionarles una excelente movilidad, además de un arnés de color negro y sujetos de ambos lados, lo que parecían ser unas cachiporras retráctiles

- Si algo he aprendido en todo este tiempo, es que tarde o temprano nada bueno sale cuando Alexander Deling está involucrado - añadió Seifer a lo que Zell asintió

- Quizás no sea tan malo mientras no lleguen aquí. Eso significaría el comienzo del fin para los SeeD's -

Las noticias tampoco pasaron desapercibidas para Makisotu Douraji. Algo le olía mal en todo eso, los incrédulos seguían creyendo que eran imaginaciones suyas o que se trataba de cualquier desquiciado con ganas de causar alboroto, lo cierto era que él mismo tampoco sabría decirse qué estaba pasando y por qué, no al menos hasta que tuviera más piezas a su disposición, y si por algo era conocido era por ser obstinado y no descansaría hasta saber qué pasaba y cómo resolverlo; además de si le era posible, llevarse algo de crédito en beneficio del jardín de Balamb. La única manera de actuar era investigar, recolectar información desde su silla, y como si el mundo fuera su tablero de ajedrez, comenzaba a mover sus piezas poco a poco

- ¿Qué has averiguado? - preguntó apenas atendieron a la llamada telefónica

- Nada. Estoy ocupada. Tampoco es el momento como para que me pidas eso - respondió casi en un gruñido

- No encontrarás a quien o quienes les hizo eso a no ser que levantes tu trasero de la cama - dijo con tono firme

- ¿En dónde quieres que investigue si ni el rostro le pude ver? Hay que dejar correr el tiempo, Maki, no seas obstinado. Por los momentos sigue sin haber una pista para poder comenzar las investigaciones, nada -

- Entonces permanecerás en Galbadia una temporada hasta que ocurra lo contrario -

- Pensaba hacerlo quieras o no - rió con algo de soberbia - ¿Cómo ha ido el entrenamiento de Noah? - preguntaba Mid

- Lo sabré en una semana más. Volví a dejarlo en las profundidades de la zona de entrenamiento, tu lugar favorito. Fuller y Orth lo vigilan tres veces al día para asegurarse de que no haya muerto -

- Fuller y Orth les vigilan las espaldas porque Lisa te lo pide. Tú no le tienes aprecio a ese chico -

- Ya no debería encargarme más de su entrenamiento - confesó

- ¿A qué se debe esa decisión? No me digas que ya te hartaste de ser su ejemplo a seguir. Si no mal recuerdo habías dicho en una ocasión que querías borrar los recuerdos de Squall de su mente -

- Y ya lo hice -

- ¿De verdad? Squall no es la clase de persona que olvidas tan rápido. Pregúntale a Rinoa o a cualquiera de nosotros -

- Hablando de la bruja… El director me dio una noticia buena para todos, como hace años que no la veían o hablaban con ella, el presidente Laguna Loire dijo que ya era tiempo de que volviera a la vida, por así decirlo. Pero aún no han fijado una fecha para que pueda salir de Esthar, su tratamiento casi termina -

- Era hora de un rayo de luz entre tanta niebla - respondió Mid con un deje agridulce en el paladar - Oye Maki... Hablando de personas tan lejos... ¿Has sabido de Squall desde aquella última vez? -

Aquella última vez a la que Mid se refería era una carta llegada hace largos años, un par de meses después de su retiro, cuando recientemente el cargo de comandante interino se lo haubiera dado a Makisotu, dejando a sus amigos y compañeros con incertidumbre sobre su paradero. Y en todo ese tiempo... Jamás supieron de él, podría haber muerto a causa de la enfermedad que le hizo aislarse de todo y todos. Solo y sin nadie que oyera sus últimas palabras

Y aunque el rencor de que se volviera a alejar de la gente que lo apreciaba quedara marcado como la cicatriz en la frente de Seifer, todos se preguntaban como estaría y si algún día volvería. Incluso en algunas ocasiones, más de uno podía mirar a la entrada esperando con algo de fe ciega que entrara por esa puerta. Más por el hecho de que el Douraji le regresara su cargo a Squall, que por su larga ausencia

- No - se limitó a responder

- Qué explícito. Tanta amargura se debe a una razón: te falta una novia -

Sin continuar con la conversación que empezaba a tomar otro rumbo, colgó el teléfono y luego se giró hacia su escritorio, dando la espalda al ventanal del lujoso despacho

- Disculpa que haya tardado, mi subordinada malgasta saliva en cosas sin importancia. A veces es divertido seguirle el juego -

- No se preocupe - respondió la mujer de piel blanca de cabello corto y ojos castaños que llevaba esperando un par de minutos - Tengo tiempo. Sólo venía a entregarles mis saludos a los muchachos -

Llevaba un vestido azul rey holgado y ceñido a la cintura a un par de dedos por debajo de la mitad de sus muslos y una bufanda verde alrededor de su cuello

- Eleone, viene a algo más. Su rostro dice más de lo que quiere esconder. ¿Es de nuevo sobre Squall? -

Eleone esquivó su mirada, la inexpresividad en el rostro de Makisotu que aunque fuera unos años mayor que él, le provocaba un poco de temor

- Así es - respondió por fin, luego de segundos casi asfixiantes y haber ganado valor para volver a mirarlo

- No sé nada de él, si eso quería preguntarme -

- ¿Qué pretendes con decirles que no sabes nada sobre su paradero? - preguntó súbitamente, ganando más valor - ¿Cuál es tu motivación? -

- No pretendo nada - sonrió levemente encogiéndose de hombros ante la súbita valentía -. No al menos de lo que debas preocuparte. Puedes usar ese truco tuyo de ver el pasado, no tengo nada que ocultar. En cuanto a motivaciones, la misma pregunta podría hacerte, cada que vienes hablas con ellos y niegas rotundamente tu conocimiento sobre el paradero de Squall, así que no tienes derecho a reprochar nada -

- Te juro que si le pones un dedo encima a cualquiera de ellos de nuevo, lo pagarás -

- Me gustaría verlo - sonrió con descaro

Sin tener nada más que decirse, sólo se dirigieron miradas aparentemente inofensivas, pero totalmente desafiantes. Luego Eleone se levantó con rapidez sin darse más tiempo para mirarlo y que se le revolviera el estómago de la repulsión que el muchacho le causaba en esos momentos y como si las cosas no pudieran ser peores, Maki le dirigió una de sus más simpáticas despedidas a modo de sarcasmo

- Me agradan nuestras charlas, espero verla pronto por aquí, Eleone -

Y con un portazo, la mujer se despidió...

Continuará…

###############################################